Lochner, What About Germany?

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Este libro puede ser considerado como marcando una temporada en la historia intelectual de los vínculos inter-culturales del neo-fascismo. Trata principalmente de Himmler, el “budismo” tántrico y Krishna, un “éxito de ventas” que, por su alcance geo-cultural, supera por lejos a los previos libros continentales sobre esoterismo “ariosófico”. [1].

En las discusiones acerca de la “religión política” de los “nacionalsocialistas”, sus nociones sobre “la sabiduría aria primitiva” de la India no habían recibido Todavía la atención suficiente por parte de los historiadores. Éstos eran supuestamente esoteristas de lo “arcaico“ dentro del ocultismo de la llamada Herencia Ancestral (“Ahnenerbe”) en la SS, un interés particular no tanto de Hitler (quien pragmáticamente prefirió seguir modelos ingleses) [2], sino más bien ampliamente de Heinrich Himmler, que encabezó la SS: En contraste con las vinculaciones “semíticas” del cristianismo, una religión “aria” primitiva debía ser “más apropiada para la naturaleza germánica”. De esta forma, la “Ahnenerbe” de Himmler, la institución central para la construcción sistemática de una fe “aria”, supuestamente recibió su “Vaticano SS” en el castillo Wewelsburg, en Westfalia.

Un padre intelectual de esa fe llegó a ser el filólogo holandés Herman Wirth (1885-1981). Habiendo iniciado en 1919 el movimiento “nacionalsocialista” en los Países Bajos, él propagó desde 1920 la esvástica germánica-“aria”. Insistiendo en que los arios descenderían de los “hiperbóreos” polares, que supuestamente habían habitado primero el continente perdido de Atlántida y luego la nórdica Thule (nociones “ariosóficas” y presuntamente rúnicas heredadas de la Teosofía de Helena Blavatsky), Wirth mantuvo que la sabiduría primordial de la Atlántida había sido conservada (por los “mahatmas”) en el Tíbet budista. Tal Teosofía fue combinada más adelante con la mitología nórdica del Edda (y con la “sabiduría rúnica”) por Rudolf Gorsleben (1883-1930), en el sentido de que en el Tíbet debía haber sido conservado algo de las capacidades ocultas para dominar la Naturaleza, capacidades que una vez poseyó la ártica “raza primordial” (Ur-rasse) de los arios. Y esto se convirtió en una verdad absoluta para la facción ocultista de la “Ahnenerbe” de la SS de Himmler. Particularmente el SS-“Sturmbannführer” Karl Maria Wiligut (1866-1946), un coronel austro-húngaro (encerrado en una clínica psiquiátrica entre 1924 y 1927), bajo el seudónimo de “Weisthor” (= el sabio Thor), había influído en Himmler A fin de que éste creyera que el refugio de los arios provenientes de la “Thule de más al norte” —mediante las “memorias” parapsicológicas, en la vida de Wiligut como Espiritista, sobre la herencia de los arios— debía ser buscado, debajo de la tierra, en el Tíbet budista. De este modo, al “budismo temprano“ le fueron atribuídas cualidades particularmente “arias“. No obstante, se llegó a poner en duda que la Moral del Buda sobre la auto-renunciación pudiera ser probablemente considerada “aria“. En consecuencia, se asumió que el budismo era una degeneración de la genuinamente aria religión védica del Poder. Mientras que tanto, los belicosos arios védicos se habían convertido en el orgullo de algunos nacionalistas indios anti-británicos, después de que imágenes británicas de indios sojuzgados les habían atribuído a estos cualidades afeminadas y de un pragmáticamente irrelevante desapego del Planeta.

A causa de éxitos pragmáticamente obvios, mucho mayor prestigio que la India, tuvo en la Alemania de Himmler el Japón triunfante de los samurais con su Moral Bushido. (En privado Hitler contaba a los japoneses entre los “lacados semi monos que desean sentir el látigo“ [3]). Y el victorioso militarismo japonés había instrumentalizado una particular escuela Zen de meditación para enseñar la devaluación de la vida, enseñar la disciplina, la voluntad de poder y la supresión de las emociones. (Esto iba considerablemente más allá que los modelos británicos para fortalecer la voluntad de poder, cuya admiración tenía una historia mucho más larga en Alemania [4]). Así, Himmler mismo recomendó el modelo de los samurais de Japón a sus SS, los “samurais de Hitler“, la élite de las élites, apoyados por la movilidad ascendente de la clase media inferior. (Y los hijos del Milagro Económico de la Alemania de post-guerra habían recomendado -Todavía en 2000- “el camino del samurai“ para el “éxito“ profesional y privado (págs. 194-195).

Había sido el conde Karl Friedrich Dürkheim (que no tenía Inconvenientes en matar una familia de ardillas por pura diversión) quien contribuyó a la ética “budista“ Zen para hacer del desprecio a la vida y la muerte en la Alemania de Hitler algo intelectualmente respetable. Los modelos japoneses de sacralización del poder A través de la mitología Shinto impresionaron a Karl Haushofer, el mentor de Rudolf Hess, ayudante de Hitler.

