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Hipócrates de Cos —en griego: Ἱπποκράτης— (Cos, c. Cuatrocientos sesenta a. C.-Tesalia c. Trescientos setenta a. C.) fue un médico de la Antigua Grecia que ejerció durante el llamado siglo de Pericles. Está clasificado como una de las figuras más destacadas de la historia de la medicina, y muchos autores se refieren a él como el «padre de la medicina»,[1][2][3] en reconocimiento a sus esenciales y duraderas contribuciones a esta ciencia como fundador de la escuela que lleva su nombre. Esta escuela intelectual revolucionó la medicina de su temporada, estableciéndola como una disciplina separada de otros campos con los cuales se la había asociado tradicionalmente (principalmente la teúrgia y la filosofía) y convirtiendo el ejercicio de la misma en una genuina profesión.[4][5]

No obstante, Suelen entremezclarse los descubrimientos médicos de los escritores del Corpus hippocraticum, los practicantes de la medicina hipocrática y las acciones del mismo Hipócrates, Por lo que se sabe muy poco sobre lo que el propio Hipócrates pensó, escribió Y también hizo Realmente. A pesar de esta indefinición, Hipócrates es presentado a menudo como paradigma del médico viejo. En concreto, se le atribuye un gran progreso en el estudio sistemático de la medicina clínica, reuniendo el conocimiento médico de escuelas precedentes y prescribiendo prácticas médicas de gran importancia histórica, como el juramento hipocrático y otras obras.[4][6]

No hay que confundirlo con Hipócrates de Quíos, matemático griego del siglo V a. C.,[7] que nació en la isla de Quíos, no muy lejos de la de Cos, cuyo hito más esencial fue la cuadratura de la lúnula.[8]

1 Biografía
Dos Teoría hipocrática 2.1 Conceptos generales 2.1.1 Los cuatro humores
2.1.2 Crisis

4.1 Juramento hipocrático

5.1 Imagen
5.2 Nombres

6.1 Genealogía

Sorano asevera que el padre de Hipócrates se llamaba Heráclides y era médico. Su madre, por su parte, se llamaba Praxítela, hija de Tizane. Hipócrates tuvo 2 hijos, Tésalo y Draco, y Por lo menos una hija, Ya que tanto sus hijos varones como su yerno, Polibo, fueron alumnos suyos. Según Galeno, un médico romano, Polibo fue el auténtico sucesor de Hipócrates, Al paso que Tésalo y Draco tuvieron Cada uno un hijo a los que llamaron Hipócrates.[9][10]

Exactamente el mismo biógrafo relata que Hipócrates aprendió medicina de su padre y su abuelo, además de estudiar filosofía y otras materias con Demócrito y Gorgias.[11] Seguramente continuara su capacitación en el Asclepeion de Cos y fuera discípulo del médico tracio Heródico de Selimbria.[12]

La única mención contemporánea que se conserva de Hipócrates proviene del diálogo de Platón Protágoras, en el que el filósofo lo describe como «Hipócrates de Cos, el de los Asclepíadas».[13][14]

Hipócrates enseñó y practicó la medicina Durante su vida, viajando Cuando menos a Tesalia, Tracia y el mar de Mármara.[10] Seguramente muriera en Larisa a la edad de 83 O bien noventa años, Aunque Según algunas fuentes superó largamente los 100 años. Se conservan diferentes relatos sobre su muerte.[10]

Teoría hipocrática[editar]

El concepto de salud y enfermedad y el enfoque diagnóstico, terapéutico y ético de la medicina ha sufrido notables cambios en el transcurso de la historia. No es igual el pensamiento médico actual que el de hace 3 mil años, Ni tan siquiera es igual en Todas y cada una de las actuales etnias.

