↑ Ibíd. Jung Y El Tarot

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↑ Ibíd. Jung Y El Tarot

El tarot es una baraja de naipes a menudo utilizada como medio de consulta Y también interpretación de hechos (presentes, pasados O bien futuros), sueños,[1] percepciones O estados emocionales que constituye, Además de esto, un tipo de cartomancia. Sus orígenes datan Cuando menos del siglo XIV. La técnica se basa en la selección de cartas de una baraja especial, que Entonces son interpretadas por un lector, Conforme el orden O bien predisposición en que han sido seleccionadas O repartidas.

1 Cartas del tarot 1.1 Arcanos mayores
1.2 Misterios menores

4.1 Lectura 4.1.1 Tiradas

5.1 Un conjunto de cartas con significados
5.Dos Ilustración de las cartas
5.Lección Interpretación numerológica
5.Cuatro Categorías básicas
5.Cinco Liga con la tradición

Cartas del tarot[editar]

La baraja de tarot está compuesta por setenta y ocho cartas, divididas en Misterios mayores y menores. La palabra «arcano» procede del latín arcanum, que significa “misterio” O bien “secreto”.

Arcanos mayores[editar]

Las cartas de los Arcanos mayores, 22 en total, son:

El Mago
La Sacerdotisa
La Emperatriz
El Emperador
El Hierofante
El Enamorado
El Carro
La Justicia
El Ermitaño
La Rueda de la Fortuna
La Fuerza
El Colgado
La Muerte
La Templanza
El Diablo
La Torre
La Estrella
La Luna
El Sol
El Juicio
El Planeta
El Loco

Esta última es la única carta que, Según el tipo de carta O bien su edición, puede no estar numerada O corresponderle el número cero. Asimismo, los veintidos Arcanos Mayores se conocen como triunfos (atouts, en francés; atutti en italiano), lo que significa “Por encima de todo”.

Arcanos menores[editar]

Los Misterios menores son un conjunto de 56 cartas divididas en 4 palos de catorce cartas: espadas, copas, bastos y oros, como en la baraja De España, Pero del modelo más viejo: cartas numeradas del uno al diez, más los personajes de la corte: “sota”, “caballo” (O bien “caballero”), “reina” y “rey”; los que se cree que eran los 4 niveles sociales A lo largo de los tiempos medievales[cita requerida]: la nobleza, simbolizada por las espadas; los campesinos, por los bastos; el clero, por las copas, y los comerciantes, por los oros.

El diseño de los naipes es diverso, Aunque existen diseños clásicos como el del tarot de Marsella (finales del siglo XVII), que ha servido como guía en la elaboración de las figuras y su simbología. Una baraja muy popular y Hoy día la más reconocida es el Rider-Waite-Smith Tarot, (O bien Rider-Waite O sencillamente Rider), ideado en 1910 por Arthur Edward Waite, elaborado por su discípula Pamela Colman Smith e impreso por la Rider Company. Otra baraja común es el Book of Thoth Tarot, ideado entre 1938 y 1942 por el mago inglés Aleister Crowley y efectuado por su discípula Frieda Harris; esta baraja se publicó en 1944, en blanco y negro, junto con El Libro de Thoth, que explica la simbología y empleo, Pero fue editado con sus colores originales Sólo hasta 1977, en Nueva York, por US Games Systems y Samuel Weiser.

Orígenes del tarot[editar]

Las primeras referencias al tarot aparecen en el siglo XV en Italia. La baraja más antigua es el tarot del duque de Milán, Filippo María Visconti (1412-1447), El día de hoy día en la Biblioteca de la Universidad Yale.[2] Es conocida Hoy en día como la baraja Visconti-Sforza, posiblemente para celebrar el casamiento de su hija Bianca Maria con su sucesor el futuro duque Francisco I Sforza.[3]

De acuerdo al historiador italiano Giordano Berti, algunas imágenes del tarot de Filippo María Visconti son iguales a las de otra baraja diseñada por el duque en 1415: el juego Los XVI Héroes.

