SPIDER-MAN: Homecoming ▸7 Julio▸ – Página 973 – Cine Y Televisión – Foro Meristation

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En realidad solo has escrito ese mensaje para poner a Garfield, JC, admitelo.

Tu amor incondicional por ese despropósito de Peter Parker supera las barreras de los post.

A ver, te explico Por qué razón Garfield ha sido un buen Spiderman.

En muchas situaciones cotidianas la palabra peso continúa siendo usada pensando en otra cosa, en la masa que tiene un objeto. Cuando una persona afirma que pesa 78 kilos, está hablando incorrectamente Pues el kilogramo no es una unidad de peso sino más bien de masa, Si bien todo el Mundo entiende el lenguaje rutinario con sus imprecisiones. En verdad, si esa misma persona dijera que su peso es de 764 newtons muchos de nosotros pensaríamos que anda mal de la cabeza.

Por consiguiente, Mientras que la masa es la magnitud que cuantifica la cantidad de materia que un cuerpo contiene, el peso es la medida de la fuerza gravitatoria actuando sobre un objeto. Al fin y al cabo, una masa cualquiera es una cierta cantidad de átomos, muchísimos átomos con toda seguridad. A modo de curiosidad, una persona de 70 kg de masa tendría, aproximadamente, unos 3’41 x 1028 protones; Más o menos la misma cantidad de electrones y unos 7’76 x 1027 neutrones, eso hace una cantidad de más de 75.960 cuatrillones de partículas. Así, en terminante, somos una cantidad ingente de partículas unidas por diferentes fuerzas de atracción.

La unidad de masa, en el Sistema Internacional de Unidades, es el kilogramo (kg), que como hemos señalado, no debe confundirse con el peso, que es una fuerza. La unidad de peso, como fuerza que es, en el Sistema Internacional de Unidades es el Newton (N) (en unidades fundamentales viene dado en kg·m/s²).

Esta fuerza se obtiene de la aplicación de la Ley de la Gravitación de Newton, que hemos convocado en otras entradas, y que nos deja calcular la magnitud de la fuerza gravitatoria (F) que cada cuerpo ejercita sobre el otro. Donde:

G = Incesante Gravitacional
m1 = masa del cuerpo 1
m2 = masa del cuerpo Dos
r = distancia que aparta a los Dos cuerpos

Así pues, el peso de un cuerpo viene dado por la fórmula P = m·g, siendo g la aceleración proporcionada por la fuerza de la gravedad que actúa, y que puede obtenerse de la fórmula anterior, sin más que eliminando la masa propia, y manteniendo solamente la que crea la atracción. El peso de un cuerpo dependerá, Pues, de la fuerza de la gravedad que actúa, por unidad de masa, en el punto donde esté ubicado este cuerpo, Con lo que si podemos calcular esta fuerza sabemos lo que pesa.

Realmente, dado que la intensidad de la fuerza gravitatoria varía Según la posición de ese cuerpo, el peso dependerá de la ubicación del mismo, y Por consiguiente no pesará lo mismo en un sitio que en otro. Por servirnos de un ejemplo en puntos distintos de la Tierra O bien, con mayor diferencia, no pesará lo mismo en la Luna que en la Tierra.

En nuestro planeta, la distinción entre masa y peso no es tan esencial para muchos acontencimientos prácticos Pues, con una razonable aproximación, la intensidad de la gravedad es la misma en casi toda la superficie terrestre (en los polos es igual a 9’83 m/s², en la línea ecuatorial es igual a 9’79 m/s² y en latitud de 45° es igual a 9’8 m/s²). De Todas formas de lo precedente se desprende que pesaremos algo más en los polos que en el ecuador, pesaremos algo más en una playa que en lo alto de una montaña (allí la gravedad es más fuerte).

Por consiguiente, cerca de la superficie de la Tierra la aceleración de la gravedad es aproximadamente constante lo que quiere decir que el peso de un objeto material es proporcional a su masa. Verdaderamente, dado que la intensidad de la fuerza gravitatoria varía Según la posición el peso depende de la ubicación y si no se especifica lo contrario, se entiende que se trata del peso provocado por una intensidad de la gravedad definida como normal, de valor 9,81 m/s². Al estado en el que un cuerpo tiene peso nulo, se le llama ingravidez.

En cualquier campo gravitacional, la fuerza gravitatoria que actúa sobre un objeto (su peso) es proporcional a su masa. De este modo, si un objeto X es 10 veces más pesado que un objeto Y, entonces la masa del objeto X es diez veces mayor que la del objeto Y. Esto implica que la masa de un objeto puede ser medida indirectamente por su peso.

¿Cuánto pesamos en otras unas partes del Universo?

Si un astronauta tuviera que aterrizar en otro planeta, antes tendría que calcular cuál es la gravedad del mismo, Pues en caso contrario nos podríamos llevar sorpresas bastantes desagradables. Pensemos en un planeta con una fuerza gravitatoria doble que la del planeta Tierra, esto supondría duplicar su peso, es tal y como si al desplazarse su cuerpo llevara encima a una persona de su misma envergadura. Lógicamente el ahínco sería tremendo Pues su estructura corporal (músculos y huesos) no están preparados para soportarlo. Imaginemos ahora que esta fuerza es 3, 4, 5… veces superior a la terrestre, supondría la muerte instantánea de nuestro pobre astronauta.

En la página del Proyecto Celestia, realizamos un pequeño flash para calcular el peso en otros cuerpos del Universo.

Y Acá podemos ver una tabla donde aparece el tamaño y la masa de ciertos cuerpos celestes, nótese en particular los valores de una enana blanca O una estrella de neutrones:

Planeta

Radio (km.)

Masa (Kg)

Gravedad (m/s2)

Gravedad/Tierra

Peso (kg)

Tierra

6.370

5,97E+24

9,83

1

cien

Luna

1.739

7,35E+veintidos

1,sesenta y dos

0,diecisiete

16,6

Mercurio

2.Cuatrocientos treinta y tres

3,3E+23

38,1

Venus

6.045

4,87E+24

8,ochenta y nueve

90,nueve

Marte

3.395

6,42E+23

3,setenta y dos

0,38

38,0

Júpiter

71.492

1,9E+veintisiete

24,ochenta

2,54

253,6

Saturno

60.Ciento noventa y siete

5,69E+veintiseis

10,48

1,07

107,1

25.559

8,69E+veinticinco

8,87

0,91

90,siete

24.716

1E+26

10,noventa y tres

1,12

111,7

Pluton

1.151

1,29E+veintidos

0,sesenta y cinco

0,07

6,seis

Sol

696.000

1,99E+30

274

28,02

2.802

Enana blanca

1.720

5,65E+veintinueve

12.746.648

1.303.Trescientos treinta y ocho

130.333.819

Estrella de neutrones

10

2,07E+30

1,37824E+doce

140.924.214.724

14.092.421.472.Trescientos noventa y tres

Phobos

11,1

1,07E+dieciseis

0,005796185

0,00059

59 gramos

Deimos

6,ojeada

2,24E+quince

0,003773516

0,00039

39 gramos

Curiosidad: ¿Cuánto pesa un astronauta en la ISS? En la T.V. los vemos flotar, Entonces semeja que no pesan. ¿Es Verdaderamente Así?

Puesto que Asimismo podemos calcular, Conforme a la Ley de la Gravedad, el peso de un astronauta de ochenta Kg. en la estación Internacional (ISS). La masa de la Tierra es la misma 5’97 · 1024 Kg, Pero ahora la distancia del astronauta al centro de la Tierra cambia ligeramente, Pues ya no es Sólo el radio terrestre, sino hay que sumarle la distancia de la ISS a la superficie de exactamente la misma, que son unos trescientos cuarenta Km; la distancia media de la órbita. Curiosamente, obtenemos que el peso del astronauta sería de 72 Kg, un poco menor que en la superficie terrestre, Mas no 0. O sea, no hay una situación de ingravidez, lo cual nos choca con las imágenes que nos muestran en televisión donde vemos a los astronautas flotar en el espacio en el interior de la ISS.

¿Significa eso, Quizá, que no están en ausencia de gravedad? Pues Exactamente eso es lo que significa, que no. No lo están.

El fenómeno de flotar en ese caso no se debe a que carezcan de peso, sino más bien a que están en una situación de caída libre. Están cayendo cara la Tierra a exactamente la misma velocidad que la estación, como ocurre con los paracaidistas al lanzarse del avión, que flotan en relación unos con otros, Mas que están cayendo cara la Tierra. Es un fenómeno curioso, que se presenta En ocasiones como ausencia de gravedad, Pero que no es Precisamente lo mismo, Si bien son fenómenos indistinguibles para un observador interno.

