Miles y miles de Millones

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Miles de millones[1] (título original en inglés: Billions and billions…)[2] es el último libro escrito por el astrónomo estadounidense Carl Sagan antes de su muerte en 1996.

Los diecinueve ensayos O bien capítulos que componen la obra brindan la visión de Sagan sobre temas que considera fundamentales «en la antesala del milenio», Por medio de su estilo habitual para explicar en términos asequibles las cuestiones científicas más complejas. Se tratan temáticas como el calentamiento global, la explosión demográfica, la vida extraterrestre, la moralidad y el debate sobre el aborto. El último capítulo, «En el valle de las sombras», es un relato de la lucha contra la mielodisplasia que finalmente puso fin a su vida en diciembre de 1996. La esposa de Sagan, Ann Druyan, escribió el epílogo del libro Luego de la muerte del autor.

La obra es, al tiempo, el «testamento» ideológico de Sagan y una reedición de textos ya publicados, incluyendo:

– «El ajedrez persa»[3] en la revista Parade el 5 de febrero de 1989.
– «El Mundo que llegó por correo»[4] publicado en Parade en 1986.
– «La cuestión del aborto: una búsqueda de respuestas», publicado en la misma revista el veintidos de abril de 1990, sirvió como base a uno de los artículos de la segunda una parte del libro.
– «El enemigo común», escrito en 1988 para la publicación simultánea en Estados Unidos y la entonces Unión Soviética.

Una de las críticas que frecuentemente ha recibido el libro desde el punto de vista literario ha sido este conjunto ecléctico de ideas originado en el carácter recopilatorio de textos y conocimientos. Sin embargo, el hilo unificador es el mensaje póstumo del autor sobre cuestiones fundamentales del Cosmos y del misterio de la vida; una invitación a observar desde cierto punto de vista científico la realidad, una incesante en la carrera de Sagan.

1 Primera parte: La fuerza y la belleza de la cuantificación 1.1 Miles y miles y miles de millones
1.2 «El ajedrez persa»
1.3 «Los cazadores de la noche del lunes»
1.Cuatro «La mirada de Dios y el grifo que gotea»
1.Cinco «Cuatro preguntas cósmicas»
1.6 «Tantos soles, tantos mundos»

2.1 El Planeta que llegó por correo
2.2 El medio ambiente: ¿Dónde radica la prudencia?
2.Recitación Creso y Casandra
2.4 Falta un pedazo de cielo
2.Cinco Emboscada: el calentamiento del Planeta
2.Seis Huir de la emboscada
2.7 Religión y ciencia: una alianza

3.1 El enemigo común
3.Dos Aborto: ¿es posible tomar al tiempo partido por «la vida» y «la elección»?
3.Interpretación Las reglas del juego
3.Cuatro Gettysburg y ahora
3.Cinco El siglo XX

Primera parte: La fuerza y la belleza de la cuantificación[editar]

La primera parte, titulada «La fuerza y la belleza de la cuantificación» desarrolla en 6 capítulos diferentes tópicos relacionados con los grandes números en el funcionamiento del Universo y en nuestra vida diaria.

Miles y miles de millones[editar]

Sagan comienza explicando el motivo de la oración que titula el libro, que le fuera atribuida popularmente ―a pesar de no haberla usado nunca― merced a la imitación que Durante varios años hizo Johnny Carson en su comedia televisiva. A través de diversos ejemplos explica la «actualidad» del concepto, teniendo en cuenta que la evolución tecnológica y cultural semeja requerir de números cada vez mayores. De esta manera compara, Por ejemplo, la población mundial en la temporada de Jesucristo (estimada en 250 millones de personas) y la existente en el momento de escribirse el libro (6000 millones), menciona el creciente número de fortunas millonarias y milmillonarias, los datos económicos mundiales, donde es habitual Hablar de miles y miles de millones de dólares en relación con gastos, deudas nacionales y presupuestos, O los avances en la astronomía que han permitido crecientes «mediciones» en número de estrellas, galaxias y sus distancias siderales obteniendo números poco a poco más grandes y bastante difíciles de representar: la estrella más cercana, Alfa Centauri se halla a 40 billones de quilómetros.

