Edición Y Traducción De María Tabuyo

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La mística (del verbo griego myein, «encerrar», de donde mystikós, «cerrado, arcano O bien misterioso») designa un tipo de experiencia realmente difícil de alcanzar en que se llega al grado máximo de unión del Ánima humana a lo Sagrado A lo largo de la existencia terrenal. Se da en las religiones monoteístas (zoroastrismo, judaísmo, cristianismo, islam), Como en algunas politeístas (hinduismo) y en religiones no teístas (budismo), donde se identifica con un grado máximo de perfección y conocimiento.

Según la teología, la mística se diferencia de la ascética en que esta ejercita el espíritu humano para la perfección, a forma de una propedéutica para la mística, Mediante 2 vías O métodos, la purgativa y la iluminativa, Mientras que la mística, a la que solo pueden acceder unos pocos, añade a un ánima perfeccionada por la gracia O por el ejercicio ascético la experiencia de la unión directa y momentánea con Dios, que solo se logra por la vía unitiva, A través de un género de experiencias denominadas visiones O bien éxtasis místicos, de los que son propios una plenitud y conocimiento tales que son repetidamente caracterizados como inefables por quienes acceden a ellos.

El misticismo está Por norma general relacionado con la santidad (Rudolf Otto en su obra Das Heilige, “Lo santurrón”, 1917, lo llama “lo numinoso”: una «experiencia no-racional y no-sensorial O un presentimiento cuyo centro primordial Y también inmediato está fuera de la identidad»). En el caso del cristianismo puede ir acompañado de manifestaciones físicas sobrenaturales denominadas milagros, como Por poner un ejemplo los estigmas y los discutidos fenómenos parapsicológicos de bilocación y percepción extrasensorial, entre otros. Por extensión, mística designa Además de esto el conjunto de las obras literarias escritas sobre este género de experiencias espirituales, en cualquiera de las religiones que poseen escritura.

El misticismo, común a las tres grandes religiones monoteístas, Pero no restringido a ellas (hubo También una mística pagana, Por ejemplo), pretende salvar ese abismo que aparta al hombre de la divinidad para reunificarlos y acabar con la alienación que genera una realidad considerada injusta, para traer, en términos cristianos, el Reino de los Cielos a la Tierra. Los mecanismos son variados: bien Mediante una lucha meditativa y activa contra el ego (budismo) O bien nafs como en el caso del sufismo musulmán, bien A través de la oración y el ascetismo en el caso cristiano, O bien a través del uso de la cábala en las corrientes más extendidas del judaísmo.

1 Mística no religiosa O bien filosófica
2 Mística pagana
interpretación Mística cristiana 3.1 Mística germánica
3.2 Mística italiana
3.Tres Mística De España 3.3.1 Vías purgativa, iluminativa y unitiva
3.3.2 Periodos
3.3.3 Escuelas

4.1 Dichos y hechos propios de los sufís
4.2 Características del sufismo

7.1 Explicaciones científicas a los fenómenos místicos

12.1 Mística católica
12.Dos Mística islámica
12.Leída Mística judía

Mística no religiosa O filosófica[editar]

Lo que Michel Hulin llama “mística salvaje” (La mystique sauvage, París: PUF, 1993) es un tipo de «experiencia mística espontánea», al margen de la hierofanía religiosa y de sistemas muy elaborados de opiniones Y también ideas, Incluso cuando puede identificarse con ella, producida por revelaciones que se hace a sí mismo el humano, provocadas por el contacto con la naturaleza genuina O alguna vez utilizando sustancias psicotrópicas como el LSD O bien hongos alucinógenos como el cornezuelo de centeno en culturas animistas en las que no hay religión, Puesto que vida y naturaleza son para ellas la religión. Se trata de una repentina sensación de comunión espiritual con la naturaleza O de disolución del yo, la entrada en una realidad atemporal provocada por un recuerdo de la infancia en principio Tal vez intranscendente, la fugaz percepción de un olor O un sabor… modalidades diversas de enfrentamiento inesperado con una realidad numinosa que procura la vivencia de un «sentimiento oceánico», ajena al Cosmos religioso y que nos sitúa fuera de las coordenadas habituales de la realidad cotidiana. Si bien, Hulin considera que el acceso a lo divino A través de las drogas es una trampa y no la verdadera mística.

Mística pagana[editar]

Las religiones de origen europeo viejo, llamadas despectivamente «paganas» O paganismo, son aquellas opiniones y religiones precedentes O distintas al judaísmo, cristianismo Y también islamismo y a menudo caracterizadas por el animismo O el politeísmo. En el seno de estas religiones, los Misterios de Eleusis O bien eleusinos y el neopitagorismo, Aún mal conocidos, llegaron a tener creyentes que se manifestaban de forma mística.

