Mujer Vampira Versus. Mujer Solitaria

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Mujer Vampira Versus. Mujer Solitaria

Un odio viejo en la inmortal Roma llevó a un conde a engañar a un barón alemán. Un día el conde encontró unas ruinas a las afueras de la ciudad, que le condujeron a unos corredores oscuros y terminaban en un pozo profundo, de paredes lisas. Una trampa insalvable, protegida por una baranda débil y quebradiza.

De esta forma lo hicieron.

Al día siguiente le confesó a su archienemigo, muy agitado, que había soñado con él. Le describió las ruinas, y le afirmó que en su sueño él gritaba al barón que no se acercara, que diera media vuelta, Aunque él no le hizo caso. Días después, en un paseo a caballo que parecía casual rondaron el lugar siniestro; el conde simuló un malestar repentino y le pidió al barón que regresaran de manera inmediata. De esta forma lo hicieron. Al día siguiente el barón desapareció.

«¿Fue este un asesinato?», se preguntaba Robert Louis Stevenson al terminar La puerta y el pino, este relato de apenas 3 páginas.

Trabajaba en el hospital Clínico.

Ciento veinte años Después, 2 mujeres se conocieron en Madrid. Una era una mujer solitaria, taciturna, deprimida por la muerte de su madre. Trabajaba en el hospital Clínico. La otra bien podía pasar por esa vecina que se cruza todo el Mundo en el mercado, en el portal, en la peluquería. Sesentona, anodina, de aspecto descuidado, el pelo mal teñido, algo gruesa, vestida con ropa rara, Aunque no llamativa.

Esta segunda mujer Asimismo era solitaria, Si bien de otro modo; la suya parecía una soledad elegida, una renuncia a un marido y unos hijos. Mientras que la de la primera era una cuestión de timidez, de decisiones equivocadas en momentos vitales, de mala suerte.

La primera, hundida, se refugia en la segunda. Y da la casualidad de que la segunda es vidente. Ha leído ciertos libros de ocultismo y tarot, se sabe los nombres de los horóscopos y se enriquece echando cartas.

La primera, alén de su trabajo en el hospital, apenas tiene vida. Seguramente ha pasado muchas noches en vela contemplando a los oráculos de la madrugada, recibiendo una llamada tras otra en su teléfono de pago. De qué forma conoció a la vidente es un misterio. Sus familiares, compañeros de trabajo y pocos amigos cada vez la veían menos, y ella pasaba cada vez más horas con la vidente. Su mejor amiga, parecía. La mujer que la captó. Una vampira.

La vidente absorbió a la mujer solitaria. La una empezó a Abonar a la otra, Aun quería poner sus bienes a su nombre. Fue la vidente la única persona en la que encontró consuelo tras la muerte de su madre.

Halló en ella a una hermana, a una confidente, a una amiga, Quizá a una nueva figura materna en la que cobijar su timidez y desventura. Por fin se fueron a pasar las navidades juntas a Canarias. El hotel, el vuelo, la manutención, Como es lógico, los pagaba la mujer solitaria. No quería perder a su amiga por las nimiedades del dinero.

Llegó el fin de año, y después el Año Nuevo. Día de check out en el hotel. Sólo la vidente hizo las maletas. No dio explicaciones, devolvió la llave y se marchó tal y como si tal cosa. Regresó a Madrid en el avión, sin remordimiento aparente. Actuaba como si lo normal fuera irse con una amiga de vacaciones y regresar sin ella.

La familia denunció la desaparición de la mujer solitaria, y unos días Más tarde recibieron la noticia: estaba muerta. Coincidía con el cadáver encontrado al pie de un acantilado canario, recién inaugurado el nuevo año.

¿La empujaron, se cayó, se tiró? Semeja que no hay duda de su salto voluntario al abismo, Porque un testigo la vio lanzando besos al cielo, como si se despidiera de la vida O bien le estuviera diciendo a su madre que esperara, que enseguida iban a estar juntas.

La vidente fue detenida por la Policía. Estafa, inducción al suicidio, algún delito más.

La familia contrató a una detective, que apenas pudo conseguir pruebas para un juicio.

El juzgado de instrucción, pocos meses después, archivó el caso. De ahí que no hay nombres en este artículo.

No se sabe de qué charlaron durante el viaje, ni qué conversaciones sobre la vida y la muerte mantuvieron Durante sus largos meses de amistad. El hermetismo de su relación impidió saberlo. A una persona vulnerable es fácil convencerla de muchas cosas.

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