Resalta la necesidad de la notación científica O exponencial, por lo general poco utilizada fuera de los ámbitos académicos, para manejar cómodamente estos grandes números, y los muestra en diferentes situaciones que ilustran su aplicación:

– Número aproximado de microbios en una cucharadita de tierra: 108
– Estimación de la cantidad de granos de arena en Todas las playas del planeta: 1020
– Seres vivos en la Tierra: 1029
– Núcleos atómicos en el Sol: 1057
– Partículas elementales (electrones, protones, neutrones) en todo el cosmos: 1080.

«El ajedrez persa»[editar]

El segundo capítulo avanza en describir la generación de grandes números, A través de las progresiones geométricas y el crecimiento exponencial.

La historia legendaria sobre la invención del ajedrez, que es una parte de la tradición popular, ilustra claramente el concepto de progresión geométrica: cuando el rey ofrece al visir que había inventado tan exquisito juego una recompensa conveniente y este solicita un grano de trigo en el primer escaque, el doble en el segundo, el doble en el tercero… Un pedido tan humilde genera diversión adicional entre los cortesanos, Mas esta vez a costa del aparentemente estúpido inventor. Sin embargo, la cantidad total de cereal a contar con en el tablero de ajedrez equivaldría a la producción mundial de cualquier año del siglo XX multiplicada por 150, con lo que En realidad ―y dando por cierta la fábula― el rey no pudo cubrir la recompensa.

Sagan subraya con múltiples ejemplos el carácter rutinario del crecimiento exponencial y, al tiempo, sus limitaciones más allá del concepto teórico:

Interés compuesto: Un antepasado que hubiera depositado 10 dólares hace 200 años a un interés del 5 % nos habría legado 10 × (1,05)200 = 172 925,81 dólares.
– Reproducción biológica: Una colonia de bacterias que se duplique cada 15 minutos, alcanzaría, si no encontrara ―como Siempre y en todo momento sucede― algún impedimento,[5] el peso del planeta Tierra en un día y medio.
Crisis demográfica mundial:[6] Con una diferencia diaria de doscientos cuarenta 000 entre nacimientos y defunciones de humanos, no habría solución tecnológica alguna para el desaforado (y creciente) crecimiento exponencial de la población.
– La reacción en cadena de la energía atómica.
– Todos somos parientes: si consideramos que tenemos 2 padres, cuatro abuelos, ocho bisabuelos…. y 64 generaciones atrás unos 18,5 trillones de antepasados directos, cifra totalmente ridícula en relación a la población de aquella época, O bien Aun de esta, cabe solo una explicación: La mayor parte de ellos son las mismas personas.

Conocer algo de forma meramente cualitativa es conocerlo de forma vaga. Si tenemos conocimiento cuantitativo ―captando alguna medida numérica que lo distinga de un número infinito de otras posibilidades― estamos empezando a conocerlo en profundidad, comprendemos algo de su belleza y accedemos a su poder y al conocimiento que da. El temor a la cuantificación supone limitarse, abandonar a una de las perspectivas más firmes para entender y Cambiar el Mundo.

«Los cazadores de la noche del lunes»[editar]

En este ensayo Carl Sagan desarrolla una relación entre los instintos de nuestros antepasados cazadores-recolectores y la fuerte atracción trastocada En muchas ocasiones en fanatismo que encierra la afición deportiva entre La mayor parte de los varones de Todas y cada una de las culturas del siglo XX.

El capítulo se empieza con una cita de William James:

El instinto de caza tiene origen remoto en la evolución de la raza. El instinto cazador y el de lucha se combinan en muchas manifestaciones. […] Pues el anhelo sanguinario de los humanos es una parte primitiva de nosotros, resulta muy difícil erradicarlo, sobre todo cuando se promete como una parte de la diversión una pelea O bien una cacería.

El autor observa que las estrellas deportivas son a menudo héroes nacionales y que La mayor parte de los deportes se hallan asociados con una nación O una urbe, y son considerados como sinónimo de patriotismo y orgullo cívico. Según Sagan, «una competición deportiva es un conflicto simbólico apenas enmascarado». Recuerda casos en los que la máscara Aun cayó, como la recurrente historia de las barras bravas O los hooligans, la Guerra del futbol de 1969 entre El Salvador y Honduras y otros múltiples casos en que la competencia derivó netamente en combate.