Las religiones celtas agrupan diferentes opiniones. Estas religiones mantenían un politeísmo conectado en gran medida con fuerzas de la naturaleza (animismo) que deificaban todo lo viviente O activo. A falta de referencias escritas extensas, por los hallazgos arqueológicos y funerarios se puede deducir que eran religiones muy marcadas por la magia y el ritual. Se han encontrado vasijas de procedencia celta con personajes en posturas yógicas, que con toda probabilidad representan a sacerdotes. Esto lleva a pensar en algún tipo de misticismo religioso emparentado con las opiniones en dioses asociados a fuerzas naturales.[1]

El pensador neoplatónico Plotino (siglo III d.C.) natural de Egipto, representa una mística natural, que, no obstante, describe el éxtasis con «una perfección tal que ha sido después imitada por los místicos cristianos» quienes siguieron sus mismas fórmulas.[2]

Mística cristiana[editar]

En el caso de la mística cristiana el acto místico de unión con Dios, conocido como éxtasis, no depende del individuo, sino únicamente de Dios, que por motivos que Sólo él conoce otorga como gracia privada un breve tiempo de comunicación sensible ultraterrena a ciertas ánimas a las que se acerca, bien de forma directa O para su posterior transmisión a un conjunto específico O bien al conjunto social. Puede ir acompañado de las manifestaciones llamadas «estigmas» O bien «llagas»: heridas que reproducen ciertas heridas de Cristo en la cruz, así como de bilocación (suceso que consiste en que el santurrón O místico es visto en 2 O bien más sitios al tiempo) y manifestaciones proféticas. Se cree que el éxtasis es otorgado, en el caso del catolicismo, Pero esto no es preciso, a personas que han seguido una dura disciplina ascética de ayuno, soledad, oración, humildad, trabajo, penitencia, mortificación e introspección A través de el seguimiento de una regla de conducta monástica (clero regular masculino y femenino) para purificarse ante los ojos de Dios A través de los caminos O vías llamados vía purgativa y vía iluminativa. Los místicos carmelitanos hablan de noche oscura, Como de dar un ciego y oscuro salto de fe con la esperanza de que Dios se apiade y recoja el Alma de sus siervos. Si Dios quiere, habrá una unión mística O bien éxtasis, experiencia más divina que humana que resulta de un placer inefable, esto es, intransmisible por entero, sino Solo en una parte muy pequeña, A través de la palabra O bien cualquier otro medio de expresión. De esta forma la describe Por poner un ejemplo Santa Teresa de Jesús:

Y es tanto lo que se emplea el Ánima en el gozo de lo que el Señor la representa, que parece que se olvida de animar el cuerpo. (…) No se pierde el empleo de ningún sentido ni potencia, Mas todo está entero para emplearse en Dios solo. De este recogimiento viene algunas veces una quietud y paz interior muy regalada, que está el ánima que le parece que no le falta nada.

También, Sin embargo, Hay una mística protestante que representan, Por ejemplo, escritores como Emanuel Swedenborg y sus Arcanos celestes O bien Joseph Smith, fundador de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días O Mormonismo, O bien Incluso el poeta William Blake, así como una mística heterodoxa representada, en la manera más antigua, por los cristianos gnósticos y en la Edad Media y Renacimiento por los alumbrados, los dejados O bien por los seguidores del quietismo preconizado por Miguel de Molinos, una mística en determinados sentidos muy próxima al budismo.

La tradición mística cristiana arranca En realidad de Pablo de Tarso y del Evangelio Conforme San Juan, así como de los posteriores Padres de la Iglesia, en particular los Progenitores del yermo O bien de la Tebaida. San Agustín de Hipona fue una figura muy influyente, Como Santo Tomás de Aquino. Carácter místico tienen ciertas obras muy leídas del desconocido Pseudo Dionisio Areopagita, que algunos desean indentificar erróneamente con el desconocido griego convertido por Pablo de Tarso en el Areópago de Atenas; su teología negativa fue un avance que se incorporó a la mística cristiana y se encuentra, Por servirnos de un ejemplo, en San Juan de la Cruz. Siguen después las escuelas místicas de distintas órdenes monásticas, entre las cuales destacan las diferentes ramas de la mística franciscana, la mística agustina, la mística carmelita y la mística trinitaria. Tuvo mucha importancia y fue no poco influyente la mística germánica, representada por Jan van Ruysbroeck, el Maestro Eckart, Tomás de Kempis y, ya en el Barroco, por Angelus Silesius y su Peregrino querubínico.

