«The Case For Teaching The Bible»

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La Biblia (del latín biblĭa, y este del griego βιβλία biblía, «libros»)[1] es un conjunto de libros canónicos que en el judaísmo y el cristianismo son producto de inspiración divina y son un reflejo de la relación entre Dios y los humanos.

La Biblia es el libro más vendido de la historia y a menudo se la considera el libro más influyente del Mundo.[2][3][4] Una edición de mayo de 2007 de la revista Time afirmó que «la Biblia ha hecho más para construir la literatura, la historia, el entretenimiento y la cultura, que ningún otro libro que se haya escrito. Su influencia en la historia mundial no tiene equiparable, y no tiene síntomas de estar menguando».[5] Cada año se venden 100 millones de copias de la Biblia[6][7] y ha sido traducida Cuando menos a 2454 idiomas.[8][9]

1 Etimología
2 Historia 2.1 Viejo Testamento y Nuevo Testamento

5.1 El Viejo Testamento
5.Dos El Nuevo Testamento

10.1 La Biblia hebrea
10.Dos La Biblia griega
10.Lectura La Biblia latina
10.4 Biblia de familia
10.5 Traducciones de la Biblia

La palabra Biblia procede, a través del latín biblĭa, de la expresión griega τὰ βιβλία τὰ ἅγια (ta biblía ta hágia; ‘los libros sagrados’), acuñada por primera vez en el deuterocanónico 1 Macabeos 12:9,[10] donde βιβλία es el plural de βιβλίον (biblíon, ‘papiro’ O ‘rollo’ y, por extensión, ‘libro’).[11] Se cree que este nombre nació como diminutivo del nombre de la urbe de Biblos (Βύβλος, Býblos), esencial mercado de papiros de la antigüedad.[12]

No obstante, Ya que Biblos solamente con dificultad podría ser un préstamo del nombre original de dicha urbe en fenicio, Gubla, existe la posibilidad de que fuera la ciudad la que recibiera su nombre griego desde el término que designaba a la planta de papiro, y no Al revés.[13]

Dicha expresión fue empleada por los hebreos helenizados (aquellos que habitaban en ciudades de habla griega) un buen tiempo ya antes del nacimiento de Jesús de Nazaret para referirse al Tanaj O bien Viejo Testamento. Muchos años después empezó a ser utilizada por los cristianos para referirse al conjunto de libros que forman el Antiguo Testamento, Como los Evangelios y las cartas apostólicas (Esto es, el Nuevo Testamento). Por entonces, ya era común emplear únicamente el primer sintagma, τὰ βιβλία, a forma de título.

Ya como título, se empezó a usar en latín biblia sacra (‘los libros sagrados’), sin artículo, Pues este no existía en latín. Sin embargo, al ser Biblia un cultismo en latín, acabó pasando de considerarse un neutro plural a un femenino singular («la sagrada Biblia»), entendiendo ya Biblia como el nombre propio de todo el conjunto. A través del latín se derivó a La gran mayoría de las lenguas modernas.

La Biblia es una recopilación de textos que en un principio eran documentos separados (llamados «libros»), escritos primero en hebreo, arameo y griego A lo largo de un periodo muy dilatado y después reunidos para formar el Tanaj (Antiguo Testamento para los cristianos) y luego el Nuevo Testamento. Ambos testamentos forman la Biblia cristiana. En sí, los textos que componen la Biblia fueron escritos Durante aproximadamente 1000 años (entre el 900 a. C. y el cien d. C.). Los textos más viejos se hallan en el Libro de los Jueces («Canto de Débora») y en las denominadas fuentes Y también (tradición elohísta) y J (tradición yahvista) de la Torá (llamada Pentateuco por los cristianos), que son datadas en la temporada de los 2 reinos (siglos X a VIII a. C.). El libro completo más viejo, el de Oseas es También de la misma época. El pueblo judío identifica a la Biblia con el Tanaj, para el que carece de sentido y no es aceptada la denominación como Viejo Testamento al no aceptar la validez del Nuevo Testamento.

El canon de la Biblia que conocemos El día de hoy fue creado por la Iglesia católica, bajo el pontificado de san Dámaso I, en el Sínodo de Roma del año 382, y esta versión es la que Jerónimo de Estridón tradujo al latín. Dicho canon consta de setenta y tres libros: 46 constitutivos del llamado Viejo Testamento, incluyendo 7 libros llamados Actualmente Deuterocanónicos (Tobit, Judit, Primer libro de los Macabeos, Segundo libro de los Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico (Sirácida), y Baruc) —que han sido impugnados por judíos y protestantes— y veintisiete del Nuevo Testamento. Fue confirmado en el Concilio de Hipona en el año 393, y ratificado en el Concilio III de Cartago (en el año 397), y el IV Concilio de Cartago, en el año 419.

