El Origen De “Mothman”, El Siniestro Hombre-polilla

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Pasaban 4 minutos de las 5 de la tarde. Era viernes y faltaban diez días para Navidad. En Point Pleasant, un pueblo de Virginia Occidental fronterizo con Ohio, los coches hacían cola en un puente a la espera de que se pusiera en verde un semáforo a la entrada del casco urbano. De pronto, el Silver Bridge, llamado De esta manera por ser el único puente de la región pintado de color aluminio brillante, se fue abajo. Una treintena de vehículos cayó a las heladas aguas del río Ohio. Murieron 46 personas. El desastre marcó el final de las misteriosas apariciones que se registraban en la localidad desde hacía trece meses y el principio de una leyenda.

“Si ve un monstruo de ojos rojos, En general significa que va a Fallecer en 6 meses”, advierte John A. Keel en el número 156 de la revista sobre fenómenos extraños Fortean Times. El ominoso ser al que se refiere es el hombre polilla, una entidad alada con la que se topó en Point Pleasant en 1966 cuando preparaba el reportaje “definitivo” sobre platillos volantes para Playboy. Un cuarto de siglo tras la publicación de su libro dedicado a la criatura, el reportero de lo paranormal vio Cómo esta traspasaba las fronteras estadounidenses merced a una película de Richard Gere.

Brillantes ojos rojos

El hombre polilla debutó en la noche del 15 de noviembre de 1966. Dos jóvenes matrimonios pasaban en un vehículo por el área TNT, situada a unos 11 quilómetros de Point Pleasant y denominada De esta manera por haber albergado una fábrica de munición A lo largo de la Segunda Guerra Mundial, cuando vislumbraron, entre las sombras, una “figura de apariencia humana, Pero más grande”, alada y con brillantes ojos rojos. El conductor puso tierra de por medio y, camino del pueblo, vieron otro ser similar que, a su paso, levantó el vuelo y siguió por el aire a su Chevrolet de 1957 a más de ciento sesenta kilómetros por hora, sin batir las alas.

“¿Qué mide 6 pies de alto, tiene alas, Dos grandes ojos rojos distantes entre sí 6 pulgadas y planea tras un automóvil a 100 millas por hora?”, se preguntaba Mary Hyre, corresponsal en Point Pleasant de un diario de Ohio, al inicio de la crónica que difundió la agencia AP el 16 de noviembre. Era la temporada en la que Adam West daba vida a un Batman que se enfrentaba a villanos encarnados por Burgess Meredith, César Romero, Anne Baxter y Vincent Price, entre otros. Inspirado por las andanzas televisivas del hombre murciélago, un periodista bautizó al nuevo habitante del área TNT como el hombre polilla, y el nombre hizo fortuna.

Keel llegó a Point Pleasant el siete de diciembre. Pronto descubrió, tras la “pequeña tranquila ciudad de 6.300 habitantes, docenas de iglesias y ningún bar”, una Disneylandia de lo paranormal. A las apariciones del monstruo de color gris, se sumaban observaciones de ovnis, mutilaciones de ganado, casas encantadas, llamadas telefónicas de personas que hablaban idiomas desconocidos y la Siempre y en toda circunstancia inquietante presencia de los hombres de negro, los individuos enlutados que, Conforme el folclore ufológico, amenazan a quienes saben demasiado sobre los platillos volantes. El escritor tenía ante sí un filón. Conque terminó haciendo múltiples viajes desde Nueva York hasta Point Pleasant para entrevistar a todo aquél que asegurara haber vivido una experiencia extraña.

Durante el año que siguió a la primera observación, decenas de habitantes de Virginia Occidental dijeron haber visto al humanoide alado de 2 metros de altura y ojos rojos deambular entre los edificios en ruinas y los búnkeres del área TNT, un ambiente ya antes reservado a encuentros nocturnos de enamorados. Hasta el quince de diciembre de 1967, día en el que la tragedia del Silver Bridge, que la investigación oficial achacó a fatiga de materiales, hizo que Todas y cada una de las miradas de EE UU se giraran hacia Point Pleasant, y el hombre polilla, con sus más de tres metros de envergadura, desapareció para siempre.

