Placa Conmemorativa En Antelope

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Placa Conmemorativa En Antelope

El caballero que mira fijamente a la cámara de la policía en esta foto de 1985 es Chandra Mohan Jain, Así conocido al nacer en 1931 que pronto se hizo llamar Acharya Rajneesh, más conocido Entonces veinte años como Bhagwan Shree Rajneesh O bien «el gurú de los Rolls Royce», y brevemente (cuando afirmó ser la reencarnación de Buda) como Rajneesh Gautaman the Buddha. Si estos nombres no le dicen nada a usted, Quizá sí ha oído el último de los muchos alias que utilizó este calenturiento y ambicioso truhán: Osho®. Aparte de ser su último nombre, Osho® es Hoy una marca registrada del «círculo interior» de su secta, los 21 herederos seleccionados personalmente por él, dirigidos por Swami Prem Jayesh (originalmente Michael William O bien’Byrne, de Canadá, quien Cuando menos hasta hace poco tenía prohibida la entrada en la India), que mantienen un fructífero negocio con los libros Y también ideas cambiantes de Rajneesh, centros vacacionales «de meditación», ocho sabores de meditación para usted y diferentes productos y servicios adicionales, incluido un alucinante «tarot zen Osho®» y una «multiversidad» en Pune, India, para aprender a meditar y conocer las «ciencias esotéricas» entre otras cosas.

Rajneesh/Osho conduciendo uno de sus muchos Rolls Royce
en Rajneeshpuram, Oregon, en 1982, para recibir la
adoración de sus adeptos y permitirles la gloria de verlo
a través del cristal. (Foto © 2003 Samvado Gunnar Kossatz,
vía Wikimedia Commons)

El «Osho®» que ahora se promueve en la T.V. española como «místico contemporáneo» O algo De esta forma no fue sino uno más de los muchos gurús O maestros indostanos que aterrizaron sobre la ingenuidad hippie de occidente en los años 70-80, a grupas del Maharishi Mahesh Yogui. A Rajneesh ya acudían occidentales en busca de «iluminación» desde mediados de los 70, como un producto diferenciado de su competencia. Lo que lo hizo singular es que, A diferencia de otros de su misma profesión, a Rajneesh le costaba muchísimo trabajo fingir ese ascetismo superior, ese desprendimiento de lo terrenal que tan bien simulaban el Maharishi O bien Su Divina Gracia Swami Bhaktivedanta Prabhupada, fundador de los Hare Krishnas. No, a Rajneesh le gustaban las mujeres guapas, el dinero a espuertas y los autos lujosos, en particular los de la marca Rolls Royce. Su pequeña manía por estos autos lo llevó a ser propietario de 93 de ellos. Su otra afición lo hizo crear una versión propia y aumentada del tantrismo hinduísta que permitía todo tipo de actos sexuales a gusto del Maestro. En resumen, convirtió sus terrenales y bastos gustos de ciudadano de a pie en una «filosofía» del «materialismo es bueno» prefigurando un tanto al Michael Douglas de «la avaricia es buena» en la película Wall Street, Mas con túnicas e incienso.

Como es lógico, no es en lo más mínimo criticable que uno disfrute el sexo Mientras no viole la ley, y tampoco lo es que se compre Rolls Royces si lo hace con dinero bien habido y no viola la ley (y mejor si no explota a absolutamente nadie para lograr el dinero). Mas conseguir todo eso con el rollo místico y presentándose alternativamente como un superhombre, un dios, un Buda y un Profesor espiritual ya no parece tan honesto. Y menos cuando usted viola la ley muy seguido y acaba como el caballero de la foto. Menos honesto es También que sus «ideas» fueran Todas y cada una recicladas de otros autores, y que sus libros, Conforme confesión de sus seguidores, fueran habitualmente escritos por mujeres de su ambiente más cercano, su harén, Puesto que. Tampoco tiene alta puntuación de honestidad no Abonar impuestos O bien defender el sexo incestuoso y el sexo con menores de edad, cosas que Según sus seguidores hallaba natural y recomendable. Y tampoco es Precisamente honesto tener a unos seguidores espirituales a los que se explota vilmente para obtener una fortuna económica manteniéndolos en condiciones de vida poco recomendables.

