] Fue Conducido Cautivo A Babilonia

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En el libro de Ezequiel se nombra a cierto Daniel como una persona de excepcional sabiduría y rectitud (Ez. 14: 14, 20 y 28: 3). También aparecen mencionados otros Dos personajes con El mismo nombre, a saber: Daniel, hijo de David (1 Cr 3:1 y 2 Sam 3:3) y Daniel hijo de Itamar, de familia sacerdotal, uno de los exiliados que retornaron con Esdras en cuatrocientos cincuenta y ocho a. C. (Esd 8:2).

1 Significado del nombre
Dos Vida de Daniel 2.1 La casta Susana
2.Dos Formación
2.3 En la corte de Babilonia
2.Cuatro El banquete de Belsasar
2.Cinco En el foso de los leones
2.Seis El profeta
2.7 Muerte de Daniel

Significado del nombre[editar]

El nombre consta de 2 partes: el primer segmento proviene del verbo דין (din) ‘juzgar’, ‘contender’ O ‘alegar y la porción final es אל (El), abreviatura de ‘Elohim’; ‘Dios’, ‘divinidad’. La partícula י (i) ha sido interpretada tanto como un hiriq, denotando pertenencia, O bien como un yod posesivo de primera persona (como en el hebreo moderno).[3] Por tanto Daniel suele traducirse como ‘Dios es mi Juez’ O ‘Juicio de Dios’. La Enciclopedia Judaica lo interpreta, a la luz de Gén 30,6, como ‘Dios es el defensor de mi derecho’.[4]

En el judaísmo Daniel es considerado el autor del libro homónimo, el cual es parte de los Ketuvim, Mas no un profeta. Los cristianos, en cambio, lo incluyen entre los profetas mayores. En las Iglesias católica y ortodoxa También es venerado como beato.

En la tradición islámica, Aunque no sea mentado por el Corán, se le considera del mismo modo un profeta.

Vida de Daniel[editar]

Las únicas referencias a Daniel se encuentran en el libro bíblico que lleva su nombre las cuales pueden complementarse con los datos suministrados por Flavio Josefo cuya fuente última se ignora. Conforme estas tradiciones; Daniel pertenecía a una familia noble del Reino de Judá, Quizá emparentada con la realeza.[5]

La casta Susana[editar]

En su juventud, Según se infiere de las secciones deuterocanónicas de su libro tendría unos catorce años,[6] fue conducido cautivo a Babilonia, Entonces de la caída de Jerusalén en 587 a. C.. Siendo Todavía un adolescente tuvo una intervención decisiva en el proceso contra Susana. Esta mujer, joven y preciosa, había sido acusada injustamente de adulterio por 2 de los ancianos de la comunidad de los desterrados; Daniel no solo defendió su inocencia sino que probó, Por medio de un hábil interrogatorio, que los propios denunciantes eran quienes habían acosado a la mujer, calumniándola al no haber cedido a sus deseos.[7]

Formación[editar]

Nabucodonosor II, Conforme el relato bíblico, ordenó seleccionar un conjunto de jóvenes hebreos para ser educados, tras lo que entrarían al servicio del rey.[8] Los elegidos fueron Daniel y tres jóvenes de su misma tribu: Ananías, Misael y Azarías quienes fueron confiados al cuidado de Aspenaz,[9] jefe de los eunucos.

Los jóvenes fueron introducidos en la cultura mesopotámica, aprendiendo su lengua, su escritura y su tradición literaria motivo por el Como recibieron nombres en lengua acadia tardía, el texto bíblico los transcribe como Beltsasar O Baltasar (Balâtsu-usur, ‘Bel protege al rey’), para Daniel, y Sadrac, Mesac y Abednego, para los otros tres jóvenes respectivamente. Fueron alojados en el palacio real, El día de hoy identificado con la zona arqueológica de Kasr, en la margen occidental del Eúfrates.

La tradición judía sostiene que estos jóvenes fueron convertidos en eunucos.

Daniel y sus compañeros, no obstante residir en la corte, mantuvieron sus prácticas kosher de nutrición revelándose, Siempre Según el relato de su libro, que este régimen los hacía más saludables que el resto jóvenes que vivían en el palacio. Después de una capacitación de tres años, Daniel y sus 3 compañeros, fueron presentados ante Nabucodonosor quien, afirma el texto: “los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en su reino”.[10]

En la corte de Babilonia[editar]

En el segundo año del reinado de Nabucodonosor,[11] el monarca tuvo un sueño que lo dejó profundamente angustiado, Con lo que convocó a sus astrólogos y expertos en artes adivinatorias, y les exigió lo interpretasen; para asegurarse de que no lo engañaran en el momento de interpretar su sueño, los puso a prueba explicándoles que existía una gran dificultad: les dijo que había olvidado su sueño. Ante la falta de respuesta satisfactoria de parte de sus sabios, el rey se irritó y ordenó que los ejecutasen. Daniel, que no había estado presente en ese episodio, fue También arrestado Mas, al enterarse acerca de lo ocurrido, habló con Arioc, jefe de la guardia, y solicitó un plazo para poder responderle al soberano. La petición le fue concedida. Entre tanto, Daniel y sus compañeros oraron a Yahveh pidiendo les revelase el misterio.