Este estudio se ocupa del complejo fenómeno de la Nueva Era (New Age), que influye en Abundantes aspectos de la cultura contemporánea.

El estudio es un informe temporal. Es el fruto de la reflexión común del Conjunto de Trabajo sobre Nuevos Movimientos Religiosos, compuesto por miembros de diferentes dicasterios de la Santa Sede: los Consejos Pontificios de la Cultura y para el Diálogo Interreligioso, que son los redactores primordiales de este proyecto; la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.

Estas reflexiones van dirigidas principalmente a los encargados de la labor pastoral A fin de que puedan explicar Exactamente en qué difiere el movimiento Nueva Era de la fe cristiana. El estudio invita a los lectores a tomar en consideración la sed espiritual de bastantes personas de nuestro tiempo, que la espiritualidad de la Nueva Era trata de colmar. Es preciso reconocer que el atractivo que ejercita la religiosidad de la Nueva Era sobre algunos cristianos puede deberse en parte a una falta de atención seria por una parte de las propias comunidades cristianas con respecto a temas que, Realmente, son elementos integrantes de la síntesis católica. Tales son, Por poner un ejemplo, la importancia de la dimensión espiritual del hombre, integrada en el conjunto de su existencia, la busca del sentido de la vida, la vinculación entre los humanos y el resto de la creación, el deseo de una transformación personal y social, y el rechazo de una visión racionalista y materialista de la humanidad.

La presente publicación subraya la importancia de comprender la Nueva Era como corriente cultural, Como la necesidad de que los católicos comprendan la genuina doctrina y espiritualidad católicas para valorar adecuadamente los temas de la Nueva Era. Los 2 primeros capítulos presentan la Nueva Era como una tendencia cultural multifacética y proponen un análisis de los fundamentos básicos de las ideas transmitidas en dicho contexto. A partir del tercer capítulo se ofrecen ciertas indicaciones para el estudio de la Nueva Era, comparándola con el mensaje cristiano. Asimismo, se ofrecen También ciertas sugerencias de carácter pastoral.

Quienes deseen profundizar en el estudio de la Nueva Era encontrarán referencias útiles en los apéndices. Es de esperar que esta obra proporcione un estímulo para ulteriores estudios, adaptados a los diferentes contextos culturales. Su objetivo consiste en fomentar el discernimiento de quienes procuran puntos de referencia sólidos para una vida más plena. Estamos convencidos de que en la busca de muchos de nuestros contemporáneos se puede descubrir una genuina sed de Dios. Como afirmó el Papa Juan Pablo II a un conjunto de obispos de Estados Unidos: « Los pastores deben preguntarse honestamente si han prestado suficiente atención a la sed del corazón humano en busca del “agua viva” que solo puede dar Cristo nuestro Redentor (cf. Jn 3, 7-13) ». Lo mismo que él, queremos apoyarnos « en la novedad perenne del mensaje evangélico y en su capacidad para transformar y renovar a quienes lo aceptan » (AAS 864, 330).

1 ¿QUÉ Género de REFLEXIÓN?

Las siguientes reflexiones tienen por objeto orientar a los encargados de la predicación del Evangelio y de la enseñanza en la Iglesia, en todos y cada uno de los niveles. Este documento no pretende proporcionar un conjunto pormenorizado de Contestaciones a las múltiples cuestiones suscitadas por la Nueva Era O bien por otros indicios contemporáneos de la perenne búsqueda humana de Felicidad, sentido y salvación. Es una invitación a entender la Nueva Era y a entablar un diálogo con quienes se ven influidos por sus ideas. El documento ayuda a los agentes de pastoral a entender la espiritualidad de la Nueva Era y a contestar a exactamente la misma, ilustrando los puntos donde dicha espiritualidad contrasta con la fe católica y refutando las posturas propugnadas por los pensadores de la Nueva Era en oposición a la fe cristiana. En realidad, lo que se exige a los cristianos es, ante todo y sobre todo, estar fundamentados firmemente en su fe. Sobre esta sólida base, pueden construir una vida que responda positivamente a la invitación de la primera carta de san Pedro: « Si alguien os pide explicaciones de vuestra esperanza, estad dispuestos a defenderla, Pero con modestia y respeto, con buena conciencia » (1 Pt 3, 15s).

1.1. ¿Por qué ahora?

El comienzo del tercer milenio no Solo llega 2 mil años después del nacimiento de Cristo, sino Asimismo en una época en que los astrólogos creen que la Era de Piscis -conocida para ellos como la era cristiana- está tocando a su fin. Estas reflexiones se refieren a la Nueva Era, que recibe su nombre de la inminente Era astrológica de Acuario. La Nueva Era es uno de los muchos intentos de dar sentido a este momento histórico con que la cultura (Especialmente la occidental) se ve bombardeada. Resulta bastante difícil ver con claridad qué hay de compatible Y también incompatible En comparación con mensaje cristiano. De ahí que parece que es este el instante oportuno para ofrecer una valoración cristiana del pensamiento de la Nueva Era y del movimiento de la Nueva Era como conjunto.

Se ha dicho, y con razón, que en estos días muchas personas vacilan entre la certidumbre y la inseguridad, Especialmente en lo que se refiere a su identidad.1 Algunos afirman que la religión cristiana es patriarcal y autoritaria, que las instituciones políticas son incapaces de progresar el Planeta y que la medicina tradicional (alopática) es sencillamente incapaz de curar eficazmente a las personas. El hecho de que lo que en otros tiempos eran elementos centrales de la sociedad se perciban En nuestros días como indignos de confianza O carentes de auténtica autoridad, ha creado un clima en el que las personas dirigen su mirada hacia el interior, hacía sí mismas, en busca de sentido y de fuerza. Hay También una búsqueda de instituciones alternativas que se espera puedan contestar a sus necesidades más profundas. La vida caótica y desestructurada de las comunidades alternativas de los años setenta ha ido dando paso a una busca de disciplina y de estructuras, que son meridianamente los elementos clave de los movimientos « místicos » inmensamente populares. La Nueva Era resulta atractiva sobre todo Porque mucho de lo que ofrece sacia el apetito que con cierta frecuencia las instituciones oficiales dejan insatisfecha.

Aunque una gran parte de la Nueva Era es una reacción frente a la cultura contemporánea, en muchos aspectos se revela hija de esa misma cultura. El Renacimiento y la Reforma han configurado el individuo occidental moderno, que no se siente agobiado por cargas externas, como la autoridad meramente extrínseca y la tradición. Hay muchos que sienten cada vez menos la necesidad de « pertenecer » a las instituciones (pese a lo que, la soledad prosigue siendo en gran medida un azote de la vida moderna), y no se inclinan a dar a las opiniones « oficiales » mayor valor que a las suyas propias. Con este culto a la humanidad, la religión se interioriza, De manera que se marcha preparando el terreno para una celebración de la sacralidad del yo. De ahí que la Nueva Era comparte muchos de los valores que propugnan la cultura de la empresa y el « evangelio de la prosperidad » (de los que se hablará más adelante: sección 2.4), así como la cultura del consumidor, cuyo influjo puede verse claramente en el número cada vez mayor de personas que aseveran que es posible conciliar el cristianismo y la Nueva Era, aceptando lo que les semeja mejor de uno y otra.Dos Vale la pena rememorar que las desviaciones en el seno del cristianismo También han superado el teísmo tradicional, al aceptar una vuelta unilateral al Yo, lo que favorecería esta fusión de enfoques diferentes. Lo que importa indicar es que, en ciertas prácticas de la Nueva Era, Dios queda reducido a una prolongación del progreso del individuo.

