Templo De Jerusalén

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Se localizaba en la explanada del monte Moriá, en la ciudad de Jerusalén, donde se ubican Hoy en día la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al-Aqsa.

El Primer Templo fue construido por el rey Salomón para sustituir al Tabernáculo como único centro de culto para el pueblo judío. Fue saqueado por el faraón Sisac (Sheshonq I) en 925 a. C. y destruido por los babilonios durante el tercer asedio de Nabucodonosor II a Jerusalén en 587 a. C.

El Segundo Templo, considerablemente más modesto, fue completado por Zorobabel en 515 a. C. (a lo largo del reinado del persa Darío I) y seguidamente consagrado. Tras las incursiones paganas de los seleúcidas, fue vuelto a consagrar por Judas Macabeo en ciento sesenta y cinco a. C.[2] Reconstruido y ampliado por Herodes, el Templo fue a su vez destruido por las tropas romanas al mando de Tito en el año 70, en el Sitio de Jerusalén, A lo largo de la primera guerra judía. Su principal vestigio es el Muro de las Lamentaciones, Asimismo conocido como Kotel O bien Muro Occidental.[3]

La escatología hebrea establece que el Tercer Templo de Jerusalén Será reconstruido con el advenimiento del mesías del judaísmo.

1 El Primer Templo 1.1 Implementos del Templo
1.2 Destrucción del Primer Templo

2.1 Reconstrucción de Zorobabel 2.1.1 De la oferta samaritana a la culminación de los trabajos

2.2.1 Peculiaridades del Segundo Templo

El Primer Templo[editar]

El Primer Templo de Jerusalén fue construido por el rey Salomón alrededor del año 960 a. C. y funcionó como santuario principal de los israelitas. Estaba ubicado en la explanada del monte Moriá, en la urbe de Jerusalén, donde se ubican El día de hoy el Muro de los Lamentos, la Cúpula de la Roca y la mezquita de Al-Aqsa.

Conforme la Biblia, la construcción del Templo de Salomón se realizó en el siglo X a. C., para sustituir el Tabernáculo que, desde el Éxodo y A lo largo de siglos, era utilizado como lugar de reunión y para rendirle culto a Dios. El Tabernáculo preservaba el Arca, que fue Luego traída a Jerusalén por el rey David y depositada en el monte Moriá, sobre una plataforma de aproximadamente 40 por cien metros.

A ambos lados de la entrada del templo fueron erigidas 2 columnas, llamadas Jaquín y Boaz.

El Templo propiamente dicho, Según la descripción de la Biblia, era un edificio orientado sobre un eje longitudinal en dirección Este-Oeste. El edificio debió tener una longitud interior de aproximadamente veintisiete metros, 9 metros de ancho y una altura de También 13,5 metros (60×20×30 codos). Sus dimensiones, Por lo tanto, eran comparables a las de una capilla, Pero el culto por lo general se llevaba a cabo desde su exterior. A ambos lados de la entrada del templo fueron erigidas 2 columnas, llamadas Jaquín y Boaz. Los sacerdotes y el rey entraban en el Templo A través de una gran puerta enchapada en oro, de aproximadamente diez metros de alto y 4 de ancho. Tras esa puerta se encontraban 3 recintos.

El forjado de piedra se encontraba cubierto por un solado de madera de cedro.

Un vestíbulo era seguido por otros Dos recintos. El primero de esos recintos era denominado Hejal O bien Santo (Esto es, Sitio Beato O bien Santuario), que era alumbrado Por medio de ventanas altas. La anchura y longitud de esta estancia guardaba una proporción de 1:2, lo que significa que la planta del Hejal estaba compuesta por un doble cuadrado. El forjado de piedra se encontraba cubierto por un solado de madera de cedro. Las paredes y vigas del forjado del Hejal estaban recubiertas por láminas de cedro libanés.

