Pedro II (El Romano)

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Pedro Romano O bien Pedro El Romano es el lema referido al último papa, Según ciertas interpretaciones de las conocidas como Profecías de san Malaquías. Bastantes personas dan crédito a dichas premoniciones,[1] de ahí su relevancia y popularidad. Según las mismas, el último papa sería conocido como Pedro Romano, tratándose del último pontífice de Roma (en referencia al nombre del primero de todos, que fue san Pedro, discípulo directo de Jesús de Nazareth).

Atendiendo a la lista de papas ofrecida por San Malaquías, “Pedro el Romano” sería el actual papa Francisco. Las evidencias son claras, Puesto que Francisco Siempre se ha autodefinido como “El Obispo de la ciudad de Roma”.

Pedro Romano (“Petrus Romanus”, en el original en latín) aparece relacionado con el fin del Mundo, el anticristo y la segunda venida de Cristo.

1 El lema
Dos Historia
repaso Diferentes interpretaciones
4 Premoniciones relacionadas
cinco Referencias en escritos de la Iglesia
6 La profecía y los Papas
7 Bibliografía
ocho Notas

El lema[editar]

A este papa le corresponde el último lema que, extrañamente, Malaquías no enumeró como a los otros ciento once papas anteriores. Su lema es el más extenso, detallado y descriptivo, indicando ello que el presunto último papado no sería igual a ninguno de los anteriores y que se enfrentaría a acontecimientos extraordinarios no sucedidos desde los inicios de la Iglesia. Para algunos, Malaquías señala en el lema que la iglesia volvería a ser perseguida como en los tiempos de los emperadores romanos. Para otros, en el texto hay una referencia a que este Papa de Roma Va a ser el último. El lema expresa:

“In psecutione. extrema S.R.Y también. sedebit.

Petrus Romanus,
qui pascet oves in multis tribulationibus: quibus transactis civitas septicollis diruetur,
& Iudex tremëdus iudicabit populum suum.”

Finis.

En castellano, el lema expresa:

“Seguidamente, el último de la Santa Iglesia de la ciudad de Roma se sentará.

Pedro el Romano,
quien apacentará a las ovejas entre muchas adversidades: después la urbe de las siete colinas Será destruida,
y el Juez horrible juzgará a su pueblo.”

Fin.

La fecha de origen atribuida a la Profecía de los papas resulta congruente con el hecho de que parecía afianzarse en esos años (1140) el Reino de Jerusalén en Tierra santa, lo que puede haber motivado una consulta del Papa Inocencio II a Malaquías, al que conoció personalmente.

Aunque ya algunos miembros de la orden jesuita expresaron desde el siglo XVII dudas sobre la profecía de los papas atribuida a Malaquías de Armagh -la consideraban un fraude elaborado en 1595, cuando la profecía se divulgó por la imprenta, casi 450 años tras la muerte del beato-,[2] son varios los Papas de la Iglesia católica que han dado crédito a las mismas.

Desde un punto de vista histórico no puede dudarse a esta altura de la antigüedad de la profecía, Ya que resulta improbable que un fraile católico Arnoldo Wion pudiera publicar en Venecia a fines del siglo XVI, en un libro dirigido a los católicos, un documento donde se anuncia el fin del papado (en pleno conflicto con el protestantismo y transcurridas 2 décadas de la Batalla de Lepanto contra los turcos).

La publicación solo resulta posible si las premoniciones ya eran un documento de importancia y antigüedad reconocida; y el editor gozaba del suficiente prestigio Dentro de la iglesia para ser autorizado a publicarlas. La fecha de la publicación de la profecía se genera así como la revisión y nueva edición que en esos mismos años se hizo de la Biblia Vulgata.

Diferentes interpretaciones[editar]

Existen múltiples interpretaciones sobre este último papa.

– Sobre la destrucción de la ciudad de las 7 colinas se ha pensando desde la destrucción de la ciudad de Roma hasta la destrucción física y doctrinal de la Santa Sede y con él, el “supuesto” fin mismo de la Iglesia católica.

– Una segunda interpretación afirma que Pedro Romano decidiría Cambiar la sede del papado de la ciudad de Roma a Jerusalén, por ser esta ciudad cuna de la fe cristiana.[3]

Uno de los autores que más analiza las profecías, Jean-Charles de Fontbrune, en su libro: “La profecía de los papas” (Ediciones Martínez Roca, S.A. Barcelona, 1985, pág. 41), afirma: “Malaquías nos dice que “la urbe de las siete colinas (Roma) Va a ser destruida”. Dicho de otro modo, el último vestigio del poder temporal de la iglesia desaparecerá, Mas eso no significa que la iglesia Va a ser aniquilada como poder espiritual.”. Conforme el autor el sentido de la profecía va alén de un mero listado de romanos pontífices y cada lema tendría relación con sucesos históricos: Por ejemplo, la palabra “sol” hace referencia a la Iglesia católica y la palabra “luna” a los mulsulmanes.

