El Verdadero Rey De Oros De Fournier

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El Verdadero Rey De Oros De Fournier

Por Javier Caballero. Fotografias de Chema Conesa

Naipes Fournier, Polígono Industrial Gojain. Avenida de San Blas, 19. Legutiano, Vitoria. Tel.: 945 465 525. En la página web www.nhfournier.es

Filatelia franquista

De las imprentas de Fournier no Solo salieron naipes. En plena Guerra Civil, el Ministerio de Hacienda sacó a concurso la fabricación de sellos y la Administración dio la concesión a Fournier por la excelente maquinaria con la que contaba. De semejante suerte que en el año 1937, Braulio Fournier, uno de los nietos de Heraclio, emitió los primeros sellos en su taller de Burgos. Al otro nieto, Félix Alfaro Fournier, le correspondió la labor de imprimir las primeras planchas con la efigie de Franco, una vez que el bando nacional se alzó con la victoria en 1939. Juan Manuel Alfaro, hijo de Félix, guarda con mimo la primera lámina con la cara del Caudillo que salió de su imprenta. Esta pequeña joya filatélica lleva el autógrafo de puño y letra del general Franco. “Una persona de su confianza consiguió que me firmara los sellos. En agradecimiento, a este amigo le regalé una rarísima y única edición de lujo de ‘Los intereses creados, de Benavente”, relata Juan Manuel. “Los sellos pueden tener un valor aproximado de 300 euros”, calcula Carlos Gutiérrez desde la Casa del Sello de Madrid, “así que son un tesoro sentimental más que filatélico”. En los años 40, la Casa de la Moneda se llevó las planchas de imprimir y retiró la concesión de sellos.

Dentro de la fábrica

Diseño. El primer paso en la fabricación de naipes lo Efectúa una persona. Ya antes había quince dibujantes.

Almacén. Allí se guardan las cartulinas en blanco. También barajas del “Libro Guinness de los Récords”.

Amontonados. Dos carísimas impresoras marca Heidelberg graban la delicada materia prima.

Revisadoras. Sus ojos ven cualquier nimio detalle que puede marcar e inutilizar los pliegos.

Barnizando. Una capa de barniz secreto dota al carta del brillo y la dureza necesarios para jugar.

En tiras. Las cartulinas salen de la cortadora con dirección a la troqueladora para moldear su silueta.

De un corte. Los naipes se troquelan uno por uno A fin de que de cada baraja no sobresalga ninguna arista.

Búnker. Las cartas de los casinos se guardan en un sitio cuya combinación Sólo conocen tres personas.

Al detalle. Hasta doce controles de calidad pasan los naipes en Fournier. Es el colofón a un trabajo detallista.

Datos de un enorme negocio millonario

Líder. Fournier vende por año 16 millones de barajas. Sus cifras se desglosan en 8 millones para casinos, 5 millones de españolas, un millón de infantil, y aproximadamente Dos entre tarot, turísticas y de clubes de fútbol.

Virguería. La baraja De España clásica tiene un costo entre 4 y 5 cinco euros. El modelo más costoso es una de casino que lleva un borde dorado. La floritura sube el coste hasta los 15 euros y la piden clientes del servicio de países árabes.

Sin descanso. Cada segundo y medio se vende una baraja “vitoriana” en algún sitio del Mundo. Son 30.000 los bares de nuestro país en los que se juega a las cartas a diario, y 50.000 en los que se hace una vez a la semana.

De aniversario. El cuarto centenario del Quijote no pilla de sorpresa. Fournier ya editó una baraja “cervantina”. También las hay redondas, de historia de la pintura, dibujos de Mingote, toreros, castillos de España…

Apuesta segura. Los casinos son los principales clientes del servicio, Ya que las cartas se destruyen con poquísimo uso (apenas unos días, Incluso pocas horas). En Europa, la empresa vitoriana copa el 90% de los casinos, y el 65% en Sudamérica.

Artesanía. Heraclio Fournier redactó de puño y letra un manual que explicaba las fases del proceso y el secreto de todos y cada uno de los materiales para fabricar naipes. Este “decálogo” se guarda en una caja de caudales.

Picantes. Nunca han fabricado naipes pornográficos, Mas el año pasado se atrevieron con unas cartas eróticas para “Playboy”. En el modelo que se vende en Estados Unidos, a las chicas no “se les ve” nada.
Galardonada. La baraja de la imagen fue premiada en París en 1889. La De España más antigua se fecha en 1400 y es catalana. La más valiosa es milanesa, se custodia en el Museo del Carta de Vitoria y vale 90.000 euros.

Para los críos. Más de un millón de barajas infantiles vendidas por año dan fe del éxito de estas cartas. Disney confía en Fournier para vender “Nemo”, “Los Increíbles”, O bien “El Rey León”. Las “Familias de 7 Países”, otro clásico.

Comprometidos. En el Museo del Naipe de Vitoria se muestra una baraja fabricada por Hijos de Simeón y Durá en Valencia, donde los presidentes de la República sustituyen a los reyes. Además, la baraja de Euskadi de 1933 y la catalana de 1935, que fueron prohibidas.

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