Apúrate, no camines hacia el año nuevo

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¿Cómo ha sido este año para ti? ¿Cuánto de tus deseos para el año tienes actualmente? Muchas veces las personas terminan arrepintiéndose al final del año, pero esto no debería ser así. Puede asegurar su Año Nuevo mucho antes de que comience. Esta publicación lo alienta a no entrar al Año Nuevo descuidadamente como otros años, sino a apresurarse, listo para lo mejor.

Y así lo comerás: con un cinturón en tu cintura, tus sandalias en tus pies y tu bastón en tu mano. Así que lo comerás a toda prisa. Es la Pascua del SEÑOR – Éxodo 12: 11 (NKJV).

Y cuando había ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después tuvo hambre – Mateo 4: 2 (NKJV). Entonces Jesús regresó en el poder del Espíritu a Galilea, y las noticias de Él salieron por toda la región circundante – Lucas 4: 14 (NKJV).

Tu preparación determina tu velocidad y qué tan lejos llegarás para poseer todo lo que se te ordena en el Año Nuevo. Lo que hagas con tu hoy determina cuál será tu mañana. USTED es el factor determinante de su futuro. Dios es constante Él es el mismo ayer, hoy y siempre (Hebreos 13: 8).

Cuando Dios quiso trasladar a los israelitas a la Tierra Prometida, les indicó que comieran la cena de Pascua a toda prisa y vestidos, listos para salir (Éxodo 12 : 11). Creo que esto es simbólico. Debes estar preparado y apresurado a poseer por completo lo que Dios te ha prometido en su palabra o personalmente.

Antes de que Jesucristo se embarcara completamente en su tarea, se preparó para cuarenta días y noches en ayuno y oración; después de lo cual regresó en el poder del Espíritu Santo y las noticias de Él fueron anunciadas en el extranjero (Lucas 4: 14). El Señor cumplió Su misión en tres años y medio sin demoras.

Dedicar algo de tiempo para planificar y prepararse para todo el Año Nuevo no será un desperdicio teniendo en cuenta el resultado que obtendrá al final. No es sabio dejar su futuro al azar, asegurarlo en Cristo. Un hombre sabio dijo que la vida no te da lo que mereces sino lo que exiges. Es hora de exigir que se cumpla la palabra de Dios en su vida. Si entras en el Año Nuevo sin ninguna preparación concreta y concisa, te dará lo que quiera. Si dice que no tiene tiempo para planificar y prepararse, entonces se estará preparando para aceptar lo que vea.

Ayunar y orar es una forma importante de prepararse para el Año Nuevo. En las oraciones, presentas tus deseos para el año ante Dios y crees que Él hará realidad esos deseos (Salmo 37: 4-5). Nómbrelos uno por uno y pídales que sean. Esto fortalecerá su fe y le hará esperar nada menos que lo que ha acordado con Dios. Te encontrarás esperando ansiosamente el año que viene para que puedas apresurarte y poseer tu posesión, cabalgando sobre las alas de Dios.

En conclusión, no es prudente comenzar un Año Nuevo sin asegurarlo en el reino espiritual, porque el reino espiritual determina el reino físico. Aparta un tiempo con Dios para ayunar y orar, y el Año Nuevo te dará la bienvenida a tus bendiciones deseadas.

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