Los Gurús Económicos Que Se Equivocaron En Sus Predicciones Sobre La Crisis

0
221

«La gente no podrá sacar su dinero con libertad del banco», «En España va a haber un corralito» O bien «Hasta 2023 no saldremos de la crisis» son Solo algunas de las premoniciones que reconocidos economistas han lanzado Durante la última década. Como si de Nostradamus prediciendo el Apocalipsis se tratase, son muchos los gurús que se han atrevido a hacer pronósticos, Aproximadamente acertados, sobre la duración de la crisis económica Como sobre sus efectos políticos, financieros y sociales.

Mas, ¿son fiables los oráculos de los expertos económicos? ¿Han acertado en sus predicciones A lo largo de la última década? La realidad demuestra que, en este caso, el tiempo les ha quitado la razón a muchos de ellos. Hay ciertos que, como Nostradamus, pecaron de alarmistas, y otros, No obstante, fueron demasiado optimistas con las consecuencias de la crisis y no vieron -O bien no quisieron ver- lo que se le avecinaba al sistema económico mundial.

Este fue, Precisamente, el caso de Pedro Solbes, que A lo largo de su mandato como ministro de Economía entre dos mil cuatro y 2009, bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, negó una y otra vez que el estallido de la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos fuese a tener efectos en el sistema financiero Español. Conforme aseguró en un Consejo de Ministros en agosto de 2007, la burbuja hipotecaria de Estados Unidos iba a tener «un impacto relativamente pequeño» en la economía De España y descartó que pudiese provocar un efecto contagio. Esa sería su primera profecía fallida, Mas no la última.

En febrero de 2008, el socialista volvió a aventurarse: «Los que auguran riesgo de recesión no saben nada de la economía. Estoy harto y agotado por la cantidad de tonterías que oigo recientemente sobre el Planeta económico. La economía española crecerá en la próxima legislatura a un ritmo cercano al 3%, lo que permitirá crear 1,6 millones de nuevos empleos y mantener la tasa de paro en torno al 8%», recalcó el entonces ministro.

Nuevamente, se equivocaba. Sólo un año tras hacer esta profecía, en 2009, el Producto Interior Bruto descendió un 3,6% respecto al año anterior, y en 2011, A lo largo de la segunda legislatura de Zapatero, la tasa de desempleo en España alcanzó el 22,56%, Conforme datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Pero Solbes mentía. En 2020 se supo que ciertos de los fallos del socialista no eran fruto de una mala previsión, Pues él mismo admitió haber negado coscientemente la gravedad de la crisis para no desatar el caos entre los ciudadanos en 2009, cuando aseguró que iba a ser «un buen año» para la economía De España. «Hay una contradicción en la vida pública. Una cosa es como uno examina las cosas y otra Cómo presentarlas al público para procurar no crear más preocupación de la necesaria», reconoció en una rueda de prensa.

«Un pura sangre»

Excesivamente optimista Asimismo ha sido el economista José Carlos Díez. Corría el año 2007 cuando el experto calificó, orgulloso, a la economía española como «un pura sangre» Mientras animaba a ser «optimista» pese a lo que estaba ocurriendo en Estados Unidos.

En un informe elaborado para Ibercaja, el economista aseguraba que existían «fundamentos de oferta y demanda que permitían descartar la existencia de una gran burbuja» en España. «El desajuste de oferta se tendría que corregir, Pero eso no quiere decir que el pinchazo vaya a tener efectos devastadores sobre la economía real y el resto de sectores», añadió.

Pocos meses después, se produjo el estallido de la burbuja inmobiliaria en nuestro país, cuyos efectos secundarios se materializaron, entre otros factores, en una caída del coste medio de la vivienda del 40%, provocando una pérdida acelerada de empleos. Mientras que en el tercer trimestre de 2007, la mejor etapa del mercado laboral nacional, había 2.773.100 trabajadores en en el ámbito de la construcción, diez años después y tras tres ejercicios de crecimiento del campo, agosto de 2020 cerró con 1.108.821 empleados en la construcción.

2 años Más tarde, en 2009, el conocido economista publicó en su weblog un artículo en el que se mostraba orgulloso de que España tuviera «el sistema bancario más capitalizado y eficiente del planeta». Otro pronóstico equivocado, Pues ese mismo año, en el mes de marzo, el Banco de España intervino CCM Caja Castilla-La Mancha, produciéndose De esta manera la primera -Pero no la última- nacionalización de un banco Español desde el año 1993, cuando el Banco de España intervino Banesto tras descubrir un agujero en su caja que superaba los 450.000 millones de las antiguas pesetas, lo que en euros equivaldría a 2.723 millones.

Tales han sido las consecuencias de esta debacle financiera que Díez no supo ver que, Según cifra el Banco de España, ocho años después, el rescate a la banca De España ha supuesto unas pérdidas de 60.600 millones de euros para las arcas públicas.

Han sido tantos los oráculos de Díez sobre la crisis económica Durante esta última década que en Twitter existe Aun una cuenta no oficial que publica las predicciones que el economista Efectúa en sus múltiples intervenciones públicas tanto en medios de comunicación como en redes sociales. La descripción de este perfil de Twitter hace, Precisamente, alusión a una de sus intervenciones más sonadas: «Fans del Pura Sangre José Carlos Díez Gangas».