Esa noche, en una visión, le fue revelado a Daniel el sueño del monarca y, al día siguiente, el profeta se presentó en la corte proporcionando subsecuentemente el relato del sueño de Nabucodonosor así como También su correspondiente interpretación.[12] Este hecho marcó el reconocimiento de Daniel, quien fue subsecuentemente nombrado gobernador de la provincia de Babilonia y jefe de sabios y expertos. Del mismo modo, los 3 jóvenes judíos recibieron esenciales cargos en la administración imperial.

Daniel permaneció en la corte real A lo largo de todo el reinado de Nabucodonosor y continuó ligado a ella cuando Belsasar le sucedió en el trono.[13] El libro de Daniel omite la existencia de Evilmerodac, Neriglisar, Labashi-Marduk y Nabonido, considerando a Belsasar haber sido hijo de Nabucodonosor. Ciertos autores postulan que el término hijo no se usa literalmente, sino más bien con el sentido de descendiente.[14]

En esos años los relatos mencionan el episodio del ídolo de oro,[15] en el Como los tres jóvenes fueron arrojados a un horno ardiente, y otro que, presentado como un testimonio del propio rey, narra la transformación de Nabucodonosor en bestia.[16]

El banquete de Belsasar[editar]

El siguiente episodio de la vida de Daniel registrado en el libro de su nombre es el banquete de Belsasar. En esa ocasión el soberano corregente de Babilonia —ya que el monarca primero era su padre Nabónido— celebraba un festín en compañía de sus nobles cuando tuvo la ocurrencia de tomar en los vasos sagrados substraídos del Templo de Jerusalén. De inmediato una misteriosa escritura apareció en la pared, trazada por una mano espectral, la que ninguno de los sabios fue capaz de interpretar. Llamado Daniel, por sugerencia de la reina quien recordaba su desempeño de otrora, este censuró al rey y, sin aceptar sus promesas de obsequios, descifró la escritura. El texto anunciaba, en arameo, la caída de Babilonia en manos de los persas.

Belsasar cumplió lo prometido y nombró a Daniel tercer señor del reino, Pero esa misma noche la ciudad fue tomada y el rey, Muerto.

En el foso de los leones[editar]

A tenor de lo narrado por el libro de Daniel, el conquistador de Babilonia y sucesor de Belsasar, fue Darío, el medo, personaje desconocido por la historia.

Bajo el reinado de este soberano tiene lugar un complot de los sátrapas contra Daniel que derivó en su encierro en el pozo de los leones; esta intriga se valió de la fidelidad a Dios del protagonista, Pues un edicto caprichoso sugerido al rey por aquellos prohibía cualquier petición, fuera a un dios O a un hombre excepto el soberano, Durante treinta días (Daniel 6:1-9). Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró a su casa y oró tres veces al día, como lo solía hacer anteriormente; entonces dichos hombres lo hallaron orando a Dios, Por lo que fue acusado de violar el edicto real del rey y, Por ello, arrojado al foso de los leones (Daniel 6:10-16).

En el foso de los leones el profeta no sufrió daño alguno.

A la mañana siguiente, cuando Darío comprobó el portento, ordenó liberar a Daniel y echar al foso a sus acusadores, quienes perecieron inmediatamente siendo brutalmente devorados por las bestias (Daniel 6:19-28).

En esas mismas secciones se menciona la sucesión de Astiages, la entronización de Ciro II el Grande y el episodio por el Como Daniel revela el fraude de los sacerdotes de Bel que habían convencido al rey de que el dios comía las ofrendas, siendo que eran ellos quienes lo hacían.[17]

El profeta[editar]

Durante gran parte de su vida, cuenta el libro homónimo, Daniel recibió diferentes visiones apocalípticas que anunciaban, A través de símbolos y claves numéricas, la instauración del Reino de Dios sobre la tierra.

Muerte de Daniel[editar]

Sobre la muerte de Daniel no existen testimonios bíblicos y las tradiciones posteriores no aclaran si regresó al territorio de Judea O permaneció en Mesopotamia, Mas esto último parece lo más seguro.