Sin embargo, para propósitos prácticos, era suficiente con la noción luterana de que Todas las autoridades gobernantes (Obrigkeit) provenían de Dios… Fue Pese a esto que el jefe de la SS Himmler prometió deshacerse del cristianismo (“Debemos terminar con el cristianismo. Esta gran plaga… que nos ha debilitado En todos y cada conflicto“ [5]). Pero la declaración de Nietzsche de que “Dios está muerto“ no era suficiente: se requerían alternativas a la religión cristiana, tan “ajena a la raza nórdica“, para dar un fundamento metafísico a las nociones inculcadas en la SS.

Se esperaba una sacralización de los deberes de la casta de los guerreros a partir de la Moral de castas del Bhagavad Gita, y la sacralización de la pureza racial por medio del brahmánico Código de Manú. Para ello, las conclusiones racionales de la Indología fueron puestas “al servicio de lo irracional“ (p. 524), conclusiones hechas por especialistas indológicos seriamente calificados al servicio de Himmler para elaborar una mitología esotérica para su SS. De esta forma Wilhelm Wüst (1901-1993), prominente en la filología de las lenguas indoeuropeas, se convirtió en el director de la Ahnenerbe (“Herencia Ancestral“) de Himmler tras 1936, siendo nombrado en 1939 SS-Standartenführer (Teniente Coronel) y el hombre de confianza del Servicio de Inteligencia de la SS (SO) en la Universidad de Munich, de la cual en 1941 se convirtió en su rector. Su conjunto de indólogos hizo contribuciones esenciales a la “religión aria“ de la SS como la Orden central de guerreros, actuando como si la fe aria fuese tanto heredada como construíble. Debía administrar bases cosmogónicas para el Mando A través de arquetipos de dioses védicos como Indra y Varuna.

Consecuentemente con esto, la expedición de Himmler al Tíbet (en 1938/39) estuvo interesada más en su religión pre-budista (llamada Bo, O bien Asimismo Bon) que en el budismo tibetano. Se buscaron pruebas de que el Tíbet alguna vez albergó una alta cultura “aria“ y de que sus lamas administraban algo de la sabiduría aria primitiva (p. 158). Los remanentes nórdicos, que supuestamente regresaron a la “Thule“ del mítico Norte, a los Hiperbóreos y al “Continente“ de la Atlántida, fueron buscados en el Tíbet por los hombres de Himmler. Incluso esta expedición SS (de la “Herencia Ancestral“) a Lasa fue dirigida por el calificado tibetólogo Ernst Schäfer (1910-1992), quien había participado ya antes en una expedición estadounidense al Tíbet. Él También se impresionó con los 4 ornamentos de esvásticas en el trono del Regente del Tíbet Reting Rimpoche. Impresionante para la expedición SS resultó el mobiliario tibetano hecho de partes de cuerpos humanos, particularmente de huesos. Los recordatorios budistas de la transitoriedad de toda vida, del Planeta de sufrimiento para ser vencido por el desapego, fueron “entendidos“ para corresponder a una “moralidad“ de la supervivencia del más apto, para corresponder a la voluntad de crear un Planeta donde el débil no tendría derecho a sobrevivir. Así, el especialista racial SS Bruno Beger se impresionó de manera profunda con el procedimiento tibetano de recortar cadáveres en trozos Para que fuesen pasto de las aves, “una de las experiencias más impresionantes en la misteriosa capital del Tíbet“. Lo que Hitler impidió fue el plan de Himmler de emplear a los tibetanos —a partir del modelo de Lawrence de Arabia— para un ataque militar contra la India británica (p.122). Su resolución derivó de la profunda entendimiento de la impracticabilidad de esto (y de su admiración por la dominadora raza británica).

Hitler obviamente no estaba impresionado por las supuestas potencialidades militares de las capacidades ocultas para dominar la Naturaleza —supuestamente preservadas en el Tíbet— ni por los “poderes polares concentrados allí“. Esto, Precisamente esto, vino a ser creído en la literatura neo-nazi, Solo después de que el “derecho del más fuerte“ de Hitler resultó ser una ilusión del más débil. Tal fascismo —que Según la Ley de Supervivencia del más Apto había perdido todos los derechos a sobrevivir— sobrevivió en virtud de la mitología esotérica, un consuelo para el fracaso de la biología (del Darwinismo social).