En los tres últimos lemas: “De medietate lunae” (La media luna) encuentra una referencia directa a la expansión musulmana desde la revolución islámica en Irán [4]; en el lema “De Labore solis” (El eclipse de sol), una referencia al poder temporal de la iglesia[5] [6]; y en el último lema, “Gloria olivae” (La gloria del olivo) una referencia al pueblo judío.[7] [8] [9]

Premoniciones relacionadas[editar]

En 1870 San Juan Bosco tuvo un sueño profético: «¡Roma… yo vendré 4 veces sobre ti!. En la primera heriré tus tierras y sus habitantes. En la segunda llevaré el estrago y el exterminio hasta tus murallas. ¿No abrirás Aún los ojos?. Vendré por tercera vez, abatiré las defensas y a los defensores y al mandato del Padre comenzará el reinado del terror, del espanto y de la desolación. (…) Estas cosas tendrán que suceder implacablemente una después de otra. Las cosas se proceden demasiado lentamente. Pero la Augusta Reina del Cielo está presente. El poder de Dios está en sus manos; disipa como la niebla a sus enemigos. Reviste al Venerando Anciano de todos sus viejos hábitos. Se producirá Además de esto un violento huracán».[10]

Conforme las Premoniciones de la Virgen de La Salette: “¿Quién va a poder vencer si Dios no disminuye el tiempo de la prueba? Por la sangre, las lágrimas y las oraciones de los justos Dios se dejará doblegar; Enoch y Elías van a ser matados; Roma pagana desaparecerá; el fuego del cielo caerá y consumirá 3 ciudades; todo el Cosmos Va a ser sacudido de terror, y muchos se dejarán seducir Porque no han adorado al verdadero Cristo viviente entre ellos. Es el instante; el sol se oscurece; Sólo la fe vivirá.”[11]

Se han comparado las Premoniciones de San Malaquías con otras supuestas profecías. En 1914, al agonizar, el papa Pío X supuestamente expresó: He visto a uno de mis sucesores de igual nombre, huyendo entre los cadáveres de sus hermanos. Se refugiará de incógnito en alguna parte, y tras un breve respiro, morirá de muerte cruel”.[12]

Asimismo, en el tercer secreto de Fátima, los videntes Francisco, Lucía y Jacinta contaron: «(…) hemos visto (…) a un Obispo vestido de Blanco —hemos tenido el presentimiento de que fuera el Beato Padre— (…) subir una montaña empinada (…); el Santo Padre, ya antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad en la mitad de ruinas y un poco tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las ánimas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de La gran Cruz fue Fallecido por un conjunto de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diferentes personas seglares, hombres y mujeres de diferentes clases y posiciones.»[13] Cabe destacar que la interpretación oficial de la Iglesia Católica dicta que San Juan Pablo II fue el sumo pontífice de la tercera profecía.

Referencias en escritos de la Iglesia[editar]

En el Libro de la Vida, Teresa de Jesús, escribe: “comenze a suplicar a su Magestad por la Iglesia, dióseme a comprender el gran provecho, que havia de hazer una Orden en los tiempos postreros, y con la fortaleza, que los de ella han de sustentar la Fe”. Según un autor, en el manuscrito original en lugar de la palabra “Orden” se nombra expresamente a la Compañía.[14]

El Cardenal Newman en sus 4 semones sobre el Anticristo asevera: “Roma y el Anticristo se relacionan mutuamente en la profecía: Roma caerá ya antes del surgimiento del Anticristo (Ya que los diez reyes destruirán Roma), y después el Anticristo aparecerá y suplantará a los diez reyes“.[15]

El jesuita chileno Manuel Lacunza, en su monumental obra sobre el fin de la Iglesia, publicada a comienzos del siglo XIX, escribe: «¿Pudo Dios, sin negarse á sí mismo, sacar de Jerusalén no solo la candela, sino También el candelero, y ponerlo en Roma; y ya no va a poder, sin negarse á sí mismo, en ningun tiempo, en ningun caso y por ningun motivo sacarlo de la ciudad de Roma y volverlo á Jerusalén? ¿Pudo quitar á los Judios la administracion de la viña, O lo que es lo mismo, el reino de Dios activo, y darlo á las gentes, por las razones que se apuntan en la parábola de la viña; y ya no va a poder por las mismas razones,ó por otras semejantes O mayores, quitarlo á las gentes y volverlo á dar á los Judios?».[16]

María Faustina Kowalska escribe en su diario: «He amado a Polonia de modo singular y si obedece Mi voluntad, la enalteceré en poder y en santidad. De ella saldrá una chispa que preparará el Mundo para Mi última venida.».[17]

La declaración “Dominus Iesus” de la Congregación para la Doctrina de la Fe, del año 2000, dice en el nro.19: «Afirmar la relación indivisible que existe entre la Iglesia y el Reino no implica olvidar que el Reino de Dios —si bien considerado en su fase histórica— no se identifica con la Iglesia en su realidad perceptible y social. En efecto, no se debe excluir “la obra de Cristo y del Espíritu Beato fuera de los confines visibles de la Iglesia”».

