↑ VV. AA. Fernando Gallego (c

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Fernando Gallego (ca. 1440-1507) fue un pintor gótico De España, el más destacado exponente del estilo hispanoflamenco en Salamanca y su área de influencia.

1 Biografía
Dos Obras
lectura Referencias
4 Bibliografía
5 Enlaces externos

La escasa documentación conservada no deja conocer ni el sitio ni la fecha de su nacimiento, que se ha supuesto tuviese lugar en Salamanca y cara 1440. Nada se sabe de su formación y primeros años, Mas el estilo de sus obras prueba que en sus inicios (Piedad del Museo del Prado) estuvo sujeto a la influencia ya un tanto arcaica del gótico internacional y en deuda con Dello Delli y Nicolás Florentino, autores del retablo mayor de la Catedral Vieja de Salamanca. A ellos debe la concepción idealizada de los paisajes, alejados de cuanto se hacía en Flandes.[1] Mas su capacitación se habría completado, sin salir del ámbito castellano-leonés, en el ambiente de un pintor que por ahora no es posible determinar, conocedor del estilo flamenco, sin que quepa descartar una aproximación a ese estilo a través del estudio de pinturas y grabados de ese origen llegados a Castilla en abundancia.[2]

La primera referencia documental, de 1468, lo sitúa trabajando para la catedral de Plasencia junto a un pintor desconocido llamado Juan Felipe. El hecho de que en ese año pudiese ya contratar por su cuenta hace meditar que tuviese más de veinticinco años, siendo este el único dato con que se ha contado para determinar la fecha de su nacimiento. En febrero de 1473 concertó con el cabildo de la catedral de Coria la realización de seis retablos que debía dar por terminados en el plazo de un año por valor de 60.000 maravedíes. Las actas capitulares que recogían el acuerdo, en las que se nombraba como árbitros a fray Pedro de Salamanca y a García del Navío, teniéndolos por pintores famosos, llamaban a Fernando Gallego «vecino de Salamanca».[3]

La siguiente noticia es ya de 1486, cuando se le halla censado en Urbe Rodrigo, lo que concuerda con las datas de ejecución del retablo mayor de su catedral, que hubo de realizarse entre 1480 y 1488. Por fin, en julio de 1507, un desconocido pintor llamado Pedro de Tolosa reclamó a la Universidad de Salamanca el pago de lo que se le debía por la obra de la tribuna de la capilla universitaria, que tenía contratada con «Hernán Gallego», siendo esta la última noticia documental relativa al pintor a quien, Según dicho documento, se le encontraría con más de sesenta años ocupado en una obra menor.[4]

Obras[editar]

Perdidas Todas y cada una de las documentadas, el catálogo de las obras de Fernando Gallego debe comenzar con la tabla de La Piedad con donantes del Museo del Prado firmada «FERNĀDO.GALLEĜS.», cuya procedencia se desconoce.[5] La vestimenta de los donantes, retratados a menor escala que el conjunto principal, y lo que se ha llamado una influencia flamenca «insuficientemente digerida», dejan datar esta obra en los inicios de la carrera del pintor, cara 1470.[6]