Mística germánica[editar]

Cabe resaltar En la Mística germánica una figura de gran importancia: la abadesa, líder monástica, mística, profetisa, médica, compositora y escritora alemana Hildegarda de Bingen.

También en la Edad Media creó escuela el Meister Eckhart y sus discípulos Enrique Suso y Juan Taulero. Y, en el siglo XVII, Jakob Böhme y sobre todo Johann Scheffler, más conocido como Angelus Silesius, autor de los paradójicos epigramas religiosos contenidos en Peregrino querubínico.

Mística italiana[editar]

La mística italiana cuenta con las figuras del poverello San Francisco de Asís, autor del famosísimo Cántico, una de los primeros textos de la literatura italiana y sin duda alguna uno de los más hermosos. [cita requerida] La beata Ángela de Foligno es una mística de la Edad Media, cuya vida es conocida Por medio de su autobiografía O Memorial.

Mística española[editar]

La mística española se desarrolló principalmente en Castilla, Andalucía y Cataluña. Brota fuertemente en el siglo XVI a causa de la tensión existente con el Protestantismo. Existen los precedentes medievales de Raimundo Lulio, que marca fuertemente la tradición española con el contacto de la cultura árabe y la mística sufí, y con la tradición semítica de la cábala (en España se compiló su libro más esencial, el Zohar, y muchos escritores sefardíes emigrados ampliaron las enseñanzas cabalísticas, como Por poner un ejemplo Moisés Cordovero O bien Isaac Luria). Se trata, Además, cronológicamente, de una de las últimas místicas aparecidas y en cierto modo representa la culminación de la tradición mística cristiana.

La característica más acusada de la mística De España es su carácter ecléctico, armonizador entre tendencias extremas; un caso, podemos localizar en San Juan de la Cruz al Demonio nombrado en árabe Aminadab O bien un mismo verso repetido al estilo de la poesía árabe. Un segundo rasgo es que en la literatura religiosa hispana predomina lo ascético sobre lo místico. El tercero sería su gran elaboración formal: presenta un excelente estilo literario, De forma que muchas de sus obras se cuentan como obras maestras de la literatura en lengua española.

Vivo sin vivir en mí

y tan alta vida espero

que muero Porque no muero.

Como corriente literaria, utiliza la creación de obras escritas como medio para expresar la religiosidad y lo que supone para sus autores la unión del Alma con Dios, reservada a muy pocos elegidos.

Vías purgativa, iluminativa y unitiva[editar]

Para la unión del Ánima con Dios se establecía el seguimiento de 3 vías, procedimientos, pasos O bien fases, Conforme el Tratado espiritual de las tres vías, purgativa, iluminativa y unitiva de Bernardo Fontova (Valencia, 1390-1460), cartujo en Vall de Crist;[4] y que repetiría Juan de Palafox y Mendoza, obispo de Puebla, en Varón de deseos en que se declaran las tres vías de la vida espiritual, purgativa, iluminativa y unitiva (1642):[5]

Vía purgativa: el Alma se purifica de sus vicios y sus pecados A través de la penitencia y la oración. Las atracciones por sí mismas no tienen Por qué ser malas Pero sí lo es el apego O bien gusto que provocan en la memoria, Porque la impide orientarse plenamente hacia Dios. La privación corporal y la oración son los principales medios purgativos.

Vía iluminativa: una vez purificada, el ánima se ilumina al someterse total, única y absolutamente a la voluntad de Dios. El ánima se halla ya limpia y en un desamparo y angustia interior inmensos, arrojada a lo que es por sí sola sin el contacto de Dios. El Demonio tienta entonces y el Alma debe soportar todo género de tentaciones y continuar la luz de la fe confiando en ella y sin engañarse, Mediante una continua introspección en busca de Dios. Mas ha de ser humilde, Ya que si Dios no desea, es imposible la unión mística, Puesto que la resolución corresponde a Él.

Vía unitiva: el ánima se une a Dios, produciéndose el éxtasis que anula los sentidos. A este punto Sólo pueden llegar los elegidos y es muy difícil describirlo con palabras, Por el hecho de que el pobre instrumento de la lengua humana, Ni tan siquiera en forma poética, puede describir una experiencia tan intensa: se trata de una experiencia inefable. El hecho de haber alcanzado la vía unitiva puede manifestarse con los llamados estigmas O bien llagas sagradas (las heridas que sufrió Cristo en la cruz), con fenómenos de levitación del beato y con episodios de bilocación (Esto es, encontrarse en múltiples lugares al mismo tiempo). El santo, Por el hecho de que ya lo es al padecer este género de unión, no puede describir sino Solo aproximadamente lo que le ha pasado.

