Autoridad Espiritual Y Poder Temporal

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René Guénon O bien Abd al-Wâhid Yahyâ (Blois, quince de noviembre de 1886 – El Cairo, siete de enero de 1951) fue un matemático, masón, pensador, y esoterista francés.

De profesión matemático, es conocido por sus publicaciones de carácter filosófico espiritual y su esfuerzo en pro de la conservación y divulgación de la tradiciones espirituales. Fue un intelectual que sigue siendo una figura influyente en el dominio de la metafísica. Se le relaciona con Ananda Coomaraswamy, otro gran esoterista del siglo XX.

Gran estudioso de las doctrinas y de las religiones orientales, se esforzó por aportar a Occidente una visión no simplista del pensamiento oriental, Singularmente de la India y por su defensa de las civilizaciones tradicionales en frente de Occidente. En sus escritos, él se propone «exponer de forma directa ciertos aspectos de las doctrinas metafísicas orientales»[1] y de «adaptar estas mismas doctrinas a los lectores occidentales, […][2] siendo totalmente fiel a su espíritu».[1] Destaca, Asimismo, su crítica a la civilización occidental desde presupuestos metafísicos ―y no ideológicos ni políticos―.

1 Biografía[3]
Dos Análisis de su obra
interpretación Pensamiento
cuatro Críticas a su obra
cinco Obras
seis Referencias
7 Bibliografía
ocho Enlaces externos

Biografía[3][editar]

René Guénon, hijo único de Jean-Baptiste y de Anna-Léontine Jolly, nació en Blois el 15 de noviembre de 1886. Como La mayor parte de los franceses de la época, nació en una familia católica. Poco se sabe de ella, Aunque semeja que su padre era arquitecto. Transcurre en esta urbe una infancia y una adolescencia normales, recibiendo la primera educación de su tía materna, institutriz, y continuándola Entonces en la escuela de Notre-Dame des Aydes, conducida por religiosos. En 1902 pasó al colegio Augustin-Thierry y por año siguiente se recibió de bachiller «ès lettres-philosophie».

En 1904 se mudó a París para proseguir un curso académico de matemáticas superior en el colegio Rollin. Sin embargo, en 1906 aproximadamente interrumpe sus estudios universitarios a causa de su salud ―que Según semeja ya era bastante delicada desde la infancia―. En el ínterin, se había establecido en la calle Saint-Louis-en-l’Ile n.º 51, domicilio que mantuvo por varios años.

Después de la interrupción de los estudios académicos comenzó para René Guénon un período rico en encuentros y fecundo en escritos; No obstante, es en extremo difícil recoger testimonios seguros sobre sus relaciones, complejas, y generadas habitualmente por motivos que tenían una relación directa con el desarrollo de su obra escrita, en particular en su aspecto de clarificación y condena de las pseudo-doctrinas ocultistas y «teosofistas». En el período que va de 1906 a 1909, René Guénon frecuenta la «Escuela Hermética», dirigida por Papus, y se hace admitir en la Orden Martinista y en otras organizaciones colaterales. En el congreso espiritualista y masónico de 1908 ―en el que participa en calidad de secretario de despacho―, entra en relación con Fabre des Essarts, patriarca de la «Iglesia gnóstica», en la cual lleva el nombre de Synesius. René Guénon ingresa en esta organización con el nombre de Palingenius. Acá conoce a Dos personajes de notable apertura mental: Léon Champrenaud (1870-1925) y Albert Puyou, conde de Pouvourville (1862-1939). El primero entraría Más tarde en la religión islámica con el nombre de Abdul-Haqq; y el segundo un exoficial del ejército francés que Durante su destino en Extremo Oriente había sido admitido ―caso bastante raro para un occidental― en ambientes taoístas. Siempre y en toda circunstancia en este mismo período se produce la formación de una «Orden del Templo», dirigida por Guénon; esta organización tendrá una vida breve, Mas costará a su fundador el ser excluido de todos los grupos dirigidos por Papus. También es de este período la admisión de René Guénon a la Logia masónica Thébah, dependiente de La gran Logia de Francia, del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Es 1908 el año al que ciertos hacen remontar el encuentro de Guénon con calificados representantes de la India tradicional ―concretamente a través del linaje iniciático de Shankara Acharia―. Alrededor de este tiempo se familiarizó con el taoísmo.