En estudios efectuados por ocultistas de los siglos XVIII y XIX, como Antoine Court de Gebelin, Eliphas Levi y el doctor Gérard Encausse (Papus), se intenta probar la conexión existente entre el tarot y la cábala, Como con el simbolismo egipcio.[4]

Según proponen los investigadores Daniel Rodes y Encarna Sánchez, el origen del tarot habría que buscarlo entre los cátaros medievales y la cultura occitana, cuya filosofía encaja con perfección en la idea básica del juego de tarot.[5]

De este modo, la presencia de una papisa, la importancia de los personajes femeninos y claras referencias a un cristianismo diferente al de la ortodoxia romana harían pensar en un uso original del tarot como una transmisión de un conocimiento filosófico, si bien con el paso del tiempo pasarían a ser utilizadas como un sistema adivinatorio. Pero la papisa fue, Realmente, un símbolo de la fe cristiana, como demuestran numerosas obras de arte de la Edad Media.

Otros autores afirman que los gitanos, en su deambular por los países europeos, promovieron el tarot como un sistema adivinatorio. Hay, De hecho, quien sostiene que el tarot logró sobrevivir a la Inquisición, En tanto que los gitanos no representaban objetivos prioritarios de la jurisdicción inquisitorial, por los que ellos, sus conocidas prácticas esotéricas y sus efectos personales consiguieron zafarse de la persecución y la hoguera y llegar hasta nuestros días. Pero Es verdad que los gitanos llegaron a Europa cuando el tarot era ya conocido. Por otra parte, el tarot se juega en Italia desde el siglo XV, y en el siglo siguiente se propagó en muchas zonas de Europa: en primer sitio Francia, después Suiza, Bélgica, Alemania y Austria. La adivinación con el tarot aparece con seguridad en Italia y Francia en el siglo XVIII.[cita requerida]

Empleo adivinatorio de las cartas de tarot[editar]

A fines del siglo XVIII y comienzos del XIX las cartas del tarot fueron asociadas al misticismo y a la magia. La tradición empezó en 1781, cuando Antoine Court de Gébelin, un clérigo suizo y francmasón, publicó Le Monde Primitif, un estudio especulativo sobre el simbolismo religioso viejo y sus remanentes en el Mundo moderno. De Gébelin argumentaba que el simbolismo del tarot de Marsella representaba los misterios de Isis y Thoth. Gébelin Más tarde afirmó que el nombre “tarot” venía de los vocablos egipcios tar, que significa “real”, y ro, que significa “camino”, y que el tarot representaba, Por tanto, un “camino real” a la sabiduría.

Gébelin arguyó estos y afines puntos de vista en forma dogmática; no presentó evidencias para sostener sus argumentos. Además, Gébelin escribió ya antes de que Champollion hubiese descifrado los jeroglíficos egipcios. Los modernos egiptólogos nada encontraron en el lenguaje egipcio que sustentara las fantasiosas etimologías de Gébelin, Mas estos descubrimientos llegaron demasiado tarde. Cuando se dispuso de los auténticos textos egipcios, ya estaba firmemente establecida la identificación de las cartas del tarot con el Libro de Thot egipcio en la práctica ocultista.

Si bien las cartas del tarot se usaban para pronosticar la fortuna en Bolonia, en el siglo XVIII, fueron publicadas originalmente como un procedimiento de adivinación por Jean-Baptiste Alliette, Asimismo llamado “Etteilla”, un ocultista francés que revirtió las letras de su nombre y trabajó como adivino poco antes de la revolución francesa. Etteilla diseñó el primer mazo de tarot esotérico y añadió atribuciones astrológicas y motivos “egipcios” a varias cartas, alterando muchos de los diseños marselleses y añadiendo significados adivinatorios en el texto de las cartas. Los mazos de Etteilla, Si bien ahora eclipsados por los ilustrados de Smith y Waite y el mazo “Thoth” de Aleister Crowley, Aún se encuentran libre.

Más tarde, Marie-Anne Le Normand popularizó la adivinación y la profecía durante el reinado de Napoleón I. Esto se debió en parte a la influencia que tuvo sobre Josefina de Beauharnais, la primera esposa de Napoleón. Sin embargo, esta no usaba el tarot frecuentemente.

