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El chiismo O islam chií (O chía, en árabe, شيعة (šīʿa)) forma una de las principales ramas del islam junto al sunismo. Es el nombre tradicional por el que se conoce a la escuela de jurisprudencia islámica Ya’farita. El chiismo es profesado por alrededor del 15 % de los 1600 millones de musulmanes existentes en el Planeta.[2]

1 Significado
2 Historia 2.1 Ghadir al-Jumm
2.Dos Sucesión de Mahoma
2.Recitación Imanes
2.4 Principios del Chía
2.Cinco Ramificaciones de la religiones

3.1 Fuentes del derecho islámico

Un seguidor del islam es conocido como “musulmán”, Al tiempo que un musulmán que cree que Ali ibn Abi Tálib fue el sucesor y califa inmediato del profeta Mahoma es llamado “chía” —forma abreviada de “chíat-u-Ali”, que significa “partidario de Alí”— término que ha sido castellanizado como “chiita”.

Chía, que significa literalmente ‘partidarios’ O bien ‘seguidores’, se refiere a aquellos que consideran que la sucesión del Profeta es un derecho especial de la familia de éste, y a aquellos que en el campo de las ciencias y cultura islámicas siguen la escuela de la Casa del Profeta.[3]

Etimológicamente, chía deriva del árabe shi‘a, que significa facción, partido, O bien seguidor. Se refiere históricamente a los seguidores de la shi’a del Imam Ali, partido, facción O bien seguidores de Alí, en las luchas por el poder que siguieron a la muerte de Mahoma. Los chiíes consideran que poco ya antes de su muerte, Mahoma, al regresar de la peregrinación a La Meca, reunió a más de cien 000 fieles en Ghadir Jum y dijo ante ellos que quienes le considerasen su Profesor hiciesen lo mismo con ‘Ali Ibn Abu Tálib.

Ghadir al-Jumm[editar]

En el Corán se menciona que en su regreso de la última peregrinación, el Profeta Mahoma recibió la siguiente orden de Dios:

¡Oh, Mensajero, difunde lo que se te ha revelado de tu Señor; si no lo haces, sería como si no hubieras difundido el mensaje en lo absoluto. Dios te protegerá de la gente.

Entonces el Profeta dio un sermón muy extenso.

Mahoma se detuvo en Ghadir al-Jumm el dieciocho de Du l-Hiyya del décimo año de la Hégira para comunicar el mensaje a los peregrinos antes de que se dispersaran. Como hacía mucho calor, se construyó una tarima cubierta con ramas para él. Entonces el Profeta dio un sermón muy extenso. En un punto le preguntó a sus fieles seguidores si él (Mahoma) tenía más autoridad (awla) sobre los creyentes de la que ellos tenían sobre sí mismos. La multitud gritó: “Sí, es Así Oh Apóstol de Alá”. Entonces Mahoma tomó a Ali ibn Abi Tálib, su primo y yerno, de la mano y declaró:

“Para quien yo sea su Maulá, este Alí También es su Maulá (Man kuntu Maulahu fa hada Aliyun maulahu)”.

El ocho de Du l-hiyya de cada año se celebra en el Mundo chiita el aniversario de la declaración de Ghadir al-Jumm.

Sucesión de Mahoma[editar]

Cuando murió Mahoma en el año 632, un conjunto de sus compañeros decidieron ignorar la proclamación de Ghadir al-Jumm y nombraron de entre ellos al sucesor del Profeta. No obstante, una parte de los creyentes tomaron partido por Ali ibn Abi Tálib, primo y yerno de Mahoma, En tanto que consideraban que este era su único sucesor legítimo dado que había sido la persona más próxima a Mahoma, y el Profeta lo había señalado como sucesor en varias ocasiones, la más notable en Ghadir al-Jumm. Este grupo de partidarios de Alí (chíat-u-Ali) se negaron a reconocer a los sucesivos califas O bien sucesores del Profeta: Abu Bakr, Ómar y Uthmán.