Así el barón Giulio Evola (1898-1974) dedujo del Bhagavad Gita una sacralización del sadismo en términos de la voluntad divina de destrucción de todo mortal, significando la Infinitud de lo Divino la destrucción perenne de todo lo temporal. De esta forma el sacralizado sadismo del guerrero kshatrya celebra el Sacrificio Sangriento de la Vida, trascendiendo las meras perversiones del sadismo “profano“. En consecuencia, el asesinato se convierte en un sacrificio sagrado. Las publicaciones de Evola de 1953 y 1961 hicieron de él la principal “autoridad filosófica“, el gurú de la Orden Negra del fascismo espiritual de Hoy, de la nueva Élite que proclama De nuevo más que sencillamente el Nuevo Orden de Hitler: es más explícito Sobre la destrucción de la sociedad moderna. Evola estaba pidiendo Precisamente esto desde su obra principal, “La Rebelión Contra la Modernidad“ de 1935. No obstante, A pesar de esta admiración por la SS -la Orden guerrera kshatrya-, él no es mentado sino raramente en la literatura de la SS, Aunque él Realmente influyera en su auto-imagen (particularmente la “Herencia Ancestral“ del “Misterio del Grial“ de los templarios). Mejor conocida es su influencia sobre la “ocurrencia tardía“ del fascismo, la legislación racial italiana desde 1937.

“L’Uome come Potenza“ (“El Varón Como Poder“) de Evola, es una glorificación del poder generado Mediante la energía sexual, siguiendo modelos de cultos tántricos indios, asociados en particular con la Energía Femenina (Shakti) de Shiva-Rudra y Kali, las deidades indias de la destrucción y la regeneración. Entre las “aplicaciones“ de Evola de ellas estaba el asesinato (sacrificio) de la Mujer (el principio femenino que comprende tanto la compasión como el bolchevismo…), por cuanto su energía es para potenciar al varón, la masculinidad aria (p.234) que acumula su propio poder sacrificando al “otro“.

Estas nociones Evola las extrajo de la escuela Vajrayâna del budismo tántrico. Y con conceptos de textos tántricos concluye su trabajo más influyente: El concepto de Shambhala, simbolizado por la Esvástica, que señala a un centro de tradiciones hiperbóreas “de orígenes arios“. Las imágenes de este reino mítico derivan de la tradición tántrica Kalachakra. Sus primordiales textos han sido hechos accesibles en el período de la post-guerra por Jean Marquès Rivière, un sanskritista francés, experto en la persecución policial de sociedades secretas, masones y judíos en la Francia semi-fascista de 1941-1944.

De influencia más popular en el fascismo de la post-guerra fue el chileno Miguel Serrano (1917-2009). Desde 1938 él se unió al partido “nacionalsocialista“ de Chile, y Más tarde se convirtió en su Führer (después de experiencias como embajador de Chile en India, UNESCO y en los países comunistas de los Balcanes). En 1978, bajo la dictadura de Pinochet, apareció su libro “Hitlerismo Esotérico“, y en 1982, “Hitler, el Último Avatara“; Entonces, en 1991, “Manú. Por el Hombre que Vendrá“. Estos libros él los llamó expresiones de “Hitlerismo esotérico“. A Serrano se le atribuye la culminación del misticismo de la SS. Él asimiló la mayor una parte de las nociones de la Herencia Ancestral de Himmler y de los escritos de Evola. Los libros de Serrano se reporta que circulan ahora entre skin-heads, satanistas y admiradores de la música metálica nazi. El nacimiento de Hitler en 1889 significó para él el comienzo de una nueva Era; Hitler era para él no Sólo un superhombre, sino más bien el nórdico dios Wotan y Asimismo Kalki, la próxima encarnación de Vishnú (quien tiene que terminar la dominación de las razas “negras“ en una futura batalla escatológica, empezando una nueva “edad dorada“ Por medio de la purificación de la sangre Mediante una legislación racista) y el “Manú del futuro“. Ya que, como un arquetipo, Conforme Serrano, Hitler no era posible que pudiese Fallecer, y fue llevado en un OVNI a “Shambhala“ (donde radican sus hombres-dioses), centro de la Sociedad Segrega del “Sol Negro“. Serrano se considera haberse iniciado en ella. Tras lo que este nazi chileno ofreció está esencialmente la instrucción tántrica. En efecto, él estaba, como Evola y Marquès-Rivière, practicando rituales tántricos, y el tantrismo significó para Serrano la pricipal “sabiduría“ de la casta guerrera hiperbórea (nórdica polar). Siguiendo la “ética“ tántrica él supuso que los hechos de los SS estaban “más allí del Bien y del Mal“, justificando la exterminación de “razas inferiores“ como el cumplimiento de “leyes cósmicas“. No el efecto sino la motivación es lo que importa en el tantrismo (la motivación de los hechos más terribles en ello puede ser la “iluminación“, que es un potencial Poder [cinco A]). Y la voluntad de Poder (absoluto) del “ario“ es, También Según Serrano, generada por el vitalismo erótico. De hecho, se considera que la magia sexual tántrica es el “centro místico“ del fascismo de Serrano, que incluye el sacrificio tántrico de la Mujer: la mujer debía ser matada (Al menos “simbólicamente“). En el contexto tántrico el matar puede resultar ser “irreal“.

Y Krishna Mujerji se casó con Savitri Devi.

