Mujer Leo: Compatibilidad Con Un Hombre Aries

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La batalla entre las amazonas de Leo y los hombres de Aries recrudeció en el campo de batalla. En el atardecer de un día claroscuro sombrío rojizo, tras haber sido abatidos amigos y enemigos, ascendía el vapor del aliento final de los caídos. Sólo 2 figuras permanecen en pie trasluciéndose en este vaho de almas. Arremetiéndose con furia y orgullo, dispuestos a entregarlo todo, Dos naturalezas de fuego compitiendo frontalmente.

Ella, de signo solar, es la reina de las amazonas, una mujer de signo Leo, imbatible, impulsiva. Él, la personificación del signo Aries, guerrero enérgico, impetuoso y rebelde. Ambos de elemento fuego, entusiastas y aventureros; tantean sus fuerzas en un instante de pausa, en un efímero instante de silencio. Transcurre la noche entre espada, escudo, armadura, sudores y fuerza; voluntad compartida por no ceder un centímetro de terreno. Un encuentro de miradas llameantes, dientes apretados, donde la fuerza procede del corazón más que de los músculos; voluntad que se impone al agotamiento físico.

En una segunda pausa, destinada a ser tan breve como la primera, ambos empiezan a sospechar que no va a haber vencedor en esta contienda. Con curiosidad, el hombre de Aries, sin titubeos, vuelve la mirada hacia su oponente y, tal y como si la viera por vez primera, la halla radiante, majestuosa, sobrenaturalmente hermosa… y se enamora de ella. Agotada por la intensidad de la batalla, la mujer de Leo, jadeante, nota un brillo inusual en su oponente, siente un aroma diferente en el ferroso aire del campo de batalla. Las armas resbalan de las manos.

El sueño cae sobre ellos y los transporta a su primera aventura juntos.

Sin decirse palabras, recorren la infinita distancia de los 3 metros que los aparta y caen en un intenso abrazo. Él acaricia sus cabellos y ella recorre su rostro con la yema de sus dedos. En el delirio del agotamiento físico y el amor que los absorbe, los dos caen a tierra, rendidos en un beso apasionado. El sueño cae sobre ellos y los transporta a su primera aventura juntos. Se ha dado principio a una historia, la historia de una pareja con peculiaridades idénticas, con necesidades de lucha constante. Durante su unión estimularán el fuego que hay en los dos, Pues esta es su naturaleza; excitantes instantes de frenesí se dibujarán en el lecho de sus encuentros amorosos. Un Mundo apasionante se abre para ellos, lo vivirán con gran intensidad, con el vértigo de un descenso en caída libre.

Cuando, tomados de la mano, hayan de enfrentar nuevos retos, no va a haber fuerza humana que los desmoralice. Cuando un peligro brote en sus cercanías, irán a su encuentro eligiendo la distancia más corta, sin rodeos, sin vacilaciones. Se profesarán ternura y afecto mutuo, mucha diversión de por medio. Sus discusiones podrían ser muy encendidas Mas se disiparán tan veloz como intensas fueron; no hay rencor en ellos.

Una luz que alumbra el doble de intenso se gasta en la mitad de tiempo. El maravilloso cielo de su relación tambaleará luego del profundo chispazo que ha sido su vida juntos. Aquellas similitudes, antes convenientes, juegan ahora en su contra. Una relación precisa una estructura sobre la que entretejerse, requiere de algo duradero en el que asirse en instantes de dificultad; no todo puede abandonarse a los ardientes momentos de diversión. Cuando esto ocurra, no estaría demás que enfilaran sus luchas con miras a un objetivo común.

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