La tercera cámara, denominada Dvir O Kodesh Ha-Kodashím era el lugar más sagrado del Templo de Salomón. En latín se la conoce como Sancta Sactorum y en español como “Santo de los Santos”. Este último recinto se hallaba a un nivel más alto que el Hejal y solo podía accederse a él subiendo una escalera. El Dvir tenía la manera de un cubo de aproximadamente 10×10×10 metros (20×20×20 codos). En su centro se hallaba el Arca de la Alianza (gran arcón hecho de madera de acacia, cubierta con planchas de oro y con cuatro anillas a las esquinas en las que eventualmente se ponían varas para transportarla; en el Arca se preservaban las Tablas de la Ley, entregadas por Dios a Moisés, y las Tablas por su parte llevaban grabados los Diez Mandamientos, sirviendo de conexión entre Dios Y también Israel).[4]

El patio interior del Templo era rodeado por un muro formado por tres capas de bloques de piedra cubiertas por vigas de madera de cedro. En este patio interior podían entrar los peregrinos y las masas de fieles, Mas el Dvir O bien Santuario del Templo solo era accesible a los sacerdotes y el monarca de turno.

La construcción del Templo de Jerusalén fue el evento más esencial del reinado de Salomón, gracias al cual su nombre se ha recordado hasta 30 siglos tras su muerte. Ya en la Biblia el Templo acapara La mayor parte de los escritos donde aparece el rey Salomón. Su fama ha trascendido los tiempos y, como edificio ideal concebido por Dios, forma hasta El día de hoy un esencial referente y fuente de inspiración en materia proyectual y arquitectónica.[5]

Tras la muerte de Salomón, el templo sufrió profanaciones debido a invasiones extranjeras y Asimismo a la introducción de deidades sirio-fenicias. Con todo, fue rededicado bajo sus condiciones originales A lo largo de los reinados de Ezequías y Josías.

Implementos del Templo[editar]

Mesa de panes de la proposición.[6]

Menorá.[7]

Altar de inciensos.[8]

Altar de ofrendas.[9]

Fuente de metal.[10]

Sumo sacerdote de Israel con los utensilios del Templo, entre los que destaca la menorá. Pentateuco de Ratisbona, Baviera, 1300.[11]

Utensilios del Templo, incluyendo la menorá. Biblia Kennicott, manuscrito sefardí, 1476.

Destrucción del Primer Templo[editar]

Las tropas del rey babilónico Nabucodonosor II lo destruyeron en 586 a. C., llevando Además de esto cautiva a una gran parte de los habitantes del Reino de Judá a Mesopotamia, cosa que dio lugar al exilio y cautiverio de los hebreos en Babilonia.[12]

Del Templo de Salomón solo sobrevivió un pequeño objeto de gran valor simbólico, tratáse de una granada de marfil del tamaño de un pulgar, sumamente estilizada y con inscripciones en caracteres paleohebreos: iconográficamente, las granadas (rimonim en hebreo) se presentan en las culturas de la Antigüedad como símbolos de fertilidad y esperanza,[13] estando ellas ya presentes en Jaquín y Boaz, las 2 columnas externas emplazadas delante del Templo de Salomón;[14] la inscripción incisa en la granada de marfil Por otra parte indica meridianamente que se trata de un objeto “[Perteneciente] al Templo of [Yahvé]h, consagrado a los sacerdotes”.[15]

El Museo de Israel en 2011 retiró de la exhibición la granada, un objeto ciertamente de la Edad de Bronce tardía, Pero no De esta manera la inscripción, que se sospecha es una falsificación reciente, Si bien no haya pruebas de la culpabilidad de quien vendió la pieza al Museo. [1]

El Segundo Templo[editar]

Reconstrucción de Zorobabel[editar]

Luego del retorno del cautiverio y con el liderazgo de Zorobabel se hicieron los arreglos necesarios para reorganizar el desolado Reino de Judá y reconstruir su Templo, desaparecido para ese entonces hacía ya siete décadas. El conjunto recién llegado constaba de 42.360 personas judías, incluyendo niños, junto a sus 7.Trescientos treinta y siete sirvientes y doscientos músicos (Esdras 2:65). Había completado el largo y lúgubre retorno a casa desde las riberas del Éufrates hasta Jerusalén. Dicha gente estaba animada por un fuerte impulso religioso y una de sus primeras preocupaciones fue restaurar su antigua casa de adoración, reconstruyendo el Templo y restituyendo sus rituales.