Periodos[editar]

Pedro Sainz Rodríquez señala 4 periodos en la historia de la mística De España:[6]

– Período de importación Y también iniciación, que comprende desde los orígenes medievales hasta 1500, a lo largo del Como se traducen y difunden las obras de la mística extranjera.

Período de asimilación (1500-1560) en el que las doctrinas importadas son por primera vez expuestas a la De España por los escritores que son precursores (fray Hernando de Talavera, fray Alonso de Madrid, fray Francisco de Osuna, fray Bernardino de Laredo, San Juan de Ávila, la sordomuda Teresa de Cartagena y otros).
Período de plenitud y de intensa producción nacional (1560-1600, reinado de Felipe II: fray Luis de León, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús).
Período de decadencia O compilación doctrinal, prolongado hasta mediados del siglo XVII, representado por autores como Miguel de Molinos y Asimismo por otros autores que no son creadores originales, sino retóricos del misticismo que se ocupan de ordenar y sistematizar la doctrina del período anterior.

Escuelas[editar]

Marcelino Menéndez Pelayo hizo una clasificación por escuelas Según las órdenes religiosas de los místicos:[7]

Ascéticos y místicos jesuitas (San Francisco de Borja, Juan Eusebio Nieremberg, y otros).

Ascetas dominicos, cuyo prototipo es Fray Luis de Granada.
Ascetas y místicos franciscanos (San Pedro de Alcántara, Fray Juan de los Ángeles, Fray Diego de Estella, Venerable Madre Juana de la Cruz, etc.).
Místicos carmelitas (San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, etc.), con sus eremitorios, como el del Desierto de Bolarque.
Ascetas y místicos agustinos (Fray Luis de León, Pedro Malón de Chaide, etc.
Ascéticos y místicos jesuitas (San Francisco de Borja, Juan Eusebio Nieremberg, y otros).
Clérigos seculares y laicos (Juan de Valdés, Miguel de Molinos), que son místicos heterodoxos.

Esta clasificación, en la que cada orden religiosa posee su tradición teológica y doctrinal, se puede simplificar Todavía más en tres corrientes:

Afectiva (predomina lo sentimental sobre lo intelectual), que tiene Siempre y en todo momento presente el Cristocentrismo O bien la imitación de Cristo hombre como vía por donde el cristiano puede llegar a la divinidad (franciscanos y agustinos).
Intelectualista O escolástica, que busca el conocimiento de Dios mismo por la elaboración de una doctrina metafísica (dominicos y jesuitas).
Ecléctica O genuinamente De España, representada por la mística carmelita.

Helmut Hatzfeld[8] ha elaborado una clasificación de las teorías de interpretación de la mística De España muy influyente; en la que son cinco las escuelas primordiales:

Escuela Ahistórica, propuesta por Jean Baruzzi, en un estudio francés sobre San Juan de la Cruz: sostiene la originalidad de los místicos españoles que descubren sus símbolos decisivos independientemente de las condiciones históricas.
Escuela Sintética, cuyo teorizador principal es Gaston Etchegoyen A través de una investigación francés sobre Santa Teresa; supone que la mística De España puede explicarse y entenderse como una fusión sintética de diferentes formas más antiguas, Todas y cada una exclusivamente occidentales.
Escuela Secular, obra de Dámaso Alonso; Conforme ella Numerosos elementos simbólicos de los místicos españoles derivan de la poesía profana, popular O bien culta, sobre todo de la poesía de Garcilaso (Mediante las versiones a lo divino de sus poemas que hizo Sebastián de Córdoba), el Romancero, la lírica popular y la lírica cancioneril.
Escuela Arabista, integrada por Julián Ribera y sobre todo por Miguel Asín Palacios, que contempla afinidades entre los escritos de San Juan de la Cruz y los del místico mahometano Abenarabí, de la primera mitad del siglo XIII; Por otra parte, nadie ha podido negar la influencia del misticismo musulmán en el catalán Raimundo Lulio.
Escuela Germánica, que alega que el influjo mayor recibido por los místicos españoles proviene de los místicos flamencos y alemanes como Meister Eckart, O bien el flamenco Jan van Ruysbroeck, O bien Thomas de Kempis.

Hatzfeld se inclina por considerar que tanto Oriente como Occidente han contribuido a la formación del lenguaje de los místicos españoles.