Cuando reformadores protestantes lo impugnaron, el canon católico fue Nuevamente confirmado A través de una declaración dogmática, definida en la cuarta sesión del Concilio de Trento, del 8 de abril de 1546. Las definiciones doctrinales del Concilio de Trento no fueron reconocidas ni asumidas por muchos protestantes, surgidos desde el siglo XVI, ni por distintas denominaciones vinculadas al protestantismo surgidas a partir del siglo XIX. El canon de las biblias cristianas ortodoxas es Incluso más amplio que el canon bíblico católico, e incluye el Salmo 151, la Oración de Manasés, el Tercer libro de Esdras y el Tercer libro de los Macabeos. En adición a estos, el Cuarto libro de Esdras y el Cuarto libro de los Macabeos figuran, asimismo, como apéndices en muchas esenciales versiones y ediciones de la Biblia cristiana ortodoxa.

El Antiguo Testamento narra principalmente la historia de los hebreos y el Nuevo Testamento la vida, muerte y resurrección de Jesús, su mensaje y la historia de los primeros cristianos. El Nuevo Testamento fue escrito en lengua griega koiné. En él se cita frecuentemente al Viejo Testamento de la versión de los Setenta, traducción al griego del Antiguo Testamento realizada en Alejandría (Egipto) en el siglo III a. C.

Para los creyentes, la Biblia es la palabra de Dios, de inspiración divina, Aunque su redacción se realizó Por medio de hombres elegidos que usaron de sus facultades como verdaderos autores. Se trata de una obra eminentemente espiritual que los creyentes interpretan como la manera que tuvo Dios de revelarse a sí mismo y manifestar su voluntad de salvación de la Humanidad, además de su carácter y atributos.

Para los fieles cristianos, la Biblia es la principal fuente de fe y doctrina en Cristo. En el siglo XVI los diferentes movimientos de la Reforma protestante Comenzaron a experimentar un alto desgaste en discusiones filosóficas y a separarse unos de otros; para menguar este inconveniente se definió el principio llamado «sola escritura», que quiere decir que solamente la Biblia puede ser considerada fuente de doctrina cristiana. Para la Iglesia católica, además de la Biblia, Asimismo son fuente doctrinal la tradición, las enseñanzas de los Progenitores de la Iglesia (discípulos de los apóstoles), y las decisiones emanadas de los Concilios. Esta divergencia entre cristianos se intensificó después de 1870, cuando el papa Pío IX promulgó la constitución Pastor Aeternus, del Concilio Vaticano I, que reafirma el Primado papal y proclama la infalibilidad del sumo pontífice en asuntos de fe, Moral y doctrina cristiana (dogma de la infalibilidad papal) cuando habla ex cathedra (18 de julio de 1870) en cuanto único «sucesor de Pedro» y, consecuentemente, «custodio y depositario de las llaves del Reino de los Cielos»—. Mientras que los cristianos protestantes rechazan esta aseveración y consideran como cabeza única de la iglesia a Jesucristo. Para ambas partes esta gran diferencia ya no es considerada Solo en términos filosóficos O religiosos, sino como propósitos divinos plasmados y asentados en la Biblia misma.

Para los judíos ortodoxos, Como es natural, el Nuevo Testamento no tiene validez. El judaísmo rabínico considera como fuente de doctrina el Talmud, Mientras los caraítas defienden desde el siglo VIII el Tanaj como única fuente de fe.

Viejo Testamento y Nuevo Testamento[editar]

El canon del Antiguo Testamento cristiano entró en empleo en la Septuaginta griega, traducciones y libros originales, y sus diferentes listas de los textos. Además de la Septuaginta, el cristianismo Más tarde añadió diferentes escritos que se convertirían en el Nuevo Testamento. Poco diferentes listas de las obras aceptadas siguió desarrollando en la antigüedad. En el siglo IV, varios sínodos fueron elaborando listas de escritos sagrados que fijaban un canon del Viejo Testamento de entre cuarenta y seis y 54 diferentes documentos y un canon del Nuevo Testamento de 20 a 27, siendo este último el utilizado hasta el día de El día de hoy; el cual fue definido finalmente en el Concilio de Hipona en el año 393. Cara el año 400, Jerónimo había escrito una edición terminante de la Biblia en latín (véase la Vulgata), el Canon de la que, debido en parte a la insistencia del papa Dámaso, fue hecho coincidir con resoluciones de múltiples de los Sínodos reunidos con anterioridad. Con el beneficio de la retrospectiva se puede decir que estos procesos establecieron de manera eficaz el canon del Nuevo Testamento, Si bien hay otros ejemplos de listas canónicas en empleo después de este tiempo. No obstante, esta lista definitiva de veintisiete libros no fue legitimada por ningún Concilio ecuménico sino hasta el Concilio de Trento (1545-63).