Y la mujer viva que Serrano veneró él la asoció con el norteño dios Odin. Ella era Savitri Devi (Maximiani Portas, hija de un inglés, nacida en Francia en 1905, m. en 1982), venerada en la subcultura nazi internacional como la alta sacerdotisa de Hitler, la “profetisa del renacimiento ario“. Ella había evolucionado desde la Magna Grecia -A través de la Teosofía- al culto de la raza “genuinamente aria“, esto es, a la “única cultura aria sobreviviente“: la India brahmánica. Allá el bracmán Srimat Swami Satyananda, presidente de la Misión Hindú de Calcuta, le reveló que Hitler se convertiría en la siguiente encarnación de Vishnú, destinado a dominar el Mundo, siendo su SS una legión “metanatural“ de superhombres arios. Del mismo modo, el Pandit Rajawade de Poona identificó a Hitler con el Chakravartin de la escritura Vishnú Purana, destinado a gobernar el Planeta, habiéndose el dios Vishnú ya antes encarnado en Krishna. Y Krishna Mujerji se casó con Savitri Devi. Él reconoció la tradición kshatrya de la epopeya india el Mahabharata en la militancia de la Alemania de Hitler. Al momento de colapsar ésta en 1945, Savitri Devi invocó a Kali, la diosa de la Destrucción, para destruír a aquellos que destruyeron a la Alemania nacionalsocialista. Para esta “sacerdotisa de Hitler“ los himnos a Shiva, el temible consorte de Kali, la divinidad masculina de la “destrucción creativa“ los mezclaba como un “mantra“ con “Heil Hitler“, En tanto que Hitler se había convertido en el Kalki venidero, destructor de aquellos que causaron la degeneración de la Edad del Mundo. Y en 1958 Savitri Devi llegó a atribuír la sacralización de la exterminación de judíos al Bhagavad Gita (p. 356), años tras que Lanz von Liebenfels de Austria, “el hombre que dio las ideas a Hitler“, exigió que con los judíos se hiciera un sacrificio humano (p.334).

Del ocultismo surgieron tales precursores “ariosóficos“ del nacionalsocialismo como la Sociedad Thule de la capital bávara. Y cara lo Oculto tiende lo que sobrevive de la mitología SS. La crisis de la economía mundial promovió al nazismo desde la oscuridad cara la política de masas. Y la prosperidad que siguió a su colapso militar lo llevó de vuelta a la oscuridad del ocultismo SS del presente.

El misticismo SS de la post-guerra de Evola y Serrano saca su “arianismo“ más de fuentes indias y tibetanas que de teutónicas. A consecuencia de la Revolución francesa la apelación al pasado germánico (esto es, pre-medieval) había sido dirigida contra la restauración absolutista, y el estímulo de la Indología, de los estudios sobre la sabiduría de los brahmanes, sirvió contra la democracia. Para el consumo masivo, Hitler pretendió defender el Occidente contra la embestida de los asiáticos. Tras que esta militar “defensa de Occidente“ colapsó, lo que sobrevivió de la Herencia Ancestral de la SS se refugió en el ocultismo, progresivamente tomado prestado del Sur de Asia. El Hitlerismo esotérico actual es tántrico. Después de que Hitler —como si hubiese sido por una energía “meta-eléctrica“—, habiendo excluído a la izquierda, habiendo anexado Austria, puesto en marcha todos los medios de comunicación, aislado Alemania, puesto a toda Europa en máxima tensión, y finalmente provocado su cortocircuito, él fue transformado en un arquetipo de algo como una energía divina. Hitler ha sido convertido esotéricamente en un mito, para ser arraigado en lo transcendental, más allá de toda la Historia. Y hasta el día de Hoy se informa que tal Hitlerismo esotérico es creciente. En su subcultura la SS es simbolizada por el Sol Negro. Y su Sieg Heil (saludo de victoria), después de terminar en derrota, fue proyectado para convertirse en el mantra principal del Poder escondo del Sol Negro, simbolizando el final del Mundo descrito en el Edda, convertido en el Poder Solar de la “Nueva Edad“.