En 1909 fundó la revista La Gnose, donde aparecerán su primer escrito, intitulado El Demiurgo, artículos sobre Masonería y, lo que es más importante en cuanto que demuestra De qué forma las doctrinas orientales ya habían sido totalmente asimiladas por él en esta temporada (contaba entonces 23-veinticuatro años), las primeras redacciones de El Simbolismo de la Cruz, El Hombre y su devenir Conforme el Vêdânta y Los principios del cálculo infinitesimal. A fines de 1910 conoce a John Gustaf Agelii, pintor sueco devenido musulmán con el nombre de Abdul-Hadi cerca de 1897, y vinculado al Tasawwuf (esoterismo islámico) por el Sheikh Abder-Rahmân Elish el Kebir. La revista La Gnose deja de publicarse en febrero de 1912. El once de julio del mismo año René Guénon se casa en Blois con la Srta. Berthe Loury y, Siempre y en todo momento en este mismo año, entra en el islamismo.

A los años 1913-1914 se remonta su encuentro con un hinduista, Swami Nárad Mani, quien le procura una documentación sobre la «Sociedad Teosófica» que le servirá probablemente, en parte, para la redacción del estudio sobre la organización en cuestión.

Entre 1915 y 1919 es suplente en el colegio de Saint-Germain- en-Laye, reside en Blois (donde muere su madre en 1917) y es Maestro de filosofía en Sétif (en la Argelia invadida por el Imperio francés). Retorna a Blois y después a París. Tras la Primera Guerra Mundial (1914-1918), dejó la enseñanza para dedicarse con sus energías a la escritura; su primer libro, Introducción al estudio de las doctrinas hinduistas, se publicó en 1921.

En 1924 (y hasta 1929) da lecciones de filosofía en el curso Saint-Louis; en este año tiene lugar una conferencia de prensa en la cual participa junto a Ferdinand Ossendowski (polaco, autor de una crónica de viaje A través de Mongolia y el Tíbet que había despertado un cierto interés algunos años antes), Gonzague Truc, René Grousset, y Jacques Maritain. También en 1924 aparece la obra Oriente y Occidente.

En 1925 empezó a colaborar con la revista católica Regnabit, dirigida por el padre Anizan, que le había sido presentado por el arqueólogo Louis Charbonneau Lassay, de Loudun. La colaboración con esta revista cesará pronto, en 1927. Asimismo en este año Guénon contribuyó a una revisión editada por P. Chacornac, Le voile d’Isis (‘el velo de Isis’); después de 1935 y bajo la influencia de Guénon, este periódico se hizo conocido como Les Etudes Traditionnelles (‘estudios tradicionales’).

Si bien en ese instante muchos orientalistas habían intentado de forma poco sistemática la exposición de las doctrinas hinduistas a las audiencias europeas, la Introducción de Guénon al estudio de las doctrinas hinduistas avanzó su tema de una forma única y detallada, haciendo referencia a los conceptos de la metafísica en su sentido más general, lo que Guénon definió con precisión, junto con las distinciones y definiciones necesarias de términos aparentemente inequívocas como la religión, la tradición, el exoterismo, el esoterismo y la teología. Guénon explicó que su propósito no era describir todos y cada uno de los aspectos del hinduismo, sino más bien dar la base intelectual necesaria para una correcta entendimiento de su esencia.[4] El libro También se erige como una dura condena de las obras presentadas por otros escritores europeos sobre el hinduismo y la tradición En general. Conforme Guénon, estos escritores habían carecido de cualquier comprensión profunda de su objeto y de sus implicaciones. El libro Asimismo contiene un análisis crítico de las intromisiones políticas del Imperio británico en el tema del hinduismo (y la propia India) a través del teosofismo de Helena Blavatsky.[5]

Durante la década 1920-1930, Guénon publicó una serie de artículos en la revista francesa Revue de Philosophie que, así como ciertos suplementos, llevó al libro Teosofismo: historia de una pseudo-religión. Guénon comenzó a adquirir una reputación pública más amplia y su trabajo fue señalado por varias figuras intelectuales y artísticas dentro y fuera de París. En este tiempo También se han publicado algunos de sus libros que explican la «brecha intelectual» entre Oriente y Occidente, y la naturaleza peculiar, Conforme él, de la civilización moderna: La crisis del Mundo moderno, Oriente y Occidente. En 1927 se publicó el segundo libro esencial de sus obras doctrinales: El hombre y su devenir Según el Vedanta, y en 1929, La autoridad espiritual y el poder temporal. Este último libro ofrece una explicación general de lo que Guénon vio como las diferencias fundamentales entre el poder «sacerdotal» y el poder de la «realeza», junto con las consecuencias negativas de la usurpación de las prerrogativas de este último con En comparación con primero. Desde estas consideraciones, René Guénon busca el origen de la desviación moderna, que, Según él, se halla en la destrucción de la orden del Temple en 1314.