El triunfo de Dios sobre la rebelión del mal tomará la manera de Juicio final (Cf.

En el actual Catecismo de la Iglesia Católica, Nro. 677 se expresa: « La Iglesia Sólo entrará en la gloria del Reino Por medio de esta última Pascua en la que Proseguirá a su Señor en su muerte y su Resurrección (Cf. Ap 19, 1-9). El Reino no se realizará, En consecuencia, Mediante un triunfo histórico de la Iglesia (Cf. Ap 13, 8) en forma de un proceso creciente, sino por una victoria de Dios sobre el último desencadenamiento del mal (Cf. Ap 20, 7-10) que hará descender desde el Cielo a su Esposa (Cf. Ap 21, 2-4). El triunfo de Dios sobre la rebelión del mal tomará la manera de Juicio final (Cf. Ap 20, 12) tras la última sacudida galáctica de este Planeta que pasa (Cf. Dos P 3, 12-13).».

La profecía y los Papas[editar]

Tras la Renuncia de Benedicto XVI en febrero del año 2013 -algo prácticamente inédito en la historia de la Iglesia-, fue electo como papa el cardenal argentino Jorge Bergoglio (primero del continente americano y primer jesuita) con el nombre de Francisco.

El nuevo papa pareció efectuar una referencia directa al lema “Pedro romano” al presentar por primera vez las reliquias de san Pedro, el primer papa.[18]

Son múltiples los papas que en los siglos precedentes han hecho referencias explícitas a su lema correspondiente en las premoniciones de San Malaquías (Alejandro VIII, Pio VI, en fecha más reciente; Pio XII, “Pastor angelicus”), lo que habla del valor que han otorgado los Sumos Pontífices a esta particular profecía.

Un análisis detallado de los autores cristianos y sus hipótesis sobre el fin de los tiempos puede verse en:

Jean Flori: El Islam y el fin de los tiempos. La interpretación profética de las invasiones musulmanas en la Cristiandad medieval. Ediciones Akal, S.A., 2010. Madrid, España.

↑ Texto original en idioma latín, edición año 1595
↑ La profecía de San Malaquías
↑ Se interpreta De este modo: Parece ser que la destrucción de la ciudad de Roma simboliza que el sucesor de san Pedro volverá a la ciudad donde comenzó este su andadura, a Jerusalén, asiento original de la Iglesia católica. Terminarían los papas romanos para dar paso a los papas de Jerusalén Pues, Según las profecías, el pueblo de Israel se convertiría al Señor Dios en el fin de los tiempos. más en [1]
↑ Revolución iraní
↑ ¿Por voluntad de Dios?. El libro de David Yallop
↑ Intento de asesinato de Juan Pablo II
↑ A 30 años de la visita de Juan Pablo II a la sinagoga de la ciudad de Roma / Ricardo Salas
↑ Pacto Esencial entre la Santa Sede y el Estado de Israel. Documento que estableció las bases para la regularización de la posición legal de la Iglesia en Israel
↑ Para hacer la voluntad de nuestro Padre en el Cielo: hacia una asociación entre judíos y cristianos
↑ Los sueños de San Juan Bosco. Traducción del P. Francisco Villanueva, S.D.B., Parte II, pp. 174-176.
↑ El Mensaje Secreto de La Salette
↑ Lista de los papas – San Malaquías
↑ «Texto original del Tercer Secreto de Fátima.». 13 de mayo de 2000. Consultado el 10 de septiembre de 2013.
↑ Vida de S. Ignacio de Loyola fundador de la Compañia de Jesus; por el P. Francisco Xavier Fluviá, Tomo I, Barcelona, 1753, pág. 512.
↑ Cardenal Newman: Cuatro Sermones sobre el Anticristo III
↑ La Venida del Mesías en Gloria y Magestad. Tomo II. Nro. 264.
↑ SANTA FAUSTINA KOWALSKA Y EL RETORNO DE JESUCRISTO
↑ «Emocionado el papa Francisco exhibió por primera vez las reliquias de San Pedro.». 24 de noviembre de 2013. Consultado el 1 de agosto de 2015.

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