Hoy día, en el misticismo de la tradicionalmente necrofílica SS —con su emblema del Cráneo— son venerados los iconos de violencia y muerte. Algunos grupos de música rock en esta subcultura internacional del neo-fascismo tienen CDs de 100.000 copias. Y entre sus títulos están: “Nacido para Odiar“, O bien “Evangelio de Inhumanidad“. Algunas de sus bandas se llaman “Lanza de Longinus“ y “Eje de Sangre“, algo de satanismo desarrollándose en la cultura pop, en la música rock de los skin-heads. Conforme Goodrick-Clarke, los satanistas neo-nazis y sus grupos de rock de heavy metal entre los skin-heads en Europa y Norteamérica están asociados con nociones “kshatryas“ sobre los guerreros de la India “aria“. La canción “Hitler como Kalki“ [la futura encarnación del dios Vishnú] fue creada por el compositor y estrella de música rock conocido como “David Tibet“, quien usa También trompetas hechas de huesos humanos “lamaístas“. Él se autodefine como “simpatizante del Diablo“ en el contexto del “budismo“ tántrico. En la literatura satanista la nórdica “Thule“ y la Herencia Ancestral de la SS se han convertido en metáforas del Inframundo, con Heinrich Himmler como un adepto satanista. (Una broma política del Tercer Reich predijo que, tras su victoria final, Himmler se convertiría en Mariscal del Inframundo cuando Goering, el Mariscal del Reich, hubiese sido promovido a Mariscal del Mundo). Según los Trimondi, Aun en círculos exclusivamente satanistas han sido absorbidas las ideas de los fabricantes de mitos fascistas, de Evola, de Miguel Serrano y Savitri Devi. Después de todo, el lugar de Satán vino hace más de 2 siglos a ser ocupado por malvadas sociedades secretas. Y el libro “Sociedades Secretas y su Poder en el Siglo XX“ de Jan van Helsing, aparecido en 1993, fue prohibido en Alemania tres años después, de conformidad con una ley contra la incitación pública (Volksverhetzung). No obstante, en 1998 él publicó “Los Misterios del Sol Negro“. De esta forma, principalmente por él, el Esoterismo ha llegado a ser “la más importante ruta de penetración para la cosmovisión de la extrema derecha“ (p. 398).

De este modo, la afirmación de que el Tercer Reich había sido concebido por los Caballeros Templarios germánicos —así como por los lamas tibetanos— ya no es novedad. La novedad es que el “combustible“ para los OVNIs neo-nazis consistirán de Aquí en adelante en la energía “Vril“ [¿Viril?]. En efecto, el “Vril“ se supone que es el “combustible metafísico“ de la Atlántida, el continente perdido, particularmente para los OVNIs de una firma de ingeniería “nacionalsocialista“… Todo esto Según la obra de Wilhelm Landig titulada “Ídolos Contra Thule, una Novela Llena de Realidad“. Su trilogía sobre Thule (Viena 1971, 1980 y 1991) elaboró nociones de Helena Blavatsky y de Evola. Es considerada una mezcla de ciencia-ficción, monografía pseudo-académica Y también historia “nacionalsocialista“ Dentro de una estructura mítica (p. Trescientos noventa y dos y ss.). En contraste, las publicaciones más recientes sobre el misticismo SS están de manera directa en deuda con nociones tibetanas tántricas. «Las nociones sobre fuerza y supervirilidad (Maha Sidha) del budismo tántrico… podrían suministrar doctrinas atractivas para una amplia cultura mundial “kshatrya“, técnicas sacralizadas… para convertir a un soldado en una “sagrada máquina de matar“». Esto es Por qué razón la Herencia Ancestral de la SS y el sobreviviente “misticismo SS“ intenta darse puntos de apoyo en nociones tántricas. Es el tantrismo el que ha sido llamado -por su abogado inglés- “el camino al Poder“.

Particularmente en cuanto al esoterismo SS al día de El día de hoy, el refulgente libro de los Trimondi tiene un ámbito de cobertura fuera de serie. Toma el lugar de una biblioteca entera. Su sola bibliografía merecería el coste del libro. Leerlo es una genuina experiencia intelectual. Los autores hacen un rico uso de textos tántricos de la escuela Kâlachakra.

Mas se tiene que rememorar que el sistema Kâlachakra permanece marginal Aun en el lamaísmo tibetano, así como el lamaísmo permanece marginal en el Mundo budista en conjunto. Helmut Hoffmann ha hecho apreciar la histórica resistencia tibetana contra el tantrismo; el ascenso de la dominante “Iglesia Amarilla“ del Tíbet implicó Realmente reacciones contra ello. Hoffman había llamado la atención cara los orígenes dualista iranios -que no son budistas- de Precisamente el Kâlachakra [6]. Si bien los autores correctamente señalan la primacía de la compasión en la ética social del budismo, y mencionan que “el Tantra Kâlachakra está en aguda contradicción con la tradición originalmente pacifista del budismo“, ellos generalizan desde el Kâlachakra tántrico sobre el budismo en conjunto. De esta forma, al caracterizar al “budismo como una doctrina de Poder“ —así como en referencia al budismo militarista— por “el budismo“ se significa su degeneración tántrica. Desafortunadamente, la atribución de Volker Zotz (autor de un libro sobre el budismo en la cultura alemana) de “amoralidad“ al budismo “a partir de sus mismos principios“ es repetida sin cuestionamiento, particularmente en el desafortunado subtítulo “Los Fundamentos del Pensamiento Budista y la Ideología del Nacionalsocialismo“ (p.454).