Durante la Reforma protestante, algunos reformadores canónicos propusieron diferentes listas de las que se halla En la actualidad en uso en la Iglesia de San Pedro de Roma. Aunque no sin debate la lista de los libros del Nuevo Testamento vendría a seguir siendo exactamente la misma, No obstante, en el Viejo Testamento ciertos textos presentes en la Septuaginta fueron eliminados de La mayoría de los cánones protestantes. Por consiguiente, en un contexto católico estos textos se denominan libros deuterocanónicos, Al paso que en un contexto protestante que se hace referencia como libros apócrifos, la etiqueta se aplica a todos y cada uno de los textos excluidos del canon bíblico que estaban en la Septuaginta. Cabe indicar También, que tanto católicos como protestantes describen algunos otros libros, como el Libro de los hechos de Pedro, como apócrifos.

Por lo tanto, el Antiguo Testamento protestante de El día de hoy tiene treinta y nueve libros —el número varía del número de los libros en el Tanaj (Si bien no en contenido) a causa de un procedimiento diferente de la división—. Asimismo cambia el orden y el nombre de los libros, Mientras que la Iglesia católica reconoce a cuarenta y seis libros como una parte del Antiguo Testamento canónico. El libro de Enoc es aceptado en el canon del Antiguo Testamento solo por la Iglesia ortodoxa etíope. El término «Escrituras hebreas» es solo sinónimo del Viejo Testamento protestante (no católico) que contiene las Escrituras hebreas y textos adicionales. En cuanto al canon del Nuevo Testamento, son 27 libros en el canon de la Iglesia católica, aceptado por La mayor parte de las Iglesias de la Reforma. La Iglesia siria solo acepta veintidos libros en su canon. Libros como el Primer libro de Clemente y el Segundo libro de Clemente, el Libro de la Alianza, el Octateuco y otros, han sido motivo de disputas, y se hallan canonizados por la Iglesia católica apostólica ortodoxa.

Un libro de la Biblia es un conjunto establecido de escrituras. Por ejemplo, el Libro de los Salmos (en hebreo Tehilim O bien ‘canciones de alabanza’) tiene ciento cincuenta canciones (ciento cincuenta y uno en la versión de los Setenta), Al paso que la Epístola de Judas es una carta de media página.

La Biblia hebrea O bien Tanaj está dividida en 3 secciones: los cinco libros de Moisés (la Torá), los libros escritos por los profetas hebreos (los Profetas O bien Nevi’im) y unos libros que no entran en las Dos categorías precedentes (las Escrituras O Ketuvim); estos son conocidos como hagiógrafa O simplemente «las Escrituras».

La Biblia judía fue escrita predominantemente en hebreo, Mas tiene algunas pequeñas partes que fueron escritas en arameo. En la Biblia cristiana, la Biblia hebrea es llamada Viejo Testamento, para distinguirla del Nuevo Testamento, que es la parte que narra la vida de Jesús y su predicación, entre otras muchas cosas. El Nuevo Testamento está dividido en los 4 Evangelios, historia (Hechos de los Apóstoles), las cartas (epístolas) a iglesias cristianas por Pablo y otros apóstoles, y el Apocalipsis.

Las Biblias cristianas contienen la totalidad del Tanaj (O bien Antiguo Testamento), así como un conjunto de textos siguientes cristianos, conocidos como el Nuevo Testamento. Dentro del cristianismo no hay acuerdo completo sobre el número exacto de libros que debe tener (con igual reconocimiento) el Viejo Testamento, Es decir, sobre su canon. Hasta el siglo XVI se mantuvo en Occidente la traducción latina de san Jerónimo conocida como «la Vulgata» (proveniente del latín vulgar) que incorporaba tanto el canon judío como aquellos escritos de la Septuaginta griega. Con la Reforma protestante, Martín Lutero cuestionó la necesidad de sostener los libros «apócrifos» junto a los del canon judío y los agrupó como un apéndice edificante al final de su traducción al alemán de la Biblia. La Iglesia católica confirmó, No obstante, el canon de la Biblia de los Setenta y de la Vulgata en el Concilio de Trento (1545-1563), reconociendo más claramente la canonicidad de ciertas escrituras cuestionadas por Lutero, que desde ese mismo siglo Empezaron a ser llamados deuterocanónicos (concepto introducido por Sixto de Siena). Las iglesias orientales También reconocen plena canonicidad a los deuterocanónicos, agregando También otros libros que se encuentran en códices antiguos, como el Salmo 151, la Oración de Manasés, III y IV Esdras, y III y IV Macabeos. La Iglesia copta acepta asimismo en su canon el Libro de Enoc y el Libro de los Jubileos. El Nuevo Testamento hace referencia tanto a los libros deuterocanónicos como al Libro de Enoc, y narra los sucesos de la pasión de Cristo de acuerdo con el cómputo asentado en el Libro de los jubileos. En cuanto al resto de los libros, no hay disputa alguna y todos los grupos cristianos tienen los mismos libros en el Nuevo Testamento de la Biblia.