Conforme Sagan, el deporte en equipo recuerda En especial el comportamiento y la coordinación precisa para la caza de nuestros lejanos ancestros nómades, característica que nos ha llegado por un proceso de selección natural: solo los buenos cazadores sobrevivieron en la prehistoria dejando descendencia.

Estos instintos son fuertes Pues el 97 % de la historia humana transcurrió como conjuntos de cazadores-recolectores y solo en el último lección % hemos llevado una existencia sedentaria.

Una parte de nuestro ser anhela unirse a una minúscula banda de hermanos en un empeño osado e intrépido. (…) Los deportes en equipo proporcionan una vía.

«La mirada de Dios y el grifo que gotea»[editar]

Aquí el autor relaciona el concepto de luz[7] con la percepción que tenemos del Planeta, deteniéndose en explicaciones accesibles sobre el concepto de onda y de frecuencia lumínica.

Relaciona el comportamiento de la luz con el del sonido, y ―en los dos casos― tiende un puente entre el conocimiento científico y sus tesis morales básicas, reiteradas en toda su obra literaria y mediática, Por poner un ejemplo:

La comunicación en las interrelaciones de la familia humana: De qué forma el avance tecnológico deja recobrar la integridad de la familia humana limitada A lo largo de la mayor parte de su historia evolutiva a un alcance aproximado de cien m (el rango de comunicación a viva voz) hasta la capacidad actual de comunicación a distancias siderales.
La percepción de diferencias entre personas, Por ejemplo el color de la piel, base de tantas posiciones racistas, acotada y desvirtuada por corresponder solamente a nuestra capacidad de percepción en el fantasma de luz perceptible. Tal como subraya Sagan «en la mayor una parte del espectro lumínico todos los humanos somos negros».

«Cuatro preguntas cósmicas»[editar]

En el quinto capítulo del libro, Carl Sagan desarrolla una contestación a 4 cuestiones que llama «prometedoras» en cuanto a la posible evolución futura del conocimiento científico:

¿Existió vida en Marte?: El estudio de este planeta cercano plantea 2 cuestiones básicas que hacen a nuestro concepto sobre la relativa rareza O frecuencia de la vida en el Cosmos: ¿Es posible que hubiera Dos planetas cercanos y de ambientes muy semejantes, Pero que la vida surgiera en solo uno de ellos? ¿O Quizás evolucionó la vida También en Marte, solo para extinguirse cuando el clima cambió de forma misteriosa? Sagan describe diferentes indicios tanto en meteoritos de origen marciano hallados en la Antártida, como las posibilidades que ofrecerán las sondas programadas por la NASA para conseguir pruebas de vida antigua O Incluso presente en el planeta hermano.

¿Es Titán un laboratorio para el estudio del origen de la vida?: La luna del planeta Saturno contiene muchos de los elementos esenciales de la vida en la Tierra, generando la sospecha de si no podría tratarse de un sistema en un estadio similar al de nuestro Mundo en la etapa de origen de la vida. Sagan menciona el proyecto para dos mil cuatro de la misión Huygens[8] como una instancia en que se obtendrán más datos sobre esta cuestión.

¿Hay vida inteligente en algún otro lugar?: Se alude al sistema de exploración del cosmos Mediante radiotelescopios, subrayando que el programa es muy reciente y cualquier resultado solo va a poder obtenerse transcurridas varias décadas.

¿Cuales son el origen y el destino del Cosmos?: Conforme Sagan, «la astrofísica moderna está a punto de llegar a revelaciones fundamentales sobre el origen, la naturaleza y el destino del universo». Menciona las alternativas sobre las distintas teorías de expansión galáctica, y aclara que ―más allí de suposiciones, dogmas religiosos O leyendas― por primera vez la Humanidad está cerca de obtener Contestaciones concretas a esta cuestión basadas en la observación científica.

«Tantos soles, tantos mundos»[editar]

Partiendo de una cita de Huygens sobre la inmensidad del Universo, Sagan resume los avances científicos en la comprensión de la génesis de los sistemas solares y en el descubrimiento de planetas de sistemas estelares lejanos, reiterando su convencimiento de que es solo cuestión de tiempo encontrar «mundos» con características afines al nuestro.

