En Latín Es

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Hermes Trismegisto es el nombre griego de un personaje histórico que se asoció a un sincretismo del dios egipcio Dyehuty (Tot en griego) y el dios heleno Hermes.[1] Hermes Trismegisto significa en griego ‘Hermes, el 3 veces grande’, Ἑρμῆς ὁ Τρισμέγιστος. En latín es: Mercurius ter Maximus.

Hermes Trismegisto es mentado primordialmente en la literatura ocultista como el sabio egipcio, paralelo al dios Tot, Asimismo egipcio, que creó la alquimia y desarrolló un sistema de opiniones metafísicas que El día de hoy es conocido como hermetismo. Para algunos pensadores medievales, Hermes Trismegisto fue un profeta pagano que anunció el advenimiento del cristianismo. Se le han atribuido estudios de alquimia como la Tabla de esmeralda —que fue traducida del latín al inglés por Isaac Newton— y de filosofía, como el Corpus hermeticum. No obstante, debido a la carencia de evidencias concluyentes sobre su existencia, el personaje histórico se ha ido construyendo ficticiamente desde la Edad Media hasta la actualidad, sobre todo a partir del resurgimiento del esoterismo.

1 Orígenes mitológicos
Dos La literatura hermética
tres Resurgimiento medieval
4 La tradición islámica
5 Resurgimiento moderno
6 Cultura popular
7 Véase También
ocho Notas
9 Referencias
diez Enlaces externos

Orígenes mitológicos[editar]

Según las opiniones egipcias, los dioses habían gobernado en el Antiguo Egipto antes que los faraones, civilizándolos con sus enseñanzas.[2] En ellas, el dios egipcio Tot era el dios de la sabiduría y el patrón de los magos. También era el guardián y escribiente de los registros que contenían el conocimiento de los dioses. Clemente de Alejandría estimaba que los egipcios poseían cuarenta y Dos escritos sagrados, que contenían Todas las enseñanzas que poseían los sacerdotes egipcios.

Después, varias de las características de Tot se asociarían al Hermes de la mitología helenística, incluyendo la autoría de los «cuarenta y Dos textos». Este sincretismo no fue practicado por los griegos, sino que en el primer O segundo siglo de la era cristiana, se le empezó a llamar a esta fusión «Hermes Trismegisto», seguramente por cristianos que tenían noticia de los textos egipcios. No obstante, en algún momento la ambigua noción de divinidad se transformó en la de un personaje histórico de los tiempos iniciales de la civilización occidental, al que Además se le atribuyeron otros escritos filosóficos.

Siegfried Morenz ha sugerido en Religión de Egipto: «La referencia a la autoría de Tot […] se basa en la antigua tradición, y la cifra de cuarenta y Dos probablemente se debe al número de nomos de Egipto, y, Por ende, pretende trasmitir el concepto de integridad». Platón, en Timeo y Critias comentó que en el templo de la diosa Neit en Sais, había salas que contenían registros históricos secretos de sus doctrinas que tenían hasta una antigüedad de 9000 años.[cita requerida] A la identificación entre Tot y Hermes en la figura de Hermes Trismegisto debe añadirse otra siguiente, de carácter esotérico, por la cual Hermes Trismegisto es También Abraham, el patriarca hebreo, que habría empezado Dos tradiciones: una solar, pública, recogida en el Viejo Testamento y otra privada, trasmitida de Profesor a discípulo, accesible en el Corpus hermeticum.

La literatura hermética[editar]

La llamada «literatura hermética» es en cierto modo, un conjunto de papiros que contenían hechizos y procedimientos de inducción mágica. Por poner un ejemplo, en el diálogo llamado Asclepio, el dios griego de la medicina, se describe el arte de atrapar las ánimas de los demonios en estatuas, con la ayuda de hierbas, piedras preciosas y aromas, De tal modo que la estatua pudiese Charlar y profetizar. En otros papiros, existen varias recetas para la construcción de este tipo de imágenes y detalladas explicaciones Sobre De qué manera animarlas (dotarlas de ánima) ahuecándolas para poder introducir en ellas un nombre grabado en una hoja de oro, instante esencial del proceso.