La mística De España cuenta con figuras señeras en el Siglo de Oro y sobre todo en Castilla, como Bernardino de Laredo, Francisco de Osuna; Santa Teresa de Jesús compuso esenciales obras místicas en prosa, como Las moradas y Camino de perfección; a San Juan de Ávila se le debe Quizás el famoso soneto místico “No me mueve mi Dios para quererte”, y San Juan de la Cruz compuso con sus experiencias místicas unos poemas que son Quizá la cumbre de la lírica española de todos y cada uno de los tiempos, el Cántico espiritual y la Noche oscura del Alma, comentados por él mismo en prosa, entre otros varios poemas no menos importantes. Destacan Asimismo otros místicos, como Santo Tomás de Villanueva, San Juan Bautista de la Concepción, Cristóbal de Fonseca, el beato Alonso de Orozco, fray Pedro Malón de Chaide, fray Luis de Granada, fray Juan de los Ángeles O bien Sor Ana de la Trinidad. En el País Vasco destaca la figura de San Ignacio de Loyola. En Cataluña fue importante en la Edad Media Ramón Llull, También conocido como Raimundo Lulio, cuyo Libro del amigo y el amado es el primordial testimonio de la literatura mística en catalán. Tras el Siglo de Oro, la mística española entró en decadencia.

Mística islámica O sufismo[editar]

La voz sufí deriva de la raíz sûf, (lana), aludiendo al hábito con que vestían los sufíes como muestra de desapego del Mundo. A los ascetas errantes árabes se los llamaba También faquires (“pobres”, en árabe faqîr, pl. fuqarâ), y en persa derviches (darvîsh). Mirados con cierta precaución En ocasiones por ciertos sectores de la ortodoxia islámica, el respeto que demostró a sus enseñanzas Algazel, denominado por ciertos orientalistas occidentales como “el San Agustín árabe”, y más conocido entre los musulmanes como Hujjatul Islam O la Prueba del Islam, hizo que a partir de conjuntos sunnitas ubicados en Irak en el siglo VIII, y de Bagdad y El Cairo en el siglo IX, se extendiese la presencia del sufismo por todo el Mundo islámico, desde Irán hasta India, y desde el Magreb hasta Anatolia y Al Ándalus.

La ascética y mística sufí O bien sufismo se explica a sí misma como una vía que parte esencialmente del ejemplo establecido por el Profeta del Islam, el Profeta Mahoma, y por gente de entre sus Compañeros dedicados intensamente a la oración y el desapego, conocidos ciertos de ellos como Ahl as Suffa O bien la Gente del Banco.

La espiritualidad del sufismo hace énfasis al unísono en la acción, la contemplación y la oración, buscándose:

– un estado de acción de sinceridad perfecta, modelado sobre la base del Corán y el ejemplo del Profeta del Islam;

– un estado de contemplación por el Como no se vea en todo sino más bien la huella de Dios O las luces reflejas de Dios;

– un estado de oración O bien más propiamente ‘Recuerdo de Dios’ (dhikr) perpetuo. Este estado atraviesa grados empezando por el dhikr de la lengua, el dhikr del corazón, dhikr del secreto, dhikr del secreto del secreto y De esta forma hasta múltiples niveles poco a poco más profundos hasta el dhikr más allá de toda categoría y conceptualización, en lo que sería la zona más honda de la huella eterna del espíritu en estado de contemplación de Dios.

Los ejemplos de espiritualidad islámica fueron esparciéndose a lo largo del Mundo musulmán y, con el correr del tiempo, frente a un Universo de población musulmana con muy diferente grado de compromiso en la práctica de la religión. A este conjunto de personas empezó a conocérsele como sufís. Una de sus grandes figuras iniciales sunnitas radicó en Basora (Hassan al-Basrî, Fallecido el 728), otros vivieron en Medina y en la Meca, preconizando el amor y la bondad de Dios (Al-láh) y el sometimiento completo (externo Y también interno) a la voluntad divina, lo que lleva, asevera la tradición sufí, en los casos de pureza modélica, a probar la cercanía ‘más cercana que la vena yugular ‘ (Según una oración del Corán) de la Presencia Infinita de Dios, frente a la que el ser humano quedaría aniquilado como la nada frente al Uno.

La organización de los sufíes en cofradías O fraternidades (tariqas) de personas que frecuentaban las enseñanzas de un Maestro sufí alcanzó un punto de desarrollo institucional notable en el siglo XII. El sufismo alcanzó su exposición doctrinal ortodoxa más lograda en la obra de Al-Ghazali (Algacel).