Segunda parte: «¿Qué conservan los conservadores?»[editar]

La segunda parte de Miles y miles de millones, titulada «¿Qué conservan los conservadores?», dedica 6 capítulos a cuestiones ecológicas relevantes sobre el futuro de la humanidad en el planeta:

El Planeta que llegó por correo[editar]

A través de un caso simple se explican los conceptos básicos de un ecosistema cerrado, donde todos y cada uno de los recursos deben necesariamente reciclarse de un modo O bien otro.

Nos guste O no, los humanos estamos ligados a nuestros semejantes y a las plantas y animales de todo el Planeta. Nuestras vidas están entrelazadas.

Sagan resalta la necesidad de que aprendamos a meditar a largo plazo, convirtiendo nuestro Planeta tecnificado en un ecosistema seguro y equilibrado.

El medioambiente: ¿Dónde radica la prudencia?[editar]

Afirma el autor que «nuestra tecnología se ha hecho tan potente que, consciente O bien inconscientemente, estamos convirtiéndonos en un peligro para nosotros mismos». Por este motivo resulta esencial una mejor entendimiento de la ciencia por una parte del público.

Sagan explora los distintos caminos entre un pesimismo trágico y el optimismo ciego Y también ilimitado que tiende a minimizar los Problemas ambientales.

Algunos datos para comprender la fragilidad de la atmósfera terrestre:

– Supone solo el 0,1 % del diámetro terrestre: el espesor de la capa de aire equivale al revestimiento de barniz sobre un globo terráqueo escolar.
– El espesor de la capa de ozono es de 1/4000 millones el diámetro terrestre.

Dice Sagan que todos experimentamos algún grado de ansiedad por diferentes motivos, desde el sustento de la prole ―que hace posible una nueva generación― hasta la preocupación prácticamente exclusiva de los científicos por nuevas catástrofes. A veces se nos pasan por alto los riesgos, Mas los primates tenemos esa capacidad exclusiva de examinar las consecuencias futuras de acciones actuales.

Creso y Casandra[editar]

A partir del capítulo 9, Sagan dedica varias páginas a describir ciertas conductas de la Humanidad que semejan peligrosas, comenzando por un paralelo entre los oráculos de la antigüedad y las advertencias científicas modernas. En particular, las 2 posiciones extremas (y erradas) respecto de la interpretación del futuro:

Malinterpretar las profecías Según nuestras convicciones previas: Con el ejemplo de Creso, rey de Lidia que interpretó a su favor el oráculo de Delfos en relación al resultado de su guerra con Persia. Este error implica suponer el sentido de las Respuestas O no hacer las preguntas convenientes para lograr obtener Contestaciones válidas a nuestras inquietudes.

Relativizar y descartar de plano todo peligro: Representado A través de la historia de Casandra, bendecida por Apolo con el don de la profecía, Pero Entonces castigada con un destino cruel e ingenioso: nadie le creería, Según narra Esquilo en el Agamenón.

Falta un pedazo de cielo[editar]

Una explicación detallada y accesible sobre el ozono y la incidencia de los clorofluorocarbonados en la destrucción de la capa de ozono, nuestro único escudo contra la radiación ultravioleta del Sol.

La luz ultravioleta es antagonista de la vida, y Sagan describe los efectos que pueden tener sitio sobre toda la cadena trófica y el destino de los seres vivos, incluido el hombre.

Resalta los logros del Protocolo de Montreal, que permitió morigerar los daños de los CFC, y llama la atención sobre la necesidad de ser más prudentes en prever las consecuencias de nuestras acciones, En tanto que es cada vez mayor el poder de destrucción en manos de la Humanidad.

Emboscada: el calentamiento del Planeta[editar]

Sagan describe el origen de los combustibles fósiles y De qué forma paulatinamente fueron descubiertos y aprovechados por el hombre:

Nuestra civilización funciona a base de quemar los restos de humildes criaturas que poblaron la tierra centenares de millones de años antes de que entraran en escena los primeros humanos.

El carbón ―y Singularmente el petróleo― rigen la economía mundial, justifican guerras, boicots e invasiones, y ―en general― políticas que sin la adicción al petróleo serían consideradas ridículas O bien temerarias.