Profecías a posteriori

Hollywood ha magnificado la catástrofe con una escena rodada “a lo Titanic, con aparentemente cientos de conductores precipitándose cara la muerte”, señala Joe Baltake, crítico de The Nando Times. No obstante, en la película, las víctimas mortales se reducen a 36, diez menos que en la realidad. El estudio “no quería matar a tanta gente”, se ha justificado el director del filme, Mark Pellington. Cuando, en su apartamento de Manhattan, Keel supo del desastre por la TV -en la cinta, Gere asiste a él en vivo y en directo-, los hechos de Point Pleasant ganaron en trascendencia.

Tras la tragedia, el reportero publicó en 1975 The mothman prophecies, libro que ahora ha vuelto a la lista de superventas. Para él, Point Pleasant había sido entre 1966 y 1967 una ventana a otra realidad y todos los fenómenos acaecidos, presagios de la catástrofe. Aún Hoy día, Keel sostiene que su correo fue controlado y que, aparte de tener el teléfono intervenido, recibió en Nueva York llamadas en las que extraterrestres y personas que decían estar en contacto con ellos anunciaban tanto la tragedia del río Ohio como el asesinato de Martin Luther King. Lástima que, Del mismo modo que los augures que Posteriormente ‘vieron’ la muerte de Lady Di O bien el ataque a las Torres Gemelas, Keel no dijera nada ya antes del desastre.

“Era, clarísimamente, un ave”, sentenciaron.

¿Pero existió el hombre polilla? 3 días después del debut de la criatura, 2 bomberos vieron en el área TNT un ser de gran tamaño y ojos rojos. “Era, clarísimamente, un ave”, sentenciaron. En verdad, Keel recopiló observaciones de “pájaros gigantescos” a unos cien kilómetros al norte. Ornitólogos de las universidades de Ohio y Virginia Occidental mantienen Hoy en día que el monstruo fue En realidad una grulla arenera, ave de color gris, que puede lograr el metro y medio de altura y 2 de envergadura. Para Joe Nickell, experto en desenmascarar fraudes, se trató de un búho. El resto de las atracciones sobrenaturales de Point Pleasant hay que atribuirlas a la histeria de masas, y a la inventiva de Keel y de su colega local Mary Hyre, quienes metieron en el ajo hasta a los hombres de negro, unos siniestros individuos creados en 1953 por el ufólogo Albert K. Bender para vender revistas.

The mothman prophecies se estrenó en marzo de 2002 en los cines españoles como Mothman, la última profecía. Cuestión de mercadotecnia. El original en inglés y la traducción a medias suenan inquietantes si se desconoce la lengua de Shakespeare. El literal Las profecías del hombre polilla tiene ecos, por el contrario, de amenaza de guardarropa, solventable con insecticida Y también indigna de inquietar a una megaestrella como Gere. Plantarle cara al mothman -De esta forma, en inglés- semeja, Sin embargo, algo serio y más si la historia reúne los ingredientes típicos de Expediente X y se presenta como “basada en hechos reales”, Si bien no lo sean tanto.

Periodista: John A. Keel trabajaba en un reportaje para Playboy cuando se topó con el monstruo, Al tiempo que John Klein, encarnado por Richard Gere, es un redactor del respetado The Washington Post.

Tragedia: Cuarenta y seis personas murieron en el derrumbamiento del puente de Point Pleasant. En la película, la cifra se reduce a 36 Pues, Según el director, el estudio “no quería matar a tanta gente”.

Testigo (in)directo: Keel estaba en su apartamento de Manhattan cuando ocurrió la tragedia. En la película, Klein (Richard Gere) asiste al desastre en vivo.

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