Blog Asia En La Maleta

0
103

Mas Según se marcha acercando la fecha empieza a pensar que tiene ante sí una buena «excusa periodística» para viajar Durante un año por medios terrestres, recuperando el placer de viajar sin prisas, sin aeropuertos, haciendo del viaje el destino. Logra persuadir a su redactor jefe y se lanza a la aventura, consultando Además de esto En cada país que visita a los adivinos locales, para entender A través de ellos algo más sobre la espiritualidad asiática y, de paso, sobre la condición humana.

Este apasionante viaje lo plasma en uno de mis libros de viajes favoritos, Un adivino me dijo (RBA Libros 2003). De la mano de Tiziano, gran observador de la vida y de los hombres, viajamos por Laos, Tailandia, Birmania, Malasia, Singapur, Indonesia, Camboya, Vietnam, Mongolia; y desde allá en el tren transiberiano hasta Moscú. Ya antes de que termine el año toma un barco, cruza el canal de Suez, el océano Índico y el Estrecho de Malaca, y llega De nuevo a Singapur. Toma el tren a Kuala Lumpur y en un guiño final acaba desafiando la profecía y volando de regreso a su casa de Bangkok 2 semanas ya antes de que termine el año, para reunirse con su mujer y sus 2 hijos en la Casa de la Tortuga.

»¿Existe la casualidad?», se pregunta en uno de los capítulos. Tiziano asiste divertido a las estrambóticas profecías sobre su vida que hacen incontables adivinos, personajes muy interesantes en ciertos casos, y se debate entre adoptar el espíritu crítico propio de su educación occidental O bien abandonarse a una espiritualidad de la que se va contagiando Poco a poco A lo largo de su viaje por Asia, y que terminará por atraparle absolutamente al final de sus días.

El pesimismo de Tiziano sobre «el alegre suicidio de Asia a favor de un modelo de desarrollo de tipo occidental, por el que los países renuncian al propio» es un tema constante en Un adivino. Tiziano, que vivió en Asia A lo largo de 30 años y cubrió en profundidad conflictos como la Caída de Saigón y la llegada de los Jemeres Rojos a Camboya, es un periodista de los que gusta de estar cerca de la acción y desmarcarse de cualquier grupo organizado; de aquellos que mantienen que el periodista debe ser anárquico por naturaleza y crítico con el poder.

Sus anécdotas, comentarios y reflexiones hacen de este libro una lectura indispensable para cualquiera que esté interesado en acercarse a Asia, de exactamente la misma manera que Kapuzcinsky hace magistralmente en Ébano con África. Al viajar por tierra y casi Siempre y en todo momento solo, con la compañía silenciosa de sus libros, Tiziano conoce a personajes singulares que le muestran la verdadera cara de Asia. La creciente influencia del islamismo en el sudeste asiático y el fracaso del comunismo en China, país del que fue expulsado en 1984 por «actividad contra-revolucionaria», son algunos de los temas en los que profundiza el autor.

Su querida Casa de la Tortuga en Bangkok ha sido recientemente reconvertida en un bar de tapas, The Lake House, y se dice que su estanque Aún conserva la tortuga birmana centenaria, de casi un metro de largo y carnívora, que dio sitio a su nombre y que tanto fascinaba a Tiziano. ¿Y la profecía del adivino de Hong Kong? En uno de los pasajes más emocionantes del libro Terzani nos cuenta De qué manera su destino se cumple, afectando -Si bien no mortalmente- al periodista que le reemplazó en Der Spiegel Durante aquel año clave.

DEJA UNA RESPUESTA

tu comentario
Tu Nombre