El quince de enero de 1928 fallece su esposa y en 1930 parte para El Cairo, donde se establecerá definitivamente, desposando en 1934 a la hija del sheikh Mohammed Ibrahim, con la que tuvo 4 hijos (2 varones y 2 niñas), uno de ellos póstumo. Durante su larga estancia en Egipto, René Guénon llevó una vida austera y sencilla, totalmente dedicado a sus escritos.[6] En 1949 obtuvo la nacionalidad egipcia. Fallece el siete de enero de 1951. Diríase que su última palabra fue Alá (‘Dios’).

Análisis de su obra[editar]

Su obra escrita se puede dividir en varios bloques temáticos:

– exposición de doctrinas orientales y principios metafísicos: Acá se hallan obras como Introducción general al estudio de las doctrinas hinduistas (su primera obra, que escribió por encargo y que es una introducción a la Tradición Normalmente), Los estados múltiples del Ser O Principios del cálculo infinitesimal;
– estudios sobre simbolismo y su interpretación ortodoxa tradicional, en este apartado se encuadran los Abundantes artículos escritos para la revista El velo de Isis que Posteriormente pasaría a llamarse Revista de Estudios Tradicionales. Estos artículos fueron compilados por Michel Vâlsan en la obra póstuma Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada y en La gran tríada;
– ensayos relativos a la tradición primordial, la iniciación y las sociedades iniciáticas tanto actuales (masonería) como históricas: «el Rey del Mundo»;
– reflexiones críticas sobre el Mundo moderno y la sociedad occidental. Contra lo que podría parecer, René Guénon estuvo muy preocupado por el Planeta presente.

Partiendo de una fuerte crítica a la sociedad occidental pueden distinguirse tres etapas cronológicas en su toma de postura respecto a la cuestión, etapas que se corresponden a su vez con las 3 obras en que aborda principalmente el problema de la modernidad:

El reino de la cantidad y los signos de los tiempos.

Oriente y Occidente es la primera de ellas, aborda la falta de comprensión y entendimiento entre esos 2 mundos que denominamos Oriente y Occidente, condenados a entenderse si no desean aniquilarse recíprocamente y perecer. René Guénon defiende una salida inevitablemente dialogada a esta tradicional oposición como vía para lograr el entendimiento entre las diferentes culturas. Hay que señalar que pese a traslucir un optimismo ingenuo es precursor al indicar esta confrontación (O bien conflicto) que Hoy día está en el punto de mira de todos los analistas del Mundo actual.
La crisis del Planeta moderno, a la luz de los sucesos que se sucedían en el período de entreguerras René Guénon ve matizado su optimismo, Mas no abandona la idea de que el comprensión entre los dos y la rectificación en vista a una vuelta a la normalidad de Occidente, son posibles. Su análisis se sustenta en la confianza de preservación (en cierta medida) del Espíritu Tradicional en el extremo Oriente, particularmente en las etnias china Y también india.
El reino de la cantidad y los signos de los tiempos. Sin duda su mayor, más completa, ambiciosa y acabada obra. Sus precedentes optimismo y confianza dan lugar a un análisis más duro y frío en el que domina el pesimismo y Tal vez cierto desapego por el destino de la civilización humana actual. En efecto, la Guerra Mundial no deja sitio para la esperanza ni el optimismo. En esta obra René Guénon examina la civilización occidental partiendo de los principios generales del Vedanta y situándola en el marco de las cuatro edades (yugas) que establece la tradición hinduistas. Las conclusiones son tan demoledoras como preocupantes Con lo que suponen a futuro.
Pensamiento[editar]

La oposición clásica entre Occidente y Oriente no es geográfica sino ideológica y doctrinal.

