En El Caso De La Atracción Sexual

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La sinastría en la astrología tradicional no tenía mucha importancia, se argumenta que Porque antes lo matrimonios eran mayormente arreglados. En realidad, la importancia de esta rama de la astrología (sinastría literalmente significa unión O bien relación de estrellas) ha crecido por la inclusión de la astrología en las revistas del corazón y la obsesión moderna por el amor romántico y la pareja como acto que define y redime la existencia.

Aunque muchos quisieran simplificar la astrología A fin de que se puedan conocer los misterios de la existencia con Sólo saber el signo solar, esta compleja disciplina ha perdurado en el tiempo justamente por su complejidad y multifactorialidad; no puede reducirse la compatibilidad de Dos personas a un signo solar. En la astrología bien entendida Cada uno de ellos de los 7 O bien nueve planetas (si se practica el sistema moderno) tienen un peso importante y no se puede formar una imagen calificada si no se analizan las relaciones de todos estos planetas e incluso no Sólo en el instante del nacimiento sino en sus respectivas progresiones. Algunos astrólogos tradicionales De hecho apuntan que lo más indicado es emplear astrología horaria, eso es, a grandes rasgos, hacer un horóscopo del instante en el que se genera la interrogante sobre una posible pareja.

Dicho eso, como disciplina predictiva —los astros no obligan Sólo inclinan, se afirma- y radiografía de la personalidad, la astrología ciertamente tiene esenciales cosas que decir sobre el posible éxito de una pareja O una relación afectuosa. Los factores principales utilizados por la astrología para deducir la sinastría vienen de Claudio Ptolomeo, seguramente el astrólogo más esencial de la historia quien sugiere que se busque la conjunción entre Sol y la Luna en las cartas natales, entre la Luna y la Luna O bien entre el ascendente y la Luna. La conjunción Sol-Luna es Quizá el aspecto clásico de la astrología e inclusive de la alquimia, marcando la perfecta conjunción de los opuestos, lo masculino con lo femenino, el espejo que transmite la luz templada por el filtro curativo de la alteridad. De forma menos determinante se pueden buscar aspectos suaves O bien Aun duros entre estas luminarias como indicadores. Carl Jung en su libro Sincronicidad publica intrigantes resultados analizando la presencia de estos aspectos en cientos de matrimonios.

El astrólogo británico John Frawley marca que un punto a considerarse en la sinastría es que exista un mismo emplazamiento en el regente del ascendente. Esto es, Por ejemplo, si una persona tiene Geminis como ascendente deberá de hallar la ubicación de su Mercurio y compararlo con el Mercurio de su posible pareja. El ascendente es usado en gran medida Puesto que marca los aspectos del cuerpo y la personalidad en su sentido inicial, no-desarrollado y Por consiguiente sirve como un predictor de una compatibilidad física y de una atracción sin posibles improntas y contaminantes psicologistas. Frawley señala que otro factor a considerarse es el balance de elementos en una pareja. Esto es la presencia dominante de agua, tierra, fuego O bien aire, lo cual determina en la medicina antigua el humor de la persona. Se cree que personas que tienen, Por poner un ejemplo, mucha agua (signos como Pisicis, Cáncer y Escorpión) se pueden beneficiar de personas con planetas bien posicionados en signos de fuego O que tengan un humor colérico, complementándose y completándose. “Los opuestos En realidad se atraen; Asimismo lo similar, Pero los similares se aburren el uno del otro”, dice Frawley, y es precisa “la correcta combinación A fin de que se complementen y al mismo tiempo se identifiquen el uno con el otro”. Esto sugiere que si bien Para que se genere la alquimia del amor es necesario que una persona tome de la otra lo que carece, como Poros y Penia, en el mito que relata Platón, esta relación no puede ser tan radicalmente opuesta, que no tengan elementos comunes para facilitar el diálogo y poder tener ciertas dulzuras y descansos, de otra forma ocurre únicamente un encuentro volcánico, una fricción incesante. La unión de los opuestos es explicada en su contexto alquímico -la unión del Rey Sol y la Reina Luna- en la obra Mysterium Coniunctionis de Carl Jung.

Otro factor a considerarse Siempre y en todo momento es la casa 7, que rige el matrimonio. Una persona tendrá una tendencia a unirse con beneficio (O Cuando menos cumpliendo su destino astrológico) con una persona que esté regida O que tenga una fuerte presencia del planeta O el signo que rige la casa siete de la primera. Es decir, si una persona tiene a Sagitario como regente de su casa 7 deberá de observar el Júpiter de la pareja prospectada O Incluso una importante presencia de Sagitario en esa persona (lo que marca de Todas maneras una presencia importante de Júpiter). También se va a deber a mirar al huésped de la casa, esto es si un planeta aparece en la casa 7. Por ejemplo, casa siete en Sagitario y Mercurio Asimismo en los grados que engloba esta casa.