Mas, y Aquí se halla la cuestión central, ¿

La Nueva Era atrae a personas imbuidas de los valores de la cultura moderna. La libertad, la autenticidad, la autosuficiencia y otras cosas por el estilo se consideran sagradas. Atrae a quienes tienen Inconvenientes con estructuras de tipo patriarcal. « No requiere más fe O bien más creencia que la necesaria para ir al cine »,interpretación y No obstante pretende saciar el apetito espiritual del hombre. Mas, y Aquí se halla la cuestión central, ¿qué se entiende Exactamente por espiritualidad en el entorno de la Nueva Era? La contestación es clave para desentrañar algunas de las diferencias entre la tradición cristiana y gran parte de lo que puede llamarse Nueva Era. Algunas versiones de la Nueva Era dominan las fuerzas de la naturaleza y buscan comunicarse con otros mundos para descubrir el destino de los individuos, para ayudarles a sintonizar con la frecuencia conveniente y sacar el máximo partido de sí y de sus circunstancias. En la mayor parte de los casos, resulta totalmente fatalista. El cristianismo, por su parte, es una invitación a dirigir la mirada cara el exterior, más allí, al « nuevo adviento » del Dios que nos llama a vivir el diálogo del amor.4

1.2. En la era de las comunicaciones

La revolución tecnológica de las comunicaciones en los últimos años ha provocado una situación absolutamente nueva. La facilidad y la velocidad con que Hoy podemos comunicarnos es una de las razones por las que la Nueva Era ha atraído la atención de personas de Todas las edades y ambientes. Muchos cristianos, Sin embargo, no están seguros de qué es Realmente. Internet, en particular, ha adquirido un enorme influjo, Especialmente en los jóvenes, que lo consideran un medio agradable y fascinante para obtener información. Mas sobre Abundantes aspectos de la religión es un vehículo superficial de desinformación: no todo cuanto se presenta con la etiqueta de « cristiano » O bien « católico » es de fiar, ni refleja la doctrina de la Iglesia Católica. Al tiempo, hay una notable expansión de las fuentes de la Nueva Era que van desde cosas serias a lo ridículo. Las personas necesitan, más Todavía, tienen derecho a una información fidedigna sobre las diferencias entre el cristianismo y la Nueva Era.

1.3. Contexto cultural

Cuando se examinan muchas de las tradiciones de la Nueva Era, en seguida aparece claro que, Realmente, es poco que hay de lo nuevo en la Nueva Era. El nombre parece haberse difundido A través de los rosacruces y la francmasonería, en tiempos de las revoluciones francesa y americana. Sin embargo, la realidad que denota es una variante contemporánea del esoterismo occidental, que se remonta a los conjuntos gnósticos surgidos en los primeros tiempos del cristianismo y que se afianzaron en temporada de la Reforma en Europa. Este gnosticismo se fue desarrollando así como las nuevas visiones científicas del Planeta y adquirió una justificación racional Durante los siglos XVIII y XIX. Implicaba un progresivo rechazo del Dios personal y se fue centrando en otras entidades que en el cristianismo tradicional figuraban como intermediarias entre Dios y la humanidad, con adaptaciones cada vez más originales de exactamente las mismas, e incluso añadiendo otras. Una poderosa corriente de la cultura occidental moderna que ha contribuido a difundir las ideas de la Nueva Era es la aceptación general de la teoría evolucionista de Darwin. Esto, junto con una atención centrada en los poderes O bien fuerzas espirituales ocultas de la naturaleza, ha sido la columna vertebral de lo que El día de hoy se conoce como teoría de la Nueva Era. Realmente, si la Nueva Era ha alcanzado un notable grado de aceptación ha sido Por el hecho de que la cosmovisión en que se basa ya estaba ampliamente aceptada. El terreno estaba bien preparado por el crecimiento y la difusión del relativismo, junto con una antipatía O indiferencia cara la fe cristiana. Ha habido, Además de esto, un vivo debate acerca de si, y En qué medida, se puede calificar la Nueva Era como un fenómeno posmoderno. La existencia misma del pensamiento y la práctica de la Nueva Era, así como su vitalidad, dan testimonio del insaciable anhelo del espíritu humano en pos de la trascendencia y del sentido religioso, algo que no es Solo un fenómeno cultural contemporáneo, sino que ya se manifestaba en el Planeta viejo, tanto cristiano como pagano.

1.4. La Nueva Era y la fe católica

Incluso cuando se pueda aceptar que la religiosidad de la Nueva Era en cierto modo responde al legítimo anhelo espiritual de la naturaleza humana, es preciso reconocer que tales intentos se oponen a la revelación cristiana. En la cultura occidental en particular, es realmente fuerte el atractivo de los enfoques « alternativos » a la espiritualidad. Por otro lado, entre los católicos mismos, Aun en casas de retiro, seminarios y centros de formación para religiosos, se han popularizado nuevas formas de afirmación psicológica del individuo. Al mismo tiempo, hay una nostalgia y una curiosidad crecientes por la sabiduría y los rituales de antaño, lo cual explica en parte el notable aumento de la popularidad del esoterismo y del gnosticismo. Muchos se sienten Especialmente atraídos Por lo que se conoce -adecuadamente O no- como « espiritualidad » celta,5 O por las religiones de los pueblos viejos. Los libros y cursos sobre espiritualidad O bien sobre religiones antiguas u orientales son un negocio floreciente y habitualmente reciben el apelativo de « Nueva Era » por razones de carácter comercial. Pero los vínculos con dichas religiones no Siempre están claros. En verdad, frecuentemente se niegan.

Un discernimiento cristiano conveniente del pensamiento y de la práctica de la Nueva Era no puede dejar de reconocer que, como el gnosticismo de los siglos II y III, esta representa una suerte de compendio de posturas que la Iglesia ha identificado como heterodoxas. Juan Pablo II ha alertado Respecto al « renacimiento de las antiguas ideas gnósticas en la manera de la llamada New Age. No debemos engañarnos pensando que ese movimiento pueda llevar a una renovación de la religión. Es solamente un nuevo modo de practicar la gnosis, O sea, esa postura del espíritu que, en nombre de un profundo conocimiento de Dios, termina por tergiversar Su Palabra sustituyéndola por palabras que son solamente humanas. La gnosis no ha desaparecido Nunca del campo del cristianismo, sino que ha convivido Siempre y en todo momento con él, En ocasiones bajo la forma de corrientes filosóficas, más a menudo con modalidades religiosas O bien pararreligiosas, con una decidida Si bien A veces no declarada divergencia con lo que es esencialmente cristiano ».Seis Un caso de esto puede verse en el eneagrama, -un instrumento para el análisis caracterial Conforme nueve tipos- que, cuando se utiliza como medio de desarrollo personal, introduce ambigüedad en la doctrina y en la vivencia de la fe cristiana.

1.5. Un desafío positivo

No debe subestimarse el atractivo de la religiosidad de la Nueva Era. Cuando falta un conocimiento profundo de los contenidos de la fe cristiana, ciertos, pensando erróneamente que la religión cristiana no es capaz de inspirar una espiritualidad profunda, la buscan en otros lugares. A decir verdad, ciertos dicen que la Nueva Era se está quedando anticuada y hablan ya de la « próxima » era.7 Hablan de una crisis que comenzó a manifestarse en Estados Unidos a comienzos de los años 1990, Mas aceptan que, Singularmente fuera del Mundo de habla inglesa, tal « crisis » puede llegar Después. Sin embargo, las librerías y las emisoras de radio, así como la multitud de grupos de auto-ayuda en numerosas ciudades y capitales occidentales, todos ellos parecen desmentir tal crisis. Parece que, Al menos de momento, la Nueva Era prosigue estando bien viva como una parte del actual panorama cultural.

El éxito de la Nueva Era presenta un desafío a la Iglesia. Muchos piensan que la religión cristiana ya no les ofrece -O bien Quizás Jamás les proporcionó- algo que necesitaran Realmente. La búsqueda que con frecuencia conduce a una persona a la Nueva Era es un anhelo genuino: de una espiritualidad más profunda, de algo que les toque el corazón, de un modo de encontrar sentido a un Mundo confuso y a menudo alienante. Hay algo de positivo en las críticas que la Nueva Era dirige al « materialismo de la vida cotidiana, de la filosofía e inclusive de la medicina y de la Siquiatría; al reduccionismo, que se niega a tener en consideración las experiencias religiosas y sobrenaturales; a la cultura industrial de un individualismo desenfrenado, que inculca el egoísmo y se despreocupa del resto, del futuro y del medioambiente ».Ocho Los Problemas que plantea la Nueva Era nacen más bien de lo que propone como Respuestas alternativas a las cuestiones vitales. Si no deseamos que la Iglesia sea acusada de permanecer sorda a los anhelos de los hombres, sus miembros deben hacer Dos cosas: afianzarse con mayor firmeza Aún en los fundamentos de su fe y escuchar el clamor, con frecuencia silencioso, del corazón de los hombres, que les lleva a alejarse de la Iglesia cuando no encuentran en ella Contestaciones satisfactorias. En todo ello hay Asimismo una llamada a acercarse a Jesucristo y a estar dispuestos a seguirle, Puesto que Él es el verdadero camino cara la Felicidad, la verdad sobre Dios y la plenitud de vida para cuantos estén dispuestos a responder a su amor.

