Avanzando hacia el pasado

0
130

Las MEMORIAS tienen la clave de la identidad. Lo que no podemos olvidar parece estar ligado a cómo nos vemos a nosotros mismos. Entonces, hay aceptación; curando heridas y agradecimientos por alegrías del pasado.

No puedo explicarlo (aunque me gustaría) pero cuando miro fotografías del pasado no puedo evitar querer volver allí. El pasado es un regalo. Reconozco que el pasado fue fundamental para convertirme en la persona que soy hoy.

Pienso en la ciudad en la que me crié; el mismo pueblo donde mis dos hijos mayores comenzaron la vida. Los lugareños que estaban allí me dicen que tanto ha cambiado, y de alguna manera eso es una pena, pero el terreno no cambia.

Pararse sobre el terreno de nuestra formación es sagrado. Algún día volveré a caminar por las áreas de mis años de formación. Y querré una o dos semanas para reflexionar y orar realmente.

I soy tan aficionado a esos recuerdos de antaño que parecen crecer cuando volvemos a visitar a viejos amigos y sus recuerdos se unen a los nuestros, ya que todos recordamos diferentes detalles. Los recuerdos de antaño recuerdan una vida plena.

***

¿No es glorioso que Dios nos dé la oportunidad de volver a visitar el pasado? Algunas partes de nuestro pasado, por supuesto, podrían ser horrendas. Personalmente, no estoy al tanto de nada a lo que no pueda regresar, pero sé que otros pueden verse afectados. Si es posible, podemos regresar a aquellos tiempos del pasado que fueron fundamentales para hacernos o revelarnos como las personas que somos hoy.

Me pregunto si es posible avanzar libremente hacia un futuro lleno de esperanza sin haber reconciliado primero los aspectos de nuestro pasado que podrían continuar. incitarnos ¿Y cómo los reconciliamos realmente?

Los llevamos, conscientemente. Con ayuda si es necesario. Llevamos nuestros recuerdos y los construimos basados ​​en la verdad de lo que podemos recordar. Aprendemos a aceptarlos. Aceptamos esas versiones pasadas de nosotros mismos, para bien, para mal. Aceptamos a otros, para bien, para mal. Llegamos a la aceptación, que es la paz, por ahora. Unimos paz con agradecimiento.

He he descubierto que el pasado está lleno de oportunidades de curación, lo que me dio a luz a una nueva vida para el presente.

Primero, avanzo hacia mi pasado. Lo concilio Tomo el viaje hacia adelante. Sin dejar piedra sin remover. Aceptar reminiscencias difíciles. Conocer a Dios me mantiene a salvo mientras estoy allí. Antes de volver al presente.

Avanzar hacia el pasado es fundamental si queremos mirar hacia atrás positivamente desde el futuro.

Cuando hemos lidiado con nuestro pasado, sin negarlo ni enojado o deprimido por eso, la esperanza, la paz y la alegría llenan nuestras vidas.

DEJA UNA RESPUESTA

tu comentario
Tu Nombre