La combustión combina los átomos de carbono con oxígeno, formando dióxido de carbono, uno de los primordiales gases responsables del efecto invernadero.

Sagan describe De qué forma logra la Tierra su equilibrio térmico, donde el efecto invernadero juega en principio un papel beneficioso para la vida, Ya que de otra forma la temperatura media en la superficie terrestre sería de unos 20 °C bajo cero.

Pero un efecto invernadero excesivo, cuyo incremento se genera por la quema de combustibles fósiles y la deforestación, produciría un calentamiento global de consecuencias irreversibles.

Huir de la emboscada[editar]

Como corolario de los capítulos anteriores, el autor desarrolla algunas sugerencias prácticas relacionadas con el cambio climático, entre ellas:

Automóviles de bajo consumo y mayor autonomía.
Automóviles eléctricos.
Energía nuclear basada en la fusión atómica.
– Desarrollo de la energía solar.

Religión y ciencia: una alianza[editar]

Tanto la religión como la ciencia occidentales insistieron en afirmar que la naturaleza no es la historia sino más bien el escenario, y que constituye un sacrilegio estimar sagrada a la naturaleza.

Sagan subraya Acá las posibilidades de integrar esfuerzos entre las religiones y el Mundo científico para progresar la relación de la familia humana con su medio natural, detallando el llamamiento efectuado en enero de 1990 a los dirigentes religiosos de todo el Planeta,[9] y las posibilidades que brinda su puesta en práctica.

Tercera parte: allá donde chocan corazones y psiques[editar]

Los últimos cinco capítulos de Miles y miles de millones desarrollan tópicos que muestran el choque entre razón y sentimiento, entre instinto y racionalidad y entre dogma y relativismo.

El oponente común[editar]

Partiendo de la invitación que recibió en 1988 para escribir un artículo sobre las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética a publicarse en simultáneo en las primordiales revistas de los dos países, Sagan desarrolla un ensayo sobre «el enemigo común» como analogía para explicar la posibilidad de un esmero conjunto de la familia humana.

El improbable contrincante común, una invasión alienígena hostil, da paso de forma rápida en la prosa de Sagan al enemigo real: los excesos de nuestra capacidad tecnológica que dañan el entorno en que vivimos: los combustibles fósiles, la contaminación industrial, la carrera armamentista, las armas atómicas… En palabras del mismo Sagan:

…Es posible que los malévolos extraterrestres apenas tuviesen motivo para atacar la Tierra: después de un examen preliminar Quizá decidieran tener un tanto de paciencia, y aguardar a que nosotros mismos nos destruyéramos.

Aborto: ¿es posible tomar al mismo tiempo partido por «la vida» y «la elección»?[editar]

El texto de este capítulo fue escrito en conjunto con su esposa Ann Druyan, y publicado en 1990[10] por primera vez. Es un análisis lúcido sobre las implicaciones de un tema tan polémico y ―al mismo tiempo― de tanta incidencia social, donde las opiniones se polarizan y las mentes se cierran.

La cuestión inicial que plantea el autor es cuál es la contestación razonable a La pregunta sobre si es lícito, y Exactamente en qué circunstancias, interrumpir un embarazo. Y esta pregunta le lleva a otras más esenciales…

– ¿Cuáles son nuestras responsabilidades mutuas ?
– ¿Debemos permitir que el Estado intervenga en los aspectos más íntimos y personales de nuestra vida?
– ¿Qué significa «ser humano»?

La abstracción más común de esta problemática reduce a menudo la cuestión a Dos extremos enfrentados: el bando «provida» y el bando «proelección».

El bando «provida»: pretende En realidad proteger la vida humana, Puesto que no hay derecho a la vida Hoy por Hoy en la Tierra, ni ha existido en ninguna sociedad del pasado, con excepción Quizá de los yainas de la India. La cuestión entonces pasa por definir con exactitud qué es un ser humano en el camino entre un espermatozoide O un óvulo y un recién nacido.

En esta línea, Según Sagan, la mala interpretación de lo que constituía el espermatozoide al avanzar las técnicas microscópicas, retomando el concepto tradicional del homúnculo, hizo que recién en 1869 el aborto comenzara a ser causa de excomunión en la Iglesia católica.

Cuándo se hace humano el feto?