Una unidad, cuya característica esencial es que tiene naturaleza masculina y femenina al tiempo.

No obstante, no se queda ahí la literatura atribuida a esta figura mitológica. Los escritos herméticos, En general, dan cuenta de un determinado enfoque Sobre las leyes del Cosmos. En el Asclepio se nos habla constantemente de Dios, a quien lleva por nombre “El Todo Bueno”, para describirnos las leyes del Universo. Por poner un ejemplo, en el pasaje número veinte del Asclepio, Dios es expresado como la inconcebible Unidad que constituye el Cosmos. Una unidad, cuya característica esencial es que tiene naturaleza masculina y femenina al tiempo. Esta característica se la otorgará Dios a su vez, por reflejo, a todas sus criaturas. En el Asclepio, como decíamos, la figura de Dios no tiene la consideración de quien ha hecho Todas las cosas, sino que Dios mismo “es” Todas las cosas. Todos y cada uno de los seres vivos, todo lo material Y también inmaterial, son para Hermes partes que actúan Dentro de Dios. Mas Solo los humanos somos un reflejo exacto de Dios, el Todo Bueno.

Como curiosidad, añadiremos que en el Asclepio habla Hermes de dioses que están en la Tierra.

También nos habla Hermes del Tiempo. De acuerdo con el Asclepio, parágrafo 27, el Planeta es el receptáculo del Tiempo, que mantiene la vida en su correr y agitar. El Tiempo por su lado respeta el Orden. Y el Orden y el Tiempo provocan, por transformación, la renovación de Todas y cada una de las cosas que hay en el Mundo. Recordemos que en esta obra, el propio Hermes aparece como un personaje que dialoga con Asclepio, siendo que la charla se ubica en el antiguo Egipto. Como curiosidad, añadiremos que en el Asclepio habla Hermes de dioses que están en la Tierra. Al preguntarle Asclepio a Hermes dónde se encuentran tales dioses, Hermes le responde que en una montaña de Libia y acto seguido le cambia el tema. Esos dioses se irán finalmente, y dejarán a la humanidad desasistida.

Entre los tratados atribuidos a Hermes Trismegisto destaca el Corpus hermeticum. Se le atribuye También la redacción de la Tabla de esmeralda, que fue considerado por los alquimistas, el libro fundacional de la alquimia. Otras de sus obras más destacadas serían el Poimandres, el Kybalión (en el cual se expresan de forma sintética las leyes del Cosmos), determinados libros de poemas y el Libro para salir al día, Asimismo conocido como «Libro de los muertos», por haberse encontrado ejemplares de él En los sarcófagos de algunos destacados egipcios.

Resurgimiento medieval[editar]

A lo largo de la Edad Media y el Renacimiento los escritos atribuidos a Hermes Trismegisto, conocidos como Hermética, gozaban de gran crédito y eran populares entre los alquimistas. La tradición hermética, Por ende, se asocia con la alquimia, la magia, la astrología y otros temas relacionados. En los textos se distinguen Dos categorías: de «filosofía» y «técnica» hermética. La primera se ocupa principalmente de la argumentación teórica sobre la que se sostiene el pensamiento mágico y la segunda trata sobre su aplicación práctica. Entre otros temas, hay hechizos para proteger los objetos por «arte de magia», de ahí el origen de la expresión «sellado herméticamente».

El erudito clásico Isaac Casaubon, en De rebus sacris et ecclesiaticis exercitiones XVI (1614), mostró por el tipo de caracteres griegos que los textos escritos tradicionalmente en la noche de los tiempos, eran Realmente más recientes: la mayor una parte del Corpus hermeticum «filosófico» puede ser de una fecha alrededor del año 300. No obstante, fueron descubiertos en el siglo XVII fallos de la datación de Casaubon por el estudioso Ralph Cudworth, que argumentó que la denuncia de falsificación Solo puede aplicarse a tres de los diecisiete tratados contenidos en el Corpus hermeticum. Además, Cudworth señaló que los textos eran una formulación tardía de una tradición anterior, posiblemente oral. Conforme Cudworth, el texto debe considerarse como un término ad quem, y no a quo, Esto es, que el texto es el fruto de una tradición anterior y no su origen, como podría hacer pensar Casaubon.