Así como la invitación de Zorobabel, el gobernador mostró un noble gesto al contribuir con 1.000 dáricos de oro y otros tantos regalos. La gente aportó Además su parte al tesoro sagrado y lo hizo con gran entusiasmo (Esdras 2). Primero se levantó y dedicó el altar de Dios en el punto exacto donde se encontraba su predecesor. Entonces se limpiaron los escombros carbonizados que se hallaban en lo que había sido el sitio de Primer Templo. Por último, en el segundo mes del segundo año (535 a. C.), y ante la emoción y el júbilo del público allá congregado (Libro de los Salmos 116-118), se pusieron los cimientos del Segundo Templo. Este acto tuvo importancia para el pueblo hebreo, dando Además lugar a no pocos recuerdos (Zacarías 4:10).

De la oferta samaritana a la culminación de los trabajos[editar]

Los samaritanos hicieron una propuesta de colaboración en los trabajos. Mas Zorobabel junto con el consejo de ancianos declinaron a la oferta En tanto que entendían que Judea debía construir el Templo sin ayuda externa. A consecuencia de ello, informes malintencionados fueron difundidos Sobre los judíos; Conforme con Esdras 4:5, los samaritanos buscaban frustrar el propósito de construir el Templo y enviaron mensajeros a Ecbatana y Susa, lo que ocasionó que los trabajos de reconstrucción fueran retardados y eventualmente suspendidos.

Templo y hasta su finalización.

7 años tras este episodio, Ciro el Grande, quien había permitido y ordenado la reconstrucción del Templo, murió y fue sucedido por su hijo Cambises. Entonces Esmerdis ocupó el trono por cerca de siete O bien ocho meses. Por último ascendió Darío I (521 a. C.) y, en el segundo año de su reinado, se retomaron los trabajos de reconstrucción del Templo y hasta su finalización. Ello se desarrolló a partir del estímulo, los consejos y las premoniciones de los profetas Hageo y Zacarías. En la primavera de 516 a .C., veinte años tras el retorno desde el cautiverio en Mesopotamia, el Templo estaba listo para su consagración. Según el (Libro de Esdras (6:15), el Templo fue terminado por completo el tercer día del mes de Adar, en el sexto año del reinado de Darío I.

Renovación de Herodes[editar]

Alrededor del 19 a. C., el rey Herodes el Grande empezó una masiva renovación y expansión del Templo. Éste fue prácticamente demolido y se construyó uno nuevo en su sitio. La nueva estructura es referida algunas veces como el Templo de Herodes, Mas Por norma general se lo siguió llamando Segundo Templo. Los rituales de sacrificios fueron retomados en él. La superficie ocupada por el nuevo edificio ocupaba una explanada de 500 metros de largo por trescientos metros de ancho.

El 25 de septiembre de 2007, el arqueólogo Yuval Baruch, junto con la Autoridad de Antigüedades de Israel, anunciaron el descubrimiento de una de las canteras que proporcionaron a Herodes las piedras para el Templo. En dicha cantera fueron encontradas monedas, piezas de alfarería y postes de hierro, los que son datados cara diecinueve a. C.. Otro arqueólogo, Ehud Nesher, confirmó que los contornos largos de las rocas evidencian que se trató de un proyecto público masivo en el que probablemente trabajaron cientos de esclavos.

Peculiaridades del Segundo Templo[editar]

En el Segundo Templo no estaban el Arca de la Alianza, ni su contenido que comprendía las Tablas de la Ley y la medida de maná, los Urim y el Thumim, la serpiente de bronce (destruida por Ezequías ya en el Primer Templo) y la vara de Aarón. Estos objetos sagrados desaparecieron tras la destrucción de Jerusalén por Nabucodonosor.