Las escuelas de medicina de la Grecia Clásica estaban divididas en Dos tendencias fundamentales con respecto a De qué manera se tenían que tratar las enfermedades. Por una parte, la escuela de Cnido se concentraba en el diagnóstico, Al tiempo que la de Cos se centraba en el cuidado del paciente y el pronóstico. Por norma general, la medicina de la temporada de Hipócrates desconocía muchos aspectos de la anatomía y la fisiología humanas, a causa del tabú griego que prohibía la disección de cadáveres.[15] Por ende, las enseñanzas de la escuela cnidia, que tenían una gran valía en el tratamiento de enfermedades comunes, no eran capaces de determinar qué provocaba enfermedades con síntomas poco conocidos.[16] Por su parte, la escuela hipocrática O de Cos tuvo más éxito aplicando diagnósticos generales y tratamientos pasivos y fue capaz de tratar enfermedades de forma eficaz, lo que permitió un gran desarrollo en la práctica clínica.[17][18] La medicina hipocrática y su filosofía se alejan bastante de la medicina actual, en la que el médico busca un diagnóstico específico y un tratamiento especializado, tal como lo promovía la escuela de Cnido. Este cambio en el pensamiento médico desde el tiempo de Hipócrates ha provocado que el médico de Cos recibiera duras críticas Durante los últimos siglos, siendo la pasividad del tratamiento hipocrático el objeto de algunas denuncias Singularmente críticas; Por poner un ejemplo, el médico francés M. S. Houdart se refirió al tratamiento hipocrático como «una meditación sobre la muerte».[19]

Conceptos generales[editar]

La medicina hipocrática es ahora considerada pasiva. El enfoque terapéutico se basaba en el poder curativo de la naturaleza (vis medicatrix naturae en latín). Conforme esta doctrina, el cuerpo contiene de forma natural el poder intrínseco de sanarse (physis) y cuidarse.[20] La terapia hipocrática se concentraba simplemente en facilitar este proceso natural. Para hacerlo, Hipócrates creía que «el reposo y la inmovilidad [eran] de gran importancia».[21] En general, la medicina hipocrática era muy cuidadosa con el paciente: el tratamiento era suave y destacaba la importancia de sostener al paciente limpio y estéril. Por servirnos de un ejemplo, solo se utilizaba agua limpia O vino para las heridas, Aunque los tratamientos «secos» eran preferibles. A veces se empleaban linimentos balsámicos.[22]

Hipócrates era reacio a administrar drogas O bien emprender tratamientos especializados, Con lo que, tras el diagnóstico general, seguía una terapia generalizada.[22][23] Sin embargo, en determinadas ocasiones usaba drogas potentes.[24] Este enfoque pasivo tuvo mucho éxito en el momento de tratar trastornos relativamente simples, como los huesos rotos, que requerían tracción para estirar el sistema esquelético y aliviar la presión en la zona lesionada. Se usaban el «banco hipocrático» y otros ingenios afines con estos fines.

Uno de los puntos fuertes de la medicina hipocrática es la importancia que daba al pronóstico. En tiempo de Hipócrates, la terapia medicinal estaba poco desarrollada y a menudo lo mejor que podía hacer el médico era evaluar una enfermedad y deducir el curso más probable, basándose en las informaciones recogidas en historiales de casos afines.[25][26]

Los 4 humores[editar]

La escuela hipocrática sostenía que la enfermedad era el resultado de un desequilibrio en el cuerpo de los 4 humores, unos fluidos que en las personas sanas se encontraban naturalmente en una proporción semejante (pepsos).[20] Cuando los cuatro humores (sangre, bilis negra, bilis amarilla y flema) se desequilibraban (dyscrasia, mala mezcla), el individuo enfermaba y permanecía enfermo Hasta el momento en que se recuperaba el equilibrio. La terapia hipocrática se concentraba en restaurar este equilibrio. Por ejemplo, se creía que tomar cítricos era ventajoso cuando había un exceso de flema.[28]

Crisis[editar]

Otro concepto esencial en la medicina hipocrática es el de «crisis», un momento en el curso de la enfermedad en que O la enfermedad se hacía paulatinamente más grave y el paciente sucumbía y moría, O pasaba Todo lo contrario y los procesos naturales dejaban la recuperación del paciente. Después de una crisis se podía producir una recaída y después una nueva crisis decisiva. Conforme esta doctrina, las crisis tienden a producirse en días críticos, que se suponía que eran un tiempo fijo después de contraer la enfermedad. Si la crisis se producía lejos de un día crítico, se podía esperar una recaída. Galeno creía que esta idea empezó con Hipócrates, Aunque es posible que fuera anterior.[29]

Profesionalismo[editar]

La medicina hipocrática destacaba por su estricto profesionalismo, caracterizado por una disciplina y práctica rigurosas.[31] La obra hipocrática Sobre el médico recomienda que los médicos Siempre y en todo momento fueran bien aseados, honestos, tranquilos, comprensivos y serios. El médico hipocrático daba singular atención a todos los aspectos de su práctica: debía proseguir especificaciones detalladas para «la iluminación, el personal, los instrumentos, el posicionamiento del paciente y las técnicas de vendaje y entablillado» en el viejo quirófano.[32] Debía, Incluso, sostener sus uñas con una longitud precisa.[33]