El interés en el tarot para la adivinación a cargo de otros ocultistas llegó después, durante el auge de los herméticos, de la década de 1840, en la cual (entre otros) estuvo involucrado Víctor Hugo. La idea de las cartas como clave mística fue desarrollada Más tarde por Eliphas Lévi y pasó al Mundo de habla inglesa por la Orden Hermética del Alba Dorada. Lévi, y no Etteilla, es considerado por ciertos el verdadero fundador de las escuelas más contemporáneas de tarot; su Dogme et Ritual de la Haute Magie, de 1854, introdujo una interpretación de las cartas que las relacionaba con la Cábala. Si bien Lévi aceptó las afirmaciones de Court de Gébelin sobre un origen egipcio de los símbolos de las cartas, rechazó las innovaciones de Eteilla y su mazo alterado y arregló en su lugar un sistema que relacionaba al tarot, En especial al tarot de Marsella, con la cábala y con los 4 elementos de la alquimia. Por otro lado, algunos significados adivinatorios de Etteilla Aún son usados por algunos lectores de tarot.[cita requerida]

Géneros de lectura de tarot[editar]

Lectura[editar]

La lectura del tarot se enmarca en la creencia de que las cartas pueden ser usadas para entender situaciones actuales y futuras de la persona consultante. Algunos afirman que las cartas son guiadas por una fuerza espiritual como guía, Mientras otros creen que las cartas los ayudan en introducirse a un inconsciente colectivo. Uno de los métodos más utilizados son las tiradas, que consisten en voltear un número de cartas que anteriormente han sido barajadas al azar y repartidas en un cierto orden boca abajo, y darle una interpretación (valor O significado) a cada carta Según la posición relativa en la que se encuentre sobre la mesa y en relación con las cartas adyacentes, y el tarotista formula su interpretación sobre su significado. Existen Además programas de cómputo O bien aplicaciones para Facebook O bien teléfono móvil que replican las tiradas con cartas.

Tiradas[editar]

Existen distintas configuraciones empleadas para las tiradas:[6]

– Método sencillo O bien Gran Cruz
– La cruz mágica
– Tirada horoscópica
– El árbol de la vida
– Tirada céltica[7]

Sicología[editar]

Aun cuando es conocido el interés que el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung mostró por diversas mancias, como el I Ching,[8] la astrología[9] O el significado del tarot, no escribió obra O bien tratado alguno sobre este último, y se ciñó a esporádicas alusiones contenidas en sus obras completas.[10]

Como acostumbra a ser habitual, serán Verdaderamente sus discípulos quienes desarrollarán y amplificarán los fundamentos arquetípicos junguianos, así como su principio de sincronicidad en el tarot, de entre los cuales destaca la analista Sallie Nichols y su obra Jung y el tarot. Un viaje arquetípico.[11] En ella se reitera ya desde El mismo prólogo el uso que hace Nichols de la obra junguiana para desarrollar su propia propuesta del tarot, integrando Sicología analítica y dicha mancia.

En virtud del principio de sincronicidad por él postulado, la psique humana es capaz de intuir el presente, el pasado y el futuro del “continuum” espacio-temporal en el momento de la tirada de cartas; Dicho de otra forma, en el instante de la echada de cartas, las imágenes simbólico-arquetípicas resultantes de la tirada mantienen una relación sincronizada con acontecimientos pasados, presentes y futuros. Desde la perspectiva junguiana, las cartas del tarot se ven por su parte como representantes simbólico-arquetípicos de tipos fundamentales de personas O situaciones del inconsciente colectivo. La carta del Emperador, Por ejemplo, representa posiblemente la figura del patriarca O bien del padre, la autoridad en el plano temporal En general, Al tiempo que la carta del Papa representa la autoridad en el plano espiritual, la sabiduría teológica, etcétera.[12]

El tarot como instrumento mnemotécnico[editar]

Algunas escuelas del pensamiento oculto y del estudio de los símbolos, como la Orden Hermética del Alba Dorada, consideran el tarot como un libro de texto y un artilugio mnemotécnico para sus enseñanzas.[cita requerida] Ésta puede ser la causa de que la palabra Arcanos (O bien arcana) sirve para describir Dos secciones del mazo del tarot: arcana es la manera plural de la palabra latina arcanum, que significa “cerrado” O “escondido”.