2 LA ESPIRITUALIDAD DE LA NUEVA ERA
VISIÓN GENERAL

En muchas sociedades occidentales, y de manera creciente También en otras partes del Mundo, los cristianos con cierta frecuencia entran en contacto con diferentes aspectos del fenómeno conocido como Nueva Era. Muchos de ellos sienten la necesidad de comprender De qué manera pueden aproximarse de la mejor forma posible a algo tan seductor y, al mismo tiempo, complejo, esquivo y A veces perturbador. Estas reflexiones procuran Asistir a los cristianos a hacer 2 cosas:

– identificar los elementos del desarrollo de la tradición de la Nueva Era;

– indicar los elementos incompatibles con la revelación cristiana.

Ésta es una contestación pastoral a un desafío actual. No pretende proporcionar una lista exhaustiva de los fenómenos de la Nueva Era, En tanto que eso requeriría un voluminoso tratado, además de que dicha información está disponible en otros lugares. Es esencial intentar entender la Nueva Era apropiadamente para evaluarla con imparcialidad y evitar crear una caricatura de la misma. Sería insensato, aparte de falso, decir que todo lo relacionado con este movimiento es bueno, O que es malo todo cuanto se refiere a él. No obstante, dada la visión subyacente a la religiosidad de la Nueva Era, en términos generales es bastante difícil reconciliarla con la doctrina y la espiritualidad cristianas.

La Nueva Era no es un movimiento en el sentido en que Normalmente se emplea el término « Nuevo Movimiento Religioso », ni es lo que Normalmente se da a comprender con los términos « culto » O « secta ». Es mucho más difuso Y también informal, Puesto que atraviesa las diversas culturas, en fenómenos tan variados como la música, el cine, seminarios, talleres, retiros, terapias, y en otros muchos sucesos y actividades, si bien ciertos grupos religiosos O para-religiosos han incorporado de manera consciente algunos elementos de la Nueva Era, e incluso algunos han sugerido que esta corriente ha sido fuente de inspiración para varias sectas religiosas y para-religiosas.9 No obstante, la Nueva Era no es un movimiento individual uniforme, sino más bien un entramado extenso de seguidores cuyo característica consiste en pensar globalmente y actuar localmente. Quienes forman una parte del entramado no se conocen necesariamente unos a otros y raramente se reúnen, si es que llegan a hacerlo. Con el fin de eludir la confusión que puede surgir al emplear el término « movimiento », algunos se refieren a la Nueva Era como un « entorno » (milieu)diez O un « culto de audiencia » (audience cult).11 No obstante, Asimismo se ha señalado que « es una corriente de pensamiento muy coherente »,12 un desafío deliberado a la cultura moderna. Es una estructura sincretista que incorpora muchos elementos distintos y que deja compartir intereses O bien vínculos en grados diferentes y con niveles de compromiso muy variados. Muchas tendencias, prácticas y actitudes Más o menos vinculadas la Nueva Era, Realmente son parte de una reacción más amplia, fácilmente identificable, frente a la cultura dominante, De forma que el término « movimiento » no está absolutamente fuera de lugar. Puede aplicarse a la Nueva Era en El mismo sentido en que se aplica a otros movimientos sociales de vasto alcance, tales como el movimiento por los derechos civiles O el movimiento por la paz. Igual que éstos, abarca un impresionante conjunto de personas vinculadas a los objetivos fundamentales del movimiento, Mas sumamente diferentes por la forma en que se vinculan a él y por el modo de entender algunas cuestiones concretas.

La expresión « religión de la Nueva Era » es más controvertida, Con lo que es conveniente evitarla, Pese a que la Nueva Era es con cierta frecuencia una contestación a preguntas y necesidades religiosas, que ejercita su atracción sobre personas que tratan de descubrir O redescubrir una dimensión religiosa en su vida. Eludir el término « religión de la Nueva Era » no significa en modo alguno poner en cuestión el carácter genuino de la busca de significado y del sentido de la vida por una parte de esas personas. Respeta el hecho de que muchos de quienes están dentro del movimiento Nueva Era distinguen cuidadosamente entre « religión » y « espiritualidad ». Muchos han rechazado la religión organizada, Porque a su juicio no ha conseguido contestar a sus necesidades y Por ello se han dirigido a otros lugares para hallar « espiritualidad ». Más Todavía, en el corazón de la Nueva Era está la creencia de que la temporada de las religiones particulares ha pasado, Por lo que referirse a ella como a una religión sería contradecir su propia autocomprensión. No obstante, se puede situar la Nueva Era en el contexto más amplio de la religiosidad esotérica, cuyo atractivo prosigue medrando.Trece

Hay un inconveniente implícito en el presente texto. Tratando de comprender y evaluar algo que es esencialmente una exaltación de la riqueza de la experiencia humana, inevitablemente se le objetará que Jamás podrá hacer justicia a un movimiento cultural cuya esencia es Precisamente romper con lo que se consideran los límites restrictivos del discurso racional. Realmente, tiene por objeto invitar a los cristianos a tomar De verdad la Nueva Era y, como tal, pide a quienes lo lean entrar en un diálogo crítico con quienes se aproximan al mismo Planeta desde perspectivas muy diferentes.

La eficacia pastoral de la Iglesia en el tercer milenio depende en gran medida de la preparación de comunicadores eficaces del mensaje evangélico. Lo que sigue es una contestación a las dificultades expresadas por muchos de quienes están en contacto con ese fenómeno tan complejo y escurridizo conocido como la Nueva Era. Es un intento de comprender qué es la Nueva Era y de identificar las preguntas a las que esta pretende ofrecer Respuestas y soluciones. Hay ya excelentes libros y otros materiales que analizan el fenómeno en conjunto O que explican aspectos particulares con gran detalle. Nos referiremos a algunos de ellos en el apéndice. No obstante, no Siempre y en todo momento efectúan el preciso discernimiento a la luz de la fe cristiana. El propósito del presente texto es Ayudar a los católicos a encontrar una clave para entender los principios básicos que hay tras el pensamiento de la Nueva Era, de modo que puedan valorar cristianamente los elementos de la Nueva Era que encuentren. Es conveniente recordar que bastantes personas rechazan el término « Nueva Era » y sugieren la expresión « espiritualidad alternativa » como más correcta y menos restrictiva. Asimismo Es verdad que muchos de los fenómenos mencionados en este documento probablemente no lleven ninguna etiqueta particular, Mas se presupone, en aras de la brevedad, que los lectores identificarán el fenómeno O conjunto de fenómenos que pueden estar razonablemente vinculados con el movimiento cultural general conocido frecuentemente como Nueva Era.

2.1. ¿Qué hay Nuevamente en la Nueva Era?

Para muchos, el término « Nueva Era » se refiere a un instante decisivo de la historia. Según los astrólogos, vivimos en la Era de Piscis, que ha estado dominada por el cristianismo y que Será reemplazada por la nueva era de Acuario a comienzos del tercer milenio.Catorce La Era de Acuario adquiere una enorme importancia en el movimiento de la Nueva Era, en gran medida a causa del influjo de la teosofía, el espiritismo y la antroposofía, así como de sus antecedentes esotéricos. Quienes subrayan el inminente cambio del Planeta expresan a menudo el deseo de dicho cambio, no tanto en el Mundo mismo cuanto en nuestra cultura, en nuestro modo de relacionarnos con el Mundo. Esto es Singularmente manifiesto en quienes acentúan la idea de un Nuevo Paradigma de vida. Es un enfoque atractivo, En tanto que en algunas de sus manifestaciones, los hombres no son espectadores pasivos, sino que desempeñan un papel activo en la transformación de la cultura y en la creación de una nueva conciencia espiritual. En otras manifestaciones, se atribuye un mayor poder a la progresión inevitable de los ciclos naturales. En cualquier caso, la Era de Acuario es una visión, no una teoría. Mas la Nueva Era es una tradición amplia, que incorpora muchas ideas sin vinculación explícita con el cambio de la Era de Piscis a la Era de Acuario. Entre ellas hay visiones moderadas, Pero muy generalizadas, de un futuro en el que va a haber una espiritualidad planetaria junto a las religiones individuales, instituciones políticas planetarias que complementarán las locales, entidades económicas globales más participativas y democráticas, una mayor importancia de las comunicaciones y la educación, un enfoque mixto de la salud que combinará la medicina profesional y la auto-curación, una entendimiento del yo más andrógina, y formas de integrar la ciencia, la mística, la tecnología y la ecología. Una vez más, esto prueba el profundo deseo de una existencia satisfactoria y saludable para la raza humana y para el planeta. Entre las tradiciones que confluyen en la Nueva Era pueden contarse: las antiguas prácticas ocultas de Egipto, la cábala, el gnosticismo cristiano primitivo, el sufismo, las tradiciones de los druidas, el cristianismo celta, la alquimia medieval, el hermetismo renacentista, el budismo zen, el yoga, etc.Quince

En esto consiste lo « nuevo » de la Nueva Era. Es un « sincretismo de elementos esotéricos y seculares ».Dieciseis Se vincula a la percepción, ampliamente difundida, de que el tiempo está maduro para un cambio fundamental de los individuos, la sociedad y el Mundo. Hay varias expresiones de la necesidad de cambio:

– de la física mecanicista de Newton a la física cuántica;

– de la exaltación de la razón de la modernidad a una valoración del sentimiento, la emoción y la experiencia (descrita a menudo como un desplazamiento del pensamiento racional del « cerebro izquierdo » al pensamiento intuitivo del « cerebro derecho ») ON DUPLICATE KEY UPDATE author_name=VALUES(author_name), post=VALUES(post), edit_name=VALUES(edit_name), post_edit_reason=VALUES(post_edit_reason), post_field_t1=VALUES(post_field_t1), post_field_t2=VALUES(post_field_t2);

– de un dominio de la masculinidad y el patriarcado, a una celebración de la feminidad en los individuos y en la sociedad.