También se daba mucha importancia a las doctrinas clínicas de observación y documentación. Estas doctrinas dictan que los médicos tienen que registrar sus descubrimientos y métodos medicinales de forma muy clara y objetiva, Para que estos registros se puedan trasmitir y utilizarse por otros facultativos.[10] Hipócrates anotaba regularmente y de forma precisa muchos síntomas, incluyendo la complexión, el pulso, la fiebre, el dolor, los movimientos y la excreción.[26] Se afirma que medía el pulso de los pacientes cuando examinaba por primera vez al enfermo para saber si mentía.[34] Hipócrates extendió las observaciones clínicas a la historia familiar y el ambiente.[35] Garrison apunta que «la medicina debe a Hipócrates el arte de la inspección y la observación clínicas».[25] Por este motivo, Quizás resulta más correcto llamarlo el «Padre de la medicina clínica».[36]

Dietética[editar]

Según Hipócrates, la nutrición Asimismo tenía que Cambiar Conforme el clima y las estaciones, que creía que influían en los humores. En invierno, un periodo en que domina el frío y la humedad, sería preferible consumir carnes con salsa, cocinadas con especias calientes; en primavera, cuando domina el calor y la humedad, se aconsejaba pasar Poco a poco de los pucheros a los asados y empezar a comer más legumbres verdes; en verano, cuando domina el calor, sería el momento de consumir carnes y pescados a la plancha, más ligeros, y preferir alimentos fríos y húmedos como el melón, la ciruela O bien la cereza; en otoño, un periodo en que empieza el frío, haría falta comer alimentos apetitosos y ligeramente ácidos para expulsar la melancolía, Como reducir el consumo de vino y frutas.[37]

Contribuciones directas a la medicina[editar]

Hipócrates y sus seguidores fueron los primeros en describir muchas enfermedades y trastornos médicos. Se le atribuye la primera descripción de la acropaquia, un signo clínico esencial en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica,[39] el cáncer de pulmón y la cardiopatía cianótica.[40] También fue el primer médico que describió la «cara hipocrática»[41] en su obra Prognosis (El libro de los pronósticos).[42] Es célebre la alusión de Shakespeare a esta descripción cuando escribe sobre la muerte de Falstaff en el Acto II, Escena III de la obra Enrique V.[nota 1][43]

Hipócrates empezó a clasificar las enfermedades en agudas, crónicas, endémicas y epidémicas, y a usar términos como «exacerbación», «recaída», «resolución», «crisis», «paroxismo», «pico» y «convalecencia», términos que Aún tienen un empleo destacado en la práctica médica.[26][44] Otras de las grandes contribuciones de Hipócrates son sus descripciones de la sintomatología, el tratamiento quirúrgico y el pronóstico del empiema torácico, una supuración del recubrimiento de la cavidad torácica. Sus enseñanzas Aún son relevantes para los estudiantes de neumología y cirugía de Actualmente.[45] Hipócrates fue el primer cirujano torácico de quien se tiene perseverancia y sus descubrimientos Todavía son válidos en su mayoría.[45]

La escuela hipocrática de medicina describió correctamente las enfermedades del recto y su tratamiento, A pesar de la pobre teoría médica desarrollada hasta entonces.[46] Por poner un ejemplo, las hemorroides, que, Si bien se creía que eran provocadas por un exceso de bilis y flema, eran tratadas por los médicos hipocráticos con técnicas relativamente avanzadas.[47] La cauterización y la escisión son descritas en el Corpus hipocrático así como los otros métodos más recomendados Hoy día:[48] ligar las hemorroides con una pequeña tira de caucho impidiendo la llegada del flujo de sangre y secarlas con una plancha caliente. Asimismo se sugieren otros tratamientos, como la aplicación de diferentes ungüentos.[49][50] En nuestros días, el tratamiento de las hemorroides «todavía incluye la quemadura, el estrangulamiento y la escisión».[46] Además, algunos de los conceptos fundamentales de la proctoscopia descritos en el corpus Todavía son útiles,[46][47] como, Por servirnos de un ejemplo, el uso del espéculo rectal,[47] considerada la referencia más antigua conocida a la endoscopia.[51][52]

Corpus hipocrático[editar]

