¿Cómo Llega A Esta Conclusión?

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El término historia deuteronomista abarca los libros de la Biblia que van desde el Deuteronomio (inclusive) hasta el segundo libro de los reyes (Esto es, Deuteronomio, Josué, Jueces, I Samuel, II Samuel, I Reyes y II Reyes). Tiene por nombre De esta manera Pues, Según muchos autores, todos estos libros están escritos por un mismo autor O un conjunto de autores influenciados con el espíritu del libro del Deuteronomio.

Es preferible emplear “deuteronomista” que “deuteronómica”. El adjetivo “deuteronómico” se refiere al libro del deuteronomio (Así, “teología deuteronómica” significa “teología del deuteronomio”), Al tiempo que “deuteronomista” se refiere al autor O bien escuela que dio origen a los libros relacionados con el deuteronomio (y, Por tanto, “teología deuteronomista” es la teología común a los libros mencionados arriba).

1 Contenido de los libros
2 Teorías hasta el siglo XX
lectura Teorías en el siglo XX 3.1 Martin Noth
3.2 Frank M. Cross
3.Leída Rudolf Smend
3.Cuatro R. F. Person
3.5 T. C. Römer

4.1 G. von Rad
4.Dos H.W. Wolff

5.1 Origen
5.2 Ideas primordiales

Contenido de los libros[editar]

La historia deuteronomista abarca desde los últimos días de Moisés, narrados en el libro del Deuteronomio, hasta la liberación de Jeconías, que es el final del Segundo libro de los Reyes. Así engloba los siguientes eventos:

Inicio de la monarquía en Israel con Saúl y David.

– Despedida de Moisés y resumen del éxodo.
– Conquista de la tierra de Canaán.
– Período de los jueces.
– Inicio de la monarquía en Israel con Saúl y David.
– División del reino.
– Ciclos de algunos profetas.
– Caída del reino del norte bajo Asiria.
– Caída del reino del sur a manos de Nabucodonosor (Babilonia).

Teorías hasta el siglo XX[editar]

A lo largo de un buen tiempo el libro del Deuterononio fue atribuido, como los otros cuatro libros del pentateuco, a Moisés. Sin embargo André Masius (s. XVII) ya descubrió una afinidad particular entre el Deuteronomio y los libros siguientes, más que entre este libro y los anteriores. Baruch Spinoza confirma esta impresión diciendo que los Así llamados “libros históricos” parecían hallar su inspiración en el Deuteronomio, Puesto que en aquellos se cumplía lo que Moisés había mandado O profetizado en el último libro del Pentateuco. Mas fue Voltaire el primero que se atrevió a afirmar que el Deuteronomio no Sólo no formaba parte del Pentateuco, sino que, Además de esto, su autor fue el rey Josías, a finales del siglo VII a.C.

Un hecho que llamaba la atención de estos autores es que los patriarcas adoraban a Dios en cualquier lugar, Pero a partir del Deuteronomio ya se habla de “el sitio que el Señor tu Dios escogerá” para dar culto, y en el libro de los reyes se condena cualquier altar fuera de Jerusalén. En esto los libros de inspiración deuteronomista parece que van de acuerdo en contraposición con los 4 precedentes.

Wilhelm Martin Leberecht de Wette propone la hipótesis de que el libro del Deuteronomio (Cuando menos un núcleo del mismo) sería un invento de Josías para justificar sus reformas religiosas y políticas. Así encuentro del libro de la ley en el templo por parte de Jelcías (2Re 22, 8), Conforme Wette, no sería más que una “pia fraus” (O engaño piadoso) para justificar las reformas del rey.

Teorías en el siglo XX[editar]

En el siglo XX abundaron las teorías con respecto a la historia deuteronomista.