De la misma manera que en el Tabernáculo, el Kodesh Hakodashim (Santo de los Santos) estaba separado por cortinas, había una sola Menorá en el Hejal (Santurrón), aparte de una mesa para los panes de la proposición y un altar de los inciensos; se conservaban Asimismo vasijas de oro que pertenecieron al Templo de Salomón y, Si bien habían sido llevada a Babilonia, las mismas fueron Entonces devueltas al Templo de Jerusalén por Ciro.

El Segundo Templo se diferenciaba de su predecesor Porque presentaba árboles en su patio y poseía Además de esto un área reservada para los gentiles.

Destrucción del Segundo Templo[editar]

En el 66 d.C., la población judía se rebeló en contra del Imperio romano. Cuatro años después, el 70, las legiones romanas bajo las órdenes de Tito reconquistaron y después destruyeron la mayor parte de Jerusalén y el Segundo Templo. El arco de Tito, levantado en Roma para conmemorar la victoria de Tito en Judea representa los soldados romanos llevándose la Menorah del Templo. Jerusalén fue arrasada por el Emperador Adriano De nuevo en 135.

La tradición cristiana y el Templo[editar]

El Templo de Jerusalén es, Conforme una tradición cristiana, la expresión preparatoria para el nuevo Templo: Cristo. Ella sostiene que en tanto que morada de Dios entre los hombres, el Templo jerosolimitano prefigura la morada terminante que se encarna en la figura del Redentor. La base de esta noción tiene su primordial referente en el Evangelio: “el verbo se hizo carne, y puso su morada entre nosotros” (San Juan 1, 14).[17]

A ello se le suma la profecía de Jesús sobre la destrucción del Templo ante sus discípulos, admirados ante la belleza del Templo de Herodes:

Cuando salió Jesús del Templo, y se iba, se le acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del Templo. Pero respondiendo Él les dijo: ¿Veis todo esto? En verdad os digo: no quedará Acá piedra sobre piedra que no sea derribada.

Pocos años después, en el año 70, el Templo fue destruido por los romanos bajo las órdenes de Tito. Lo único que ha quedado son restos del muro de la explanada, no del templo en sí. De Todas formas sigue siendo desde entonces un “monumento símbolo” y el sitio de referencia más sagrado para el judaísmo.[19]

La tradición islámica y el Templo[editar]

Si bien no sea una mezquita en el sentido estricto del término,[20] el Domo de la Roca es indudablemente un sitio de veneración para los musulmanes. El edificio islámico alberga la De este modo llamada “Roca Fundacional”,[21] cuya significación es de suma importancia para el credo musulmán.

La Roca Fundacional es reverenciada por Abundantes monoteístas como el sitio donde Abraham iba a sacrificar a su hijo;[22] sobre dicha formación pétrea se ubicaba el recinto más sagrado del Templo de Salomón; y en ese mismo sitio, siglos después de la destrucción del Templo y Conforme sostiene la tradición islámica, el profeta Mahoma ascendió a los cielos, siendo portado por buraq, caballo alado con cabeza humana que allá lo condujo en una “travesía nocturna”.[23]

Presenta asimismo la Roca Fundacional una esencial impronta que, Conforme la tradición islámica, fue hecha por Buraq al ascender a los cielos O bien, Conforme otra versión islámica, el arcángel Gabriel grabó en la Roca la mencionada impronta. Un hueco bajo la roca, sostiene la tradición musulmana, es reminiscente del turbante de Mahoma, quien, al levantarse, reincorporándose después de haber orado, se habría golpeado la cabeza con la piedra de no haberse ésta reblandecido de manera instantánea.

Considerado También santo por los hebreos,[24] el sitio en cuestión es no menos venerado por los musulmanes, quienes construyeron el Domo de la Roca para preservar dicho sitio y lo que El mismo involucra, dado que es sumamente significativo desde cierto punto de vista monoteísta.[25]

Debido a su valor histórico y simbólico, la Cúpula de la Roca figura como una imagen constante y dominante en numerosas representaciones de la cultura islámica.[26]

Para los musulmanes Incluso las gradas del Domo de la Roca tienen un valor simbólico importante. Ocho gradas que mueren bajo unas arcadas conducen desde cuatro lados cara lo alto de la Cúpula de la Roca; los musulmanes llaman a estas arcadas “mavazin”, las balanzas. Según una historia legendaria islámica, el día del Juicio Final se tenderá una cerda de caballo desde las “balanzas” al Monte de los Olivos y todos y cada uno de los resucitados deberán pasar por sobre ella: quien haya cometido injusticias caerá a la perdición eterna.

