El estado de paz interior

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«No nos damos cuenta de que, en algún lugar dentro de todos nosotros, existe un yo supremo que está eternamente en paz».
-Elizabeth Gilbert, Eat, Pray, Love

Nuestro estado espiritual inherente de ser es el amor, la alegría y la paz, todo en equilibrio. Este es un estado sin causa, lo que significa que no hay influencia externa para la condición. Cualquier cosa fuera de nuestro Ser es una suma, una resta o un irritante para esos tres estados principales.

El miedo no es un atributo del espíritu. Se ha dicho que el miedo y todo lo que viene con él son manifestaciones y experiencias dentro de nuestra existencia física. Al bailar con miedo y ego y sentir los abrumadores dolores y descubrir la disociación espiritual vinculada a ellos, eventualmente comenzamos nuestro viaje de regreso a nuestro estado original.

¿Cómo se sabe que están más cerca de estos estados principales o en equilibrio? Solo lo sabrás. Variará a medida que su espíritu individual sea hermoso y único.

Quizás, podría ser que tu evolución se desarrolle de una manera en la que comiences a experimentar momentos de equilibrio que te detendrán en tu camino para permitirte observarlos en silencio. A medida que asciendes en la conciencia, estarás liberando todas y cada una de las energías inarmónicas. Cuando te enfrentas a ti mismo y honras tu verdad, sentirás la alegría de tu alma fluir dentro de ti.

A medida que liberas apegos, te perdonas y te amas, la vida se convierte en un ritmo sin esfuerzo. La vida es de hecho más pacífica y tranquila. Y, cuando te das cuenta de tu conexión con todo, tu unidad con todos, el amor inunda el cuerpo espiritual.

Tu camino hacia la iluminación es simplemente el arte de acceder a tu sabiduría interior, esa guía perpetua que siempre estuvo unida a la Verdad y Creación Divinas. Comenzarás a escuchar más de cerca. A medida que aprendas a hacer cosas para beneficiar solo la magnificencia de tu alma, sentirás el equilibrio de manera consistente y completa.

El objetivo de este viaje es descubrir tu verdad espiritual mientras caminas en un cuerpo humano. Tu verdad es amor, alegría y paz en el espíritu. Se necesita tiempo para llegar por completo. Se necesita diligencia. Se necesita un propósito.

Es gratificante.

Cuando sientas tu verdadera paz en tu alma, será notable. Respirarás profundamente desde debajo de los chakras sacros hasta los chakras de la corona y sentirás nada más que tranquilidad.

No mas preguntas.
No más discordias.
No más lucha.
Alcance para este estado. Es tu derecho de nacimiento espiritual.

Vivir en la conciencia. Vive en espíritu. Vive enamorado. Esta es la vida divina.

¡Vivadivina!

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