En la actualidad, las vías (tariqas) O bien ‘órdenes’ sufís más expandidas en el mundo entero son la qadiri y la naqshbandi, Como También la shadhilli y la chisti.

Es imprescindible la guía de un Maestro, O “director espiritual” (muršid), quien ya ha recorrido las estaciones espirituales y ha llegado a la realización espiritual, a fin de guiar al discípulo por el largo sendero de la lucha contra el ego (nafs).

Las experiencias de los grandes maestros sufís han inspirado una buena parte de la lírica y la narrativa islámicas.

Dichos y hechos propios de los sufís[editar]

Los santos sufís narran haber recibido, por gracia de Dios, estaciones espirituales alén de nuestra comprensión ordinaria de las cosas; y a la vez afirman que buscar las estaciones en sí mismo es alejarse de ellas, Puesto que la única búsqueda ha de ser la complacencia de Dios. Son conocidas en la literatura sufí las narraciones de milagros (karamat) que ocurrieron a maestros sufís, si bien la enseñanza sufí al respecto es que la búsqueda de milagros es un obstáculo en la vía, y si ellos ocurren debe ser únicamente sin intervención de una voluntad activa O bien de ostentación a este respecto.

Los maestros distinguen Dos clases de conocimiento de la religión del Islam, el Corán y la vida del profeta: el erudito, de carácter mental-discursivo y el del corazón O de naturaleza gnóstico-espiritual, señalando que si bien los dos conocimientos son necesariamente complementarios, Solo el siervo puro puede acceder al conocimiento interno.

A su vez, si bien las cofradías sufís se han sumado a los demás musulmanes en el seguimiento del respeto a los gobernantes, son conocidos los casos en que un gobernante ha ejercido persecuciones sobre sufís (Mustafa Kemal Atatürk, en Turquía, O el régimen comunista en Rusia, por citar Sólo 2 casos) y el concepto del auténtico rango que tienen el beato y el rey frente a Dios por una parte de los sufís.

Un ejemplo de esto último puede encontrarse en la siguiente anécdota de Shah Bahauddin Naqshband (1317-1388), Según narración de otro Maestro sufí, Sheij Fariuddin al-Attar:

Shah Bahauddin Naqshband estaba en una aldea cercana.

«En una oportunidad el rey de Transoxiana, Sultan Abd Allah Kazgan, vino a Bukhara. Decidió ir de caza alrededor de Bukhara y mucha gente lo acompañó. Shah Bahauddin Naqshband estaba en una aldea cercana. Cuando la gente se fue de caza Shah Naqshband fue a la cúspide de una colina y permaneció allá sentado. Mientras estaba allí sentado entró a su corazón el pensamiento de que Dios había dado un enorme honor a los santos. A causa de ese honor, todos y cada uno de los reyes de este Planeta deberían inclinarse ante ellos. El pensamiento Todavía no se le había ido del corazón, cuando un caballero con una corona en la cabeza como la de un rey, se acercó a él y desmontó su caballo. Con gran humildad saludó a Shah Naqshband y permaneció en su presencia de la forma más amable. Se inclinó ante el shaykh Pero el shaykh no lo miró. Lo mantuvo de pie A lo largo de una hora. Por último Shah Naqshband lo miró y le dijo: “¿Qué haces Aquí?.” El dijo: “Soy el rey Sultan Kazgan. Salí a cazar y olí un aroma hermoso, lo seguí hasta Acá y te encontré sentado en la mitad de una poderosa luz.” El hecho de haber pensado “todos los reyes de este Mundo deberían inclinarse ante los santos” se había vuelto realidad. Es Como Dios honra los pensamientos de Sus santos».

Siguiendo la «vía» (tarîqa) de un Maestro (xeic, Shéij), el sufismo asevera que se puede llegar a una estación espiritual donde el «ojo» contempla siendo Supremo, frente al que toda la Creación se convertiría en «menos de una mota de polvo suspendida en la nada», lo que técnicamente se ha denominado en el lenguaje del sufismo como «el aniquilamiento de sí mismo en Dios» (fanâ).

Peculiaridades del sufismo[editar]

Un elemento tipológico que diferencia al sufismo del «misticismo» a secas es que el cultivo de la vía se considera y asume en el sufismo como una ciencia O bien ílm, la ciencia de las estaciones del corazón y de la lucha contra el nafs, cuyos maestros dominan con las correspondientes técnicas espirituales para permitir que el discípulo avance en el proceso.