Elementos de un tarot genérico[editar]

Un conjunto de cartas con significados[editar]

Cada carta tiene una asignación de significados arbitraria. Los mismos están relacionados con los grandes arquetipos universales (en este sentido, los significados pueden ser solo alusiones para dar flexibilidad en la interpretación). El conjunto de los significados de cada carta forma un Universo semántico, rico en interpretación (filosófica, situacional).

Ilustración de las cartas[editar]

Cada carta de un tarot cuenta con una ilustración que sirve como referencia memorística, en la que es esencial la selección de iconos y colores, En tanto que cada color tiene un valor simbólico (Por poner un ejemplo, azul-espiritualidad).

Interpretación numerológica[editar]

Ligado al número de cartas, hay toda una tradición acerca del significado de cada número.

Categorías básicas[editar]

La tradición divide el tarot en: espadas (elemento aire, pensamiento e inteligencia), bastos (elemento fuego, vida, pasiones), copas (elemento agua, amor y sentimientos) y oros O pentáculos (elemento tierra, naturaleza, materia, lo económico).

Liga con la tradición[editar]

Si bien este elemento no es forzoso, es importante para reutilizar el aprendizaje de otros tarots.

Perspectiva científica[editar]

Desde el punto de vista científico, es imposible conocer los hechos futuros Por medio de procedimiento adivinatorio alguno. Tampoco es posible describir una actual situación sin disponer de información.[cita requerida]

Giordano Berti
cartomagia
Michael Dummett
horóscopo
juego de naipes O carta (tradicionales)
tarot (cartas)
tarot (juego de cartas)
pseudociencia
sincronicidad

↑ Tarot: manual práctico.

↑ Pfortner, C. A. (2003). De qué manera comprender sus sueños. pp. 38-81. Buenos Aires: La Grulla ISBN 987-520-014-X
↑ La Baraja de Tarot Más Antigua
↑ Sandra A. Thomson Pictures from the Heart: A Tarot Dictionary, St. Martin’s Griffin, 2003, ISBN 0-312-29128-0, ISBN 978-0-312-29128-0, 544 pages.]
↑ El Tarot De Los Bohemios de Papus
↑ La herencia de los cátaros y María Magdalena, ed. Palmyra. La diosa en los evangelios, de Margaret Starbird.
↑ “El tarot: el futuro en las cartas”, edición número 2 de la revista Tele indiscreta. Madrid: Uve. Tomo 2 de la Biblioteca básica de las ciencias ocultas, dirigido por el doctor Jiménez del Oso. Sin ISBN.
↑ Tarot: manual práctico. Editorial América 1988, directora María Eloísa Álvarez del Real, ISBN:0-944499-31-7
↑ Obra completa de Carl Gustav Jung, volumen 11, Prólogo al I Ching.
↑ Obra completa de Carl Gustav Jung, volumen 8, Sincronicidad como principio de conexiones acausales.
↑ Uno de sus escasos señalamientos lo encontramos en una breve cita del volumen 9/I: Los arquetipos y lo inconsciente colectivo, página 38, párrafo 81: «También las series de imágenes del tarot tienen Todas las trazas de provenir de los arquetipos de transformación, opinión que he visto confirmada por una sólida conferencia del Maestro R. Bernoulli».
↑ Nichols, Sallie. Jung y el tarot. Un viaje arquetípico.
↑ Ibíd. Jung y el tarot. Un viaje arquetípico.
Bibliografía[editar]

– Dummett, M. (1980). The Game of Tarot. From Ferrara to Salt Lake City. London: Duckworth.
– Dummett, M. y McLeod, J. (2004). A History of Games Played with the Tarot Pack. Edwin Mellen Press.
– Berti, G. y Gonard, T. (2004). Tarot Visconti. Madrid: Gaia. ISBN 84-8445-074-0
– Berti, G. (2007). Storia dei Tarocchi. Verità e leggende sulle carte più misteriose del mondo.

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