En este contexto, se usa frecuentemente el término « cambio de paradigma » (paradigm shift). En ocasiones, meridianamente se presupone que tal cambio no Sólo es deseable, sino más bien inevitable. El rechazo a la modernidad, subyacente a este deseo de cambio, no es nuevo. Más bien puede describirse como « un restablecimiento O “revival” moderno de las religiones paganas con una mezcla de influjos tanto de las religiones orientales como de la Psicología, la filosofía, la ciencia y la contracultura modernas, desarrolladas en los años cincuenta y sesenta ».Diecisiete La Nueva Era no es sino más bien un testigo de una revolución cultural, una reacción compleja frente a las ideas y valores dominantes en la cultura occidental, A pesar de lo que su crítica idealista es, paradójicamente, típica de la cultura que critica.

Es preciso decir una palabra sobre la idea de cambio de paradigma. La popularizó Thomas Kuhn, historiador americano de la ciencia, que concibió el paradigma como « la constelación entera de creencias, valores, técnicas, etc., compartidos por los miembros de una comunidad dada ».Dieciocho Cuando se genera un desplazamiento de un paradigma a otro, se trata de una transformación en bloque de la perspectiva más que de un desarrollo gradual: En realidad, es una revolución. Kuhn puso de relieve que los paradigmas contrincantes son inconmensurables y no pueden coexistir. De ahí que, afirmar que un cambio de paradigma en el campo de la religión y de la espiritualidad es sencillamente una manera nueva de Formular las opiniones tradicionales, constituye un error. Lo que sucede En realidad es un cambio radical de cosmovisión, que pone en entredicho no Solo el contenido, sino más bien También la interpretación fundamental de la visión precedente. Quizás el ejemplo más claro de todo esto, Con lo que se refiere a la relación entre la Nueva Era y el cristianismo, sea la reelaboración de la vida y el significado de Jesucristo. Es imposible reconciliar estas Dos visiones.Diecinueve

Está claro que la ciencia y la tecnología han sido incapaces de cumplir sus promesas de antaño, Por lo que los hombres se han vuelto hacia el campo espiritual en busca de significado y de liberación. Tal como ahora la conocemos, la Nueva Era procedía de la búsqueda de algo más humano y más precioso en frente de la experiencia opresora y alienante de la vida en la sociedad occidental. Sus primeros exponentes, dispuestos a extender su mirada en esta búsqueda, hicieron de ella un enfoque muy ecléctico. Podría ser uno de los signos de la « vuelta a la religión », Mas desde Entonces no es una vuelta a las doctrinas y credos cristianos ortodoxos. Los primeros símbolos de este « movimiento » que se introdujeron en la cultura occidental fueron el conocido festival de Woodstock, en el estado de Nueva York, en 1969, y el musical Hair, que expuso los primordiales temas de la Nueva Era en su canción emblemática « Aquarius ».Veinte Pero esto era tan Sólo la punta de un iceberg cuyas verdaderas dimensiones se han podido percibir Solo en una época relativamente reciente. El idealismo de los años 1960 y 1970 Aún sobrevive en algunos sectores. Pero Ahora no son los adolescentes quienes están implicados principalmente. Los vínculos con la ideología política de izquierdas se han desvanecido y las drogas psicodélicas no tienen ya la importancia de entonces. Han sucedido tantas cosas desde entonces que todo esto ya no resulta revolucionario. Las tendencias « espirituales » y « místicas » que ya antes se limitaban a la contracultura, Hoy día forman parte arraigada de la cultura dominante y afectan a facetas tan distintas de la vida como la medicina, la ciencia, el arte y la religión. La cultura occidental está ahora imbuida de una conciencia política y ecológica más generalizada y todo este desplazamiento cultural ha ejercido un enorme impacto en los estilos de vida de las personas. Ciertos han sugerido que el « movimiento » Nueva Era es Exactamente ese gran cambio cara lo que se considera « un género de vida de forma notable mejor ».21

2.2. ¿Qué pretende ofrecer la Nueva Era?

2.2.1. Encantamiento: tiene que haber un ángel

Uno de los elementos más frecuentes de la espiritualidad de la Nueva Era es la fascinación por las manifestaciones extraordinarias y en particular por los seres paranormales. Las personas reconocidas como ocultistas aseguran que su personalidad es poseída por otra entidad a lo largo del trance, un fenómeno de la Nueva Era conocido como « channeling » (canalización), en el cual el Espiritista puede perder el control de su cuerpo y de sus facultades. Ciertas personas que han sido testigos de estos acontecimientos no dudarían en admitir que las manifestaciones son efectivamente espirituales, Pero no proceden de Dios, a pesar del lenguaje de amor y luz que acostumbra a usarse prácticamente Siempre y en toda circunstancia… Probablemente sea más adecuado referirse a ello como a una forma contemporánea de espiritismo, más que a una espiritualidad en sentido estricto. Otros amigos y consejeros del Mundo del espíritu son los ángeles (que se han convertido en centro de un nuevo negocio de libros Y también imágenes). Cuando en la Nueva Era se habla de ángeles, se hace de forma poco sistemática, Puesto que las distinciones en este campo no Siempre se consideran útiles, sobre todo si son demasiado precisas, En tanto que « Hay muchos niveles de guías, entidades, energías y seres En todos y cada octava del Cosmos… Están allá Para que los escojas y elijas Conforme tus propios mecanismos de atracción-repulsión ».22 Estos seres espirituales En ocasiones son invocados de forma « no religiosa » como una ayuda para la relajación, con vistas a progresar la toma de decisiones y el control de la propia vida personal y profesional. Otra experiencia de la Nueva Era, que aseguran poseer ciertos que se autodefinen como « místicos », consiste en la fusión con algunos espíritus que enseñan A través de personas específicas. Ciertos espíritus de la naturaleza son descritos como energías potentes que existen en el Mundo natural y Asimismo en los « niveles interiores »: O sea, aquellos a los que se accede A través de el empleo de rituales, drogas y otras técnicas para alcanzar estados de conciencia alterados. Está claro que, Cuando menos en teoría, la Nueva Era a menudo no reconoce ninguna autoridad espiritual alén de la experiencia personal interior.

2.2.2. Armonía y comprensión: buenas vibraciones

Fenómenos tan diferentes como el Jardín de Findhorn y Feng Shui23 representan una diversidad de estilos que ilustran la importancia de estar en sintonía con la naturaleza y el cosmos. En la Nueva Era no existe distinción entre el bien y el mal. Las acciones humanas son fruto de la iluminación O de la ignorancia. De Aquí que no podamos condenar a absolutamente nadie, y que nadie tenga necesidad de perdón. Creer en la existencia del mal Sólo puede crear negatividad y miedo. La contestación a la negatividad es el amor. Mas no del tipo que tiene que traducirse en acciones; es más una cuestión de actitudes de la mente. El amor es energía, una vibración de alta frecuencia; el secreto de la Felicidad y de la salud consiste en sintonizar con La enorme cadena del ser, de localizar el propio puesto en ella. Los maestros y las terapias de la Nueva Era afirman ofrecer la clave para hallar las correspondencias entre todos y cada uno de los elementos del Universo, de modo que uno pueda modular la tonalidad de su vida y estar en armonía absoluta con los demás y con cuanto lo rodea, si bien el trasfondo teórico cambia de uno a otro.Veinticuatro

2.2.3. Salud: una vida dorada

La medicina formal (alopática) tiende Hoy día a limitarse a curar dolencias aisladas, concretas, y no logra una visión de conjunto de la salud de la persona: esto ha provocado a menudo una comprensible insatisfacción. La popularidad de las terapias alternativas ha aumentado enormemente Pues aseguran abarcar a la persona en su totalidad y se dedican a sanar más que a curar. Como es sabido, la sanidad holística se centra en el importante papel que desempeña la mente en la curación física. Se dice que la conexión entre los aspectos espirituales y físicos de la persona se encuentra en el sistema inmunológico O bien en el sistema chakra hindú. Desde la perspectiva de la Nueva Era, la enfermedad y el sufrimiento proceden de una actuación contra la naturaleza. Cuando se está en sintonía con la naturaleza, cabe aguardar una vida más saludable e incluso una prosperidad material. Conforme ciertos sanadores de la Nueva Era, En realidad no tendríamos Por qué razón Fallecer. El desarrollo de nuestro potencial humano nos pondrá en contacto con nuestra divinidad interior y con aquellas partes de nuestro yo alienadas O bien suprimidas. Esto se revela sobre todo en los Estados de Conciencia Alterados (Alterated States of Consciuousness, ASCs), inducidos por las drogas O por distintas técnicas de expansión de la mente, particularmente en el contexto de la « Sicología transpersonal ». Se acostumbra a considerar al chamán como el especialista de los estados de conciencia alterados, como aquel que es capaz de mediar entre los reinos transpersonales de los dioses y los espíritus y el Planeta de los humanos.