Asimismo, otro elemento tipológico es que, En contraste a los esfuerzos O ascesis individuales, quien tiene en definitiva «la llave» del discípulo es el Maestro, el cual se considera en el sufismo que para ser Verdaderamente tal debe sostener conexión espiritual viva Y también ininterrumpida con el Profeta Muhammad mismo, considerado Como la fuente primera y permanente del sufismo. A esta conexión de transmisión del conocimiento espiritual desde el Profeta mismo se la llama silsila O bien vía de transmisión.

En el sufismo se hallan obras y visiones de naturaleza metafísica, elemento sapiencial O bien gnóstico (en sentido etimológico) del sufismo.

Afirman los maestros sufís, tales como Ibn Arabi O Sheij Abdelqader al Jilani, que la gnosis de Dios implica asimismo percibir un conocimiento de la religión de naturaleza privilegiada. De modo que los sheisj sufís, tal como eran considerados en el califato otomano, pasan a representar la función de garantes de la ortodoxia a la vez que de conocedores del misterio.

Es usual encontrar en la literatura sufí afirmaciones de que el estado de pureza deja comprender más en el Corán que lo que los ojos O la psique común podrían encontrar.

Grandshaykh Abdullah al-Faizi ad-Daghestani (1891-1973), Profesor anterior de la tariqa naqshbandi, sucedido por Shaij Nazim al-Qubrusi, refirió Por poner un ejemplo lo siguiente:

«Ellos [los más grandes de entre los santos de Dios, nueve en particular en la historia del Islam] recitan el Corán no como lo hacemos nosotros que lo leemos de principio a fin sino que lo recitan con todos sus secretos y realidades internas. Por el hecho de que Dios ha dicho: «wa la ratbin wa la yabisin illa fa kitabin mubin» [Sagrado Corán 6:59]. «No hay nada húmedo O seco que no esté inscrito en un libro claro». No hay ninguna de las creaciones de Dios en todos y cada uno de los universos creados que no haya sido ya citado, con todos sus secretos, en un Libro Claro, el Corán … Allah ha puesto En todos y cada letra del Corán doce mil conocimientos distintos.

Hoy día se percibe la existencia de una corriente en Occidente de «sufismo sin Islam», auto-denominada A veces sufismo universal, de modo análogo a lo que sería, en otro orden de ideas, el yoga sin hinduismo. Este fenómeno es considerado espiritualidad New Age; Sin embargo, los sheijs de las tariqas tradicionales rechazan esta aproximación.

Mística judaica, O cábala[editar]

La principal corriente mística hebrea (que no debe confundirse con el judaísmo ortodoxo propiamente dicho) se inspira en las visiones del profeta Ezequiel y se denomina cábala (Asimismo qabbalá, del hebreo קבלה qabbalá, «recepción», O más popularmente aceptado como «tradición») y se produjo y difundió fundamentalmente A lo largo de la Alta Edad Media hasta alcanzar su esplendor con la aparición del זהר Zóhar en la península ibérica en el siglo XIII y las posteriores interpretaciones jasídicas. En el siglo XVIII, después del colapso del movimiento sabático mesiánico, la cábala fue relegada y considerada nociva para la comunidad. Desde entonces, muchos estudiosos judíos de Occidente han rehuido las discusiones teológicas que pudieran revivir el pensamiento místico. De este modo quedaron en el olvido valiosos manuscritos cabalísticos y las discusiones Y también interpretaciones que sobre ellos hacían los místicos judíos.

En la definición del historiador y teólogo agnóstico judío Gershom Scholem (Grandes tendencias de la mística judía, Barcelona: Ediciones Siruela, 1996, editado originalmente en 1941), el misticismo es el estadio posterior a la religión. Al sentir el hombre post-primitivo una alienación Con respecto al Mundo que habita, se desarrolla debido a este hueco un sentimiento religioso en el que Dios se percibe como algo alejado, del otro lado del abismo que separa lo divino de lo humano. Es esta la definición que se plantea de religión, en que Dios es algo alejado de ser adorado u obedecido.

Conforme Scholem, el misticismo judío posee tres características fundamentales que le dan su particular personalidad:

1. En primer sitio, reticencia cara la confesión personal, por la reserva hacia todo lo relacionado con la experiencia mística y por la ausencia de elementos autobiográficos.
2. En segundo lugar, el misticismo judío muestra una actitud metafísica positiva en relación al lenguaje, considerado instrumento propio de Dios, y como lenguaje Creador, se refleja en el Charlar común del hombre.
3. En tercer lugar, la mística judía se caracteriza por una continuada deferencia cara la tradición: De esta manera, cuanto más pura es la mística, más cerca está de la auténtica tradición entendida como «conocimiento original» de la humanidad.