Poco siguiente es el Retablo de San Ildefonso de la Capilla de San Ildefonso O del Cardenal, situada a los pies de la catedral de Zamora, que se sabe hubo de ser pintado cara 1475-1480. Firmado «FE[R]N-AD9.GALECVS» en el centro y abajo de la tabla de la Imposición de la casulla a san Ildefonso, consta de seis tablas dispuestas en Dos cuerpos, predela y guardapolvo en buen estado de conservación excepto las tablas centrales, que han perdido parte de su pintura. Pese a su carácter temprano es una de las obras de mayor calidad del pintor y Asimismo de las más personales, probablemente ejecutada de su mano en su conjunto, O bien con escasa participación del taller, como pondría de manifiesto la firma, con la que el pintor estaría expresando un deseo de reconocimiento profesional y que únicamente se halla en tres de las obras de su primera etapa.[7] Siendo la capilla fundación del cardenal Juan de Mella, que ya antes de marchar a Roma había sido arcediano de Madrid en el cabildo de Toledo, en las tablas del cuerpo del retablo se representan en el piso superior el Bautismo de Cristo y la Degollación del Bautista a los lados del Calvario, y en el inferior tres motivos de la historia de leyenda de san Ildefonso de Toledo: la aparición de santa Leocadia a san Ildefonso y al rey Recesvinto, la imposición de la casulla con el cardenal como donante, Si bien, Muerto en Roma en 1467, no puede tratarse de un verdadero retrato, y la veneración de las reliquias de san Ildefonso. En la predela O bien banco bustos de santos (Juan Evangelista, Nicolás de Bari, Pedro, Jerónimo y Santiago el Mayor) con la Santa Faz O bien velo de la Verónica, y en el guardapolvo, tratadas como esculturas en grisalla, Adán y Eva arriba, con un azadón y un huso respectivamente, simbolizando los trabajos y penas a los que son condenados tras comer el fruto prohibido —un higo—, y las alegorías de la Iglesia y la Sinagoga abajo, representadas la primera como doncella joven con un cáliz y una Hostia en la mano izquierda y un estandarte con la cruz en la derecha, y la segunda como mujer anciana, encorvada, dejando caer las tablas de la Ley, los ojos velados como indicio de ceguera y la lanza quebrada en oposición al gallardete erguido de la Iglesia.[7] Esta iconografía, que Fernando Gallego va a repetir con ligeras variantes como el color amarillo de la túnica que viste la sinagoga en los brazos del trono del Cristo bendiciendo del Museo del Prado, se explicaba Según Erwin Panofsky con la frase «Vetus testamentum velatum, novum testamentum revelatum» y se relacionaba desde su origen, hacia el siglo XII, con un versículo de las Lamentaciones de Jeremías: «La corona ha caído de nuestras cabezas, ¡ay de nosotros que hemos pecado! Pues nuestro corazón es débil y nuestros ojos están cegados».[8]

De fecha próxima han de ser las tablas de la Natividad y de la Flagelación del Museo Diocesano de Salamanca, procedentes de la iglesia parroquial del Campo de Peñaranda, donde pudo verlas en 1927 Manuel Gómez-Moreno, autor de la atribución unánimemente aceptada a Gallego.[9] Aquí se ha localizado más últimamente una Resurrección cuya medida de ancho es igual a la de las tablas citadas, lo que ha hecho suponer que las tres formasen parte de un mismo retablo.[10] Esta Resurrección de la iglesia de la Asunción del Campo de Peñaranda, Por otra parte, se inspiró para su composición en el grabado de la serie de la Pasión de Martin Schongauer, vuelto a emplear Después en la predela del retablo mayor de la iglesia de Santa María la Mayor de Trujillo, pintado en colaboración con el Maestro Bartolomé. De Villaflores, localidad cercana al Campo de Peñaranda, procede una Coronación de la Virgen depositada en el Museo Diocesano de Salamanca. Aunque sus elementos compositivos aparecen repetidos en el ático del retablo de Trujillo, los detalles y acabado son Acá mucho más complejos y en los textos latinos inscritos en las filacterias que portan los patriarcas bíblicos se pone de manifiesto que el pintor contó en su realización con las indicaciones de un promotor con conocimientos teológicos que podría ser el canónigo Rodrigo Álvarez, rector de la Universidad de Salamanca en 1480 y beneficiado de Villaflores desde 1472.[11] Las datas de su ejecución podrían estar comprendidas entre 1480 y 1485, como la Epifanía del MNAC, obra de excepcional calidad, superior a las restantes versiones que del mismo tema pintó Gallego O bien que se han relacionado con él.[12] Asimismo en el museo diocesano de la catedral de Salamanca se encuentra una de las obras mejor acabadas del pintor: el Tríptico de la Virgen de la Rosa, considerado enteramente de su mano Aunque algo recompuesto. Lleva la firma «.FERÑADVS.GALLECVS.» a los pies de la Virgen, en la tabla central,[13] flanqueada por San Andrés y San Cristóbal en las tablas laterales de conformidad con sus habituales iconografías y ante paisajes rocosos de un carácter muy flamenco.[14] Procedente del claustro de la misma catedral, donde podría haber servido como fondo de un arcosolio, Antonio Ponz lo elogió como obra «de tanto mérito como las más estimadas de Durero».[15]

