Desarrollando la auto-inspiración

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Odiamos la idea de dejar de fumar cuando las cosas van mal en nuestras vidas. Nos hace sentir inútiles, impotentes o impotentes; Dejamos que nuestras vidas se nos escapen de las manos: cansados.

La vida es dura y nos resulta difícil hacerlo fácil. Y para eso nos esforzamos al máximo para hacernos sentir mejor sobre nosotros mismos y la vida en general. Enfrentamos muchos desafíos en la vida, en ocasiones fallamos o ganamos: la vida no es fácil para nosotros.

Pero somos luchadores en la vida. La vida nos ha enseñado a ser fuertes, a luchar, y cuando todos los demás nos abandonan; no hemos renunciado a nosotros mismos. Nos hemos vuelto tan fuertes en la vida porque hemos experimentado en la vida cuántos nos dejaron, nos dieron por vencidos o no pudieron creer en nosotros. Por eso luchamos hacia adelante.

Hemos aprendido en nuestra vida difícil a inspirarnos a nosotros mismos porque con la ayuda de alguien más, ¿quién más está allí para motivarnos? Nadie más que nosotros mismos, nos sentimos solos, pero somos lo suficientemente valientes para crecer, para creer en nosotros, tenemos sobre todo la compañía de nuestra propia fe para enfrentarnos.

Aprendimos a través de circunstancias difíciles que han afectado nuestras vidas, nos hicieron creer que la vida no es fácil, pero la fe ha hecho que nuestras vidas sean soportables, nos motivan a creer, a mantenernos y a luchar.

¡Podríamos tener períodos en nuestras vidas donde nuestros pensamientos se sienten con dudas y renunciando a nosotros mismos! Pero no, construimos nuestro propio ser de nuevo, y de nuevo con inspiración propia. Este es nuestro combustible.

Cuando nos encontramos llenos de miedo a los pensamientos, el fracaso y el retroceso en la vida, nos recordamos acerca de nuestra fe. La fe nos ha dado la certeza que necesitamos para seguir adelante, seguir creciendo, llegar a nuestros destinos personales y superar cualquier desafío y bache que la vida nos haya dado. No lo hacemos y nunca nos rendiremos.

Nuestra fe en nosotros mismos nos da el coraje de alimentar nuestros pensamientos cuando necesitan fuego, nos limpia los ojos cuando vemos la vida borrosa y nos da valor cuando necesitamos cambiar; para nosotros la fe nos da muchas cosas que no somos.

A veces me pregunto de dónde viene esta inspiración. Es algo, un pensamiento, una energía, algo difícil de articular en nuestras cabezas, pero lo entendemos; sobre todo, lo sentimos y sabemos cuándo vendrá. La inspiración se desarrolla y se siente desde adentro.

La vida nos ha enseñado a desarrollarla a partir de nuestros fracasos, dudas, miedos. A medida que la vida se vuelve más difícil y más dura para nosotros, construimos una forma más fuerte de superar estos obstáculos. Lo que nos ha ayudado: la inspiración se encuentra dentro, a veces se encuentra en otras cosas o personas. Lo cultivamos sobre todo internamente.

Lo has sentido antes; una especie de energía una vez que lo aprovechas, suceden cosas milagrosas en nuestras vidas. Nos sentimos más felices, más fuertes y nuestro estado de ánimo cambia lo suficiente como para no querer dejarlo ir. Aferrarse a la inspiración tanto como sea posible, porque a medida que se va va.

He aprendido que construimos o desarrollamos esta inspiración por el grado en que confiamos en nosotros mismos en la vida. Cuanto más fuertes creamos y confiemos en nosotros mismos en nuestras habilidades, cuerpos, alma y mente, mayor será la disponibilidad.

La inspiración es autoconfianza: autoconfianza.

Confiar en mis propias habilidades me ha dado más enfoque en la vida, lo hará ¡lo mismo para ti! La autoconfianza le da al yo la capacidad de poner sus pensamientos en acción. Comienza a eliminar el miedo, la duda, los pensamientos demonizados no razonables y le da al yo la capacidad de acceder a fuentes bloqueadas. La inspiración está en la persona todo el tiempo, solo necesitamos descubrirla confiando en nosotros mismos.

Comenzamos a notar cómo nuestros pensamientos comenzaron a cambiar. Comenzamos a tomar medidas y a crear nuestros pensamientos en realidad. Sobre todo desarrollamos la creencia de que las cosas mejorarán para nosotros y crecerán.

Tenemos que creer en el crecimiento para poder recibir inspiración. Queremos crecer, y lo haremos.

La confianza en uno mismo en los pensamientos de uno nos ayuda a descubrir quiénes somos realmente. Esto nos inspira a seguir creciendo porque nos damos cuenta de que somos más poderosos de lo que pensábamos creer. La inspiración nos transforma en personas completamente diferentes.

A medida que este nuevo ser comienza a crecer en nosotros, nos sentimos cómodos con nuestro nuevo ser, nuestro verdadero ser auténtico. A medida que nos acercamos a ese ser, nuestra confianza se vuelve sólida: más fuerte.

Confiar en nuestros pensamientos es clave. Nos ayuda a descubrir un yo que hemos ocultado todo este tiempo que es más productivo, positivo y una mejor versión de nosotros. Nuevos pensamientos deben nacer desde adentro.

Me gustaría terminar con lo siguiente. Muchos de nosotros nos inspiramos en la vida cambiando sus pensamientos, experiencias, etc.

Sin embargo, lo mejor que tenemos en nuestras vidas es que la inspiración nace, se desarrolla, se aprende y si confías en ella; hará maravillas en tu crecimiento personal. Y la única forma de llegar es confiando completamente en sus propios pensamientos.

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