De esta manera, el problema principal con el libro es su tentativa de caracterizar al budismo en su conjunto, y sus conclusiones desde particularidades de la literatura de misterio SS hasta generalidades Sobre la cultura tibetana. En realidad, las cualidades atribuídas por pensadores “nacionalsocialistas“ al budismo no son ninguna base para su caracterización, no importando cuán convincentes puntos de partida encuentre el fascismo en los fenómenos tántricos de la decadencia del budismo. En verdad, las semejanzas del sistema Kâlachakra con el fascismo esotérico se dieron por causa de imitaciones fascistas de las categorías tántricas de Vitalismo y Poder, que en sí mismas habían sido inherentes al sentimiento nazi (no sin influencia del bávaro vitalismo del pueblo). Incluso las rapsodias del famoso tibetólogo Tucci sobre el “budismo heroico“ (p.193) no pueden ser aceptadas sin un sentido crítico, Como los Sermones de Guerra (por lo general desde el texto de Cristo trayendo no la paz sino más bien la espada) Jamás podrían caracterizar al cristianismo en conjunto. (Lógicamente los fascistas han rechazado su mensaje Mas han emulado su institución: la Iglesia con su jerarquía y su disciplina).

Obviamente la película de la SS sobre su expedición al reino del Dalai Lama mostraba Solo lo que su jefe deseaba que fuera visto —tal como los mensajes budistas del exiliado 14º Dalai Lama al Mundo democrático excluyen lo que ha sido no-democrático en el lamaísmo. Al día de Hoy, para las unilaterales Y también incuestionadas imágenes de un Tíbet exclusivamente humanitario y pacifista este libro es el correctivo más saludable. De esta manera, los autores indican que una discusión pública sobre el tantrismo budista del Tíbet efectuada por el Dalai Lama prevendría su mal empleo y deformación por el esoterismo SS. Pero los autores del libro pueden ser fácilmente mal entendidos, en el sentido de que no había nada humanitario y nada pacífico en el reino del Dalai Lama, considerando que entre sus amigos estaba el auxiliar SS Jean Marquès Rivière, así como el gurú Shoko Asahara quien (en 1995) ocasionó daños con gas tóxico a más de 5.000 víctimas en el tren subterráneo de Tokio, como sacrificio a Shiva-Rudra/Chakrin, gobernador del Planeta apocalíptico en el Tantra Kâlachakra. Tal “rey-sacerdote ario“ del misticismo nazi de post-guerra, y no el gobernante universal específicamente budista (Chakkavattî) es correctamente comparado con el japonés Tenno, e incorrectamente con el emperador ideal budista Asoka del siglo III a.C. (págs. 469 y ss.).

De forma más absurda, Wüst, el indólogo de Himmler, y el fascista barón Evola, Como los protagonistas del misticismo SS de post-guerra, vieron Precisamente en Asoka el modelo político del gran poder… del “rey-sacerdote ario“. Aquellos contrasentidos sobre Asoka deberían haber sido contradichos de la forma más terminante. Después de todo, Asoka hizo constar públicamente su inolvidable arrepentimiento Todavía hacia “la milésima una parte de aquellos que fueron muertos“: “Y esto ha sido registrado A fin de que… quienquiera que ellos sean, no puedan pensar en nuevas conquistas como logros estimables… A través de flechas“. Y que la única “verdadera conquista es una conquista por medio del Dharma [la fuerza de la moralidad]“. El orgullo de Asoka era que él “consiguió la conquista Mediante el Dharma… una conquista condimentada con amor“ [7]. Y A pesar de eso, con Asoka permaneciendo no citado en el contexto de los ideales orientales del Imperio universal, el Chakkavattî / Chakravartin (prototipo de la monarquía budista) aparece bajo el subtítulo “Apoteosis del Führer“ (p. 328). Entre las numerosas referencias a esta encarnación india del poder absoluto, permanece no citado el Chakkavattî-Sutta, uno de los textos budistas más antiguos, empezando con que al Chakkavattî se le rendirán de manera voluntaria los cuatro puntos cardinales: Él declarará que ningún ser viviente debe ser perjudicado [8]. En contraste, el Chakravartin significado por los autores de este libro es el Kalki del brahmánico purana de Vishnú (con referencia al que concluye Evola su “Rebelión Contra la Modernidad“), gobernador del Planeta ario, simbolizado por la Esvástica (p. 256). Realmente, Kalki en la India y el Chakravartin en la Birmania budista habían inspirado fenómenos políticamente opuestos Asimismo.

Era Precisamente de Kalki que los mismos conjuntos parias esperaban su emancipación contra la jerarquía de castas. En las mismas áreas rurales Gandhi fue identificado con tal futura encarnación de Vishnú. En 1959 U Nu (Primer Ministro de Birmania 1947-1958 y 1960-62) hizo una mención sobre la descripción del Chakkavattî Sutta del futuro estado ideal, en cuanto a su socialismo budista anti-imperialista [9]. En nombre del Chakkavattî (birmanizado como “Setkya Min“) repetidamente se rebelaron los campesinos de Birmania (desde 1837). Con este gobernante budista ideal fue identificada la figura central de la Guerra Campesina birmana de 1930-1932 [10].