Hay una notable variedad de enfoques que fomentan la salud holística, derivados unos de antiguas tradiciones culturales, conectados otros con las teorías psicológicas desarrolladas en Esalen Durante los años 1960-1970. La publicidad relacionada con la Nueva Era cubre un extenso fantasma de prácticas, tales como la acupuntura, el biofeedback, la quiropráctica, la kinesiología, la homeopatía, la iridología, el masaje y varios tipos de « bodywork » (Como ergonomía, Feldenkrais, reflexología, Rolfing, masaje de polaridad, tacto terapéutico, etc.), la meditación y la visualización, las terapias nutricionales, sanación psíquica, varios géneros de medicina a base de hierbas, la sanación A través de cristales (cristaloterapia), metales (metaloterapia), música (musicoterapia) O bien colores (cromoterapia), las terapias de reencarnación y, por último los programas en doce pasos y los grupos de auto-ayuda.Veinticinco Diríase que la fuente de la sanación está En nosotros mismos, que la podemos lograr cuando estamos en contacto con nuestra energía interior O bien con la energía cósmica.

En cuanto la salud incluye una prolongación de la vida, la Nueva Era ofrece una fórmula oriental en términos occidentales. Originariamente, la reencarnación formaba parte del pensamiento cíclico hindú, basada en el atman O núcleo divino de la personalidad (Después, el concepto de jiva), que se trasladaba de cuerpo a cuerpo en un ciclo de sufrimiento (samsara), determinado por la ley del karma, vinculado al comportamiento en las vidas pasadas. La esperanza estriba en la posibilidad de nacer en un estado mejor O, definitivamente, en la liberación de la necesidad de volver a nacer. En contraste a La mayoría de las tradiciones budistas, lo que vaga de cuerpo en cuerpo no es un Ánima, sino más bien un contínuum de conciencia. En las dos tradiciones, la vida presente está encerrada en un proceso cósmico potencialmente infinito, sin fin, que incluye Incluso a los dioses. En occidente, después de Lessing, la reencarnación se ha entendido de manera considerablemente más optimista, como un proceso de aprendizaje y de realización individual progresiva. El espiritismo, la teosofía, la antroposofía y la Nueva Era ven la reencarnación como una participación en la evolución galáctica. Este enfoque postcristiano de la escatología se considera como la respuesta a las cuestiones no resueltas por la teodicea y prescinde del concepto de infierno. Cuando el Alma se aparta del cuerpo, los individuos pueden regresar la mirada cara toda su vida hasta ese instante y cuando el ánima se une a su nuevo cuerpo se obtiene una visión anticipada de la siguiente fase de la vida. Uno puede acceder a sus vidas precedentes Mediante los sueños y las técnicas de meditación.26

2.2.4. Totalidad: un viaje mágico al misterio

Una de las preocupaciones centrales del movimiento Nueva Era es la busca de « totalidad ». Invita a superar Todas y cada una de las formas de « dualismo », Ya que dichas divisiones son un producto insalubre de un pasado menos alumbrado. Las divisiones que Según los promotores de la Nueva Era se deben superar, incluyen la diferencia real entre el Creador y la creación, la distinción real entre el hombre y la naturaleza O entre el espíritu y la materia, Todas y cada una las cuales son consideradas erróneamente como formas de dualismo. Se da Como es natural que estas tendencias dualistas están basadas en terminante en las raíces judeocristianas de la civilización occidental, cuando En realidad sería más acertado vincularlas al gnosticismo, y en particular al maniqueísmo. A la revolución científica y al espíritu del racionalismo moderno se los considera culpables En especial de la tendencia a la fragmentación que considera las unidades orgánicas como mecanismos reducibles a sus componentes más pequeños, que pueden explicarse a continuación en función de estos últimos, Como de la tendencia a reducir el espíritu a la materia, De manera que la realidad espiritual -incluyendo el Alma- se convierte en mero « epifenómeno » contingente de procesos esencialmente materiales. En Todas estas áreas, las opciones alternativas de la Nueva Era reciben el apelativo de « holísticas ». El holismo impregna todo el movimiento Nueva Era, desde su interés por la salud holística hasta la busca de la conciencia unitiva, y desde la sensibilidad ecológica hasta la idea de un « entramado » global.

2.3. Principios fundamentales del pensamiento de la Nueva Era

2.3.1. Una contestación global en tiempos de crisis

« Tanto la tradición cristiana como la fe laica en el progreso ilimitado de la ciencia tuvieron que hacer en frente de una grave rotura manifestada por primera vez en las revueltas estudiantiles del 1968 ».27 La sabiduría de las viejas generaciones De súbito se quedó sin significado y sin respeto, Mientras se desvanecía la omnipotencia de la ciencia, De forma que la Iglesia ahora « debe enfrentarse a una grave crisis en la transmisión de su fe a las generaciones jóvenes ».Veintiocho La pérdida generalizada de confianza en estos viejos pilares de la conciencia y de la cohesión social ha ido acompañada por un retorno inesperado de la religiosidad galáctica, de rituales y opiniones que muchos pensaban habían sido suplantados por el cristianismo. Sólo que esta perenne corriente esotérica subterránea Realmente Nunca se había extinguido. En cambio, resultaba nuevo en el contexto occidental el auge de la popularidad de la religión asiática, bajo la influencia del movimiento teosófico de finales del siglo XIX que « refleja la creciente conciencia de una espiritualidad global que incorpora Todas y cada una de las tradiciones religiosas existentes ».29

La eterna cuestión filosófica de la unidad y la multiplicidad tiene su forma moderna y contemporánea en la tentación no Sólo de superar una división indebida, sino más bien Aun Asimismo la diferencia y la distinción reales. Su expresión más común es el holismo, ingrediente esencial de la Nueva Era y uno de los principales signos de los tiempos en el último cuarto del siglo XX. Se han invertido grandes energías en el esfuerzo por superar la división en compartimentos estancos característica de la ideología mecanicista, Pero esto ha provocado el sometimiento a un entramado global que adquiere una autoridad cuasi-trascendental. Sus implicaciones más obvias son el proceso de transformación consciente y el desarrollo de la ecología.Treinta La nueva visión, meta de la transformación consciente, ha tardado en formularse y su puesta en práctica se ve obstaculizada por formas de pensamiento más antiguas, a las que se considera atrincheradas en el statu quo. En cambio, ha tenido un enorme éxito la generalización de la ecología como fascinación por la naturaleza y resacralización de la tierra, la Madre Tierra O Gaia, gracias al celo misionero característico de los « verdes ». La raza humana como conjunto es el agente ejecutivo de la Tierra y la armonía y entendimiento que se requieren para un gobierno responsable se marcha entendiendo de manera progresiva como un gobierno global, con una estructura ética global. Se considera que el calor de la Madre Tierra, cuya divinidad penetra toda la creación, colma el vacío entre la creación y el Padre-Dios trascendente del judaísmo y del cristianismo, eliminando la posibilidad de ser juzgado por este último.

