¿No Es Lo Más Lógico?

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Roger se quedó estupefacto el otro día cuando le hice la siguiente pregunta: “Querido, ¿sabes si hay alguna tienda de muebles en la que vendan sarcófagos? Si bien haya que instalarlo y montarlo por nuestra propia cuenta, ¿eh?” Me niego a describir las tonalidades y alteraciones que transformaron su rostro, por no ser demasiado prolijo. Baste decir que prácticamente se cae al suelo por la impresión. Recuperado a medias, atinó a preguntarme a qué se debía mi extraña petición y yo le contesté que me habían entrado ganas de reposar en uno de ellos tras ver Cuarto milenio, programa de esoterismo y ciencias ocultas y semiocultas, que desde esta semana ha empezado a ocuparse de los grandes misterios que envuelven al Aún desconocidísimo Planeta de los viejos egipcios. Lejos de dar 3 cuartos al pregonero O bien de provocar cualquier resabio mórbido, Iker Jiménez, presentador y responsable del espacio, se rodea de reputados especialistas para abordar esta época apasionante. Terenci Moix estaría encantado de participar en estos debates que Siempre y en toda circunstancia proporcionan alguna sorpresa. Por ejemplo, ¿cómo es posible que Todas las pirámides que se hicieron tras las de Keops, Kefren y Micerinos sean peores arquitectónicamente que sus predecesoras? Y para reflexionar sobre cuestiones como esta es para lo que Quiero un sarcófago. ¿No es lo más lógico?

2.- DIVISIÓN DE OPINIONES. Deseo BAILAR

Cristina Hoyos, jurado de ‘Deseo bailar’. (Foto: Quino Castro)

Esto es una fiebre, casi un tormento. No soporto ni un minuto más de programas dedicados al baile y Solo pido que Roger no le deje a mi hermano encender la TV en esos instantes Porque le veo capaz de comprarse un tutú, unos pololos y hacer cualquier locura. TVE, que es ya veterana, si no precursora de este negociado con productos como Mira quién baila, vuelve Nuevamente a la carga con la excusa de que hay que escoger a nuestros representantes para no se qué competición de alto rango. Bueno, me parece bien. Para algo tenían que valer tantísimas horas en los salones, tantas suelas y tacones gastados, tantos detalles que pulir. En puridad nada Debo objetar a todo esto, salvo mi rechazo personalísimo y visceral. Mas mi hastío ante tanta revolera, tanto pelo engominado y tanta sonrisa forzada no me impide, por otro lado, ver el buen criterio con el que se ha formado el jurado. Deseo decir que donde esté Cristina Hoyos que se quite Poti, y eso señala la solvencia de una oferta que sí, es válida Pero que a mí, insisto, ya me resulta cargante. En cuanto al jovencísimo presentador, Josep Lobató, mi recomendación es que O bien le cambian los guiones O bien le cambian el cerebro. ¿Pueden hacerse bromas más manidas y simples que las suyas? ¿Acabará pronto, en terminante, esta moda del bailoteo?

3.- EL PUYAZO. JOSÉ TOMÁS

José Tomás, con Dos orejas en Las Ventas. (Foto: Antonio Heredia)