El corpus hipocrático (en latín, Corpus Hippocraticum) es una colección de unas setenta obras médicas de la antigua Grecia escritas en griego jónico.[53] No se ha aclarado claramente si el autor del corpus fue El mismo Hipócrates,[54] Pues es probable que los volúmenes fueran creados por sus estudiantes y discípulos.[55] A causa de la pluralidad de temas, estilos de escritura y fecha aparente de creación, los estudiosos creen que el corpus hipocrático no podría haber sido escrito por una sola persona, sino por hasta diecinueve autores diferentes.[56] En la antigüedad, el Corpus era atribuido a Hipócrates y sus enseñanzas seguían Por norma general los principios del médico griego, De forma que el Corpus acabó recibiendo su nombre. Realmente, podrían ser los restos de una biblioteca de Cos O bien una colección compilada en el siglo III a. C. en Alejandría.[13][32]

El Corpus hipocrático contiene libros de texto, lecciones, investigaciones, notas y ensayos filosóficos sobre diversos temas médicos, que no siguen ningún orden específico.[54][57] Estas obras fueron escritas para públicos diferentes, tanto especialistas como legos y En ocasiones estaban redactadas desde puntos de vista opuestos, Por lo que se pueden observar contradicciones esenciales entre diferentes obras del corpus.[58] Entre estos tratados destacan El juramento hipocrático, El libro de los pronósticos, Sobre el régimen en las enfermedades agudas, Aforismos, Sobre los aires, las aguas y los lugares, Instrumentos de reducción, Sobre la enfermedad sagrada, etcétera.[24]

Sus obras fueron traducidas al inglés, por primera vez de forma completa, por el médico escocés Francis Adams como The Genuine Works of Hippocrates (Las obras genuinas de Hipócrates) en 1849,[59] revitalizando el interés médico e histórico en las obras de Hipócrates.[60] En español está traducido todo el corpus en varios volúmenes:

Hipócrates. Tratados hipocráticos. Obra completa. Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-1425-7.

Volumen I: Juramento; Ley; Sobre la ciencia médica; Sobre la medicina antigua; Sobre el médico; Sobre la decencia; Aforismos; Preceptos; El pronóstico; Sobre la dieta en las enfermedades agudas; Sobre la enfermedad sagrada. 1990. ISBN 978-84-249-0893-5.
Volumen II: Sobre los aires, aguas y lugares; Sobre los humores; Sobre los flatos; Predicciones I; Predicciones II; Prenociones de Cos. 1997. ISBN 978-84-249-1018-1.
Volumen III: Sobre la dieta; Sobre las afecciones; Apéndice a «Sobre la dieta en las enfermedades agudas»; Sobre el empleo de los líquidos; Sobre el alimento. 1997. ISBN 978-84-249-1019-8.
Volumen IV: Tratados ginecológicos: Sobre las enfermedades de las mujeres; Sobre las mujeres estériles; Sobre las enfermedades de las vírgenes; Sobre la superfetación; Sobre la escisión del feto; Sobre la naturaleza de la mujer. 1988. ISBN 978-84-249-1282-6.
Volumen V: Epidemias. 1989. ISBN 978-84-249-1384-7.
Volumen VI: Enfermedades. 1990. ISBN 978-84-249-1426-4.
Volumen VII: Tratados quirúrgicos. 1993. ISBN 978-84-249-1610-7.
Volumen VIII: Naturaleza del hombre; Lugares en el hombre; Carnes; Corazón; Naturaleza de los huesos; Generación; Naturaleza del niño; Enfermedades IV; Parto de ocho meses; Parto de siete meses; Dentición; Visión; Glándulas; Anatomía; Semanas; Crisis; Días críticos; Remedios; Juramento II. 2003. ISBN 978-84-249-2376-1.
Juramento hipocrático[editar]

El juramento hipocrático, un documento fundamental para la ética y deontología de la práctica médica,[61] fue atribuido a Hipócrates en la antigüedad, Si bien investigaciones más modernas indican que podría haber sido escrito tras su muerte.[62] Es seguramente el documento más célebre del Corpus hipocrático. Recientemente se ha puesto en duda la autenticidad del autor del documento, que para algunos estudiosos procede de una presunta escuela pitagórica de medicina, de la que no se tiene más noticias.[63] Aunque En nuestros días el juramento solo se usa raramente en su forma original, sirve de base para otros juramentos y leyes similares que definen las buenas prácticas y morales médicas.[64] Los licenciados que están a punto de comenzar la práctica médica tradicionalmente pronuncian este juramento.[13][65]