René Guénon define el Planeta moderno como la degeneración e inversión del Planeta Tradicional. Por una parte el carácter decisivo de la modernidad es su carácter anti-tradicional, su negación de toda herencia del pasado y su falta de reconocimiento de cualquier deuda con una sabiduría O cultura precedente. La oposición clásica entre Occidente y Oriente no es geográfica sino ideológica y doctrinal. De ahí que se puede decir, un poco paradójicamente, que Mientras Europa fue tradicional (en la Edad Media) se la podía calificar de «oriental» desde nuestra perspectiva actual. Del mismo modo el Oriente actual, investido de pensamiento occidental, no es ya «oriental», está occidentalizado (O en otras palabras des-orientado, si tomamos el sentido simbólico y profundo del término). En efecto, como advertía René Guénon, la Edad Media estaba más próxima a la civilización india O bien extremo-oriental que a nuestra sociedad actual en cualquiera de sus aspectos. De hecho el carácter tradicional de la Edad Media aseguraba y garantizaba un permanente contacto y diálogo con el Oriente tanto geográfico como doctrinal.

La conclusión última de su obra (contenida principalmente en El reino de la cantidad y los signos de los tiempos) es que la condición del Mundo moderno testimonia el fin del ciclo actual de la humanidad, algo que señalan simbólicamente los mismos términos Oriente y Occidente (en particular este último, tomado por nuestra misma civilización para auto-denominarse, lo que no deja de ser atractivo). René Guénon encuentra la prueba de esto en la desaparición progresiva de la Tradición Dentro de las sociedades occidentales. A este respecto, una de sus grandes aportaciones son los términos de «seudoiniciación» y «contrainiciación». René Guénon se esfuerza por desmontar tanto en la forma como en el fondo aquellas organizaciones que siendo presuntamente tradicionales tienden Realmente a subvertir la verdadera organización tradicional, en La mayoría de las ocasiones por ignorancia de la verdadera doctrina tradicional que les lleva a construir y abrazar una seudodoctrina.

René Guénon Jamás negó su vinculación a la franc-masonería, en la que fue iniciado, Aunque no cesó de denunciar el carácter superficial y seudoesotérico que se había instalado en exactamente la misma institución por ignorancia de su auténtica función y objetivo.

Guénon asevera que su enseñanza no se debe a un pensamiento de corte individual O bien personal, influenciado por alguna filosofía particular. Por el contrario él se escapa del cuadro moderno de ciencias y filosofía y se encuadra más bien en el nivel de la pura metafísica y los principios universales. Y aborda estos objetivos con lógica y rigor con la pretensión de rendir sus obras a todos aquellos que procuran Todavía la verdad en el Mundo.

Críticas a su obra[editar]

A lo largo del siglo XX la obra de René Guénon ha generado un importante debate, con apologistas y opositores de las más distintas formaciones.

Entre quienes han reconocido «activamente» el valor de su obra se encuentran los colaboradores de la Rivista di Studi Tradizionali de Turín (Italia), publicación que ha favorecido la difusión de los escritos de René Guénon en lengua italiana, teniendo a su cargo inclusive la traducción de muchos de los mismos.

Entre los opositores, pueden señalarse:

– aquellos que, En especial en el ámbito académico, como Por servirnos de un ejemplo Umberto Eco, rechazan totalmente sus premisas, métodos y conclusiones, por no considerarlas de carácter científico;
– aquellos que, como Giuliano Di Bernardo, lo definen como un pensador francés «convertido» al islamismo, un tradicionalista «reaccionario» O las 2 cosas;
– aquellos que, como Jean Daniélou Por servirnos de un ejemplo, critican a René Guénon por no considerar la aparición de Cristo como la «irrupción de lo sagrado que ha alterado el curso de la historia», y que rechazan las soluciones propuestas respecto de la iniciación (Sufismo y Masonería) en tanto que afirman el valor iniciático de los sacramentos cristianos y niegan la posibilidad de la realización metafísica, O sea de la superación de la distinción «Creador-criatura»;
– aquellos que, como Julius Evola, considerando únicamente el aspecto de «crítica de la modernidad» de René Guénon (reduciéndola No obstante a una cuestión principalmente de orden socio-político), rechazan las soluciones propuestas tanto para la iniciación De esta manera como para diferentes cuestiones de orden doctrinal, como Por ejemplo la subordinación de la acción a la contemplación.
– aquellos que fueron contemporáneos de René Guénon y que provienen del ámbito ocultista, seudoesotérico teosófico, Como Paul LeCour O bien Gustave Bord. La contestación de René Guénon a estos autores figura en obras como El Teosofismo: historia de una seudorreligión O Estudios sobre la Masonería y el Compañerazgo.