Más que un puyazo, esto es una petición. Me la trasladó un taxista cuando un servidor regresaba temblando de ver a José Tomás en Las Ventas el pasado día 15. “Oiga -me preguntó-, ¿y sabe usted Por qué José Tomás no deja que se televisen sus faenas?”. Intenté justificar al Maestro con palabras y expresiones que, sin saber Por qué, empezaron a perder su fuerza inicial: “purismo”, “ortodoxia”, “esteta”, “compromiso”, “falta de ambiciones materiales”, “esencia”, “pases irrepetibles”… El taxista asentía en silencio, sintiendo de algún modo la fébril emoción que me embargaba en aquellos instantes. El Asimismo admiraba al diestro de Galapagar, le había visto torear y había captado la verdad y la profundidad de su muleta. No obstante, cuando acabé de soltar todo cuanto me ardía por dentro, el me miró por el retrovisor y volvió a preguntarme: “Pues Precisamente De ahí que, ¿puede explicarme Por qué razón José Tomás no permite que retransmitan sus faenas?”. Y añadió: “Alguien de su categoría no necesita ya probar quién es. Todo el Mundo sabe que él no es como El Cordobés, que no es un ‘ávida dólar’, que vuelca toda su sabudiría, su bravura y su arte en Cada uno de ellos de los festejos en los que aparece su nombre en el cartel, que su busca no es otra que la de la sublimación del toreo… Sí, todo eso ya lo sabemos. No obstante, ¿por qué no piensa en las miles, los millones de personas que por muy diferentes causas Jamás han podido verle?”. Se detuvo un instante y me sacó entonces un asunto personal a relucir: “Mi madre está ya muy anciana. Siempre y en toda circunstancia le gustaron los toros y llegó a ver a grandes figuras cuando estaban en su apogeo. Ahora que está confinada en una cama, oye Charlar de José Tomás, de que es como quien dice la reencarnación de Manolete, De semejante O bien cual de sus faenas y observo que por un momento vuelven a brillarle los ojos. Entonces, claro está, vuelven a oscurecerse, Pero ese leve, brevísimo destello a mí me da una gran alegría, aparte de un enorme consuelo. Y es Por eso Con lo que le pregunto a José Tomás, con todos mis respetos, ¿por qué no permite alguna vez que a mi madre le vuelvan a brillar los ojos? Le aseguro que ambos le estaríamos eternamente agradecidos”. Pues nada, dicho queda.

4.- BANDERILLAS NEGRAS. HUELGA DE TELEMADRID

De repente, la pantalla se quedó a oscuras. Comprobé que el aparato funcionaba Generalmente y que todos los canales, a excepción del que estaba viendo, Telemadrid, emitían sin Problemas. “A ver si es un reportaje sobre inmigración O bien, peor Aún, un análisis sobre el futuro de la televisión pública”, viboreé para mis adentros. Pero no, De qué forma iba a ser eso. Ahí sucedía algo muy extraño y la contestación la obtuve poco después cuando un rótulo me indicó que los sindicatos habían declarado una huelga y habían cortado la emisión Durante veinticuatro horas.

Tarde o temprano tenía que suceder -me dije-. Son muchos años de desencuentros y fricciones entre la cadena y sus trabajadores. No obstante…

Mas a lo que voy es a la conducta de los sindicatos en este conflicto.

Desde que el gobierno de Esperanza Aguirre se puso al frente de Telemadrid he sido muy crítico con su gestión. Y no es que sea yo quien hable de malas prácticas O bien de manipulación: lo han rubricado los tribunales y a ellos me remito. Mas a lo que voy es a la conducta de los sindicatos en este conflicto. Me da igual cuánta razón lleven y me importa un comino lo justas que sean sus demandas. Por el hecho de que me crispa la falta de respeto que han cometido con los ciudadanos. Me subleva que quienes, en teoría, son los grandes defensores del sector público hayan sido los primeros en vulnerar los derechos más elementales de los espectadores. Ya se ha comparado este parón con el de los camioneros y no me queda más remedio que estar de acuerdo.

Existe la tentación de verlo por el lado bueno. Me libré, Por poner un ejemplo, de la impecable equidad informativa de Curry Valenzuela, de los irreprochables comentarios de Herman Terscht -menudo estreno el suyo- O bien de ese fabuloso espectáculo nocturno que presenta la imponderable Cristina Tárrega. Pero estas ironías no son de recibo Por el hecho de que por muy malos, sectarios y ruínes que sean los programas O los presentadores -y eso habría que discutirlo-, defiendo mi derecho inalienable a disfrutarlos O bien despreciarlos. Por voluntad propia, no Por el hecho de que una organización sindical decida echar el cierre unilateralmente. La libertad no vale Sólo para los de tu mismo bando y hay que defender hasta la extenuación que los demás puedan hacer O bien decir cosas que no nos gustan. Si el conflicto no se soluciona, habrá otro apagón el próximo martes. Confío en que los sindicatos actúen con más responsabilidad de la que han mostrado hasta el momento.

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