A esta etapa de madurez podrían corresponder También la versión de la Adoración de los Magos conservada en el Museo de Toledo (Ohio), derivada de la versión de Barcelona, el San Pedro entronizado de la Academia de San Carlos de México y la Virgen con el Niño del loro del Museo del Louvre.[16]

De entre 1480 y 1488 es el primitivo retablo mayor de la catedral de Ciudad Rodrigo, del que se conservan veintiséis tablas en la University of Arizona Museum of Art de Tucson. Exactamente el mismo origen podría tener el Descenso al Limbo de la colección Masaveu, conservado en el Museo de Hermosas Artes de Asturias, no siendo posible determinar el número de las tablas que se perdieron al ser desmantelado. El proyecto de investigación iniciado en 2003 por iniciativa del Meadows Museum, y el estudio técnico hecho con las más avanzadas técnicas a causa de la restauración de las tablas de Tucson,[17] permitieron confirmar la intervención de Dos maestros principales con sus respectivos talleres, identificados tradicionalmente con Fernando Gallego y el que se conocía como Maestro de las Armaduras, a quien Pilar Silva Maroto propuso identificar con el Maestro Bartolomé.[18] A Fernando Gallego se atribuyen las tres tablas conservadas del banco, con parejas de santos (San Andrés y San Pedro; San Bartolomé y San Juan Evangelista y San Marcos y Santo Tomás) y las tablas de la Circuncisión, la Entrega de las llaves a san Pedro, Cristo y la mujer samaritana, Pilatos lavándose las manos y Ecce Homo, con una pequeña participación en la Resurrección de Lázaro; Además de esto en colaboración con el taller habría ejecutado las que representan la Oración en el huerto de los Olivos, El prendimiento y el Juicio Final, correspondiendo enteramente al taller La curación del ciego y las Bodas de Caná.[19]

Asimismo de la década de 1480 parece ser la pintura de la bóveda de la primera biblioteca de la Universidad de Salamanca, parcialmente conservada en las Escuelas Menores, cuya atribución a Fernando Gallego, formulada Inicialmente por Manuel Gómez-Moreno, ha sido Normalmente aceptada.[20] Obra singular por el carácter profano de los temas representados —constelaciones y signos del zodiaco, además de los emblemas de las artes liberales, Según anotó en su diario el viajero Hieronymus Münzer, de los que nada ha llegado-, se ha visto en ella un precedente del humanismo renacentista castellano, Incluso cuando en técnica y tipos su autor se mueva Aún Dentro de los estilemas propios del gótico hispanoflamenco.[21][22] Las datas de su ejecución han de estar comprendidas entre 1482, fecha de la primera edición ilustrada del Poeticon Astronomicon de Higino, cuyas xilografías se emplearon como fuente iconográfica, y 1493, cuando Lucio Marineo Sículo se refirió a estas pinturas en su De Hispaniae Laudibus:

Sobre este sitio está una biblioteca hermosísima en cuya bóveda puede contemplarse con gran deleite de los espectadores un cielo estrellado, los planetas y la bóveda celeste con Todas las constelaciones del zodiaco. Esta bóveda se halla cerrada y como envuelta por Todas partes de una construcción de piedra. Suministran O dan luz a la biblioteca unas ventanas cerradas con cristales.[23]

Una descripción más detallada se halla en la edición corregida y ampliada por Diego Pérez de Mesa del Libro de las grandezas y cosas memorables de España de Pedro de Medina, impresa en Alcalá de Henares en 1595: «En lo alto della [la bóveda de lo que para entonces era capilla de las escuelas mayores], que es de color azul muy fino están pintadas, y labradas de oro las quarenta y ocho ymagines de la octava esphera, los vientos y casi toda la fábrica y cosas de la astrología».[24] Las cuarenta y ocho imágenes de la octava esfera, con los siete planetas y los doce signos del zodiaco, ocupaban una superficie aproximada de 400 metros cuadrados, de los que lo conservado es apenas una tercera parte: los planetas Sol y Mercurio en sus carros y doce constelaciones en su mayor parte del hemisferio sur con Libra, Virgo, Escorpio y Sagitario, pintadas con técnica mixta de óleo y temple y con las estrellas originalmente superpuestas con escayola dorada en relieve.[25]