El Templo de Jerusalén en el imaginario colectivo[editar]

Imágenes organizadas en secuencia lógica de los hechos bíblicos que representan (y no Según cuándo fueron realizadas).

El rey Salomón observa los planos de lo que Va a ser el Primer Templo de Jerusalén. Fresco de Andreas Brugger, 1777.

El rey Salomón con el modelo para el Templo de Jerusalén. Escultura gótica de la catedral de Laón, siglo XIII.

El rey Salomón porta el modelo del Templo de Jerusalén. Ícono ruso, siglo XVIII.

Salomón supervisa la edificación del Templo de Jerusalén. Miniatura de los Hermanos Limburg, 1412-16.

Construcción del Templo de Salomón. Frater Rufillus, Códice Bodmer, 1170-1200.

Ejecución de trabajos para el Templo de Salomón. Biblia Historiada, 1450.

El rey Salomón dedica el Templo de Jerusalén. Gouache por Tissot, 1896-1902.

El Arca de la Alianza es introducida en el Templo de Jerusalén. Miniatura de los Hermanos Limburg, 1412-1416.

Dedicación del Templo de Salomón. Óleo por Biacciarelli, 1788-1791.

Sumo sacerdote con los implementos del Templo. Pentateuco de Ratisbona, Bavaria, Alemania, 1300.[11]

El Templo de Salomón en Jerusalén. Xilografía de Hatmann Schedel, 1493.

Biblia Kennicott, manuscrito sefardí, 1476: Implementos del Templo, incluyendo la Menorá.

El Templo de Salomón en Jerusalén. Hagadá de Pésaj, Ámsterdam, 1695.[27]

Templo de Salomón sobre el monte Moriá. Grabado del rabino sefardí Jacob Judah Leon, 1665.

Planta general del Templo de Salomón, mostrando sus patios. Plano de Isaac Newton, 1728.

Templo de Salomón. Grabado de Francois Vatable, 1546.

Hiram, arquitecto del Templo de Salomón, retratado entre sus célebres columnas. Vitral, 1900.

La reina de Saba visita el interior del Templo de Salomón. Óleo por De Bray, 1657.

El Templo de Salomón en la Antigua Ciudad de Jerusalén. Estampa de Charles O’Donnell, 1871.

El Primer Templo de Jerusalén incendiado por Nabucodonosor. Biblia Historiada, 1372.

El Templo de Jerusalén envisionado por Ezequiel. Charles Chipiez, 1887.

Menorá de la visión del profeta Zacarías. Biblia de Cervera, 1299-1300.[28] Manuscrito sefardí ilustrado.

El Templo de Jerusalén concebido por Zorobabel, gobernador de Judea bajo el Imperio Aqueménida. Perspectiva decimonónica.

Zorobabel reconstruye el Templo de Jerusalén. Miniatura francesa, siglo XV.

Herodes ante el Templo de Jerusalén, treinta y seis a.C. Miniatura por Jean Fouquet, 1470-1475.

El Segundo Templo de Jerusalén y sus alrededores. Christian van Adrichom, 1584.[29]

Maqueta del Segundo Templo de Jerusalén, reconstruido por Herodes y en tiempos de Jesús, siglo I Y también.C.[30]

Presentación de María en el Templo de Jerusalén. Giotto, 1304-1313

Presentación de Jesús en el Templo de Jerusalén. Rembrandt, 1631.

Jesús y los doctores en el Templo de Jerusalén. Veronese, 1560.

María y José hallan a Jesús en el Templo de Jerusalén. William Hunt, 1860.

Saqueo y destrucción del Segundo Templo de Jerusalén. Nicolas Poussin, 1626.

El muro occidental, único vestigio del Segundo Templo de Jerusalén. Jean-Léon Gérôme, 1867.