Demasiado optimista Asimismo fue el turco Nouriel Roubini, economista y Maestro de la Universidad de Nueva York. Conocido como el Doctor Catástrofe de la Economía, en octubre de 2008 aseguró en unas jornadas conmemorativas organizadas por IESE en Madrid que la recesión en España duraría «entre dieciocho y veinticuatro meses». Un pronóstico demasiado positivo, Pues finalmente se prolongó Durante 6 años.

El triunfo del catastrofismo

Si bien ante el estallido de la crisis de las ‘subprime’ en Estados Unidos, fueron muchos los que se mostraron demasiado optimistas sobre los efectos que la recesión podría tener en nuestro país, el catastrofismo ha sido la tendencia que más ha triunfado entre los expertos más visionarios.

Entre las profecías que pintaban un panorama más negativo y Jamás llegaron a cumplirse ocupa un sitio especial la pronunciada por el economista José María Gay de Liébana, que en 2012 anunció que habría «un corralito» y el déficit y los rescates «acabarían con la España que conocemos».

Santiago Niño Becerra, catedrático de la Universidad Ramón Llull, Asimismo se suma a esta corriente en su libro ‘El crash de 2010’ -publicado en 2009-, donde sostenía que los años más duros de la crisis comenzarían con el cambio de decenio y que la tasa de paro superaría el 30% en 2012.

En este caso, si bien Es cierto que el primer repunte de la economía española no se produjo hasta 2020, cuando el PIB medró un 1,4% tras 6 años de caídas, la tasa de paro nacional Nunca llegó a alcanzar el 30%. El récord de desempleo en España se experimentó en el tercer trimestre de 2020, cuando la tasa de paro alcanzó el 26,94%.

Mas las previsiones apocalípticas del conocido economista no quedaron ahí. En una entrevista publicada por La Vanguardia en 2009, Pequeño Becerra aseguró que en los años venideros la gente no podría extraer dinero de manera libre del cajero «porque si se vacían los bancos el Estado no podrá sostenerlos».

En este sentido, el economista hizo hincapié en que «viviremos de acuerdo con las necesidades y no con los deseos. Va a ser impensable la renovación de vestuario cada temporada y ya está bajando el porcentaje de divorcios, Todas y cada una esas cosas que antes generaban PIB». Un alarmista panorama que, si bien no se ha materializado al 100%, sí se ha reflejado en la realidad de muchas familias que han visto bajar de forma notable su poder adquisitivo Conforme avanzaba la crisis. En verdad, entre 2020 y 2020 los salarios de los españoles han perdido, de media, un 8,5% de poder adquisitivo, Según el Informe de Remuneraciones elaborado por la consultora de Recursos Humanos Ceinsa en España.

Todavía va a haber que aguardar, No obstante, para poder ver si se cumplen otras premoniciones efectuadas por el De España, Pues Según ha defendido públicamente en varias ocasiones, la crisis se prolongará, Aún, hasta más allá de 2020.

Otro de los que Asimismo se sumó al carro de las calamidades es el estadounidense Martin Armstrong, economista y padre de la Teoría de los Ciclos, A través de la que defiende que, en el capitalismo, cada 8,6 años se genera una debacle económica. Conforme sus previsiones, en octubre de 2020 tendría que haber comenzado otra nueva crisis financiera mundial.

En ocasiones, aciertan

Pese a las teorías de estos economistas, la realidad es que no todo son intentos fallidos cuando de adivinar el futuro económico se trata. Hay ocasiones en las que, previsiones que son recibidas con escepticismo en un principio, acaban haciéndose realidad ante el asombro de todos.

Nouriel Roubini, Por servirnos de un ejemplo, sí que acertó cuando en 2006 aventuró en el Foro de Davos, ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), el estallido de la crisis de las ‘subprime’ en Estados Unidos. Un hito que le llevó a aparecer en 2010 en el documental ‘Inside Job’, centrado en las causas de la crisis financiera.

Algo parecido le pasó al inversor y empresario estadounidense Warren Buffet. Adelantándose casi una década al comienzo de la crisis, ya en 1999 se aventuró a prever el fracaso de las conocidas como puntocom, empresas vinculadas a Internet que experimentaron un espectacular crecimiento a finales de los 90. Y, efectivamente, acertó: estas firmas Empezaron a quebrar de forma masiva desde 2001.

Fruto de otra de sus visiones futuristas, en 2002, el magnate estadounidense predijo la última crisis económica en una carta publicada en su página web, donde aseguraba que el mercado de los derivados suponía un riesgo elevado para la economía estadounidense Porque estaba cargándose «en exceso» de activos tóxicos. En este documento, el economista estimaba «necesaria» una regulación rigurosa por parte del Gobierno en este mercado Pues, sino más bien, se produciría «una reacción en cadena que desembocaría en una crisis mundial».

Asimismo acertó con otra visión que tuvo, esta vez en 2008, cuando la crisis daba sus primeros coletazos: «Tengo el presentimiento general de que Será una crisis más larga y más profunda de lo que muchos esperan». Parece que a él sí que le define a la perfección el apodo con el que es mundialmente conocido: el oráculo de Omaha.

DEJA UNA RESPUESTA

tu comentario
Tu Nombre