Martin Noth[editar]

Ante todo Martin Noth propone que toda la historia deuteronomista es obra de un solo autor, Pues toda ella está guiada por exactamente las mismas ideas, hay una cronología coherente (i.e. sumando todos los años de la conquista, jueces y reyes coincide con los datos que va dando, como la construcción del templo 480 años tras la salida de Egipto, en 1R 6:1), y usa Exactamente el mismo lenguaje (a esto no le dedica mucha atención) y los mismos recursos estilísticos (como los discursos O bien reflexiones teológicas que insiere en determinados momentos).

Noth concluye que el autor es una sola persona (conocida En general como el Deuteronomista O De —o Dtr entre otros—) que trabajó en tiempos del exilio de Judá en Samaría (por las referencias locales que usa), y su finalidad sería enseñar De qué forma Dios ha actuado con su pueblo: Él había cumplido todas sus promesas, Pero el pueblo falló y se vio irremediablemente condenado al exilio babilónico.

Los críticos de Noth[1] hicieron enseguida notar múltiples indicios de que no podía atribuirse todo a un solo autor. En primer lugar hay una gran desproporción en la extensión que se dedica a tratar las diferentes materias. Por ejemplo, lo que dedica a David es más que lo que dedica a los jueces, que sería considerablemente más largo; O lo que se le dedica a la construcción del templo y lo que se dedica a cualquiera de los reyes posteriores. Por otro lado, Existen muchos duplicados; Esto es, hay múltiples eventos que se relatan dos veces, e incluso contradictoriamente, como la narración del paso del Jordán en Jos 3. Por otro lado la temática cambia También bastante. Por servirnos de un ejemplo, en Jueces el autor usa un esquema cíclico (pecado, castigo, clamor del pueblo, salvación), que no se repite en Samuel y Reyes; O bien que en Jueces el culpable Siempre y en toda circunstancia es el pueblo, Mas en Samuel y Reyes casi Sólo se habla de las culpas del rey (O bien como mucho del pueblo incitado por el rey). Como se ve, la teoría de Noth presentaba bastantes Problemas, que autores siguientes se dispusieron a tratar de resolver.

Frank M. Cross[editar]

Frank Moore Cross[2] sugiere que la historia deuteronomista fue escrita en Dos tiempos. Uno en tiempos de Josías, como sugería Wette. El redactor de esta primera edición (En general conocido como De 1) sería contemporáneo de Josías y buscaría promover la reforma religiosa del rey; su finalidad sería, Pues, fundamentalmente optimista: demostraría al pueblo que si volvían a Dios, prosperarían. Un segundo autor (De 2), durante el exilio, completaría la obra. Este autor revisaría el texto añadiendo cosas (entre ellas reslataría la maldad de Manasés, De manera que el exilio se atribuyese meridianamente a sus faltas, la promesa de la catástrofe y todo lo que viene después de Josías) para explicar el porqué del exilio.

¿Cómo llega a esta conclusión? Entre otras muchas cosas, Cross observa que el segundo libro de los reyes hay una condena definitiva de Judá en tiempos de Manasés (21:10-15), y por otro lado el reinado de Josías (2R 22-23) semeja muy positivo y esperanzador, A pesar de que ya no hay nada que hacer. Cross explica esto como la inserción de un redactor posterior al exilio que habría añadido la condena de Judá en tiempos de Manasés.

Rudolf Smend[editar]

Rudolf Smend[3] trata de explicar la falta de armonía en el texto (Cf. críticas a Noth) afirmando que hubo 3 ediciones del texto: un autor que denomina deuteronomista histórico (DtrG), otro llamado “deuteronomsta profético” (DtrP) y otro “deuteronomista nomista (DtrN). El autor historiador escribe una historia completa desde Dt 1, 1 hasta la liberación del rey Jeconías (2Re 25, 30). Siendo De esta forma este autor no pudo escribir su historia ya antes del año 550 a.C., cuando se dio la liberación del rey de Judá. El autor profético, por su parte, introduciría en estos libros las varias narraciones proféticas, Y también intentaría hacer notar en el desarrollo de la historia el esquema típico de la profecía: profecía-cumplimiento. Por último el autor nomista completa la historia inspirándose en las leyes del Deuteronomio. Todo esto, Siempre y en toda circunstancia Conforme Smend, se llevaría a cabo durante el exilio.