El ya convocado retablo mayor de la iglesia de Santa María de Trujillo se ha fechado cara 1490 por la indumentaria femenina y, como el de Ciudad Rodrigo, sería fruto de la colaboración entre los talleres de Gallego y el Maestro Bartolomé O bien Profesor de las Armaduras.[26] Formado por veinticinco tablas, dedicadas en su mayor parte a la vida de la Virgen como corresponde a la dedicación del templo, los estudios técnicos efectuados de los soportes y del dibujo subyacente, cercano al del tríptico firmado de la Virgen de la Rosa, apuntan, No obstante, a que el diseño general corresponde a un solo artífice que dirige el trabajo y asegura su coherencia estilística, Aunque en su ejecución se sirve de ayudantes, como se demostraría por la costumbre, observada Asimismo en la tabla de la Piedad del Prado, de anotar con rótulos en el dibujo subyacente los colores que se han de aplicar en el acabado de la obra.[27][28]

Por el viajero Hieronymus Münzer, que visitó la península ibérica entre 1494 y 1495, consta que el retablo mayor de la catedral de Zamora estaba terminado ya antes del Dos de enero de 1495, día en que él lo vio, comentando que era de altísimo tamaño y excelentes pinturas. Sustituido por un retablo de José Benito Churriguera, en 1712 fue adquirido por el pueblo de Arcenillas para su iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. En 1816 fue desmontado y en 1854 quedaban de él solo 16 tablas de las Al menos treinta y cinco que lo componían: La Anunciación, El Nacimiento, Las Bodas de Caná, La Entrada de Jesús en Jerusalén, La Última Cena, La Oración en el Huerto, La Flagelación, Camino del Calvario, La Crucifixión, El Descendimiento, El Santurrón Entierro, La Resurrección y Duda de Tomás, de las que las 4 últimas fueron robadas en 1995. Noli me tangere y Pentecostés, que habían salido de Arcenillas ya antes de 1854, fueron donadas en 1925 a la catedral de Zamora, donde se conservan. De calidad desigual y en conjunto inferior a otras obras del Profesor,[29] Fernando Gallego contó para su realización con ayudantes cuya colaboración se advierte en diferente medida en prácticamente Todas las tablas, correspondiendo íntegramente al Maestro tan solo la Anunciación y el Nacimiento.[30] Chandler R. Post distinguió en su ejecución tres manos primordiales, una de las cuales podría ser la del enigmático Francisco Gallego, a quien se atribuyen tablas como el Camino del Calvario O bien la Crucifixión.[31]

El retablo mayor de la iglesia de San Lorenzo el Real de Toro, datado entre 1494 y 1496, se considera obra de plenitud del autor, el último de los retablos pintados por él y, Conforme Gaya Nuño, «el canto del cisne de su autor», Si bien la intervención del taller en su ejecución También debió de ser amplia.[32] De esta misma iglesia, Si bien no de su retablo mayor, procede el Cristo bendiciendo del Museo del Prado, posiblemente pintado para las tumbas de Pedro de Castilla, nieto de Pedro I el Cruel, y de su esposa Beatriz Rodríguez de Fonseca, enterrados en 1492.[33]

↑ VV. AA. Fernando Gallego (c.