Otros autores aceptan parcialmente la obra de Guénon, con diferentes matices. Entre ellos se distinguen, muy sintéticamente:

– quienes aceptan el planteamiento general Pero rechazan la solución de la masonería en favor de la del sufismo (Por ejemplo Michel Vâlsan y Titus Burckhardt);
– quienes aceptan el planteamiento general de R. Guénon Mas sustituyen la idea de “metafísica” por la de “unidad trascendente de las religiones”, reconociéndose en una “escuela” autodenominada perenialismo, cuyo origen reconduce al mismo Guénon (Por ejemplo Frithjof Schuon y Martin Lings);
– quienes, como Jean Reyor, aceptan algunas premisas Mas, rechazando las soluciones propuestas para la iniciación (Sufismo y Masonería), formulan las propias (Catolicismo) en artículos “que complementan la obra de René Guénon”, en documentos “confidenciales” y en biografías firmadas por otros (como es el caso de “La Vida simple de René Guénon”); a menudo el tono y los métodos adoptados semejan configurar estos trabajos más como un intento por desviar al lector de las ideas expresadas en la obra de René Guénon, que como una serena confrontación en el plano intelectual.

Obras de René Guénon, Conforme el año de la primera edición:

– 1921: Introducción General al estudio de las doctrinas hinduistas.
– 1921: El teosofismo: historia de una seudorreligión.
– 1923: El error espiritista.
– 1924: Oriente y Occidente.
– 1925: El esoterismo de Dante.
– 1925: El hombre y su devenir Conforme el Vedanta.
– 1927: El rey del Planeta.
– 1927: La crisis del Mundo moderno.
– 1929: Autoridad espiritual y poder temporal.
– 1929: San Bernardo.
– 1931: El simbolismo de la cruz.
– 1932: Los estados múltiples del ser.
– 1939: La metafísica oriental.
– 1945: El reino de la cantidad y los signos de los tiempos.
– 1946: Consideraciones acerca de la iniciación.
– 1946: La gran tríada.
– 1946: Los principios del cálculo infinitesimal.

Publicaciones póstumas:

– 1952: Iniciación y realización espiritual.
– 1954: Consideraciones sobre el esoterismo cristiano.
– 1962: Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada.
– 1968: Estudios sobre hinduismo.
– 1970: Formas tradicionales y ciclos galácticos.
– 1973: Apreciaciones sobre el esoterismo islámico y el taoísmo.
– 1973: Reseñas
– 1973: Estudios sobre la francmasonería y el compañerazgo.

↑ a b René Guénon, El simbolismo de la cruz
↑ Guénon, René: Introducción general al estudio de las doctrinas hinduistas.
↑ Extraído del libro Paul Chacornac, La vida simple de René Guénon, y de un extracto de «¿Vida simple de René Guénon?, de Pietro Nutrizio, Rivista di Studi Tradizionali, n.º 19, abril-junio de 1966, del sitio web de la Revista de Estudios Tradicionales.
↑ Guénon, René: Introducción general al estudio de las doctrinas hinduistas, parte III, capítulo VII.
↑ Guénon, René: Introducción general al estudio de las doctrinas hinduistas, parte IV, capítulos III y IV.
↑ Accart, X. (2001): l’ermite de Duqqi. Milán (Italia): Archè, 2001. Capítulo: «René Guénon diaphane au Caire».
Bibliografía[editar]

Chacornac, Paul (1987), La vida simple de René Guénon (Primera edición), Barcelona: Ediciones Obelisco, p. 160, ISBN 978-8477200307
– Mahmud, Abdul Halim: «Al-‘arif bi-llah al-shayj Abdul Wahid Yahya», Qadiyya al-tasawwuf, Dar al-Marifa s/f 4ª edición. Capítulo dedicado a René Guénon por el Shaij al-Azhar Abdul Halim Mahmud, en este estudio sobre los maestros de la tariqa Shadhiliyya.
– Science sacrée, Numéro spécial René Guénon: R.G. de la Saulaye, Science sacrée, 2003

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«René Guénon a la luz de una significativa dedicatoria», artículo en la revista Alif Nûn, n.º 72, junio de 2009.
Dossier Affaire Schuon.

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