R. F. Person[editar]

R. F. Person[4] tiende a simplificar, y considera que la obra es fruto de una escuela (escuela deuteronomista), que compondría su obra a lo largo del exilio. Vueltos del exilio, en la época persa, se haría una revisión de la obra. Esta conclusión nace de su estudio desde el punto de vista de la historia, del campo social y de la literatura. Las ideas primordiales de la escuela deuteronomista serían la reconstrucción del templo y la restauración de la monarquía (Aunque, una vez visto que era inviable el retorno de un rey, escatologizarían su esperanza mesiánica).

T. C. Römer[editar]

Se podría considerar que T. C. Römer, en su obra,[5] propone una conciliación entre todos los autores precedentes. Una parte del examen de la ley de centralización del culto que se contiene en Dt 12, 2-18, y descubre 3 estratos en ella:

– Un estrato viejo, en el que el autor se dirigiría a la clase pudiente del siglo VII a.C. En el texto, Si bien cuando se redacta ya existía el templo, el autor, para no ser anacrónico, habla de él por boca de Moisés como “el sitio escogido por el Señor vuestro Dios para poner allá su nombre”.
– Un segundo estrato reflejaría el exilio. En él el autor exiliado exhorta a sus compañeros de tribulación por boca de Moisés: “No haréis lo que nosotros hacemos Aquí El día de hoy… Llevaréis al lugar escogido por el Señor, vuestro Dios para morada de su nombre todo cuanto yo os prescribo”.
– Y, por último, un estrato del siglo V a.C., en la temporada persa, en el que se invita a separarse de los paganos: “Demoleréis sus altares, romperéis sus estelas, quemaréis con fuego sus cipos…”

Conforme con estas observaciones, Römer propone 3 etapas en la redacción de la historia deuteronomista:

– Una en tiempos de Josías (finales del siglo VII a.C.), en la que se justifica la dinastía davídica y la política de conquistas del rey Josías.
– Una unificación del material precedente, hecha a lo largo del exilio, y enlazada con la historia de Moisés.
– Una revisión de todo esto A lo largo de la época persa, en la que se resalta el segregacionismo, el monoteísmo (contra la monolatría sostenida previamente) y la consideración de la diáspora como auténtica comunidad judía.

Finalidad de la obra[editar]

Los autores citados anteriormente, como se ve, tienen opiniones muy diferentes sobre cuál era la finalidad de esta obra. Se recordará De qué forma para Noth era una finalidad sencillamente explicar al pueblo el porqué de la catástrofe del exilio de Babilonia. Los siguientes autores ven múltiples finalidades (tantas cuantas autores). A estas teorías habría que añadir la de von Rad y la de Wolf.

G. von Rad[editar]

Gerhard von Rad, contra la opinión de Noth, propone que la finalidad del libro es infundir optimismo en el pueblo exiliado.[6] En toda la obra se nota la eficacia de la Palabra de Dios: el profeta habla, y se cumple paso por paso. Del mismo modo Dios prometió a David que su descendencia duraría por Siempre y en toda circunstancia, Sin embargo ahora el pueblo se ve exiliado, sin tierra, sin templo, sin rey. No obstante, Siempre y en toda circunstancia Conforme von Rad, el autor deuteronomista espera que el pueblo de Israel en el exilio razone del siguiente modo: No pueden quedar sin cumplimiento las promesas a David: es cuestión de tiempo, Mas la monarquía davídica Va a ser restaurada. En este sentido, a liberación del rey Jeconías demuestra que esta salvación ya está en curso.