C., cuando muere Ciro (Puesto que ya no se menciona su presencia en tiempos de Cambises).

Dado que Todavía vivía durante el reinado de Ciro, en Babilionia a partir de 539 a. C., es posible que alcanzara una edad centenaria. Su muerte se ubica, entonces, entre el tercer año del reinado del mentado soberano persa, Es decir entre 536 y 530 a. C., cuando muere Ciro (Puesto que ya no se menciona su presencia en tiempos de Cambises). Es muy probable que tuviera sitio en Babilonia Pero, dado que su tumba se veneraba en Susa, ciertos autores se inclinan por esta última ciudad.

Tumba de Daniel[editar]

Existen Por lo menos seis lugares diferentes que pretenden poseer la tumba de Daniel, a saber:

Samarcanda, Uzbekistán. En las afueras de Samarcanda existe otra tumba de Daniel.

Babilonia, en el actual Irak. Este emplazamiento se basa en el Martyrologium Romanum que dedica el día veintiuno de julio para conmemorarlo y declara que fue enterrado en aquella urbe, en una cripta real.
Susa, Irán. Según una antigua tradición local, compartida por judíos y musulmanes, el profeta fue enterrado en esa ciudad. Testimonios de escritores árabes, sirios y persas desde el siglo VII relatan la historia de ese sepulcro; Benjamín de Tudela (1160) narra en sus escritos como era reclamado por los moradores de las dos riberas del río Coaspes (Hoy Karkheh, el Ulai de la Biblia) Hasta el momento en que el shah Shanjar (Quizá Sharvaraz) ordenó poner el féretro en el centro de un puente que lo cruzaba.[18] En nuestros días el lugar de la misma es un popular santuario.[19] El mausoleo data de la segunda mitad del siglo XIX, caracterizado por su torre cónica de yeso blanco que corona la obra y los Dos pequeños minaretes. Este género de torres es típico del suroeste de Irán y de las zonas vecinas de Irak.[20]
Kirkuk, Kurdistán iraquí. En la ciudadela de Kirkuk se halla También una tumba atribuida a Daniel. El sitio fue originalmente un edificio religioso judío, Después una iglesia cristiana y por último una mezquita musulmana. En la misma, En nuestros días, se hallan 4 tumbas que, se afirma, pertenecen a Daniel y los cuatro jóvenes.[21]
Samarcanda, Uzbekistán. En las afueras de Samarcanda existe otra tumba de Daniel. Según una leyenda local, Tamerlán, procuraba conquistar Siria O, Conforme otras versiones La Meca, sin éxito Hasta el momento en que uno de sus consejeros le aseguró que sus derrotas se debían a la presencia, en ese territorio, de la tumba del profeta. En una acción militar, el conquistador logró apoderarse del cuerpo, al cual hizo trasladar hasta sus dominios del Asia Central. De esta tumba mana una fuente de agua a la que se atribuyen propiedades curativas.[22][23][24]
1. Muqdadiyah, Irak. En el año 2007, tras un bombardeo en el pueblo de Al Wajihiya, cerca de Muqdadiyah algunas fuentes mencionaron la presencia de la tumba de Daniel como un objetivo de los conjuntos insurgentes locales. La tumba, situada en el Gobierno de Diyala, fue atacada y dañada, incluyendo su domo de color verde.[25][26]
2. Mala Amir, Kurdistán iraní.La Enciclopedia Judía señala otra tumba de Daniel a 5 días de marcha de Dizful, cerca de Mala Amir.[21]

Profecías y visiones[editar]

Para más información sobre este tema véase: Libro de Daniel

Según el libro de Daniel, este profeta recibió 2 visiones durante el primer y el tercer año de Belsasar. En ellas diferentes animales fantásticos aparecieron ante su vista para representar la sucesión de reinos posteriores al Imperio Babilónico hasta un tiempo indeterminado cuando serían destruidos y alguien como un hijo del hombre que representa probablemente a “los santos del Altísimo”, Es decir el resto del pueblo judío, asumiría el poder en un Mundo renovado.[27]

Tal vez la más célebre profecía atribuida a Daniel sea la de las Setenta Semanas. La narración bíblica afirma que en el primer año del mencionado rey Darío, Daniel constató en los escritos de Jeremías que se aproximaba el fin de los setenta años de desolación de Jerusalén. Recibió entonces, Según el hagiógrafo, una revelación transmitida A través de Gabriel donde se anunciaba la reconstrucción de la ciudad, la muerte de un Ungido (Mesías) y el cumplimiento de Todas las profecías. La predicción fijaba los plazos para estos acontecimientos A través de semanas que, Según todos los comentaristas, corresponden a períodos de siete años. Otra profecía muy conocida, es la del carnero y el macho cabrío, en la que se le muestra la derrota y conquista de imperio medo y el imperio persa a manos de Alejandro Magno.