Cánones bíblicos[editar]

La palabra canon significa ‘regla’ O bien ‘medida’, Así que se le llama canon bíblico al conjunto de libros que integran la Biblia Conforme una tradición religiosa específica, que los considera Así «divinamente inspirados» y los distingue de otros textos que no se consideran revelados. Estas diferencias entre las diferentes ramas del cristianismo se dan solamente para el Viejo Testamento; Por poner un ejemplo, Conforme la Iglesia católica son cuarenta y seis libros, y Según La mayor parte de iglesias protestantes son 39. Con relación al Nuevo Testamento Todas tienen El mismo número de libros.

El primer canon es el Pentateuco, el Como se compone de los libros del Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio y contiene la «Ley de Dios», que es el conjunto de los 613 preceptos del judaísmo (Mitzvá).

En el judaísmo brota disputa sobre el canon correcto. Un conjunto religioso, los saduceos, sostiene que únicamente conforma el canon de las Escrituras la Torá (‘la Ley’) O bien Pentateuco (‘cinco libros’), Al tiempo que otros grupos También incluyen los Nevi’im (Profetas) y los Ketuvim (los Escritos). Después de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C., el conjunto judío predominante fue el de los fariseos, que sí considera al canon como conformado por la Ley, los Profetas y los Escritos. De esta forma, a finales del siglo I el judaísmo estableció en Yamnia (Yavne) como canon de sus libros sagrados aquellos que cumplieran tres requisitos: que hubiera una copia del libro en cuestión que se supiera que fue escrito antes del año trescientos a. C. (cuando la helenización llegó a Judea, con los Problemas culturales y religiosos subsecuentes, y que pueden leerse en libros como el Libro de los macabeos O el Libro de Daniel), que dicha copia estuviera escrita en hebreo O cuando menos arameo (no griego, la lengua y cultura invasora) y que tuviera un mensaje considerado como inspirado O bien dirigido al pueblo de Dios (con lo que Asimismo ciertos libros que cumplían las 2 peculiaridades precedentes debieron salir del canon).

En tiempos de Jesús de Nazaret es dominante la segunda opinión, la cual es sostenida y transmitida por muchos cristianos hasta tiempos de la Reforma protestante con la controversia de los libros deuterocanónicos (ver «Estructura», ut supra). Esta controversia seguramente se originó Precisamente por el hecho de que el judaísmo había establecido su canon a fines del siglo I, con lo que para ellos ya no estaban presentes aquellos textos que solo se encontrarían en griego (en la versión de la Biblia judía de los Setenta). Estos libros fueron Exactamente los que se considerarían, Más tarde, como deuterocanónicos.

La versión judía de la Biblia, llamada el Tanaj, consta de veinticuatro libros, con ciertas diferencias con respecto a las Biblias cristianas. Algunas de ellas son:

– Los nombres de múltiples libros: Éxodo para el original Shemot (‘nombres’); Levítico para Vaikrá (‘y llamó’).
– La subdivisión en 3 secciones: Torá (la Ley, el Pentateuco);
Nevi’im, los profetas anteriores (Josué, Jueces, Samuel y Reyes) y profetas posteriores (Isaías, Jeremías, Ezequiel y los profetas menores); y
Ketuvim, los escritos (Salmos, Proverbios, Daniel y los demás libros).

Actualmente, los libros que no son considerados canónicos por católicos y ortodoxos, reciben el nombre de libros apócrifos; por su parte, esos mismos libros Acostumbran a ser denominados pseudoepígrafos por los protestantes, que, habitualmente, respetan Asimismo el nombre de Deuterocanónicos (literalmente, ‘del segundo canon’) para aquellos que han recibido reconocimiento canónico de católicos y ortodoxos (Por norma general, son libros escritos originalmente en griego, incluidos en la traducción al griego de la Biblia judía conocida como Septuaginta O bien de los LXX). No obstante, ciertas corrientes protestantes fundamentalistas insisten en conservar el nombre de apócrifos para los libros deuterocanónicos. Con todo, hay que señalar, que los primeros cristianos no usaban la Biblia hebrea, sino que usaban la Septuaginta O de los LXX por cuanto múltiples de los nuevos cristianos fueron judíos de cultura griega, como Por ejemplo, Pablo de Tarso, san Esteban, y los evangelistas san Lucas y san Marcos.

Así, las versiones católicas de la Biblia constan de setenta y tres escritos, en tanto que las más de las versiones protestantes solo contienen 66. No obstante, las Biblias de los anabaptistas, luteranos, anglicanos y episcopalianos, incluyen los deuterocanónicos, si bien bajo el rubro de «apócrifos»; Ya que los consideran «lectura edificante», Mas no canónica. Las versiones ortodoxas, por su parte, incluyen setenta y seis libros en total. Además, la Iglesia copta incluye en su canon del Viejo Testamento el Libro de Enoc y el Libro de los Jubileos, que no incluye ninguna de las otras corrientes actuales del judeocristianismo, Mas que eran libros bastante populares en los tiempos de Cristo; de lo cual han quedado vestigios Incluso en los escritos del Nuevo Testamento. La Iglesia siria reduce el número de libros del canon, Pues solo acepta veintidos en el Nuevo Testamento.