Nacido en 1931, Rajneesh se dedicó prácticamente su vida a ser gurú O bien «Maestro», consiguiendo una gran cantidad de seguidores en la India y algunos en los Estados Unidos. Dicho de otro modo, no trabajó un solo día de su vida, lo cual lo convierte en la envidia de más de cuatro. Su manejo del tema de ser gurú y vivir de los seguidores Siempre fue pragmático, y Siempre y en todo momento buscó el apoyo de una mercadotecnia adecuada para llegar a más seguidores, con lo que sus enseñanzas eran bastante «flexibles», O bien de quita y pon: lo que enseñaba el día de ayer podía negarlo El día de hoy si convenía. Igual afirmaba que se iban a acabar las guerras que, en el momento en que una firma de relaciones públicas le afirmó que las profecías apocalípticas tenían mucho rating entre los seguidores profesionales, predijo guerras y atrocidades. Y cuando lo atrapaban cometiendo alguna barbaridad, acostándose con una O más adeptas, consumiendo valium y óxido nitroso «para llenar un dirigible», afirma un exadepto (múltiples ex-seguidores aseguran que era adicto a los dos) O bien tomando por asalto un pueblo, lo hacía amparándose en el «tantra» O en algún ente espiritual inventado ad hoc esa mañana.

Pero Rajneesh era muy, muy simpático y convincente, y parecía honesto, con lo que Jamás le faltaron seguidores. Su «sabiduría» se puede calcular con sus afirmaciones como «India no precisa alta tecnología», «en el año 2000 se habrán terminado Todas y cada una de las guerras» O sus profetizadas guerras que tampoco ocurrieron. Como fuera, su simpatía, su defensa del placer sexual y del materialismo y una vena cínica y pícara le ayudaron a recorrer el camino al estrellato mediático y a una fortuna cuyos alcances Todavía no son del todo conocidos.

Hasta que se ahogó en su pantano de cuentos.

Las fuerzas de seguridad de Rajneesh practicando en el rancho
Rajneesh. (Foto de The Oregonian, de su serie sobre la
invasión de Rajneesh. Fair Use Policy.)

Verá usted, en 1981, los seguidores estadounidenses de Rajneesh-Osho® compraron un rancho de veintiseis mil hectáreas en los condados de Wasco y Jefferson, estado de Oregon, en Estados Unidos, afirmando que querían hacer una comuna agrícola muy pastoril y mona. El lugar pasó a llamarse «Rancho Rajneesh», se empezó a construir en él una ciudad en la que llegaron a vivir 3.000 de los seguidores de Rajneesh (los llamados «sannyasins») y a él llegó a mediados de año el gurú en persona, que llevaba un tiempo en los Estados Unidos. Al parecer, el revuelo formado en la tranquila zona y en el cercano pueblo de Antelope hizo que cuando Rajneesh solicitó una extensión de su visado, las autoridades decidieran investigarlo. 2 Problemas se hicieron evidentes, Conforme cuentan los registros del sheriff de Wasco: una serie de matrimonios sospechosos entre seguidores estadounidenses y seguidores de otros países que parecían destinados Sólo a conseguir la estancia legal de los sannyasins extranjeros (simples bodas de conveniencia) y el hecho de que la mudanza del señor Rajneesh de la India al país del dólar parecía estar relacionada con el hecho de que el caballero le debía al gobierno de la India unos 6 millones de dólares en impuestos, cantidad que, inexplicablemente, no parecía dispuesto a Pagar.