Tras la muerte de este último, Alí es por último escogido califa. No obstante, acusado de haber instigado la muerte de su predecesor, su poder Va a ser contestado por Mu’awiya, gobernador de Siria y miembro de la familia de los Omeyas, iniciándose De esta manera una guerra civil entre las dos facciones. En el campo de batalla de Siffín los dos líderes aceptaron someter sus diferencias al dictamen de un árbitro independiente. No obstante, de las filas de Alí brotará una tercera facción, la de los jariyíes, que no aceptaron el arbitraje. Esta facción asesinó a Alí en el 661, y El mismo día trataron de acabar También con Mu’awiya y con el árbitro, sin lograrlo.

Los partidarios de Alí pusieron entonces sus esperanzas en su hijo Hasan, que presionado y engañado por Mu’awiya renunció al poder. El segundo hijo de Alí, Husáyn ibn Ali, se negó a jurar lealtad a Mu’awiya, debido a su corrupción, y fue Fallecido junto a setenta y dos seguidores en la Batalla de Karbalá (Irak) contra el ejército de Yazid, hijo de Mu’awiya, compuesto por más de treinta mil hombres. Su muerte en el campo, en 680, marcará el principio del cisma entre los chiíes y aquellos a quienes se llamará Después «suníes». Los chiíes conmemoran este suceso el día de Ashura, el décimo día del mes Muharram.

Tras el suceso de Ashura (el martirio de Husáyn ibn Ali) los chiíes nombraron a Ali ibn al-Husayn como el siguiente Imam. No obstante, una minoría, conocida como Kisaniyah, siguió a Muhámmad Ibn Hanafiyah como su Imam y lo consideró como el cuarto y último Imam.[5]

Ali ibn al-Husayn muere martirizado el año 95 de la Hégira en Medina (el 712 en el calendario gregoriano). Los chiíes nombran entonces a Muhammad al-Baqir como siguiente Imam. Nuevamente, una minoría, conocida como los Zaidíes, discrepó de esta sucesión y consideraron que el Imam debía ser Zaid Ibn Alí, otro hijo del Imam Sayyad.[6]

Tras la muerte de Muhammad al-Baqir, los chiíes nombraron Imam a Ya`far as-Sadiq y luego a Musa ibn Ya’far (Musa al-Kazim). Este último nombramiento causó un nuevo cisma entro los chiíes Ya que un conjunto consideró que Ismael (otro hijo del Ya`far as-Sadiq) debía ser el siguiente Imam tras Sadiq. Son los llamados Ismailíes. Simultáneamente, otro conjunto, conocido como los Fatahíes, siguió a Abdul·lah Aftah, hermano de Musa ibn Ya’far.[6]

Musa ibn Ya’far muere el veinticinco de Rayab del año ciento ochenta y tres de Hégira, y los chiíes nombran como siguiente Imam a Ali ibn Musa (Alí ibn Musa ar-Rida). Ciertos chiíes conocidos como los Waqifiyah (aquellos que se detuvieron en el séptimo Imam) consideran que no hay ningún Imam tras la muerte de Musa ibn Ya’far.

Tras el martirio de Ali ibn Musa, los chiíes siguieron a su hijo Muhammad al-Yawad y, Más tarde, a Ali al-Hadi. Después de su martirio los chiíes siguieron a Hasan al-Askari y después También a Mahdi ibn Hasan.

Este último tiene una singular consideración para los chiíes. Según sus creencias, el Mahdi sigue con vida, oculto. También creen que es el salvador esperado por la humanidad.[6]

Imanes[editar]

Los imanes de los chiíes son doce:

Ali ibn Abi Tálib (600-661), Asimismo conocido como Ali, Amir al-Mu’minin
Hasan ibn Ali (625-669), También conocido como Hasan al-Mujtaba
Husáyn ibn Ali (626-680), Asimismo conocido como Husayn al-Shahid, O Sah Husseyin
Ali ibn al-Husayn (658-713), También conocido como Ali Zayn al-Abidin
Muhammad ibn Ali (676-743), Asimismo conocido como Muhammad al-Baqir
Yá’far ibn Muhámmad (703-765), También conocido como Ya`far as-Sadiq
Musa ibn Ya’far (745-799), Asimismo conocido como Musa al-Kazim
Ali ibn Musa (765-818), Asimismo conocido como Ali al-Riza
Muhámmad ibn Ali (811-835), También conocido como Muhammad al-Yawad
Ali ibn Muhámmad (829-868), También conocido como Ali al-Hadi
Hasan ibn Ali (846-874), Asimismo conocido como Hasan al-Askari
Muhammad al-Mahdi (869-“no Muerto”), También conocido como Mahdi[7]
Principios del Chía[editar]