Esto muestra cuánto más apropiadamente fue entendido el budismo por el inspirador de Hitler, Houston Stewart Chamberlain y por Ludendorff, el rival del Führer, que por los indólogos fascistas y su subsecuente esoterismo. Chamberlain vio que el budismo “estaba movido por el ensueño humanitario, proclamando la igualdad de todos y cada uno de los seres humanos“ [11] ; Ludendorff recordó que “predicaba la autoextinción…, el desarme espiritual y corporal“, comprendiendo los dos la Moral budista mejor que el Profesor Wüst y que el barón Evola. Un “Duce de Bengala“ puede ser visto en Subhas Chandra Bose (pág. 93) Solo no considerando que una alianza con los soviéticos hubo sido su primera opción. Como desapareció el Redentor [Chandra Bose, de quien no hay evidencias de su muerte], él “está esperando su tiempo… Millones de indios creen… que él está escondido en Moscú, siendo instruído en los principios de la revolución… Con impaciencia ellos lo esperan [esperaron]…“ [12].

Y arquetípicamente más cerca del comunismo que del fascismo se comportó históricamente aquella “gnosis“, cuyas satanizaciones son heredadas en la Ciencia Política desde Eric Voegelin. Por “Gnosis“ Generalmente se desea denotar su corriente maniquea. De hecho, su visión de todo el Mundo material, con Todas y cada una de las instituciones establecidas, que están en poder del Mal, estimuló la rebelión más bien que la conservación del orden establecido. Y aquellas distinciones de clases y jerarquías no tienen ningún sentido en lo más mínimo, Puesto que el Realmente Iniciado está Asimismo entre los mensajes del Bhagavad Gita: “En el bracmán y en el (despreciable) cocinero de carne de Can los sabios contemplan lo mismo. Ya Acá [sobre la tierra] está el Cielo ganado por aquellos cuya psique descansa sobre esta Igualdad… Aquellos cegados por la ignorancia piensan que son ricos y nobles“ (Bhagavad Gita, V, dieciocho y ss.; XVI, 12-17; XIII, 29).

Que el Jefe SS invocara un pasaje de este “Cántico Divino“ es Solo una consideración sobre esta escritura, que estaba siendo invocada una y otra vez por los reformadores sociales de la India, no Solo en el pacifista Gandhismo [13] sino más bien También en el “comunismo hinduizado“ [14], así como el nombre “socialista“ del partido de Hitler es Sólo una reflexión sobre el socialismo. No fue tanto el que Savitri Devi hubiese encontrado en el Bhagavad Gita principios que se prestan para una integración convincente en la ideología SS (p. 360), sino más bien más bien el que ella insistió en haberlos encontrado. Sus conclusiones no están respaldadas por los textos que ella citó, sobre el cumplimiento del deber sin considerar el resultado, sobre una justa lucha, sobre el Cielo para los guerreros caídos y la Tierra para los victoriosos. Verdaderamente, los textos que esta “sacerdotisa de Hitler“ enfatizó se prestan En general para una resistencia desesperada y heroica contra los poderes de este Planeta, resistencia que ha sido mucho menos ofrecida por los fascistas (bajo quienes los débiles no podían pretender sobrevivir) que por los anti-fascistas con su fe en un Planeta que pertenecería a los débiles. [15]

Por otra parte, no a todo Profesor le es dado el carácter de las convicciones que profesa. De esta manera, esto es más el ajuste de ciertos indólogos alemanes a los incentivos financieros ofrecidos por 88 instituciones, que las “afinidades“ del Bhagavad Gita y del budismo con el fascismo, lo que se prueba por ochenta y ocho apropiaciones del pensamiento “oriental“.

El texto más débil en el libro podría ser que «un budista disuelve su ego para la “liberación“ de todos los seres que Sufren, y un nacionalsocialista para su nación y su raza, Pero esto podría significar una y otra vez, en la historia del budismo, el precepto de matar, fuera de la compasión y la sabiduría» (p. 458).

Anotaciónes:
[1] Jean-Michael Angebert, The Occult and the Third Reich (New York, 1974); François Ribadeau Dumas, Hitler et la sorcellerie (Paris, 1975); R. R. Carmin, “Guru” Hitler, Die Geburt des Nationalsozialismus aus dem Geist von Mystik und Magie (Zürich, 1985); Jean Robin, Hitler, I’élu du dragon (Paris, 1987)

[2] Hitler’s speech of 28. April 1939: Deutscher Kurzwellensender; Hitler, Monologe im Führerhauptquartier, edit. W. Jochmann (Hamburg, 1980), pp. 48, 62 f.; W. Maser, Das Regime. Alltag 1933-1945 (Manchen, 1983), p. 259; J.H. Voigt, “Hitler und Indien“: Vierteljahreshefte für Zeitgeschichte, IX (1971), pp. 33, cuarenta y nueve
[3] Hitler, Speech of 22. August 1939 to the supreme commanders; L.P. Lochner, What about Germany? (New York, 1942), p. Recitación

] Ashoka‘s 13th Rock Edict: D.R Bhandarkar, Asoka (Calcutta 1925), pp.