Para 1982, los seguidores del Rancho Rajneesh eran ya suficientes como para tomar por asalto la ciudad de Antelope. En una elección que convocaron en abril, ganó la propuesta de cambiarle de nombre a la ciudad por el de Rajneesh, incorporando como pueblo al rancho, ahora llamado Rajneeshpuram, y empezaron a exigir información y apoyo en dinero público para sus actividades ante la furia de los residentes originales. En 1983, los visitantes externos a la comuna de Rajneesh, como el sociólogo Lewis F. Carter, que escribió una investigación científico sobre la comunidad en la revista Contemporary Sociology en 1991, detectaron en la comuna el autoritarismo y la búsqueda del «control total» propias de las sectas, lo cual Asimismo era evidente en el interés fundamental por que la comuna produjera dinero para satisfacer los caprichos del «dios viviente». A lo que hay que sumar que Rajneesh se paseaba Siempre rodeado de guardias armados, habiendo aprovechado su fortuna para hacerse su propio pequeño ejército de incondicionales con armas de guerra, En muchas ocasiones para mantener a raya a los exaccionados «fieles».

El capítulo más «mondo cane» de esta historia Aún estaba por escribirse. Las tensiones entre los residentes «de Siempre» y los advenedizos adeptos de Rajneesh llevaron a que estos últimos acumularan un importante arsenal Mientras que Osho® predecía que el SIDA mataría a Todas las personas del Planeta excepto a los de su comuna. Hubo un intento de asesinato del médico de Rajneesh y del fiscal de distrito del condado de Jefferson, el saqueo Y también incendio de la oficina de planificación del condado de Wasco y escuchas telefónicas y con micrófonos Dentro de la comuna. En el colmo de lo bizarro, los seguidores del gurú cultivaron bacteria de salmonella y la esparcieron en bares de ensaladas de 1o restaurantes de The Dalles, en Wasco, afectando a más de 700 personas, con lo que esperaban poder influir en las elecciones de la comisión del condado inhabilitando a los votantes locales, en lo que Hoy se considera, sencillamente, el primer ataque bioterrorista moderno, y un aviso de ataques de otras sectas, como la de Shoko Asahara y su ataque al metro de Tokio con gas sarin . Rajneesh culpó de todo a su secretaria y buscó una salida a lo que se convertía en un averno jurídico y mediático, entre otras muchas cosas devolviéndole su nombre original al pueblo de Antelope. Mas no tuvo éxito, de modo que tomó a algunos de sus seguidores, subió a su jet privado y trató de huir, Mas la oficina de inmigración y naturalización lo detuvo lo devolvió a Oregon, donde le tomaron la instantánea que abre esta entrada y lo llevó a juicio, acordando con él no sentenciarlo a una pena de prisión si abandonaba el país y se declaraba culpable de violar las leyes de inmigración. Fiel a su autoimagen, Rajneesh, en prisión, exigió una atención conveniente a su estatus superior: comida singular y un trono.

Rajneesh volvió a la India, dejando atrás a sus seguidores, múltiples de los que, en particular mujeres dirigentes, fueron a juicio y resultaron condenados por los intentos de asesinato mencionados, el ataque con salmonella y el fraude migratorio. Mientras ellos pasaban a ocupar una celda en Oregon (su secretaria, Sheela, que solía pasearse armada, fue condenada a 20 años en 1986), Rajneesh recorría veintiuno países en su jet privado: lo expulsaron de Grecia, pasó por España, anduvo en Uruguay (donde se cambió el nombre a Osho®), visitó Jamaica y volvió a Poona, India, donde por último murió en 1990.

Pero sus enseñanzas viven… No las del misticismo blanducho y simple de esperar de «iluminación interna», sino las de De qué forma armar una comuna con extranjeros. En abril de este año se informó que las autoridades australianas están investigando a la empresa de Osho® Melaleuca Properties Por el hecho de que, además de enfrentamientos con Byron Shire, donde están ubicados, hay acusaciones de bodas de conveniencia para llevar a Australia a Numerosos sannyasins de otros países, repitiendo El día de hoy los acontecimientos de hace más de 20 años en Oregon.

Placa conmemorativa en Antelope.
(Foto GFDL de TravisL, vía Wikimedia Commons)

Por cierto, existe en Antelope, Oregon, una placa conmemorativa de la resistencia del pueblo contra «la invasión y ocupación de Rajneesh de 1981-1985». Sin duda el gurú dejó su huella en el pueblo, El día de hoy de unos 60 habitantes.

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