Según la doctrina chií los principios de la religión son cinco:

Monoteísmo

Los chiíes creen en la existencia de un único Dios, Creador y gobernante. La mayor parte de los versículos del Corán sobre esta materia enfatizan la Unidad de Dios con respecto a la Creación, las órdenes (la dirección del Planeta) y el culto. En él se indica que Dios es el único Creador del Planeta, que únicamente Él tiene la autoridad soberana sobre El mismo, y Por ende, solamente Él merece ser adorado.[8][9]

Justicia Divina

Todos los musulmanes (incluyendo a los chiíes) creen en la Justicia de Dios Puesto que la justicia debe formar parte de los atributos de la perfección que se le atribuyen. Basan esta creencia en las palabras del Corán que niega para Dios cualquier forma de opresión y se refiere a Él como “establecedor de la equidad”.[8]

ProfecíaArtículo principal: Nubuwwah
Los chiíes creen que la profecía es la principal vía de comunicación entre Dios y el humano. Un profeta (Nabí) es debe informar de la revelación de Dios y tiene, En consecuencia, la función de la profecía (Nubuwwah), O sea, la función de traer la Ley Divina O Sharíah. Según los chiíes, un profeta es la manifestación perfecta de Dios y tiene el poder esotérico de comenzar a los hombres en los misterios divinos.[10]
ImamahArtículo primordial: Imamah
Uno de los principios de la creencia del chiita es el Imamat (ser Imam O bien Imán). Imam, desde el punto de vista de la filología, significa líder y abanderado; Asimismo para los chiitas significa una persona con una relevancia especial dentro del islam y que ejercita el liderazgo de los creyentes.[8]

La imamah (Imamato O bien liderazgo) tiene en el islam un sentido extenso, que abarca tanto el liderazgo intelectual como la autoridad política. Tras el fallecimiento del Profeta, se buscó en el Imam a alguien capaz de enseñar a la gente la cultura coránica, las verdades religiosas y las disposiciones sociales, alguien digno de ser seguido (Y también imitado) en todos y cada uno de los aspectos, métodos y dimensiones, De forma que se preservara el legado de Mahoma y sus objetivos, De esta manera para dar continuidad a la conducción de sus creyentes.[11]

Escatología

Yaum al-Qiyamah (يوم القيامة; literalmente: “Escatología O bien Día de la Resurrección” (Corán 71:18), También conocida como “la Hora” (Corán 31,34, 74,47), “Día de la Cuenta” (Corán 72.130), “Día del Encuentro”, “Día del Juicio”, “Día de la sofocación” (Corán 74,9), O el “Gran Anuncio”) es el Juicio Final para los fieles chiíes.

Los chiíes creen en Qiyamah como uno de los principios fundamentales del islam. Creen que tras la aniquilación de este Mundo, Dios levantará la humanidad para el Juicio Final. En este juicio Cada uno de ellos Será responsable de lo que haya cometido (Corán 74,38), y cada ser humano tendrá que responder ante sus hechos.[12]

Ramificaciones de la religiones[editar]

Conforme la doctrina chií las ramificaciones de la religión, siguiendo la clasificación más utilizada, son:

1. El Rezo (Oración)
2. El Ayuno
3. El Jums (quinto)
4. La limosna obligatoria (Zakat)
5. La Peregrinación (Hach),
6. El esfuerzo en el camino de Dios (Yihad),
7. El ordenar el bien
8. El prohibir el mal
9. La amistad
10. La exoneración

Fuentes sobre el Chiismo[editar]

Los libros generales de hadîz compilados que El día de hoy se consideran el eje de referencia de la doctrina y las normas del Chiismo son:

Al-Kâfî, escrito por Muhammad Ibn Ia‘qûb Al-Kulainî (fallecido en trescientos veintinueve HL), que está conformado por ocho tomos.
Man lâ iahduruh al-faqîh, escrito por Muhammad Ibn ‘Alî Ibn Al-Husain Ibn Bâbûaih, conocido como As-Sadûq (306-trescientos ochenta y uno HL), que se compone de 4 tomos.
At-Tahdhîb, escrito por Muhammad Ibn ‘Al-Hasan, conocido como Sheij At-Tûsî (385-cuatrocientos sesenta HL), el Como se compone de diez tomos.
Al-Istibsâr, escrito por Exactamente el mismo autor precedente, en 4 tomos.
Éste conforma el segundo conjunto de los compendios del hadîz que elaboró y ordenó el Chiita A lo largo de la historia Mediante sus raudos esfuerzos hasta los siglos cuarto y quinto de la hégira. Como ya hemos mentado, fueron elaborados compendios de hadices A lo largo de la temporada de los Imames en los siglos segundo y tercero, que se denominan “las primeras compilaciones”, eso sumado a los “Usûl al-arba‘mî’ah” (los cuatrocientos documentos elaborados directamente por los compañeros de los Imames Inmaculados) cuyo contenido fue trasladado al segundo conjunto de los compendios del hadîz.

Desde que la Ciencia del Hadîz fue Siempre y en toda circunstancia objeto de atención por una parte de la Chiita, debido a ello, en los siglos XI y XII fueron elaboradas otras compilaciones del hadîz que no mencionamos para no extendernos. Las más famosas de estas compilaciones son Bihâr Al-Anwâr (Los Mares de Luces) del ‘Allâmah Muhammad Bâqir Al-Maÿlisî, y Wasâ’il Ash-Shî‘ah (Los Medios de la Chiita) de Muhammad Ibn Al-Hasan Al-Hurr Al-‘Âmilî.[13]

Fuentes del derecho islámico[editar]

Las principales (en orden de importancia) son el Corán, la Sunna (O tradición profética y de los Imames sus sucesores), el consenso de opinión (de los sabios de la comunidad) y la razón O bien intelecto.

El Corán: Este libro, desde el tiempo del profeta del islam hasta el momento ha sido conocido como la más importante fuente de ley, y los musulmanes para conocer los conocimientos islámicos, lo suplican Siempre y en todo momento.
Sunna: Por lo tanto los dichos y acciones del Profeta y los Imames constituyen una valiosa fuente de conocimiento de las enseñanzas del islam. Esta fuente que es llamada Sunna O Sirah (palabra esta que significa ‘relato de vida O biografía’) es autorizada después del Corán.
Iyma (el consenso de opinión): Ciertas veces el consenso de opinión (de los sabios, “Iyma”) se considera otra fuente de la ley, Además del Corán y la Sunna, en el sentido de que si los juristas están conformes respecto a una opinión, el resto de la gente debería proceder Conforme a ello Si bien no se halla nada en el Corán y la Sunna que lo respalde.

Los juristas de la escuela Chiita sostienen que si se halla en el Corán O la Sunna autorización respecto a una norma de la ley, la cuestión del consenso de opinión no debe plantearse. Siempre y en todo momento se debe dar preferencia a un texto coránico O de la Sunna sobre el consenso de opinión. Pero si no se halla ninguna autorización y los juristas han expresado una opinión a este respecto, la consideramos autorizada, presumiendo que los juristas deben haber encontrado un apoyo valedero a su opinión Aunque nosotros no podamos descubrirlo. De esta manera, la validez de la norma de una ley se basa en tales casos, Realmente, en alguna autoridad que da la Sunna, no conocida por nosotros.

Intelecto (Razón) : La razón juega un papel básico en el iytihád (el esfuerzo por deducir nuevas derivaciones O leyes islámicas de sus fuentes, las ya antes mencionadas). Su papel en determinar las normas de la ley islámica tiene tal importancia que se dice que la razón y la ley islámica son inseparables. Hay una máxima que expresa: “Cualquier juicio que sea pronunciado por la razón igualmente es pronunciado por la ley islámica y cualquier juicio que es pronunciado por la ley islámica del mismo modo es pronunciado por la razón.”