Más tarde, Siempre y en todo momento a tenor del libro bíblico, cuando corría el tercer año de Ciro (536), Daniel recibió nuevas visiones apocalípticas donde se le muestra a los ángeles protectores de Persia, Javán (Grecia) Y también Israel contendiendo en favor de sus respectivas naciones. También se le anuncian invasiones y guerras en la tierra de Israel, protagonizadas por personajes enigmáticos designados como el rey del norte y el rey del sur, posiblemente algunos de los soberanos helenísticos.

Daniel como personaje histórico[editar]

Existe una referencia sobre Daniel en el libro de Ezequiel (capítulo 14:14); en exactamente la misma se lo considera como un modelo de sabio, esto ha llevado a considerar que el pasaje se refiere a Dan-El, un mítico héroe cananeo y fenicio.[28] Los defensores de la historicidad del personaje sostienen que, Pues en dicha referencia se le considera justo, es improbable que Ezquiel elogiara a Dan-El, un adorador de dioses paganos.

La tendencia entre los comentaristas bíblicos que usan el procedimiento de análisis literario es, por contrario, que el libro de Daniel sería un relato popular destinado a subrayar ciertos temas esenciales para la nación judía en años previos a la persecución de Antíoco Epífanes.[29] El lenguaje del libro y la minuciosidad de las descripciones de Antíoco tienden a sugerir esta noción.[30]

Conmemoración litúrgica[editar]

La Iglesia Ortodoxa Oriental celebra la fiesta de San Daniel, el Profeta así como la de Los 3 Jóvenes el domingo de los Santos Patriarcas que acostumbra a caer entre el 11 y el 17 de diciembre, Esto es el último domingo antes de la Navidad. La profecía del capítulo 2 de su libro (Dn. 2:34-35), sobre la piedra que destruyó al ídolo de los pies de barro, suele ser usada en la himnología como una metáfora de la Encarnación. De esta forma la “piedra” es Cristo y el que haya sido “no cortada por mano humana” se refiere al nacimiento virginal, siendo la Virgen María, O la Theotokos, la “montaña no cortada”.[31]

En la Iglesia católica, su onomástico se celebra el 21 de julio.[32]

Asimismo es conmemorado en el Calendario de los Santos de la Iglesia Luterana de Missouri así como los Tres Jóvenes el 17 de diciembre, concidiendo con la celebración ortodoxa.[33]

La Iglesia Copta, por su parte, lo celebra el veintitres de Baramhat, equivalente al lectura de abril.[34]

En la literatura rabínica[editar]

Conforme la tradición rabínica, Daniel pertenecía a la realeza; su destino fue profetizado por el propio Isaías cuando le dijo al rey Ezequías: “y tus hijos, que tú has engendrado, van a ser eunucos en el palacio del rey de Babilonia”[35] También se alaba a Daniel con estas palabras: “Si estuviera en un platillo de la balanza y todos los sabios de los gentiles en el otro; él sería más pesado que todos ellos”.[36] Diríase que Nabucodonosor lo admiraba mucho, Pese a que se hubiese negado a rendirle honores divinos[37] y que cuando el joven le reveló el sueño que había olvidado no tuvo ninguna duda de que su interpretación del mismo era correcta.[38]

Daniel en el Islam[editar]

Los musulmanes consideran a Daniel como un profeta, A pesar de no ser citado en el Corán. Las tradiciones islámicas afirman que predicó en el Iraq A lo largo de los reinados de los reyes persas Lahorasp y Ciro, a los que enseñó la unicidad de Dios y exhortó al pueblo a retornar a su culto. El historiador Al Tabari cuenta que Daniel resucitó con sus plegarias a una multitud de personas fallecidas mil años atrás, un episodio que historiza la parábola de Ezequiel 37 1 10.[39] Ciro lo había hecho cargo de la enseñanza de la verdadera religión, cuando Daniel le pidió permiso para reconstruir el Templo y retornar a Palestina, el rey accedió al primer pedido Mas rehusó dejarlo ir alegando que “si tuviera mil profetas como tú, quisiese que todos se quedasen conmigo”. En otras tradiciones, No obstante, se considera al profeta como rey de Israel tras el retorno de la Cautividad de Babilonia. Se atribuye Asimismo a Daniel la invención de la geomancia (“‘ilm al-raml”) y la autoría del libro “Usul al-Ta’bir” (Principios de la Interpretación de los Sueños).[40] Al Masudi afirma que En realidad hubo 2 Daniel. El Viejo, quien vivió entre la temporada de Noé y la de Abraham; autor de las mencionadas ciencias y Daniel, el Joven, tío materno de Ciro autor del “Kitab al-Jafar” (Libro de la Adivinación) y de numerosas predicciones sobre los reyes de Persia.[41][42]