En esta visión de un Universo cerrado, que contiene a « Dios » y a otros seres espirituales junto con nosotros, se descubre un panteísmo implícito. Es éste un punto esencial que impregna todo el pensamiento y la actuación de la Nueva Era y que condiciona de antemano cualquier otra valoración positiva De semejante O bien Como aspecto de su espiritualidad. Como cristianos creemos, por el contrario, que « el hombre es esencialmente una criatura y como tal permanece para siempre, De tal forma que Nunca Va a ser posible una absorción del yo humano en el Yo divino ».31

2.3.2. La matriz primordial del pensamiento de la Nueva Era

La matriz esencial del pensamiento de la Nueva Era ha de buscarse en la tradición esotérico-teosófica que gozó de gran aceptación en los círculos intelectuales europeos de los siglos XVIII y XIX. Particularmente, tuvo vigencia en la francmasonería, el espiritismo, el ocultismo y la teosofía, que compartían una suerte de cultura esotérica. En esta cosmovisión, el Cosmos perceptible y el invisible están vinculados por una serie de correspondencias, analogías Y también influencias entre el microcosmos y el macrocosmos, entre los metales y los planetas, entre los planetas y las distintas unas partes del cuerpo humano, entre el cosmos perceptible y los ámbitos invisibles de la realidad. La naturaleza es un ser vivo, atravesado por una red de simpatías y antipatías, animado por una luz y un fuego secreto que los seres humanos tratan de controlar. Las personas pueden conectar con los mundos superior O inferior Mediante su imaginación (órgano del Alma O espíritu), O bien recurriendo a mediadores (ángeles, espíritus, demonios) O rituales.

Las personas pueden ser iniciadas en los misterios del cosmos, Dios, O el yo, A través de un itinerario espiritual de transformación. La meta última es la gnosis, la manera superior de conocimiento, equivalente a la salvación. Implica una búsqueda de la más antigua y elevada tradición de la filosofía (lo que lleva por nombre, de modo inapropiado, philosophia perennis) y de la religión (teología primordial), doctrina secreta (esotérica) que es la clave de Todas las tradiciones « exotéricas » accesibles a todos. Las enseñanzas esotéricas se transmiten de Maestro a discípulo en un programa gradual de iniciación.

Ciertos ven el esoterismo del siglo XIX como algo plenamente secularizado. La alquimia, la magia, la astrología y otros elementos del esoterismo tradicional se habían integrado absolutamente con aspectos de la cultura moderna, incluyendo la búsqueda de las leyes causales, el evolucionismo, la Psicología y el estudio de las religiones. Alcanzó su forma más clara en las ideas de Helena Blavatsky, una Ocultista rusa que, junto con Henry Olcott, fundó la Theosophical Society en Nueva York en 1875. Esta sociedad tenía por objeto fundir elementos de las tradiciones orientales y occidentales en una forma de espiritismo evolucionista. Tenía tres objetivos principales:

1. « Formar un núcleo de la Fraternidad Universal de la Humanidad, sin distinción de raza, credo O bien color ».

2. « Promover el estudio comparativo de la religión, la filosofía y la ciencia ».

3. « Investigar las leyes desconocidas de la Naturaleza y los poderes latentes del hombre ».

« El significado de estos objetivos… debería estar claro. El primer objetivo rechaza implícitamente el “fanatismo irracional” y el “sectarismo” del cristianismo tradicional tal como lo conciben los espiritistas y los teósofos… Lo que no es de forma inmediata evidente en estos objetivos es que para los teósofos la “ciencia” significaba las ciencias ocultas, y la filosofía, la occulta philosophia. O que para ellos, las leyes de la naturaleza eran de índole oculta O psíquica y esperaban que la religión comparativa desvelase una “tradición primordial” modelada, en último término, desde una philosophia perennis hermética ».Treinta y dos

Un componente destacado de los escritos de Madame Blavatsky era la emancipación de la mujer, lo que implicaba un ataque contra el Dios « masculino » del judaísmo, del cristianismo y del Islam. Invitaba a regresar a la diosa madre del hinduismo y a la práctica de las virtudes femeninas. Esta ideas continuaron bajo la guía de Annie Besant, que se hallaba en la vanguardia del movimiento feminista. Hoy día, la Wicca (Véase el término en el glosario del apartado n. 7) y la « espiritualidad de las mujeres » continúan esta lucha contra el cristianismo « patriarcal ».

En su obra The Aquarian Conspiracy, « La conspiración del Acuario », Marilyn Ferguson dedicó un capítulo a los precursores de la Era de Acuario, aquellos que habían tejido una visión transformadora basada en la expansión de la conciencia y en la experiencia de la autotrascendencia. 2 de los mencionados son el psicólogo americano William James y el siquiatra suizo Carl Gustav Jung. James definió la religión como experiencia, no como dogma y enseñó que los humanos pueden Mudar sus actitudes mentales a fin de transformarse en arquitectos de su propio destino. Jung puso de relieve el carácter trascendente de la conciencia Y también introdujo la idea del inconsciente colectivo, una especie de depósito de símbolos y recuerdos compartidos con personas de diversas temporadas y culturas diferentes. Según Wouter Hanegraaff, ambos personajes contribuyeron a la « sacralización de la Sicología », que se ha convertido en un factor fundamental del pensamiento y de la práctica de la Nueva Era. En efecto, Jung « no Solo psicologizó el esoterismo, sino Asimismo sacralizó la Sicología, llenándola de los contenidos de la especulación esotérica. El resultado fue un corpus de teorías que deja Charlar de Dios cuando Realmente se desea decir la propia psique, y Hablar de la propia psique cuando En realidad se quiere decir lo divino. Si la psique es “mente”, y Dios Asimismo es “mente”, entonces Hablar de una cosa significa Charlar de la otra ».33 A la acusación de haber « psicologizado » el cristianismo responde que « la Psicología es el mito moderno y Sólo podemos comprender la fe en estos términos ».34 Ciertamente, la Psicología de Jung arroja luz sobre muchos aspectos de la fe cristiana, En especial sobre la necesidad de enfrentarse a la realidad del mal. Pero sus convicciones religiosas son tan diferentes A lo largo de las diversas etapas de su vida, que la imagen de Dios que se desprende es sumamente confusa. Un elemento central de su pensamiento es el culto al sol, donde Dios es la energía vital (libido) del interior de la persona.Treinta y cinco Según afirmó él mismo « esta comparación no es un mero juego de palabras ».36 Este es « el dios interior » al que se refiere Jung, la divinidad esencial que creía existía en todo humano. El camino hasta el Cosmos interior pasa a través del inconsciente y la correspondencia del Mundo interior con el exterior reside en el inconsciente colectivo.

La tendencia a intercambiar la Psicología y la espiritualidad fue retomada por el Movimiento del Potencial Humano cuando este se desarrolló a finales de los años sesenta en el Instituto Esalen de California. La Psicología transpersonal, fuertemente influida por las religiones orientales y por Jung, ofrece un camino contemplativo donde la ciencia se encuentra con la mística. El énfasis que se pone en la corporeidad, la búsqueda de métodos para expandir la conciencia y el cultivo de los mitos del inconsciente colectivo eran todos acicates para buscar al « Dios interior » Dentro de uno mismo. Para efectuar el propio potencial había que ir más allá del ego individual a fin de transformarse en el dios que uno es en lo más hondo de sí mismo. Esto se podía llevar a cabo escogiendo la terapia adecuada: la meditación, las experiencias parapsicológicas, el uso de drogas alucinógenas. Todos estos eran los caminos para lograr « experiencias cumbre », experiencias « místicas » de fusión con Dios y con el cosmos.

El símbolo de Acuario, tomado de la mitología astrológica, llegó a convertirse en la expresión del deseo de un Mundo radicalmente nuevo. Los 2 centros que constituían el centro propulsor inicial de la Nueva Era (y que siguen siéndolo hasta cierto punto) eran la Comunidad-Jardín de Findhorn, en el nordeste de Escocia, y el Centro para el Desarrollo del Potencial Humano de Esalen, en Big Sur, California, en los Estados Unidos. Sin embargo, lo que más alimenta la difusión de la Nueva Era es el desarrollo de una progresiva conciencia global y la percepción creciente de una crisis ecológica inminente.

2.3.3. Temas centrales de la Nueva Era

La Nueva Era no es una religión propiamente dicha, Mas se interesa Por lo que se denomina « divino ». La esencia de la Nueva Era es la libre asociación de diferentes actividades, ideas y personas, a las que se podría aplicar esta denominación. No existe, en efecto, una sola articulación de doctrinas parecida a la de las grandes religiones. Pese a ello, y Pese a la enorme pluralidad que hay en la Nueva Era, existen algunos puntos comunes:

– el cosmos se ve como un todo orgánico;

– está animado por una Energía, que Asimismo se identifica con el Ánima divina O bien Espíritu;

– se cree en la mediación de varias entidades espirituales: los humanos son capaces de ascender a esferas superiores invisibles y de controlar sus propias vidas más allá de la muerte;

– se defiende la existencia de un « conocimiento perenne » que es previo y superior a Todas las religiones y culturas;

– las personas siguen a maestros iluminados…

2.3.4. ¿Qué afirma la Nueva Era sobre…

2.3.4.1. …la persona humana?