Está muy extendida la consideración de Hipócrates como «Padre de la Medicina».[55] Sus contribuciones ciertamente revolucionaron la práctica médica Mas tras su muerte el progreso se estancó.[67] Tan reverenciado era Hipócrates que sus enseñanzas fueron consideradas demasiado grandiosas para ser mejoradas y A lo largo de largo tiempo no se produjo ningún avance significativo en sus métodos.[13][21] Los siglos posteriores a la muerte de Hipócrates estuvieron marcados en exactamente la misma medida por progresos y retrocesos. Por servirnos de un ejemplo, tras el periodo hipocrático, la práctica de hacer historias clínicas de casos prácticamente desapareció, Según Fielding Garrison.[68]

Después de Hipócrates, el siguiente médico de relevancia fue Galeno, un griego romanizado que vivió entre los años ciento veintinueve y 200 d.C. Galeno perpetuó la medicina hipocrática, desarrollándola en varias direcciones.[69] En la Edad Media, los árabes adoptaron los métodos de Hipócrates y contribuyeron de forma esencial a la conservación de sus enseñanzas.[70] Después del Renacimiento, los métodos hipocráticos ganaron fama Nuevamente en Europa y fueron profusamente utilizados y ampliados hasta el siglo XIX. Entre los que utilizaron las rigurosas técnicas clínicas de Hipócrates destacan Sydenham, Heberden, Charcot y Osler. Henri Huchard, un médico francés, afirmó que la recuperación de Hipócrates «conforma la historia entera de la medicina interna».[71]

El primero de sus Aforismos, reseñado habitualmente en latín como Ars longa vita brevis, ha sido profusamente reproducido.[72]

Imagen[editar]

Según el testimonio de Aristóteles de Estagira, Hipócrates era conocido como «el gran Hipócrates».[73] En cuanto a su temperamento, Hipócrates fue representado En un inicio como «un médico rural viejo, amable y digno», y más adelante como «un personaje severo y adusto».[13] Siempre y en todo momento se lo considera sabio, dotado de un gran intelecto, y Especialmente como una persona muy pragmática. Francis Adams lo describe como «estrictamente, el médico de la experiencia y el sentido común».[16]

Su imagen de doctor anciano y sabio se vio reforzada por sus bustos, en los que se le representa con barba espesa y cara arrugada. Conforme Fielding Garrison,[67] muchos médicos de aquel tiempo llevaban el pelo al estilo de Zeus O Asclepio, Con lo que los bustos de Hipócrates que se conocen podrían ser Realmente versiones alteradas de retratos de estas deidades.[67] Hipócrates y las creencias que simbolizaba son considerados los máximos ideales médicos. Garrison, una autoridad de la historia de la medicina, afirmó:

«Es, Por encima de todo, el modelo de aquel estado mental flexible, crítico y bien preparado, Siempre y en toda circunstancia en busca de fuentes de errores, que es la esencia misma del espíritu científico».[71]

«Su figura… se alza por siempre como la del médico ideal (…), inspirando a la profesión médica desde su muerte».[74]

Nombres[editar]

Algunos síntomas y signos clínicos han sido llamados en honor de Hipócrates, Porque se cree que fue la primera persona en describirlos. La «cara hipocrática» es el cambio que se produce en el rostro causado por la muerte, las enfermedades largas, evacuaciones excesivas, apetito excesiva, y situaciones similares.[41] La acropaquia, una deformidad de los dedos y las uñas, También es conocida como «hipocratismo digital».[75] La sucusión hipocrática es el sonido de salpicaduras internas del hidropneumotórax O bien piopneumotórax.[76] El «banco hipocrático», un aparato que usa la tensión para Asistir a corregir la posición de los huesos[77] y el vendaje en forma de capucha hipocrático[78] son 2 diseños llamados en honor de Hipócrates.[79] Se cree que Hipócrates Asimismo inventó la bebida hipocrás.[80] El risus sardonicus, un espasmo prolongado de los músculos faciales, Asimismo recibe el nombre de «sonrisa hipocrática».[81]

En 1970 se decidió llamar en su honor «Hippocrates»[82] a un astroblema ubicado en el lado obscuro de la Luna.[83] De esta forma mismo, el asteroide (14367) Hippokrates[84] lleva este nombre en su honor.