La Biblia cristiana[editar]

Las biblias cristianas están constituidas por escritos hebreos, arameos y griegos, que han sido retomados de la Biblia griega, llamada Septuaginta, y del Tanaj hebreo-arameo, y después reagrupados bajo el nombre de Antiguo Testamento. A estos se ha sumado una tercera serie de escritos griegos cristianos agrupados bajo el nombre De nuevo Testamento. Diferentes grupos cristianos han debatido largamente sobre la inclusión O bien exclusión de algunos de los libros de los dos testamentos, surgiendo los conceptos de apócrifos y deuterocanónicos para hacer referencia a algunos de estos textos.

La comunidad judía actual reserva la expresión «Biblia cristiana» para identificar solo a los libros que han sido añadidos al Tanaj hebreo-arameo por el judaísmo tardío helenizante alejandrino, y luego por el cristianismo, y evita referirse a su Tanaj con los términos «Biblia» O bien «Antiguo Testamento». Varias denominaciones cristianas incorporan otros libros en el canon de los dos Testamentos.

El Antiguo Testamento[editar]

El Viejo Testamento es la serie de textos sagrados israelitas precedentes a Cristo, y que es aceptada por todos y cada uno de los cristianos como primera una parte de las biblias cristianas. En términos generales, no existe un consenso general entre los diferentes grupos de cristianos sobre si el canon del Antiguo Testamento debe corresponder al de la Biblia griega, con deuterocanónicos, que es lo que proponen las iglesias cristianas ortodoxas y católica Por medio de su historia, O bien al del Tanaj hebreo, que es lo que plantean los judíos actuales, ciertos protestantes, y otros grupos cristianos emanados de estos. En total se numeran en el Viejo Testamento 39 libros en la versión protestante, 46 libros en la versión de la Iglesia católica, y cincuenta y uno libros en la de la Iglesia ortodoxa. Sin embargo, el orden, nombres y particiones de los libros del Antiguo Testamento de las biblias cristianas, A través de la historia, siguen la usanza griega y no la hebrea. Y, de la misma forma, varía del judaísmo en la interpretación y énfasis (Véase, Por poner un ejemplo, el Libro de Isaías, capítulo 7, verso 14).[14]) Además de los libros propios del texto griego de la Biblia, el canon de la Iglesia copta admite otros libros, como el Libro de Enoc y el Libro de los Jubileos.

El Nuevo Testamento[editar]

El Nuevo Testamento es una colección de veintisiete libros, representativos de 4 diferentes géneros literarios judeocristianos:

– Cuatro Evangelios.
– 1 Libro de los Hechos.
– Diecinueve Epístolas (O «cartas»): 6 epístolas «católicas» O apostólicas, y 13 epístolas paulinas; (una séptima epístola apostólica —la Primera epístola de Juan—, y una decimocuarta epístola paulina —la Epístola a los hebreos—, Verdaderamente pertenecen al género ensayístico O doctotratadístico; O sea, son tratados doctrinales, Por lo que representan un quinto género de escritos del Nuevo Testamento). La figura protagónica en las epístolas es Jesús de Nazaret, llamado Cristo. Prácticamente todos los cristianos (con algunas excepciones, como los gnósticos de los primeros siglos) han venido asumiendo el Nuevo Testamento como un texto sagrado divinamente inspirado. No obstante, no hay unidad universal en el canon del Nuevo Testamento. Son 27 libros en el canon de la Iglesia católica, Al igual que en La mayor parte de las Iglesias protestantes. La Iglesia cristiana ortodoxa de Siria solo acepta veintidos libros en su canon. Libros como el Primer libro de Clemente y el Segundo libro de Clemente, el Libro de la Alianza, el Octateuco, y otros, han sido motivo de disputas, y son aceptados por otras Iglesias cristianas.
– 1 Apocalipsis.

Otros libros referenciados en la Biblia[editar]

Dentro del texto bíblico se mencionan ciertos libros y epístolas de los que no se cuenta con copias reportadas En la actualidad O bien solo se conservan fragmentos. En general se les menciona como referencias primarias, escritos de elaboración anterior O bien como complemento de lo escrito en el contexto donde se los menciona. En el caso del Libro de Enoc, este ha venido siendo tenido por apócrifo por La mayoría de religiones (siendo caso contrario el canon de la iglesia ortodoxa etíope) Pese a haber sido referenciado en la Biblia y encontrarse en un estado íntegro de contenido.

