EL APOCALIPSIS O LOS MITOS DEL FIN DE LOS TIEMPOS..

0
39

Mundus senescit!”: ”¡El Planeta es viejo!” ¿Qué edad tenía Pues, el Planeta en plena Edad Media, para que ya le pareciera viejo a un espíritu tan iluminado como el de esta santa, que También fue una visionaria y una profetisa, y cuyas recetas de vida, de salud y, sencillamente, de cocina, estamos volviendo a descubrir El día de hoy?

PODER TERRESTRE CONTRA PODER DIVINO
Para comprenderlo, deberemos adentrarnos en los detalles de la vida práctica y material, cotidiana, como decimos Hoy día, del pasado de nuestros antepasados más próximos, más que tocar por encima, fecha tras fecha, sus costumbres y su mentalidad, refiriéndome exclusivamente a lo que estimo etapas esenciales de la historia. En efecto, la historia cambia en función del color del cristal con que se mire, observe O estudie. Y cuando se quiere ser consciente a toda costa de que vivimos un momento histórico y estamos convencidos de estar haciendo historia, es que hemos perdido toda perspectiva de imaginar O bien inventar el futuro a partir de actos que producimos Aquí y ahora, al unísono que estamos perfectamente vivos e integrados en el presente. Ahora bien, nos damos cuenta de que cada vez que los hombres y las mujeres han perdido esta fe en sí mism@s y esta ansía de vivir, y se han encerrado en opiniones y convicciones que no tenían nada que envidiar al ”pensamiento único” y a la perspectiva de un Mundo unipolar, que caracterizan el fin del siglo XX y del II milenio, O sea, cada vez que se han cerrado las puertas del futuro, aparecen con fuerza y flagrantes los temores y temores colectivos irracionales del fin del Planeta y de los tiempos como consecuencia lógica, como una solución fatal y final, como la única salida posible para una humanidad desesperada.

Este plazo les semeja entonces su única tabla de salvación. Y cuanto más la temen, tanto más la precisan para darse motivos para vivir y justificar sus actos. Sin embargo, A lo largo de los mil años que cubren la Edad Media, cada vez que los visionarios y los profetas aparecen anunciando el fin de los tiempos, profetizado por los textos sagrados, lo hacen para oponerse al poder terrestre de quienes, religiosos incluidos, abusan de sus prerrogativas, su posición, sus fuerzas y de la influencia ética, política O bien religiosa que ejercen sobre los demás. Dicho de otra forma, las ”Visiones” y ”Revelaciones” que brotan específicamente a partir del siglo XII, En general efectuadas por mujeres, Es decir profetisas, Conforme una gran tradición bíblica del Antiguo Testamento, semejan manifestaciones de rebeldía y salvaguardia típicamente femeninas, en frente de las exigencias de hombres ávidos de poder, Mas víctimas de una suerte de histeria contagiosa (complejo en el que caen a menudo los hombres, sobre todo cuando se reúnen para defender una causa común), que se propaga por Todas y cada una partes a su alrededor: ¡la guerra!

Al poder terrestre, temporal, bárbaro y anárquico que los hombres de guerra desean imponer, se opone, Pues, el poder celeste y divino de las profetisas que, en lo sucesivo, al dejar los hombres de ser capaces de hacerlo, semejan ser las únicas que pueden relacionarse con Dios.

ESPÍRITU RACIONAL CONTRA Creencias IRRACIONALES
Todavía Hoy día, los dramas y catástrofes que se producen prácticamente todos y cada uno de los días en todos los rincones del planeta y de los que hacen eco los medios de comunicación con una complacencia A veces morbosa, a menudo aparecen como un contrapeso natural a los abusos que cometemos, a las debilidades de las que nos sentimos culpables, al egoísmo repleto de crisis de escrúpulos que A veces demostramos.

Es un fenómeno y una reacción idénticos a los que se produjeron en la mentalidad de hombre y mujeres del Renacimiento que, víctimas de los desastres de las guerras de religión, las consecutivas epidemias de peste y la miseria que reinaba en toda Europa, las visiones, las apariciones y las profecías apocalípticas se volvieron populares, al mismo tiempo, No obstante, que ya estaban puestas las bases de lo que sería la ciencia moderna.

Y cuando tomaron los hombres la opción finalmente de dar al Mundo una interpretación racional, construida de forma coherente y previsible, tanto más se dieron los medios para dar forma a la naturaleza a su imagen y tanto más sus temores de cometer un sacrilegio crecieron en ellos proporcionalmente en relación con su dominio del saber O de lo que considerarán como tal.

Así que, en el siglo XVII, se estableció una verdadera divergencia entre el espíritu racional y científico, por una parte, que, sostenido por las leyes de la economía y el crecimiento (que reforzó el acontecimiento de las colonias y el descubrimiento de nuevos campos de exploración y comercio), se impuso con fuerza como reacción a todos los abusos y excesos que se cometieron en el pasado a través del poder religioso, y, Por otro lado, las creencias irracionales, que Jamás mueren en el imaginario de los pueblos de Europa.

No obstante, debemos de comprender que La mayor parte de esos pueblos, de donde procede tanta gente (y que Durante casi 3 milenios estuvieron bajo el yugo y la influencia política, ideológica y religiosa de los romanos, primero, y de la Iglesia, después), han ido perdiendo Poquito a poco a sus etnias. Cuando un individuo pierde su identidad, O se le prohíbe expresarse libremente, En ocasiones se rebela, Pues tiene fuerza y valor, O Generalmente se resigna, Porque la naturaleza humana es considerablemente más pasiva Y también influenciable de lo que deseamos admitir. Pero entonces, por compensación, alimenta fantasmas y temores de dramas y catástrofes de las que nadie se salvará, Mas que constituyen para él la única esperanza de regresar a hallar la libertad. Lo mismo sucede con las comunidades que han perdido su identidad, su cultura y su Ánima.

De tal manera, en la mentalidad de los hombres y las mujeres del Mundo moderno, Todavía existen los mitos del fin del Planeta. El holocuasto nuclear, la invasión extraterrestre hostil O la aparición de un virus devastador son 3 ejemplos de ellos.

Y para muchos, parece que dicho cataclismo no es Sólo posible, sino que es probable. Al darnos los medios materiales para hacerlo real, Tal vez queremos demostrarnos a nosotros mismos que somos iguales a los dioses de nuestros antepasados.

O bien Tal vez tengamos la necesidad de tener temor para conjurar a la suerte y a la muerte. Mas, ¿sabremos ver hasta dónde hay que llegar?

DEJA UNA RESPUESTA

tu comentario
Tu Nombre