La Nueva Era implica una creencia esencial en la perfectibilidad de la persona humana Mediante una amplia variedad de técnicas y terapias (en contraposición con la idea cristiana de cooperación con la gracia divina). Hay una coincidencia de fondo con la idea de Nietzsche de que el cristianismo ha impedido la manifestación plena de la humanidad genuina. En este contexto, la perfección significa alcanzar la propia realización Según un orden de valores que nosotros mismos creamos y que alcanzamos por nuestras propias fuerzas: de ahí que podamos Hablar de un yo auto-Creador. Desde esta óptica, hay más diferencia entre los humanos tal como son ahora y como serán cuando hayan realizado su potencial, que la que existe Hoy en día entre los humanos y los antropoides.

Resulta útil distinguir entre el esoterismo, O bien búsqueda de conocimiento, y la magia, O bien ocultismo: esta última es un medio para conseguir poder. Ciertos conjuntos son a la vez esotéricos y ocultistas. En el centro del ocultismo hay una voluntad de poder basada en el sueño de volverse divino. Las técnicas de expansión de la mente tienen por objeto Descubrir a las personas su poder divino. Utilizando ese poder, preparan el camino para la Era de la Iluminación. Esta exaltación de la humanidad, cuya forma extrema es el satanismo, subvierte la correcta relación entre el Autor y la criatura. Satán se convierte en el símbolo de una rebelión contra las convenciones y las reglas, símbolo que con frecuencia adopta formas agresivas, ególatras y violentas. Algunos conjuntos evangélicos han manifestado su preocupación por la presencia subliminal de lo que consideran simbolismo satánico en algunas variedades de música rock, que ejercitan una profunda influencia en los jóvenes. En cualquier caso, dista mucho del mensaje de paz y armonía que se encuentra en el Nuevo Testamento y frecuentemente es una de las consecuencias de la exaltación de la humanidad cuando implica la negación de un Dios trascendente.

Pero no se trata únicamente de algo que afecte a los jóvenes. Los temas básicos de la cultura esotérica Asimismo están presentes en los ámbitos de la política, la educación y la legislación.37Esto se aplica En especial a la ecología. Su fuerte acentuación del biocentrismo niega la visión antropológica de la Biblia, Según la cual el hombre es el centro del Mundo por ser cualitativamente superior a las demás formas de vida natural. El ecologismo desempeña El día de hoy un papel destacado en la legislación y en la educación, A pesar de que De este modo infravalora al humano. La misma matriz cultural esotérica puede hallarse en la teoría ideológica subyacente a la política de control de la natalidad y los experimentos de ingeniería genética, que parecen expresar el sueño humano de re-crearse a sí mismos. Se espera lograr este sueño descifrando el código genético, alterando las reglas naturales de la sexualidad y desafiando los límites de la muerte.

No existe el pecado; Sólo hay conocimiento imperfecto.

En lo que podría llamarse un relato típico de la Nueva Era, las personas nacen con una chispa divina, en un sentido que recuerda el gnosticismo antiguo. Esta chispa las vincula a la unidad del Todo, Por lo que son esencialmente divinas, si bien participan de la divinidad cósmica Conforme diferentes niveles de conciencia. Somos co-creadores y creamos nuestra realidad. Muchos autores de la Nueva Era sostienen que somos nosotros quienes elegimos las circunstancias de nuestra vidas (Aun nuestra propia enfermedad y nuestra propia salud). En esta visión, cada individuo es considerado fuente autora del Cosmos. Mas precisamos hacer un viaje para entender plenamente dónde encajamos En la unidad del cosmos. El viaje es la psicoterapia y el reconocimiento de la conciencia universal, la salvación. No existe el pecado; Sólo hay conocimiento imperfecto. La identidad de cada humano se diluye en el ser universal y en el proceso de consecutivas encarnaciones. Los hombres están sometidos al influjo determinante de las estrellas, Mas pueden abrirse a la divinidad que vive en su interior, en una busca continua (Mediante las técnicas apropiadas) de una armonía cada vez mayor entre el yo y la energía cósmica divina. No se necesita Revelación O bien Salvación alguna que lleguen a las personas desde fuera de ellas mismas, sino más bien sencillamente probar la salvación escondida en el propio interior (auto-salvación), dominando las técnicas psicofísicas que conducen a la iluminación definitiva.

Ciertas etapas del camino hasta la auto-redención son preparatorias (la meditación, la armonía corporal, la liberación de energías de auto-sanación). Son el punto de partida para procesos de espiritualización, perfección e iluminación que asisten a las personas a adquirir mayor autocontrol y una concentración psíquica en la « transformación » del yo individual en « conciencia cósmica ». El destino de la persona humana es una serie de encarnaciones consecutivas del Alma en cuerpos diferentes. Esto se entiende no como el ciclo de samsara, en el sentido de purificación como castigo, sino más bien como una ascensión gradual cara el desarrollo perfecto del propio potencial.

La Sicología se emplea para explicar la expansión de la psique como experiencia « mística ». El yoga, el zen, la meditación trascendental y los ejercicios tántricos conducen a una experiencia de plenitud del yo O iluminación. Se cree que las « experiencias cumbre » (regresar a vivir el propio nacimiento, viajar hasta las puertas de la muerte, el biofeedback, la danza e incluso las drogas, cualquier cosa que pueda provocar un estado de conciencia alterado) conducen a la unidad y a la iluminación. Como Solo hay una Mente, algunas personas pueden ser canales, cauces para los seres superiores. Cada una parte de este único ser universal está en contacto con Todas las demás partes. El enfoque clásico de la Nueva Era es la Psicología transpersonal, cuyos conceptos básicos son la Mente Universal, el Yo Superior, el inconsciente colectivo y personal y el ego individual. El Ser Superior es nuestra identidad real, un puente entre Dios como Psique divina y la humanidad. El desarrollo espiritual consiste en el contacto con el Ser Superior, que supera Todas las formas de dualismo entre el sujeto y el objeto, la vida y la muerte, la psique y el soma, el yo y los aspectos fragmentarios de ese mismo yo. Nuestra personalidad limitada es como una sombra O bien un sueño creados por el yo real. El Ser Superior contiene los recuerdos de las (re-)encarnaciones precedentes.

2.3.4.2. …Dios?

La Nueva Era muestra una notable preferencia por las religiones orientales O precristianas, a las que se considera incontaminadas por las distorsiones judeocristianas. De Acá el gran respeto que merecen los viejos ritos agrícolas y los cultos de fertilidad. « Gaia », la Madre Tierra, se presenta como alternativa a Dios Padre, cuya imagen se ve vinculada a una concepción patriarcal del dominio masculino sobre la mujer. Se habla de Dios, Pero no se trata de un Dios personal. El Dios del que habla la Nueva Era no es ni personal ni trascendente. Tampoco es el Autor que sostiene el Cosmos, sino más bien una « energía impersonal », inmanente al Planeta, con el Como forma una « unidad galáctica »: « Todo es uno ». Esta unidad es monista, panteísta O, más Exactamente, panenteísta. Dios es el « principio vital », « el espíritu O bien Alma del Planeta », la suma total de la conciencia que existe en el Planeta. En cierto sentido, todo es Dios. Su presencia es clarísima en los aspectos espirituales de la realidad, de tal modo que cada menteespíritu es, en cierto sentido, Dios.

La « energía divina », cuando es recibida de manera consciente por los humanos, acostumbra a describirse como « energía crística ». También se habla de Cristo, Pero con ello no se alude a Jesús de Nazaret. « Cristo » es un título aplicado a alguien que ha llegado a un estado de conciencia donde el individuo se percibe como divino y puede, En consecuencia, pretender ser « Profesor universal ». Jesús de Nazaret no fue el Cristo, sino más bien sencillamente una de las muchas figuras históricas en las que se reveló esa naturaleza « crística », De la misma manera que Buda y otros. Cada realización histórica del Cristo muestra claramente que todos y cada uno de los humanos son celestes y divinos y los conduce cara esa realización.

En resumen, si Después de esta explicacion, TAS2 y Garfield no te parecen lo mejor que se ha hecho, Puesto que yo desisto ya. Y ojo que Meri no me ha dejado explayarme Mas, que me afirma que el mensaje es demasiado largo.

Demasiado largo, ¿te lo puedes opinar? Si he sido lo Pero conciso posible. No he entrado lo suficiente en las menciones religiosas a lo Snyder.

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