La siguiente lista parcial muestra algunos de los libros que no están disponibles Actualmente en La mayor parte de ediciones bíblicas. Dichos libros son:

El libro del convenio O El libro del pacto, O bien El libro de la alianza[15]
El libro de las batallas de Yahveh[16]
El libro de Jaser (O libro del justo)[17][18]
Un libro guardado delante de Yahveh[19]
El libro de los hechos de Salomón[20]
El libro del vidente Samuel[21]
El libro del profeta Natán[21]
El libro del vidente Gad[21]
Profecías de Ahías el silonita, y del vidente Iddo[22]
Los libros del profeta Semaías[23]
Las palabras de Jehú[24]
Los hechos de Uzías[25]
Los registros de los reyes de Israel O Las actas de los reyes de Israel[26]
Las palabras de los videntes[27]
Un rollo con la palabra de Yahveh a Jeremías desde los días de Josías[28]
Un libro de Jeremías contra de toda la maldad de Babilonia[29]
Un libro de memorias[30]
Una epístola precedente de Pablo a los corintios[31]
Otra epístola de Pablo a los efesios[32]
La carta de Pablo a los laodicenses[33]
Las profecías de Enoc[34]

Conservación e integridad de la Biblia[editar]

Existen opiniones divididas en cuanto a la afirmación de que una gran parte de la Biblia se ha conservado sin cambios esenciales hasta nuestros días. En la actualidad, la creencia común en casi toda la cristiandad supone la infalibilidad y/O inerrancia del texto bíblico, dando por sentado que la Biblia está exenta de todo error, siendo perfecta como palabra de Dios al hombre. Este concepto es similar a la doctrina de la sola scriptura, donde se cree que la Biblia contiene todo lo preciso para la salvación del hombre. En el credo de Nicea se confiesa la creencia de que el Espíritu Beato «ha hablado Por medio de los profetas». Este credo ha sido sostenido por los católicos, ortodoxos, anglicanos, luteranos y La mayoría de denominaciones protestantes. Sin embargo, como nota Alister Y también. McGrath, «los reformadores no vieron conectado el tema de la inspiración con la absoluta fiabilidad O auténtica inerrancia de los textos bíblicos». Él dice:

[…] el desarrollo de las ideas de ‘infalibilidad bíblica’ O bien ‘inerrancia’ en el protestantismo pueden ser trazadas a los Estados Unidos a mediados del siglo XIX.[35]

Los defensores de la idea de que las escrituras bíblicas son fieles y están completas se basan en la cantidad de copias idénticas que, desde tiempos remotos, se ha efectuado de las mismas. Los copistas hebreos de las Escrituras, denominados masoretas, que copiaron las Escrituras hebreas entre los siglos VI y X solían contar las letras para evitar fallos.

Quienes no están conformes con estas afirmaciones apelan a circunstancias tales como traducciones de un idioma a otro, copiado de manuscritos, opiniones divergentes en dogmas y/O destrucción deliberada y sostienen En consecuencia que la Biblia no ha llegado como un volumen completo. Hallazgos tales como los manuscritos del Mar Muerto han mostrado que, en gran parte, esto sucedió antes del siglo I de nuestra era, Si bien los textos encontrados allá, y los conocidos hasta entonces, parecen presentar cambios menores. En otros casos, libros tales como los Evangelios apócrifos fueron descartados del canon aceptado A lo largo de los concilios ecuménicos, como parte de un esfuerzo por mantener la integridad doctrinal. Casos como el del hallazgo del texto completo del Evangelio de Tomás entre los Manuscritos de Nag Hammadi, entre otros textos tomados por heréticos en su momento, evidencian un proceso editorial paulatino en temporadas pasadas. Hay otros textos relevantes relacionados con la Biblia «original» como los escritos apócrifos hallados en Egipto y Cisjordania (Qumrán, cerca del mar Muerto), e incluso en países muy lejanos hacia el Sur y el Oriente. Estos han supuesto una nueva interrogante Sobre si ya estaría completo el canon bíblico, O habría que revisarlo de forma detallada.

Las investigaciones arqueológicas en la zona donde se desarrollan los hechos narrados en la Biblia tienen como un resultado añadido la comprobación de los hechos, lugares y personajes que aparecen citados en los diferentes libros que componen la Biblia.[cita requerida] Aun se ha llegado a crear el término de arqueología bíblica para denominar a parte de la arqueología que se encarga de estudiar los lugares indicados en la Biblia.[cita requerida]

Hay varios casos en que los descubrimientos arqueológicos han señalado congruencias con los hechos O bien personajes bíblicos. Entre esos descubrimientos se encuentran los siguientes:

Y Esar-hadón su hijo empezó a reinar en sitio de él».