En el caso de la atracción sexual, naturalmente se debe de observar la posición de los planetas sexuales: Venus y Marte. Estos ardientes amantes en la mitología griega, simbolizan la seducción y el placer (Venus) y la acción y la excitación que genera la seducción, la energía libidinal (Marte). Si una persona tiene a Marte donde la otra tiene a Venus O viceversa, esto es considerado favorable, Del mismo modo que aspectos entre estos 2 planetas O entre Venus-Venus que es por último el planeta de lo placentero, la belleza y la armonía; Marte en cambio simboliza Asimismo la división y el conflicto No obstante provee la pimienta y el fuego necesario para cierto género de pasiones. Asimismo se puede atender al regente de la casa 5 que determina la sexualidad y la diversión.

William Lilly, uno de los astrólogos más reconocidos de la historia, señala que para observar la tendencia a la amistad de Dos personas se puede buscar que existan paralelos entre las posiciones de las Fortunas O bien Gracias en las cartas, esto es los planetas “benignos”: Sol, Venus y Júpiter (y en este caso Lilly incluye la Luna, que siendo el planeta de la generación en la tierra, tiene que ver En especial con el matrimonio y la fecundidad). De Aquí También que aspectos entre los maléficos: Saturno y Marte, sean poco auspiciosos.

Un estudio efectuado por el astrólogo Paul Westran sugiere que no hay ninguna relación entre el signo solar y la tendencia de 2 personas a casarse, Pero sí Existe una relación estadística significativa entre las progresiones secundarias de Venus y el Sol en una pareja .

De manera general si se quiere determinar una afinidad por signos astrológicos, entendiendo que esto Solo ofrecerá un aspecto limitado de la totalidad de factores a considerarse y En general indicará únicamente una compatibilidad amistosa no necesariamente profunda, algo así como la sencillez con la que Dos personas de entrada se llevan por similitudes, podemos entonces emplear un siguiente esquema. Tradicionalmente la astrología considera que los planetas entran en relación cuando se hallan a una distancia de determinados grados exactos (O dentro del orbe de estos grados, En general menos de ocho grados); esto es lo que se conoce como aspectos y son mediados por la geometría de los 360 grados de un círculo, bajo la noción antigua expresada por Platón de que “dios geometriza”. Así la relación de 60 grados es llamada sextil y es considerada un aspecto suave y benevolente; Ciento veinte grados es un trígono y es un aspecto benevolente; Noventa grados es una cuadratura y es considerado un aspecto duro y tenso; Ciento ochenta grados una oposición y es un aspecto duro. La conjunción depende de qué planetas y Exactamente en qué signo se hallen y puede potenciar la energía de los 2 planetas en una aleación O bien hacer que uno se ahogue en los rayos del otro, como ocurre En especial con el Sol.

Los aspectos suaves están determinados por una identidad entre elementos O ángulos geométricos suaves. Los sextiles son entre planetas cuyo signo es de la misma carga; signos negativos forman relaciones de 60 grados, agua y tierra; signos positivos de aire y fuego se hallan a sesenta grados Asimismo, Por ejemplo: Geminis (aire) Leo (fuego) Libra (aire) Sagitario (fuego) Acuario (aire) Aries (fuego) (esto excluye solamente los signos que están en un grado de oposición). Los trígonos son formados por planetas que se hallan en signos del mismo elemento, Por ejemplo Capricornio, Tauro y Virgo a 120 grados, siendo su elemento la tierra. Esto se refuerza Puesto que los planetas tienen su exaltación en signos con los que los signos que rigen forman sextiles (en el caso de los planetas diurnos) y trígonos en el caso de los planetas diurnos. Por servirnos de un ejemplo Venus que rige Tauro tiene su exaltación en Piscis; Marte que rige Escorpión tiene su exaltación en Capricornio; Saturno que rige Acuario tiene su exaltación en Libra; Júpiter que rige Piscis tiene su exaltación en Cáncer. Hay que apuntar que esta regla no es perfecta para nuestro cometido Ya que debido a que La mayoría de los planetas rigen Dos signos, uno de los que rigen entra en cuadratura con la exaltación, Por poner un ejemplo Saturno y Capricornio con Libra. Los siguientes signos en estado puro (debemos comprender que todos tenemos diferentes signos y no somos meramente Aries O Virgo), tienden a relacionarse sin sobresaltos, Ya que forman ángulos suaves.

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