H.W. Wolff[editar]

Hans Walter Wolff[7] propone que la finalidad del deuternomista es infundir esperanza al pueblo exiliado. Para lograr esto el autor pone la base en los libros del Deuteronomio y de Josué, dando a entender cuáles serían las reglas que Dios pone a su pueblo y Por qué razón. En el libro de los Jueces el autor explicaría el ciclo de la salvación: el pueblo peca, es oprimido, clama a Dios y este lo salva. Los libros de Samuel y Reyes, que semejan desvincularse de este esquema, Conforme Wolff serían el inicio de un nuevo ciclo: el pecado del pueblo (que se expone Durante estos libros), la opresión (la deportación a Babilonia), y ahora el autor pretendería que el lector entienda lo que debe proseguir: invocar a Dios y él lo salvará.

Para probar esta tesis Wolff estudia la palabra “convertirse” (שׁוב) en los libros de Samuel y Reyes (que a simple vista parecería ausente), y descubre que se halla en múltiples instantes decisivos, como cuando los israelitas se convierten y derrotan a los filisteos (1S 7:3), en el discurso inaugural del templo por parte de Salomón (1R 8:46-53), cuando cae Samaria por no percibir el llamado de Dios a la conversión (2R 17:13), cuando el pueblo renueva la alianza Dios en tiempos de Josías (2R 23:25)

Escuela deuteronomista[editar]

Es el momento de poder sacar alguna conclusión sobre Todas estas ideas, y tratar de identificar cuál es el origen y las ideas principales de la escuela O bien grupo de personas que dio origen a esta tradición deuteronomista que daría como fruto la redacción de esta historia.

Sin duda alguna su reforma religiosa formó escuela.

Se podría decir sin miedo a equivocarse que tras el asedio y caída de Samaria (finales del siglo VIII a.C.) muchos israelitas del norte emigraron a Judá, Adonde llevaron sus tradiciones, de las que está llena la historia deuteronomista. En el sur, por exactamente la misma temporada, aparece el rey Ezequías. Sin duda alguna su reforma religiosa formó escuela. Asimismo a finales del siglo VII, con Josías, se da una gran reforma religiosa. En este contexto aparece el libro de la ley en el templo, que posiblemente sería una colección de leyes del Deuteronomio. Esta escuela iría con los exiliados a Babilonia, e inclusive tras el exilio seguiría trabajando en la revisión de la obra escrita.[8]

Ideas primordiales[editar]

La idea básica de la escuela deuteronomista es la correspondencia al amor de Dios. Él ha amado primero a su pueblo y ha cumplido sus promesas. El pueblo debe corresponder a este amor amándolo y apegándose a él con todo el corazón. Este “apegarse a él” implica la observancia de la ley. La obra del deuteronomista está permeada de sentimientos de humildad (Pues la alianza de Dios es gratuita, y el pueblo no ha hecho nada para merecerla), de intransigencia con las otras religiones (consecuencia de la fe monoteísta), de fraternidad entre los miembros del pueblo escogido y de responsabilidad ante la alianza (el pueblo es responsable de su destino, Pues se le concederá el triunfo O el castigo Conforme se comporte ante la ley). Además, el autor advierte constantemente de los riesgos que acechan al pueblo: las riquezas (Porque llevan a olvidarse de Dios), el orgullo (opinar que la salvación es una obra propia), y la influencia de los extranjeros (que los llevan a adorar a otros dioses y los apartan de Yahveh).

↑ Por citar algunos, von Rad, Eissfeldt y Noll
↑ F.M. Cross, The Themes of the Book of Kings and the Structure of the Deuteronomistic History 1973
↑ R. Smend, Das Gesetz und die Völker. Ein Beitrag zur deuteronomistischen Redaktionsgeschichte, 1971
↑ R. F. Person, The Deuteronomic School. History, Social Setting and Literature, Atlanta 2002
↑ T.C. Römer, The So-called Deuteronomistic History. A Sociological, Historical and Literary Introduction. T&T Clark, Londres 2005
↑ G. von Rad, Die deuteronomistische Geschichtstheologie in den Königsbüchern en “Deuteronomium-Studien”, FRLAT 40, 1947, 52-64.
↑ H.W. Wolff, Das Kerigma des deuteronomistischen Geschichtswerk, 1961
↑ J.L.

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