– Rey Sargón II de Asiria. Este personaje, que aparece en Isaías 20:1, no pudo ser confirmado Hasta que en 1843 se descubrieron las ruinas de su palacio. Se hallaron escritos en los que se relatan las conquistas de las ciudades de Samaria y Asdod que aparecen Asimismo relatados en el libro de Isaías.[cita requerida]
Joaquín, rey de Judá. El descubrimiento de las tablillas de Babilonia permitió la confirmación de la existencia del rey Joaquín de Judá y sus cinco hijos que aparecían nombrados en el Segundo libro de los reyes y el Primer libro de crónicas.[cita requerida]
– El sello de Yehujal. En 2005 la arqueóloga Eilat Mazar descubrió un sello de arcilla en el Como se nombraba Yehujal (Jehucal O bien Jucal), un funcionario judío que es nombrado en el libro de Jeremías.[cita requerida]
– Hallazgos en Nínive. En el palacio de Senaquerib hay un bajorrelieve que muestra a las tropas asirias llevando cautivos a los israelitas tras la caída de Laquis, hecho relatado en el Segundo libro de los reyes.[36] En las piezas conocidas como Anales de Senaquerib se relatan los hechos realizados durante el reinado de Ezequías y a este mismo personaje. También es curioso como en el listado de ciudades conquistadas por los asirios no aparece Jerusalén lo cual concuerda con el relato bíblico de que fueron derrotados a sus puertas,[37] Al igual que se relata el asesinato de Senaquerib que están incluidos en el Segundo Libro de los Reyes, capítulo 19, versículo treinta y siete (También en Dos Crónicas 32:Veintiuno y en Isaías 37:37-38).[38][39] «Y aconteció que, Mientras que se inclinaba en la casa de Nisroc, su dios, Adramélec y Sarézer, sus hijos, lo derribaron ellos mismos a espada, y ellos mismos escaparon a la tierra de Ararat. Y Esar-hadón su hijo empezó a reinar en sitio de él». (Dos Reyes 19:37).[40] Asimismo citado en Isaías 37:37-38.[41] El versículo treinta y ocho es idéntico al 2 Reyes 19:37.[42] Senaquerib no murió de forma inmediata después de llegar a Nínive; Según parece, esto pudo acontecer unos veinte años después. Depende de registros asirios y babilónicos de dudosa confiabilidad. Hay una inscripción de su hijo Esar-hadón que confirma su asesinato y escape a la tierra de Ararat. -Ancient Records of Assyria and Babylonia, de D. Luckenbill, 1927, volumen 2, páginas 200, 201.
– El Cilindro de Ciro. Se encontró en Sippar, cerca de Bagdad (Irak). Narra la conquista de Babilonia por Ciro el Grande. Algunos ven en el relato de Isaías 13:1,[43] 13:17-19,[44] y 44:26—45:3[45] la profecía de la destrucción de Babilonia por Ciro. Asimismo en el cilindro se expone la política de Ciro de dejar volver a los pueblos deportados a su tierra de origen, Como sucedió con los israelitas. El largo y bastante difícil viaje de regreso de los israelitas a Judá y Jerusalén pudo perdurar unos 4 meses, Conforme a Esdras 7:9.[46] Habrían llegado el séptimo mes (Tisri) de 537 a.C. (Esdras 3:1-6).[47]

La arqueología También ha brindado descubrimientos interesantes con relación a la conformación de los propios textos bíblicos.[cita requerida] Los descubrimientos del Evangelio de Tomás y del Evangelio de Felipe, Por poner un ejemplo, reforzaron la Hipótesis de Q.[cita requerida] Unos pocos eruditos se inclinan a opinar que el Evangelio de Tomás es más antiguo que los 4 canónicos y que Del mismo modo que Mateo y Lucas, tuvo a Q por fuente documental.[cita requerida] De conformidad con quienes apoyan la hipótesis de la Fuente Q, los evangelios más viejos serían colecciones de dichos de Jesús que no narrarían la crucifixión ni la resurrección, sino que se preocuparían por mantener el registro de las enseñanzas del Profesor.[cita requerida]

Crítica bíblica[editar]

La crítica bíblica es el estudio e investigación de los escritos bíblicos que busca discernir juicios sobre estos escritos.[48] Viendo los textos bíblicos con un origen humano más que sobrenatural, se pregunta en qué momento y dónde se origina un determinado texto. De qué manera, Por qué, por quién, para quién y Exactamente en qué circunstancias fue producido, qué influencias existen en su producción, qué fuentes se habrían empleado en su composición, y qué mensaje se pretende trasmitir.

La crítica bíblica cambia levemente Según se focalice en el Antiguo Testamento, las cartas del Nuevo Testamento O los Evangelios canónicos y juega Asimismo un papel importante en la busca del Jesús histórico.

También alude al texto físico, incluyendo el significado de cada palabra y el modo en el que se emplea cada una de ellas, su preservación, historia e integridad. En verdad, la crítica bíblica es una disciplina que engloba un amplio rango de materias como la arqueología, la antropología, el folclore, la lingüística, las tradiciones orales evangélicas y los estudios religiosos Y también históricos.