Fachada para el Tercer Templo de Jerusalén, a ser construido por el Mesías, siglo XVII-XVIII. Sinagoga Istanbuli, Barrio Judío, Urbe vieja de Jerusalén.

Proyecto contemporáneo para el Tercer Templo de Jerusalén basado en la visión de Ezequiel. Meir Leibush ben Yehiel Michal, 2010.

Menorá inspirada por la antigua del Templo de Jerusalén, Quizás a ser empleada en el Tercer Templo de Jerusalén. En un inicio exhibida en el Cardo de Jerusalén (2007). The Temple Institute, Barrio judío de la ciudad vieja de Jerusalén.

Planes de reconstrucción en el siglo XXI[editar]

Según la teología judía, con el advenimiento del Mesías, el Templo de Jerusalén Va a ser restaurado. De llegar eso a tener lugar, se tratará del Tercer Templo de Jerusalén.[31] Para tal propósito en Israel se han delineado planos detallados e incluso elaborado una gran menorá.

↑ Gabrielle Sed-Rajna, L’abecedaire du Judaïsme, Flammarion: París, 2000, p. 116. La ilustración que figura sobre la derecha muestra la indumentaria de los sacerdotes y los diferentes utensilios propios del Templo de Jerusalén.
Indumentaria sacerdotal, Menorá (candelabro de 7 brazos), Arca de la Alianza y demás utensilios del Templo de Jerusalén.

Cecil Roth, Tel Aviv: Massada Press, 1961, col.