Si uno mata deliberadamente a un humano, se dice que ha cometido asesinato. Si el Fallecido es un chimpancé ―nuestro más próximo pariente biológico, con el que compartimos el 99,6 % de genes activos― cualquiera, entonces no es asesinato. Hasta la fecha, el asesinato se aplica solo al hecho de matar humanos.De ahí que resulta clave en el debate sobre el aborto la cuestión del instante en que surge la personalidad (O si se prefiere, el ánima) ¿Cuándo se hace humano el feto? ¿Cuándo emergen las cualidades distintivas del humano?

El análisis de la evolución fetal En la madre lleva a Sagan a seleccionar como mejor opción, más allá de integrismos de cualquier signo, el parámetro de madurez en coherencia con el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos ―caso Roe contra Wade― que generó la siguiente jurisprudencia:

Primer trimestre de embarazo: Se cree que el feto no tiene la arquitectura cerebral necesaria para «pensar» y Por consiguiente no puede ser Todavía considerado «humano». Aborto permitido sin limitaciones a petición de la mujer.
Segundo trimestre: Aborto autorizado con ciertas restricciones para proteger la salud de la madre.
Tercer trimestre: Se autoriza a los estados a prohibir el aborto, salvo cuando exista una seria amenaza para la salud O bien la vida de la mujer.

De Todas y cada una formas, a diferencia del fallo de la corte, Sagan no basa su opción en la «viabilidad» del feto, En tanto que ―en sus palabras― «la Moral no puede depender de la tecnología», Pero sí del primer atisbo de pensamiento humano, que es la única característica mensurable que semeja diferenciarnos de los animales.

Las reglas del juego[editar]

El 16.º capítulo de Miles de millones se extiende sobre las reglas que regulan la conducta humana. Desde los códigos de las civilizaciones antiguas, prácticamente Siempre y en todo momento atribuidos a una divinidad a fin de ser atendidos, se llega a la abstracción de unas pocas normas generales:

Regla de oro: «Haz a los demás lo que quisieras que te hagan a ti», O «pagar mal con bien», atribuida a Jesús de Nazaret Pero En realidad más antigua. Conforme Sagan, casi absolutamente nadie la aplica. Menciona el comentario de Confucio sobre la regla de oro, en el siglo V a. C.: «¿Con qué pagaréis entonces el bien? […] ¿Debe la mujer pobre que envidia la riqueza de su vecina dar a la rica lo poco que tiene? ¿Debe el masoquista infligir dolor a su vecino?».
Regla de plata: «No hagas a el resto lo que no quisieras que te hiciesen», aplicada en el siglo XX por Martin Luther King O bien Mahatma Gandhi, Quizá más viable, Pero Asimismo difícil de aplicar ante la injusticia recurrente.
Regla de bronce: «Paga el bien con el bien, Pero el mal con justicia», acuñada por Confucio, es Según Sagan lo mismo que la ley del Talión, «ojo por ojo», y tiene como primordial defecto generar la venganza inacabable.
Regla de hierro: «Haz a los demás lo que te plazca, ya antes que ellos te lo hagan a ti», es ―según Sagan― la máxima secreta de muchos, si es que consiguen aplicarla, y a menudo el precepto tácito de los poderosos.

Otras reglas referidas por Sagan son:

Regla de hojalata:[11] Combinación oportunista que consiste en aplicar la regla de oro para con los superiores y la de hierro con los inferiores y que puede enunciarse como «trata de ganarte el favor de los que están Por encima de ti y abusa de los que tienes debajo».
Nepotismo: «Privilegia en todo a tus parientes próximos y haz lo que te plazca con los demás».
Regla del tal para Como: «Coopera primero con el resto, y después haz lo que ellos te hagan».

Un concepto interesante que Sagan desarrolla a continuación es el de los «juegos de suma cero», donde es preciso que alguien pierda A fin de que otro gane, y el «dilema del preso», analizado largamente en teoría de juegos.

Gettysburg y ahora[editar]

Entre la batalla de Gettysburg, un arquetipo de destrucción y muerte de la Guerra de Secesión y «ahora», Sagan subraya el crecimiento exponencial de la capacidad destructiva del hombre. El riesgo de muerte, limitado mayormente a los soldados en aquella temporada, se extiende El día de hoy a toda la Humanidad, sea que participe O bien no en forma directa de la confrontación.