[4] Gerwin Strobl, The Germanic Isle. Nazi perceptions of Britain (Cambridge, 2000), pp. 41, cuarenta y dos
[5] Heinrich Himmler, Geheimreden und andere Ansprachen (Frankfurt, 1974), p. 159: Speech of 9th. June 1942
[5A]. S.B. Dasgupta, An introduction to Tantric Buddhism (Calcutta, 1958), p. Ciento setenta y nueve f; John Blofeld, The Way of Power (London, 1970)
[6] Helmut Hoffmann, Die Religionen Tibets (Freiburg B, 1956), p. Cincuenta y ocho ff., Ciento diecinueve f., 163; Hoffmann, “Das Kâlachakra, die letzte Phase des Buddhismus in Indien“: Saeculum, XV/2 (1964), p. 128
[7] Ashoka‘s 13th Rock Edict: D.R Bhandarkar, Asoka (Calcutta 1925), pp. 300-303; J. Bloch, Les inscriptions d‘Asoka (Paris, 1950), pp. 125-ciento treinta y dos
[8] Cakkavatti-Sîhanâda-Sutta, Diaha Nikâva, XXVI, 6: Translation by Rhys Davids, Sacred Books of the East, IV (London, 1957), p. 63f
[9] Monier-Williams, Brahmanism and Hinduism. (London, 1889), p. 114; Bharatan Kumarappa, introduction to: M.K. Gandhi, Hindu Dharma (Ahmedabad, 1950), p. VIII; O bien Nu’s Speech of November 16th, 1959 before the Anti-Fascist People’s Freedom League (Burmese typescript given by O bien Nu to the author), pp. 17f, largely reprinted in Bama-hkit of 17. XI 1959, p. 8; Sarkisyanz, Buddhist Backgrounds of the Burmese Revolution (The Hague, 1965), p. 224
[10] Cf. Maurice Collis, Trials in Burma (London, 1938), pp. 129, 273f.
[11] Houston Stewart Chamberlain, Briefwechsel mit Kaiser Wilhelm II (Munich, 1929), Vol. 11 p.Ciento cincuenta y dos
[12] J. A. Michener, Voice of Asia (New York, 1952), p. 265; of. NA Chadhuri, “Subhas Chandra Bhose, his legacy and legend”: Pacific Affairs (1955), p. 356. All italics are mine.
[13] W. Roland Scott, Social ethics of modern Hinduism (Calcutta, 1953), p. 109: “Gandhi maintained that non-violence was… a central teaching of the Gita” (sic); “the Gita … does not teach, according to his opinions, violence”: Wilhelm Mahlmann, Mahatma Gandhi, der Mann, sein Werk und seine Wirkung (Tabingen, 1950), p. Ciento cuarenta
[14] H.S. Sinha, Communism and Gita, A philosophico-ethical study (Delhi, 1979), pp. 264, 262: “The Gita would always … shake hand [sic] with communism and bring out a workable synthesis…”, “a valuational synthesis of these two systems can save humanity…”
[15] There was no Nazi Leningrad that held out against a siege lasting nine hundred days of near starvation (in 19411944). On the Fascist side there was no Madrid that withstood more than two years of almost daily bombardments by aviation and artillery (in 1936/8); no [Basque] fishery launch !hat resisted an enemy battleship during an entire hour (on 5. March 1931) before sinking itself (having received about doscientos impacts of naval cannon): It was but the Ocean that extinguished the fire of its last machine gun. (Sarria, De arrantzales a gudaris del Mar [Bermeo, Vizcaya, n.n.], p. 108)

Manuel Sarkisyanz (natural de Bakú, actual capital de Azerbaiyán, en 1923) fue súbdito del Sha de Irán. Estudió en la Universidad de Teherán y luego en la Universidad de Chicago. Allí él escribió su primer libro, “Rusia y el Mesianismo del Oriente”. Tras su publicación en alemán él fue de forma inmediata invitado a Alemania – al comienzo como Profesor visitante en Friburgo y después en Kiel. Sus intereses primordiales están en la historia comparativa de los movimientos de independencia. Entre su docena de libros están “Historia de los Pueblos Orientales del Imperio Ruso“ (en alemán), “Rizal (el héroe nacional de las Filipinas) y la España Republicana“, “El Trasfondo Budista de la Revolución Birmana“. Su publicación sobre la historiografía como apología del gobierno británico en Birmania (Ohio University Press) Asimismo ha aparecido en lengua birmana. Los libros de Sarkisyanz sobre “El Resurgimiento Americano en Perú“ y “Felipe Carrillo, el Apóstol ‘Colorado’ de los Mayas“ fueron publicados tanto en alemán como en castellano. Este último está siendo traducido ahora a la lengua maya de Yucatán (México) donde el autor ahora vive la mayor una parte del año.

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