Acaso el mayor de los místicos judíos fuera el malagueño Shlomo ben Yehudah Ibn Gabirol, Asimismo conocido como Avicebrón (c. 1021-c. 1058), autor de una Fuente de la vida (Mekor Hayim) que fue conocida por los filósofos cristianos medievales Por medio de su traducción latina (Fons vitae); Por otra parte, el gran erudito y teólogo Rambam, que conocemos habitualmente como Maimónides (1135-1204), aportó la idea de la ausencia de atributos en Dios, que pesó mucho en la configuración cabalística de Dios como En-Sof.

Una de las fuentes más esenciales de la cábala es el Zóhar O Libro del Esplendor. Se trata de una compilación de diversos textos cuya elaboración se atribuye tradicionalmente a Moisés de León, judío Español, (fallecido en 1305), Aunque ciertos de sus elementos parecen ser considerablemente más viejos. Algunas de sus ideas se parecen superficialmente a las de los filósofos griegos, de los panteístas egipcios y de los gnósticos. La idea básica allá expuesta es que, del seno mismo de la Divinidad oculta O bien Infinito (el Ein-Sof), surgió un rayo de luz que dio origen a la Nada (Ain), identificada con una esfera (Sfirá) O bien región, que recibe el nombre de Kéter (Corona). Desde esta corona suprema de Dios emanan otras 9 esferas (las sfiroth). Estas diez esferas constituyen los distintos aspectos de Dios Mediante los cuales éste se automanifiesta.

Conforme la cábala, el auténtico Mesías nacerá al fin del tiempo y entonces el Mundo regresará a su fuente. Entonces se acabará el averno y empezará un tiempo de gran Dicha. La redención humana se logra por la rígida observancia de la ley, y la salvación se alcanza Por medio de un conocimiento esotérico especial. Cada persona es agente de su salvación y Por medio de conocimientos secretos, puede alcanzar la divinidad.

Los cabalistas Suelen interpretar las combinaciones de letras de palabras clave en los textos sagrados, Como su valor numérico, con un sentido trascendente. 2 son principalmente los métodos utilizados para unificar las doctrinas cabalísticas: el de Moisés Cordovero y el de su discípulo Isaac Luria.

Mística budista[editar]

La mística budista consiste en alcanzar el estado de Buda O nirvana, llamado Samādhi en el yoga; en el budismo Zen se Realiza A través de un súbito acto de conocimiento integral denominado satori. Hay varios métodos, incluyendo mantras (recitaciones) y una meditación sobre la realidad O con ayuda de un mándala. Habitualmente el fraile budista zen recurre a algunos ejercicios denominados kōans O bien Inconvenientes O cuestiones tan irresolubles Cómo fáciles de resolver que sirven para desintegrar la apariencia lógica de la realidad.

Fenómenos místicos[editar]

Explicaciones científicas a los fenómenos místicos[editar]

En la filosofía de Victor Cousin, el misticismo es uno de los 4 grandes estadios filosóficos que periódicamente se suceden en el pensamiento humano y que prosigue a temporadas fuertemente racionalistas. Otros afirman que el misticismo podría ser Solo síntomas de defectos médicos de una persona. Por poner un ejemplo, se dice que Santa Teresa de Jesús era muy enfermiza y que pudiera haber padecido de Inconvenientes psicológicos a causa de esto. También se ha usado como explicación científica por estudiosos e historiadores del misticismo el que algunas visiones podrían haber sido provocadas por una intoxicación debida al hongo conocido como cornezuelo de centeno, potente psicotrópico.

En la cultura popular[editar]

En la música se puede localizar una excelente adaptación de Noche oscura del Ánima de San Juan de la Cruz hecha por la cantante Loreena McKennit en su disco The mask and mirror.

También la vocalista Madonna, en 1989, lanzó un disco titulado Like a prayer, donde la letra de la canción que daba nombre al álbum estaba impregnada de misticismo al estilo de San Juan de la Cruz. En el video musical se pueden querer múltiples símbolos que remiten a algunos de sus poemas, Por servirnos de un ejemplo Llama de amor viva. Por este video la Iglesia Católica declaró a Madonna blasfema. También en el vídeo de su tema Bedtime story (año 1994) se puede apreciar un ritual derviche y diferentes elementos de la mística sufí, Si bien ella profesa la cábala judía.

Autotrascendencia
Ascética
Cábala
Espiritualidad
Esotérico
Esoterismo

Éxtasis
Nirvana
Ocultismo
Sectas
Sociedades secretas
Sufismo

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Enlaces externos[editar]

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