Daniel en la tradición occidental[editar]

Daniel ha sido una figura muy importante en la tradición cristiana en razón de mencionada Profecía de las Semanas que anunciaría, Según algunos teólogos, con exactitud el nacimiento y la muerte de Jesucristo. Del mismo modo sus predicciones sobre guerras apocalípticas y la sucesión de los Imperios lo hicieron un favorito de los reverendos de la Parusía, en singular a la hora de calcular la fecha De semejante evento. Como un joven estudioso, pleno de confianza en Dios, aparece en los diseños del Renacimiento, en singular en los frescos de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. En los siglos XIX y XX, la figura histórica del profeta fue cuestionada por los estudiosos de la antigüedad mesopotámica en razón de las incongruencias entre los relatos de su libro, que parecería corresponder al siglo IV O III a. C., y los hechos históricos.

Viejo Testamento
El Horno Ardiente
Libros proféticos

↑ Wheeler, B. M. «Daniel». Historical Dictionary of Prophets in Islam and Judaism. «Daniel is not mentioned by name in the Qur’an but there are accounts of his prophethood in later Muslim literature…»
↑ El nombre de Daniel es frecuente en lenguas Como el siríaco: ܕܢܝܐܝܠ, Daniyel; árabe: دانيال, persa: دانيال, Dâniyal O Danial, Asimismo Dani, داني ; Danyal; griego: Δανιήλ, Dhanil; irlandés Dainéal O bien Domhnall; turco: Danyal.
↑ abarim-publications.com
↑ jewishencyclopedia.com
↑ Daniel I, 3; y Josefo, Antigüedades Judías, X, 10, § 1
↑ Enciclopedia Católica s.v. aciprensa.com, acceso 18/03/2010
↑ Dn. 13
↑ Escuela bíblica de Jerusalén (1976). «Daniel». Biblia de Jerusalén (edición De España). Bilbao: Desclée de Brouwer. p. 1275. ISBN 84-330-0022-5. «En las cortes orientales se formaba desde la infancia a los que se destinaba a la carrera de “letras”: escribas, traductores, cronistas, sabios y adivinos de toda clase. No se trataba, Puesto que, de formar pajes.»
↑ Dn. 1:Ojeada
↑ Dn. 1:Veinte Traducción Reina Valera Revisada 1960
↑ Para eludir contradicciones con el texto bíblico, A veces se considera el duodécimo año de su reinado.
↑ Daniel Dos
↑ Algunas traducciones vierten el nombre como Baltasar, Sin embargo, para evitar equívocos innecesarios, es preferible Belsasar; Jamieson-Fausett Brown,Jaime C. Quarles. Comentario exegético y explicativo de la Bíblia, vol. 1, p. 830; G. J. Wenham, Nuevo Comentario Biblico Siglo XXI, p. 785.
↑ Belsasar Acaso fue de origen asirio O bien sin parentesco alguno con Nabucodonosor; [sobre Belsasar como descendiente de Nabucodonosor http://www.biblehistory.net/es/Belsasar_Dario_Meda.pdf biblehistory.net]; sobre Nabonido y su origen, ver Simo Parpola, “National and Ethnic Identity in the Neo-Assyrian Empire and Assyrian Identity in Post-Empire Times”, Journal of Assyrian Academic Studies, 18: 2; Asimismo fundotrasovejas.org.ar.
↑ Daniel Capítulo lectura
↑ Daniel Capítulo 4; Eusebio Praep, Evang. IX, xl. Quizá se trate de un recuerdo deformado del traslado de Nabonido al oasis de Taima.
↑ Dn. 14:1-veintidos
↑ jewishencyclopedia.com
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G. H. M. Sel.

↑ Ello es aceptado por autores católicos y evangélicos. Véase para la postura católica que acepta las conclusiones de la crítica: Brown, Raymond et al. “Comentario Bíblico San Jerónimo” Tomo II, Ediciones Cristiandad; 26. Louis F. HARTMAN, Daniel. Una interpretación similar, Mas evangélica, en H. de Wit, Libro de Daniel. Una relectura desde América Latina. Santiago de Chile, Rehue, 1990.
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Bibliografía[editar]

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