↑ VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), Silva Maroto, «Fernando Gallego», p. 57.
↑ VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), Silva Maroto, «Fernando Gallego», p. 59.
↑ VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), Silva Maroto, «Fernando Gallego», pp. 45 y 46.
↑ VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), Silva Maroto, «Fernando Gallego», p. 47.
↑ VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), p. 147.
↑ El trazo oculto, p. Ciento setenta y cuatro (texto de Laura Alba Carcelén).
↑ a b VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), pp. 114-115.
↑ Panofsky, pp. 154-155.
↑ Las edades del hombre (1988), p. 83.
↑ Sanz Fernández (2009) pp.302-303
↑ VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), p. 160.
↑ VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), p. 164.
↑ VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), pp. Ciento cincuenta y uno y 154.
↑ VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), pp. 157-159.
↑ Ponz, Viage de España, Madrid, 1788, t. XII, p. 190.
↑ Ficha de la obra en Atlas database.
↑ Galindo Jiménez, Daniel, reseña de Fernando Gallego and his workshop, Quintana, nº 8 (2009), pp. 321-325.
↑ Silva, p. 439.
↑ Galindo Jiménez, Daniel, reseña de Fernando Gallego and his workshop, p. 322.
↑ Rodríguez-San Pedro, p. 447.
↑ Nieto y Azofra, pp. 19-20.
↑ VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), Panera Cuevas, F. Javier, «La bóveda astrológica de la biblioteca de la Universidad de Salamanca», p. 73.
↑ Citado en VV. AA., Fernando Gallego (c. 1440-1507), p. 76. La fecha es la propuesta por Santiago Sebastián, si bien la primera edición conocida de la obra de Lucio Marineo Sículo es la burgalesa de 1497.
↑ Primera y segunda una parte de las grandezas y cosas notables de España compuesta primeramente por el Profesor Pedro de Medina, vezino de Sevilla, y agora Nuevamente, corregida y muy ampliada por Diego Pérez de Mesa, catedrático de matemáticas de la Universidad de Alcalá, en Alcalá de Henares, por Juan Gracián, 1595, fol. 223 v.
↑ VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), Panera Cuevas, F. Javier, «La bóveda astrológica de la biblioteca de la Universidad de Salamanca», pp. Ochenta y cuatro y 88-89.
↑ VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), Silva Maroto, «Fernando Gallego», p. 55.
↑ Antelo y otros, Estudios físicos, p. 79.
↑ Antelo y otros, Dibujo subyacente, pp. 86-87.
↑ Azcárate, p. 386.
↑ Las edades del hombre (1988), p. 100.
↑ VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), pp. 169-183, En especial p. 169, 176 y 179.
↑ VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), p. 185.
↑ Ficha de la obra en la «Galería online» del Museo del Prado.
Bibliografía[editar]

– Antelo, Tomás, Gabaldón, Araceli y Vega, Carmen, «Fernando Gallego en Trujillo: Estudios físicos», Bienes culturales. Revista del Instituto del Patrimonio Histórico De España, nº 8, 2008, pp. 61-73.
– Antelo, Tomás, Gabaldón, Araceli y Vega, Carmen, «El retablo de Santa María la Mayor de Trujilllo: Dibujo subyacente», Bienes culturales. Revista del Instituto del Patrimonio Histórico Esppañol, nº 8, 2008, pp. 75-86.
– Azcárate, José María, Arte gótico en España, Madrid, 2000, Cátedra, ISBN 84-376-0894-cinco
El trazo escondo. Dibujos subyacentes en pinturas de los siglos XV y XVI, edición a cargo de Gabriele Finaldi y Carmen Garrido, Madrid, Museo Nacional del Prado, 2006, ISBN 84-8480-094-seis
Las edades del hombre. El arte en la iglesia de Castilla y León, Valladolid, 1988, catálogo de la exposición. ISBN 84-505-7998-ocho
– Nieto González, José Ramón y Azofra Agustín, Eduardo, Inventario artístico de bienes muebles de la Universidad de Salamanca, Universidad de Salamanca, 2002, ISBN 84-7800-749-0
Panofsky, Erwin, Estudios sobre iconología, Madrid: Alianza Editorial, 1972, ISBN 84-206-2012-Dos
– Rodríguez-San Pedro Bezares, Historia de la Universidad de Salamanca. Volumen II: Estructuras y flujos, Universidad de Salamanca, 2004, ISBN 84-7800-117-cuatro
– Sanz Fernández, Francisco, «Nueva pintura del Profesor Fernando Gallego», Norba-Arte (2009) vol.XXVIII-XXIX pp.301-trescientos cuatro
– Silva Maroto, Pilar, «Pinturas del antiguo retablo mayor de la catedral de Ciudad Rodrigo», en Kyrios. Las edades del hombre, catedral de Ciudad Rodrigo, 2006, pp. 435-446, ISBN 8493439703
– VV. AA. Fernando Gallego (c. 1440-1507), Caja Duero, Salamanca, 2004, ISBN 84-95610-57-cuatro

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Artículo sobre el pintor en la enciclopedia on-line del Museo del Prado.
The altarpiece from Urbe Rodrigo en The University of Arizona.

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