↑ Episodio que es recordado en la fiesta judía de Janucá.
↑ Simón Dubnow, Manual de la historia judía, Buenos Aires: Sigal, 1977, pp. 288-295: “La destrucción de Jerusalén”.
↑ Según la descripción de la Biblia, el poder de Dios a través del Arca ya se había acreditado cuando se derrumbaron las murallas de Jericó al pasar los judíos ante ellas con el Arca.
↑ Ejemplos de ello son Santa Sofía de Constantinopla y el Monasterio de El Escorial. Y a ellos También debe agregárseles el proyecto del arquitecto Louis I. Kahn para la Sinagoga Hurva en Jerusalén, realizado entre 1967 y 1974. Numerosos son los puntos de vista teóricos en torno al Templo de Salomón y existe Además un esencial número de reconstrucciones e inclusive intentos distintos por regresar a materializarlo Durante la historia. Para mayores detalles, véase Reconstrucciones del Templo de Salomón.
↑ Basada en Levítico 24:5-9.
↑ Candelabro de 7 brazos, efectuado en oro Y también En un inicio exhibido en el Cardo de Jerusalén en 2007; materializado por el Temple Institute y exhibido en el Barrio judío de la urbe vieja de Jerusalén. La menorá se basada en Éxodo 25:31-40, Éxodo 37:17-24 y Levítico 24:1-4.
↑ Éxodo 37:25-28; Biblia de Peter Fjellstedt, 1890, parte I, p. 179.
↑ Conocido Asimismo como “el altar de bronce”, Éxodo 27: 1-8; O el altar exterior, dado que se hallaba en el patio O bien espacio a cielo abierto del Tabernáculo. Al altar en cuestión se lo conoce También como “altar para los holocaustos”, Al tiempo que en hebreo se lo llama mizbeaj ha’olah (מזבח העולה); Simón Dubnow, Historia Judía, Buenos Aires: Sigal, 1977, p. 40.
↑ Utensilio Asimismo conocida como “la fuente de bronce” (Éxodo 30:17-21) y “el mar de cobre” (Dubnow, Historia Judía, p. 104). Las versiones bíblicas emplean tanto bronce como cobre (Biblia paralela multilingüe: Éxodo 30:18.
↑ a b Museo de Israel, Jerusalén, entrada 201636.
↑ Simón Dubnow, Manual de la Historia Judía, Buenos Aires: Sigal, 1977, capítulo XIII: “La Cautividad en Babilonia”; Gabrielle Sed-Rajna, L’abecedaire du Judaïsme, Flammarion: París, 2000, p. 116.
↑ Udo Becker, The Continuum Encyclopedia of Symbols, Londres y Nueva York: 1994, pp. 239-40; Don D. Srail, “Ivory Pomegranate”, 19 de enero de 1997 (accedido 2 de julio de 2014).
↑ 1 Reyes 7:21 (adornaban Además en las vestiduras del Sumo Sacerdote de Israel, Éxodo 28: 33-34); Benedict S. Isserlin, “Israelite Art during the Period of the Monarchy”, en Jewish Art, ed. Cecil Roth, Tel Aviv: Massada Press, 1961, col. 83; W. Emery Barnes, “Jachin and Boaz”, Journal of Theological Studies V, 1904, pp. 447-451.
↑ El objeto en cuestión generó acalorados debates arqueológicos en Israel acerca de su autenticidad, Pero Entonces de incontables estudios e investigaciones, pruebas de laboratorio, análisis paleográficos y hasta un caso en la Corte de Jerusalén, el consenso de los expertos basado en evidencia Hoy contundente e irrefutable ha demostrado la autenticidad de la pieza que otrora coronaba el cetro de uno de los sacerdotes del Templo. André Lemaire, “Une inscription paleo-hebraique sur grenade en ivoire,” Revue Biblique, Vol. 88, pp. 236-239; “Probable Head of Priestly Scepter from Solomon’s Temple Surfaces in Jerusalem,” Biblical Archaeology Review, enero-febrero 1984; Yitzhak Roman, “Text on a Pomegranate”, Caso no. 482/04, District Court, Jerusalem: Expert’s Opinion, The Institute for Technology and Forensic Consulting Ltd., Diez de diciembre de 2008; “Leading Israeli Scientist Declares Pomegranate Inscription Authentic”, Biblical Archaeology Review, 16 de diciembre de 2008 (repr. Anchor Stone International, veintitres de abril de 2009); “The Ivory Pomegranate: Artifact from Solomon’s Temple”, Biblical Archaeology, 19 de marzo de 2012. La esencia del contenido de las fuentes enumeradas ha sido resumida en Documenta: Ivory Pomegranate. La granada de marfil se halla preservada en el Museo de Israel, en Jerusalén.
↑ Fotografía tomada in situ en agosto de 2011.
↑ Ángelus 2006. El pontífice se refiere a Juan 1:14, cuyo texto es “Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y De veras”. La versión española es consonante con el contenido bíblico del Evangelio en latín (Verbum costoso factum est et habitavit in nobis) e inclusive con el Evangelio en hebreo (הדבר נהיה בשר ושכן בתוכינו). En comparación con empleo del término “morada”, éste tiene su referente en un texto profético que figura lo que los cristianos denominan Viejo Testamento y los judíos llaman Torá: « Mi morada va a estar Asimismo junto a ellos, y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.» (Ezequiel 37:27). La exégesis cristiana ve en las palabras de Ezequías una prefiguración de aquellas de Juan el Evangelista.
↑ «Mateo 24:1-2».
↑ Al Kotel O Muro de las Lamentaciones se lo conoce Asimismo como “Muro Occidental del Templo de Jerusalén”; El mismo es para el judaísmo “un monumento símbolo” de importancia cardinal hasta el advenimiento del Mesías judío, que Conforme la mencionada religión, en su instante lo reconstruirá, dando sitio al Tercer Templo de Jerusalén (Gabrielle Sed-Rajna, L’abecedaire du Judaïsme, Flammarion: París, 2000, pp. 108-109: “Temple de Jérusalem: Un monument symbole”).
↑ En contraste a la Mezquita de Al-Aqsa, el Domo de la Roca Jamás sirvió como mezquita, Con lo que Asimismo es inapropiada la denominación “Mezquita de Omar”.
↑ Árabe: صخرة (Sajrah); hebreo: אבן השתייה (Even Hashetiá). Otras traducciones opciones alternativas de Roca Fundacional son “Roca de la Fundación”, “Piedra Fundacional”, e incluso “Piedra de la Fundación”; el hábito y la usanza de la expresión “Domo de la Roca” justifican el empleo de Roca Fundacional, Ya que la relacionan con el edificio construido para preservarla. El empleo de “roca” en vez de “piedra” potencialmente la relaciona con las palabras de Jesús respecto a Pedro, “Tú eres la roca sobre la cual edificaré mi iglesia” (lo que a su vez presenta conexión con varias preexistencias bíblicas y arqueológicas que relacionan al recinto más sagrado del Templo de Jerusalén con la Roca Fundacional). La elección de “Fundación” en vez de “la Fundación” tiene su razón de ser en el simple hecho de que piedras O rocas fundacionales ha habido incontables A lo largo de la historia y ello incluye Además a la mismísima Roca Fundacional, a la que se escribe Acá con mayúsculas, para tratarla como un caso particular y diferenciarla De esta manera de Todas las demás.
↑ Según las tradiciones judía y cristiana, Isaac; Conforme los musulmanes, Ismael.
↑ Corán, Sura 17: Isra y Mi’raj.
↑ Testimonio de ello es, Por poner un ejemplo, la insignia hebrea con bendiciones de Marco Antonio Giustiniani, que incluye una imagen del Templo de Jerusalén representado tomando en cuenta al Domo de la Roca, Venecia, 1545-52:

“Beit Hamikdash”, 1546.

↑ Debido a que el Domo de la Roca se encuentra en lo que en la Antigüedad era el área del Templo, los judíos ortodoxos se abstienen de visitar este sector. A ello se le suma la tradición judía que sostiene que sobre la Roca Fundacional se hallaba Precisamente el recinto más sagrado del Templo de Salomón, donde Conforme los textos bíblicos residía Yaveh, Esto es, dicho sitio se relaciona directamente con lo que los hebreos llaman “Shejiná” (presencia divina).
↑ Sarah Kochav, Grandes civilizaciones del pasado: Israel, Barcelona: Folio, 2005, p. 148: “El Monte del Templo”.
↑ Grabado anónimo (Jewish Encyclopedia: Temple).
↑ Lisboa, Biblioteca Nacional de Portugal, Biblia de Cervera, fol. 316v.
↑ Grabado pintado a mano, 52 x 74,9 cm., procedente de Jervsalem et suburbia eius, Colonia (Alemania), 1584 (Colección Kyram).
↑ Maqueta del Segundo Templo, imagen de la totalidad del conjunto, incluyendo patios y murrallas.
↑ Al paso que el Primer Templo fue edificado por Salomón (960 a. C.), al Segundo lo reconstruyeron Zorobabel (553 a. C.) y Herodes (19 a. C.).
Véase Asimismo[editar]

Tabernáculo
Jerusalén
Historia del antiguo Israel
Judaísmo
Historia de los judíos
Historia de los judíos en la Tierra de Israel
Beth Hatefutsoth
Arte judío
Presentación de María en el Templo
Presentación de Jesús en el Templo
Reconstrucciones del Templo de Salomón
El Escorial y el Templo de Salomón

– Barnes, W. Emery, “Jachin and Boaz”, Journal of Theological Studies, vol. V, 1901, pp. 447-451 (accedido nueve de junio de 2011).
– Comay, Joan. The Diaspora Story: The Epic of the Jewish People among the Nations (1981), Tel Aviv y Bnei-Brak: Steimatzky, repr. 1994.
– Dubnow, Simón. Manual de la historia judía, Buenos Aires: Sigal, 1977.
– Kochav, Sarah. Grandes civilizaciones del pasado: Israel, Barcelona: Folio, 2005.
– Kovadloff, Santiago. La extinción de la diáspora judía, Buenos Aires: Emecé, 2013.
– Sand, Shlomo. La invención del pueblo judío (Comment le peuple juif fut inventé?, 2011); trad. portuguesa de Eveline Bouteiller como A invenção do povo judeu: da Biblia ao sionismo, San Pablo: Saraiva-Benvirá, 2012.
– Sed-Rajna, Gabrielle. L’abecedaire du Judaïsme, Flammarion: París, 2000.

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