La tradición cristiana medieval lo veneró como protector y guía de los hermetistas, que practicaban las artes de la alquimia, la magia y la astrología.

La tradición islámica[editar]

Antoine Faivre ha señalado que Hermes Trismegisto tiene un sitio en la tradición islámica, Aunque el nombre de Hermes no aparece en el Corán. Hagiógrafos y cronistas de los primeros siglos de la Hégira islámica identificaron a Hermes Trismegisto con Idris, el nabi de las suras 19, 57, 21, 85, a quien los musulmanes También identifican con Enoc.[3]

Según Antoine Faivre, a Idris-Hermes se le llama Hermes Trismegisto Por el hecho de que fue triple: el primero, comparable a Tot, era un «héroe civilizador», un iniciador en los misterios de la ciencia divina y la sabiduría que anima el Planeta, que grabó los principios de esta ciencia sagrada en jeroglíficos. El segundo Hermes, el de Babilonia, fue el iniciador de Pitágoras. El tercer Hermes fue el primer Profesor de la alquimia. «Un profeta sin rostro», escribe el islamista Pierre Lory, «Hermes no tiene características específicas, O diferentes a este respecto de La mayor parte de las grandes figuras de la Biblia y el Corán».[4]

Resurgimiento moderno[editar]

Los ocultistas modernos sugieren que algunos de estos textos pueden tener su origen en el Viejo Egipto, y que «los cuarenta y Dos textos esenciales», que contenían lo esencial de sus creencias de tipo religioso y su filosofía de la vida siguen escondiendo un conocimiento secreto.

Cultura popular[editar]

– En la novela Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy del escritor Laurence Sterne, el personaje primordial desea llamar a su hijo Trismegisto (por Hermes Trismegisto), Pues considera que dicho nombre es el apropiado. Desafortunadamente, su esposa pronuncia incorrectamente ese nombre y su hijo queda llamado Tristram, nombre que el padre detesta. Este episodio, Además, es usado en la película del 2006 basada en esta novela, titulada Tristram Shandy: A Cock and Bull Story.
– En la novela Heresy, de S. J. Parris, uno de los principales temas centrales consiste en la busca de los trabajos perdidos de Hermes Trimegistus por parte del filósofo Giordano Bruno.
– El cantautor brasileño Jorge Ben Jor publicó en 1974 el álbum A Tábua de Esmeralda (Tabla de Esmeralda), en donde incluye una canción titulada Hermes Trismegisto Y también Sua Celeste Tábua De Esmeralda.
– En el videojuego Persona 3, un personaje llamado Junpei interpreta a otro personaje llamado Hermes, quien Luego se transforma en Trismegisto.
– En el manga japonés y anime Hellsing, creado por Kohta Hirano, el protagonista de dicha serie, un vampiro de nombre Alucard, en el Ova ocho (Hellsing Ultimate), hace referencia a George Ripley, un antiguo alquimista y pupilo de Hermes Trismegisto al liberar su último estado de restricción de sus poderes: “El ave de Hermes es mi nombre, como mis alas para domesticarme.” Esto es parte Asimismo de la escritura escrita “filosóficamente”, con la que, si se descifra, puede crearse la piedra filosofal.

Grimorio
Tabla de Esmeralda
Hermetismo

↑ E. A. Wallis Budge The Gods of the Egyptians. Vol. 1. p. 415.
↑ Los dioses que gobernaron Egipto figuran en el Canon Real de Turín.
↑ Génesis
↑ Antoine Faivre: The Eternal Hermes: From Greek God to Alchemical Magus (1995), pp.19-20.
Referencias[editar]

– Copenhaver, Brian P. 1995. Hermetica: the Greek Corpus Hermeticum and the Latin Asclepius in a new English translation, with notes and introduction, Cambridge; New York, NY, USA: Cambridge University Press, 1995 ISBN 0-521-42543-3.

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