En la isla griega de Cos, le está dedicado el Museo Hipocrático,[85] donde se conserva el árbol de Hipócrates, un ejemplar de Platanus bajo el Como se cree que enseñaba Hipócrates a sus alumnos.[86][87] El Hippocrates Project es un programa del Medical Center de la Universidad de Nueva York para progresar la educación Mediante el uso de la tecnología.[88] Project Hippocrates (acrónimo de «HIgh PerfOrmance Computing for Robot-AssisTEd Surgery»)[nota 2] es un intento del Carnegie Mellon School of Computer Science y del Shadyside Medical Center, para desarrollar tecnologías adelantadas de planeamiento, simulación y ejecución para la próxima generación de robots quirúrgicos asistidos por computador.[89] Tanto el Canadian Hippocratic Registry[90] como el Hippocratic Registry International son organizaciones de médicos que defienden los principios del Juramento Hipocrático original como inviolables inclusive Actualmente.[91]

Leyendas[editar]

La mayor parte de relatos conocidos sobre la vida de Hipócrates no se ajustan a los datos históricos, Con lo que fueron seguramente inventados, O bien son muy afines a los que existen sobre Avicena y Sócrates, lo que sugiere un origen legendario.[92] Incluso Durante su vida, Hipócrates disfrutó de un gran renombre y surgieron relatos de curaciones milagrosas a su alrededor.[93] Por servirnos de un ejemplo, diríase que Hipócrates ayudó a curar a los atenienses, Durante la plaga de Atenas, encendiendo grandes fuegos a modo de «desinfectantes» y aplicando otros tratamientos.[94] Hay una historia que dice que Hipócrates curó al rey Pérdicas II de Macedonia del «mal de amores».[95] Ninguno de estos relatos está corroborado por los historiadores y Por tanto es inverosímil que hubieran ocurrido.[96][97][98]

Otra historia legendaria explica Cómo Hipócrates rehusó una petición formal de visitar la corte de Artajerjes II, Rey de Reyes de Persia.[99] La validez de este relato es aceptada por fuentes antiguas Pero refutada por ciertas modernas, De forma que es objeto de debate.[100] Otra tradición afirma que el pensador Demócrito era considerado un loco Por el hecho de que se reía de todo, Con lo que fue enviado a Hipócrates A fin de que lo curara. Hipócrates diagnosticó que sencillamente tenía una personalidad alegre. Desde entonces, Demócrito ha sido conocido como «el pensador de la risa».[101]

No Todas las historias sobre Hipócrates lo presentan de forma positiva. En una historia de leyenda se dice que Hipócrates huyó después de prender fuego a un templo de curación en Grecia.[15] Sorano de Éfeso, la fuente de esta historia, señala que se trataba del templo de Cnido. Sin embargo, siglos Más tarde, el gramático griego bizantino Juan Tzetzes escribió que Hipócrates prendió fuego a su templo, el Templo de Cos, especulando que lo hizo para mantener el monopolio del conocimiento médico. Este relato no concuerda con las afirmaciones tradicionales acerca de la personalidad de Hipócrates. Otras leyendas relatan la resurrección del sobrino de Augusto, conseguida supuestamente gracias a la erección de una estatua de Hipócrates y la creación de una cátedra en su honor en Roma.[10][96][98][102] Se creía que Incluso la miel de una colmena situada en su tumba tenía poderes curativos.[13][21]

Genealogía[editar]

Las leyendas alrededor de Hipócrates abarcan Incluso su genealogía, que le hace descendiente por herencia paterna directamente del dios Asclepio y por vía materna de Heracles.[24] Según las Quilíadas de Juan Tzetzes,[103] el ahnentafel de Hipócrates de Cos, llamado el segundo, es:[104]

1. Hipócrates II. «El padre de la medicina».
2. Heráclides.
4. Hipócrates I.[105]
8. Gnosídico.
16. Nebre.
32. Techado III.
64. Teodoro II.
128. Techado II.
256. Teodoro.
512. Cleomitades.
1024. Crisamis.
2048. Dárdano.
4096. Sostato.
8192. Hipoloco.
16384. Podalirio.
32768. Asclepio.[106][107]

Historia de la medicina

Medicina en la Antigua Grecia

Temperamento

Los 4 humores

Tratados hipocráticos

↑ La cita precisa es (…) «for his nose was as sharp as a pen» (…), «pues su nariz era afilada como una pluma». En la temporada de Shakespeare, las plumas para escribir debían mantenerse bien afiladas.
↑ En inglés, Informática de Alto Rendimiento para la Cirugía Asistida por Robot.
Referencias[editar]

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