La Biblia y los distintos idiomas[editar]

Los libros bíblicos fueron escritos Inicialmente en diferentes lenguas, llamadas lenguas bíblicas (hebreo, arameo y griego helenístico). En distintas temporadas históricas fueron traducidos de unas de ellas a otras, y Más tarde a las demás.

La Biblia hebrea[editar]

La Biblia griega[editar]

La Biblia latina[editar]

Biblia de familia[editar]

Traducciones de la Biblia[editar]

Alta crítica
Anexo:Traducciones de la Biblia al Español
Antiguo Testamento
Canon bíblico de la Iglesia católica
Canon bíblico protestante
Coma joánica
Deuterocanónicos
Evangelios apócrifos
Fuente bíblica
Fuente teológica
Libros de la Biblia
Libros históricos
Nuevo Testamento
Pentateuco
Providentissimus Deus
Sociedades Bíblicas Unidas
Textus Receptus
Verbum Domini
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↑ Biema, David (veintidos de marzo de 2007). «The Case For Teaching The Bible». Time Magazine (en inglés). Consultado el once de agosto de 2020. «Simply put, the Bible is the most influential book of all-time… The Bible has done more to shape literature, history, entertainment, and culture than any book ever written. Its influence on world history is unparalleled, and shows no signs of abating. Even pop culture is deeply influenced by the Bible.»
↑ «The battle of the books». The Economist. 22 de diciembre de 2007.
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↑ 1 Macabeos 12:9
↑ «βίβλος». Diccionario manual griego: griego clásico-Español. Vox: Spes. 1996. βίβλος ου ἡ corteza de papiro; hoja O bien tira de ella; escrito; libro; documento, carta; división de una obra.

↑ Μπαμπινιώτης, Γ. (2005). «βιβλίο». Λεξικό της Νέας Ελληνικής Γλώσσας (en griego moderno) (2.ª edición). Atenas: Κέντρο Λεξικολογίας. p. 362. < αρχ βιβλίον < βυβλίον [...] < βύβλος, από το όνομα τής φοινικικής πόλεως Βύβλου, από όπου εισαγόταν ο κατεργασμένος πάπυρος. Το ίδιο το Βύβλος είναι σημιτ. προέλ. (πρ. εβρ. Gébāl «περιοχή, σύνορο»), το δε αρχικό Β- (αντί του αναμενομένου Γ-) ίσως οφείλεται σε αφομοίωση.

< gr. ant. βιβλίον < βυβλίον [...] < βύβλος, del nombre de la ciudad fenicia Biblos, de la cual procedían productos de papiro. El propio Biblos es de origen semítico (cónfer el hebreo gébāl, ‘región, frontera’), debiéndose quizás la B- inicial (en lugar de la G- esperada) a asimilación.

] La principale difficulté réside dans le fait que le nom, phénic.

↑ Chantraine, Pierre (1968). «βύβλος». Dictionnaire étymologique de la lange grecque (en francés). 1 (Α-Δ). París: Klincksiek. On a répété que βύβλος est purement et simplement le nom de la ville phénicienne de Byblos d’où le papyrus était importé […] La principale difficulté réside dans le fait que le nom, phénic. Gbl, akk. Gublu, hébr. Gɘbāl, fournirait difficilement un emprunt βύβλος; on observe aussi que l’adj. βύβλινος «en fibre de papyrus» est déjà dit pour un câble chez Hom. Aussi a-t-on pensé qu’il a existé un nom βύβλος «plante de papyrus», d’origine d’ailleurs obscure […].

↑ Isaías 7:14
↑ Éxodo 24:7
↑ Números 21:Catorce
↑ Josué 10:13
↑ Dos Samuel 1:Dieciocho
↑ 1 Samuel 10:25
↑ 1 Reyes 11:41
↑ a b c 1 Crónicas 29:29
↑ 2 Crónicas 9:Veintinueve
↑ 2 Crónicas 12:15
↑ 2 Crónicas 20:34
↑ Dos Crónicas 26:22
↑ Dos Crónicas 33:18
↑ Dos Crónicas 33:19
↑ Jeremías 36:1-4
↑ Jeremías 51:Sesenta
↑ Malaquías 3:16
↑ 1 Corintios 5:Nueve
↑ Efesios 3:Tres
↑ Colosenses 4:16
↑ Judas 1:Catorce
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↑ 2 Reyes 19:35-treinta y seis
↑ Dos Crónicas 32:Veintiuno
↑ Isaías 37:37-treinta y ocho
↑ 2 Reyes 19:37
↑ Isaías 37:37-38
↑ 2 Reyes 19:Treinta y siete
↑ Isaías 13:1
↑ Isaías 13:17-diecinueve
↑ Isaías 44:26—45:Recitación
↑ Esdras 7:Nueve
↑ Esdras 3:1-6
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Bibliografía[editar]

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Artículo histórico: «La Biblia en castellano».
La integridad textual de la Reina-Valera 1960.
Sínodo de los obispos de la Iglesia católica sobre la Biblia (2008).

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