Mientras tratamos la cuestión del Corán y la Sunna hemos visto que la deducción de las normas de la ley religiosa de dichas fuentes requiere una especialización, lo que debe ser llevado a cabo de acuerdo con ciertas reglas. En todos los niveles O bien etapas de la deducción jurídica, el intelecto y la razón deben ser aplicados. De una O bien otra manera la razón tiene que ser usada en la limitación de la aplicación de la ley, dando preferencia a un dictamen sobre otro O bien extendiendo la aplicación de la ley a otros casos sobre la base de la generalización de su causa real.[14]

El esoterismo chií[editar]

El chiismo considera que el Corán tiene un mensaje literal, interpretable por cualquier musulmán, que es válido. Sin embargo, ese mensaje literal O bien exotérico es a su vez un mensaje cifrado O bien esotérico que oculta conocimientos que solo son interpretables por ciertos iniciados. Dicho mensaje esotérico es por su parte metáfora de un tercer mensaje, más oculto Todavía, y De esta manera hasta 7 niveles de esoterismo. El mensaje último en cualquier caso es conocido solo por Dios. El esoterismo (Singularmente fuerte en el caso de los ismailíes) no tiene como tal repercusiones prácticas para La mayoría de los fieles, que se limitan a continuar el mensaje literal del Corán, Mas está muy relacionado con la institución del imanato, marcando distancias con el sunnismo, que considera que cualquier creyente puede ser su intérprete del mensaje divino. Esto implica, entre otras cosas, que en el sunismo, (más del 80% de todos y cada uno de los musulmanes) no Existe una estructura clerical como ocurre en otras religiones abrahámicas, como el cristianismo O bien el judaísmo.

El origen del esoterismo chií hay que buscarlo en la expansión inicial del chiismo, Conforme los wahhabíes y los salafíes, por Irán, Siria, Líbano, Jordania y Palestina, donde habría adquirido peculiaridades de las opiniones preexistentes, en concreto de la filosofía neoplatónica y del mazdeísmo. Así También, Según esas Dos sectas, los presuntos mensajes ocultos estudiados por los iniciados tienen muchas peculiaridades comunes con aquellas escuelas filosóficas extrañas (En general el sunnismo, desde el siglo XII rechaza la filosofía y la teología). Según salafíes y wahhabíes, este sería un sincretismo religioso del chiismo contrastante con el anhelo del islam (Conforme wahhabies y salafis) de mantenerse en su forma pura y original, sin mezclarse con otras ideologías y creencias.

Los expertos en chiismo[editar]

En realidad, no hay un clero chií, sino más bien expertos en religión, que No obstante no pertenence a cuerpo colegiado alguno. Esos expertos chiíes en las altas esferas de formación Y también intelectualidad, están muy relacionados con el esoterismo y el imanato. Dado que existe un mensaje invisible y dado que quien lo conoce sigue vivo Mas está escondo, es preciso un cuerpo de intérpretes capaces de captar los signos enviados por el imán desde su ocultación. Podría decirse Asimismo que como el guía espiritual prosigue vivo, la doctrina no está completamente cerrada. Los intérpretes son los ulemas, También llamados mulás.[15]

Divisiones[editar]

Las diferencias en torno a la sucesión de ciertos imanes son en buena medida el origen de la formación de múltiples grupos dentro del chiismo. La mayor parte de los chiíes se encuadran en 4 grandes conjuntos: el de los imamíes O duodecimanos, mayoritario, el de los alauíes Asimismo duodecimanos, el de los zaydíes y los ismailíes. Estos últimos se dividieron por su parte por la sucesión del califa fatimí Al-Mustansir.

A ellos hay que añadir determinados cultos situados en la periferia del islam, Es decir, que brotaron del chiismo O de las ramas anteriores, O que mezclaron ideas musulmanas y de otras religiones, Mas que no Siempre y en toda circunstancia son considerados musulmanes. Los más destacados son los drusos y los alevíes.