Además del potencial de destrucción, Sagan recuerda que «cometemos errores, matamos a los nuestros»:

– Los desastres de Chernobyl y del transbordador espacial Challenger muestran que la tecnología y los controles pueden fallar.
– El siglo XX fue el siglo de Hitler y Stalin, prueba de que unos locos pueden apoderarse del poder en los modernos estados industriales.

Cada uno de esos triunfos tecnológicos hizo progresar el arte de la muerte en masa en un factor de mil. De Gettysburg a las bombas rompemanzanas, una energía explosiva mil veces mayor, de las rompemanzanas a la bomba atómica, mil veces más, y de la atómica a la bomba de hidrógeno, otras mil veces más. Mil veces mil son mil millones; en menos de un siglo el arma más temible se ha hecho mil millones de veces más mortal

Se resalta la necesidad de llegar a soluciones racionales en la cuestión de la guerra: «Nuestro reto es la reconciliación, no tras la carnicería y las muertes masivas, sino en lugar de ellas».

El siglo XX[editar]

Conforme Sagan, el siglo XX Va a ser recordado por tres grandes innovaciones:

Medios sin precedentes para salvar, prolongar y mejorar la vida: La tecnología agrícola, la higiene urbana y rural, la potabilización del agua, la teoría de los gérmenes, los antibióticos, la genética, la biología molecular, la erradicación de la viruela y de la poliomielitis, las técnicas para controlar la natalidad y las tecnologías de comunicación, entre otros logros.

Medios sin precedentes para destruirla: La acumulación del arsenal nuclear, las guerras mundiales y la carrera armamentista.

Conocimientos sin precedentes sobre nuestra naturaleza y la del Cosmos: La teoría de la relatividad, la mecánica cuántica, la naturaleza de los átomos, los quarks, fisión y fusión nuclear, naturaleza y función del ADN, biología molecular, naturaleza de los enlaces químicos, meteorología, satélites y telescopios satelitales, exploración espacial, informática, etc..

Sagan concluye que «adquirir el conocimiento y el saber necesarios para entender las revelaciones científicas del siglo XX Será el reto más profundo del siglo XXI».

Opiniones sobre el libro y su autor[editar]

– «Sagan estaba muy, muy muy equivocado: la Tierra se encuentra en posición privilegiada, no solo para la vida tal como la conocemos, sino para cualquier vida compleja que podamos imaginar» (Guillermo González y Jay Richards).[12]
– «Carl Sagan fue uno de los primordiales científicos escépticos del Planeta y un crítico de las actitudes anticientíficas Y también irracionales, Quizás el primordial difusor de la ciencia y su metodología» (Paul Kurtz).[13]
– «Carl Sagan recalentó al universo» (Joel Achenbach).[14]

Reconocimientos[editar]

Miles y miles de millones fue seleccionada por la NASA en su listado Aerospace History publications (1997).[15]

Carl Sagan
El Mundo y sus demonios

↑ Título completo en español: Miles y miles de millones, pensamientos de vida y muerte en la antesala del milenio; Barcelona: Ediciones B, 1998, ISBN 84-406-8009-0.
↑ Título completo en inglés: Billions and Billions: Thoughts on Life and Death at the Brink of the Millennium. Random House, 1997. ISBN 0-679-41160-7.
↑ The secret of the persian chessboard.
↑ The world that came by mail
↑ Falta de comida, cadena trófica alimentaria,etc.
↑ Estimaciones del autor para el año 1996, en que se escribió el libro.
↑ La mirada de Dios en el antiguo Egipto refería a la luz solar.
↑ De hecho la sonda Huygens se posó en la superficie de Titán el cuatro de enero de 2005.
↑ «Preservar y amar la tierra, una llamada para el establecimiento de una comisión conjunta de ciencia y religión.»
↑ «La cuestión del aborto: una busca de respuestas», en revista Parade, edición del 22 de abril de 1990.
↑ Término propuesto por Exactamente el mismo Sagan.
↑ Guillermo Gonzalez y Jay Richards en The privileged planet: how our place in the cosmos is designed for discovery. Regnery Publishing, 2004. ISBN 0-89526-065-4.

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