Un Sacerdote Que Libera A Las Personas Del Poder Del Ocultismo Y El Esoterismo

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Fue un ocultista Hasta el momento en que comprendió la protección de Jesús.

Este es un testimonio sobre la liberación del ocultismo. El padre Pavol Hucík con tan Solo treinta y ocho años es párroco en Bystrany, en una pequeña ciudad de Eslovaquia, donde Asimismo recibe regularmente a personas de todo el país que procuran ser “liberadas”.

El sacerdote – cuyo testimonio fue originalmente publicado en el portal eslovaco Môj Príbeh – lleva este apostolado pegado a su piel… Conoce los sufrimientos y riesgos de las víctimas que atiende, Porque Asimismo él fue alguna vez un devoto practicante del esoterismo.

LA DICTADURA QUE CAE LA REVOLUCIÓN QUE LLEGA

“Me senté en una esquina cerca de la puerta. Cerré los ojos, y empecé a meditar. No meditaba sobre Dios O las Escrituras. Pensaba en emplear las fuerzas del subconsciente para hipnotizar a una amiga que se sentaba junto a mí, cerca de la puerta. No se lo dije a nadie, todo sucedía en mi interior. Después de un rato relativamente largo, abrí los ojos, y vi que mi amiga estaba dormida. Podía ser algo normal, Con lo que la toqué y sacudí para poder ver si despertaba. Pero no lo hizo, no reaccionaba, estaba en una especie de estado inconsciente. Me asusté y volví a mi sitio, no quería que nadie se diese cuenta. Retomé la concentración, dando la orden contraria, quería despertarla. Por fortuna lo conseguí, y ella despertó”.

LA SEDUCCIÓN DE QUIEN TEJE LA TELARAÑA

“Después de algunas sesiones – sigue Pavo l-, podía hipnotizarla solo con contar hasta diez. Funcionaba Aun al aire libre, con frío O Incluso si ella no quería. Una vez ella no deseaba reunirse conmigo. Sencillamente le ordené que viniese. Al día siguiente se presentó, como habíamos quedado, comentando que no pudo controlar sus propias piernas, que, afirmó, empezaron a moverse por sí solas”.

Pavol experimentó con varias modalidades de hipnosis: Por servirnos de un ejemplo, decía a su amiga que tal día a tal hora entraría en trance, y De esta forma sucedía. Asimismo la hacía dormir con un casete en el que resonaban sus palabras… y la chica solo despertaba cuando su hermana la abofeteaba.

ROMPIENDO LOS LÍMITES, EL ABISMO SE ABRE

“Cuanto más comes, más hambre tienes”, explica el sacerdote, recordando cuando era esclavo del mal que Hoy combate. “Empecé a hacer cosas peores que la hipnosis”. Dice que la lista es larga… Comenzó con “magia blanca” (algo que los documentos magisteriales de la Iglesia y los exorcistas, señalan que es igual de nefasta y contraria a Dios: la magia es, ya un engaño, O una práctica que aleja de Dios; pudiendo Incluso ser plataforma para la manifestación demoníaca: no hay magia buena).

Entonces Pavol continuaría probando el “magnetismo”, adivinación con un péndulo, el Método Silva (aparente propuesta terapéutica, Pero que es denunciada por exorcistas y teólogos católicos Porque importa invocación de espíritus que vinculan con el Diablo) y otras similares.

El párroco de Bystrany confidencia que en esa época conservaba cierta inocencia, Puesto que si bien no era un chico devoto y Aunque – por la osadía Y también ignorancia de sus años de juventud – se exponía hasta el límite, Todavía se consideraba católico. Para él sus avances en las prácticas eran una suerte de “poderes” que Dios podía dar a algunos… como él.

Mas “hice cosas malas como influir a otras personas” [con la hipnosis y el ocultismo] para beneficiarse, reconoce. Como que el Profesor no le preguntase en clase, que el revisor no le pidiese el billete… “le hacía creer que ya lo había revisado, cuando la verdad es que iba sin billete”.

DESCUBRIENDO EL ROSTRO DEL MAL… EN SÍ MISMO

El paso siguiente de esta sed por aprender y entrenar “poderes” lo dio experimentando la técnica “Nivel Alfa” de meditación ocultista, que aseguraba poder potenciar la influencia sobre las personas. Mas comprobó que algunas de sus víctimas no podían ser tocadas… Puesto que parecían protegidas por una especie de “contrafuerza”. En su confusión creyó que, como él, También se dedicaban a practicar el ocultismo…

No pude hacerlo. Era como pegarte con la cabeza en un muro.

“Una noche, todo se aclaró. Intenté rezar estando en Nivel Alfa. No pude hacerlo. Era como pegarte con la cabeza en un muro. Era exactamente la misma sensación que tenía cuando no conseguía influir a una persona Mediante prácticas ocultistas. Me pregunté qué tipo de poder era ese, que no podía superar. Y entonces, en ni interior, comprendí que era el poder de Dios”.

Y este fue el punto de quiebre. Como en un espejo se vio. Atormentado al entender que había estado caminando al borde de un precipicio contra la voluntad de Dios para su vida pudo finalmente reconocer… “que sufría adicción al ocultismo“.

Esa sed por conocer desde los libros, traspasando los límites de su humanidad, que estuvo a punto de embrutecerlo, sería el rasgo de su personalidad que – con una motivación espiritual basada en Dios – le permitiría empezar su liberación.

Cuando tuvo en sus manos aquél libro de espiritualidad cristiana – “Renovación en el Espíritu Santo”, del teólogo y sacerdote eslovaco Jozef Vrablec (1914-2003) – tuvo la certidumbre que le llevaría de retorno a Dios. “No era teoría árida, era un libro práctico y apasionado: incluía una oración al Espíritu Santo”. Pavol la rezó.

“En mi Alma sentí algo nuevo, precioso, y liberador. Era algo lleno de vida que me traía un enorme gozo… totalmente diferente a lo que había experimentado en ejercicios de concentración O bien en meditaciones de vaciamiento Según el yoga O bien las religiones orientales”, explica.

Alejándose del hombre viejo, “guiado por el Espíritu Santo”, señala él mismo, a poco de cumplir los dieciocho años entró en el seminario para ser sacerdote y servir a Dios. Aún en el primer año intentó sostener alguna relación con el Mundo de lo escondo, Mas se apuntó a un curso de Renovación en el Espíritu Beato, donde fortaleció su purificación. Al finalizar los estudios de teología en un gesto auto sanador y como ofrenda de expiación redactó como tesis el tema “La parapsicología desde el punto de vista del cristianismo”.

“Dios gradualmente me llevó a este ministerio de liberación. Hoy le doy gracias por todo cuanto experimenté y por el hecho de que puedo Asistir a las personas que fueron atrapadas y dañadas por los servicios misteriosos y frugales de la magia y el ocultismo. Cuando estas personas renuncian a las prácticas ocultistas y confían sus vidas a Jesucristo -declara el sacerdote-, sus pesadillas empiezan a desaparecer, dejan de oír voces y ver espíritus, se liberan de presiones internas y de sentimientos negativos”.

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