Desde el punto de vista del carácter de los imanes se dividirían en zaydíes (el imán es solo un líder); intermedios (el imán es hereditario y está guiado por Dios, creencia apoyada por La mayoría de los chiíes); y extremistas O “ghulat” (el imán es una manifestación de Dios, Por lo que son considerados no-musulmanes —Alí-ollahíes O Ahl-e Haqq, drusos—).

[cita requerida]

Difusión[editar]

Los chiíes constituyen El día de hoy entre un 15% de los musulmanes.[16] Son mayoritarios en Irán, Azerbaiyán, Irak, Baréin y el sur del Líbano, y existen minorías chiíes en otros lugares, Especialmente en Siria, Afganistán y Pakistán. El chiismo septimano existe en la India, Pakistán, Siria y Yemen. Los drusos se hallan sobre todo en la zona situada entre el sur del Líbano, los altos del Golán y el norte de Israel. Los zaydíes se encuentran principalmente en Yemen. Los alauíes son bastante Numerosos en Siria. La familia de Bashar al Assad, actual presidente del país, pertenece a esta confesión. Los alevíes se encuentran en el centro y el este de Turquía.

Lugares santos[editar]

Tanto los chiitas como los suníes comparten una cierta veneración y obligaciones religiosas hacia determinados santuarios y lugares sagrados, como La Meca, Medina y Mezquita de Al-Aqsa de Jerusalén Mas la mezquita del Imán Alí en Nayaf, Irak y la Mezquita Imam Husayn Asimismo son veneradas. Después de La Meca y Medina, Nayaf y Kerbala son las ciudades más sagradas para los chiitas.

Cuadro de los imanes chiíes[editar]

Escuelas y ramas del islam
Mahoma

↑ R.A.E. y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). «chií». Diccionario panhispánico de dudas (1.ª edición). Consultado el veintinueve de noviembre de 2012.
↑ Por qué razón el islam moderado se muestra impotente ante la Jihad
↑ Tabatabai, Allamah Sayyid Muhammad Husein (2005). Shi’ismo en el Islam- El Islam shi’ita. Qom: Biblioteca Islámica Ahlul Bait (P). p. 33-64-65.
↑ Sura 5.67
↑ Tabatabai, Allamah Sayyid Muhammad Husein (2005). Shi’ismo en el Islam- El Islam shi’ita. Qom: Biblioteca Islámica Ahlul Bait (P). p. 33-64-65.
↑ a b c Tabatabai, Allamah Sayyid Muhammad Husein (2005). Shi’ismo en el Islam- El Islam shi’ita. Qom: Biblioteca Islámica Ahlul Bait (P). p. 33-64-65.
↑ Tabatabai, Allamah Sayyid Muhammad Husein (2005). Shi’ismo en el Islam- El Islam shi’ita. Qom: Biblioteca Islámica Ahlul Bait (P). p. 33-64-65.
↑ a b c Sobhani, Jaafar (2011). Al-Mohazerat Fi Elahiyat. Qom: Instituto de Imam Sadiq. p. 20-180.
↑ «Monoteísmo». Islamoriente. Enero de 2014.
↑ Mohammad Hassan, Ghadiri Abyaneh (2010). Esto es el Islam. México. p. 42. ISBN 978-964-04-5312-4.
↑ Musawi Lari, Sayyid Mujtaba (2005). Imamato. Fundación para la Difusión de la Cultura Islámica en el Mundol. p. 11- 130. ISBN 9645817625.
↑ Makarem Shirazi, Naser (1983). Nemuneh: Una exégesis del Corán 6. Qom. p. 444.
↑ «El Hadiz, el Iÿtihad y el Fiqh (jurisprudencia) en el Islam Shia». Islamoriente. 2015.
↑ «Fuentes del Derecho Islámico- (Islam y las características de un sistema social justo III)». Islamoriente. Enero de 2013.
↑ Abrahamian, Ervand (2008). A+HISTORY+OF+MODERN+IRAN.pdf A Modern History of Iran (en inglés). Cambridge University Press. ISBN 978-0-511-41399-5.

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