] Y Aproximarse A La Verdad

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Se cree que la percepción sensible ofrece un conocimiento intuitivo de la realidad. De exactamente la misma forma, el entendimiento tenía una “intuición intelectual” capaz de conocer la esencia de las cosas y sus diversas formas Mediante los conceptos.[3]

En la Edad Moderna ha sido estudiado por los racionalistas, los empiristas, Kant y el criticismo y la fenomenología.

No obstante lo anterior, Poco a poco el inconveniente de la intuición ha ido derivando desde el campo de la especulación filosófica al campo de la ciencia positiva, siendo considerado más bien un tema de investigación psicológica y neurológica.

Conforme algunas teorías psicológicas, se le llama intuición al conocimiento que no sigue un camino racional para su construcción y formulación, y Por tanto no puede explicarse O, Aun, verbalizarse. El individuo puede relacionar ese conocimiento O bien información con experiencias previas, Pero por lo general es incapaz de explicar Por qué razón llega a una determinada conclusión O decisión.[4] Las intuiciones Acostumbran a presentarse más a menudo como reacciones emotivas repentinas a determinados sucesos, percepciones O bien sensaciones que como pensamientos abstractos elaborados y muy relacionados con las creencias e ideologías.

En el lenguaje popular acostumbra a significar con frecuencia presentimiento.[5]

1 Enfoques racionales de la intuición
2 Desde la Psicología cognitiva y la Sicología analítica 2.1 La intuición en la tipología psicológica

Enfoques racionales de la intuición[editar]

La conciencia no crítica suele dar Por supuesto que el conocimiento directo en la experiencia por los sentidos garantiza una intuición acerca de lo real.

Como se ha explicado la intuición en cuanto origen del conocimiento y sus formas, así como su relación con la realidad y Por ende su contenido De veras, ha dado lugar a prácticamente Todas y cada una de las formas de consideración acerca del valor de la filosofía y de la ciencia.

Desde el comienzo de la reflexión filosófica el conocimiento de los sentidos ha sido puesto en cuestión en cuanto a su objetividad y universalidad, y Por tanto su valor de conocimiento científico; suscitándose, entonces, el inconveniente permanente acerca de De qué forma es posible el valor objetivo de los conceptos y su relación con lo sensible y, en terminante, la objetividad del conocimiento en su pretensión de conocimiento verdadero como ciencia.

La llamada filosofía tradicional ha justificado la verdad de los conceptos como conocimiento obtenido por abstracción del conocimiento singular de la experiencia, En tanto que el entendimiento agente era capaz de “intuir las esencias” de las cosas.

Si tradicionalmente se admitía la intuición del conocimiento sensible de la experiencia como la intuición intelectual del entendimiento en la elaboración de los conceptos, tal planteamiento cambia radicalmente en la Edad Moderna.

Descartes[6]desde el racionalismo considera válida la intuición:

– en la representación sensible de la extensión como ideas en la conciencia y
– como deducción de ideas en la conciencia a partir de unos principios O ideas innatas; lo que llama análisis como conocimiento evidente con certidumbre, en la confianza en la bondad de Dios que no puede engañarse ni engañarnos.

Los empiristas en cambio no reconocerán más intuición que la intuición sensible de la experiencia como ideas en la conciencia; concibiendo la evidencia como “representación en la conciencia”.

Kant distingue, en su Crítica de la razón pura, la intuición sensible condicionada a las “intuiciones puras de la sensibilidad” Mas no acepta la intuición intelectual.[7] Siguiendo respecto a la primera el modelo empirista, considera los conceptos de la experiencia como una síntesis (juicios sintéticos) de lo empírico O “a posteriori” y la propia actividad del comprensión en la aplicación a dicho contenido empírico de unos conceptos “a priori”, (aplicación de las categorías); el campo de aplicación de unos posibles “juicios sintéticos a priori”, los propios de la ciencia, queda limitado al campo de la experiencia posible. Lo que da lugar al criticismo.

Un intento de superación de la postura kantiana ha sido la de la fenomenología de Husserl pretendiendo una “intuición de esencia” que recuerda la intuición tradicional platónico-aristotélica.

La cuestión del conocimiento científico en su relación con los conocimientos “formales” O bien a priori y los contenidos “materiales” de la experiencia dio lugar a una profunda problemática en cuanto a la consideración y justificación del conocimiento científico.

Los matemáticos Por poner un ejemplo Conforme consideraron el fundamento de su ciencia se denominaron intuicionistas O formalistas.

Hoy día la intuición es considerada dentro del marco de investigación de las acciones cognitivas, lo que se conoce como cognitivismo. Es un inconveniente de transversallidad en que intervienen multitud de ciencias tanto estrictamente positivas (neurofisiología, biología molecular, genética, Sicología,..etc.) como filosóficas (antropología, sociología, lingüística, cultura… etc).

Según Burke y Miller la intuición sería la solución de Inconvenientes realizada de modo inconsciente y basada en el conocimiento acumulado por la experiencia cotidiana, la actividad profesional específica y la capacitación académica. Es decir, que la intuición no es una capacitad distinta a la actividad racional y creativa ordinaria; su diferencia radicaría en que el proceso que da sitio a su realización práctica se llevaría a cabo A través de una intervención automática del subconsciente, en el que éste seleccionaría la información guardada en la memoria relevante En cada situación particular.

Desde la Psicología cognitiva y la Sicología analítica[editar]

Jean Piaget en su obra Seis estudios de Psicología, considera la intuición como una de las etapas del desarrollo mental en la primera infancia. La define como una simple interiorización de las percepciones y los movimientos bajo la forma de imágenes representativas.

La intuición es comprensión sintética, es el primer indicio de una profunda unificación subjetiva. La forma más útil de desarrollar la intuición es Mediante la interpretación de los símbolos.[8]

Para el psicólogo Carl Gustav Jung la intuición es una función psicológica que transmite percepciones por vía inconsciente. Todo puede ser objeto de esa forma de percepción, tanto objetos externos como internos. En la intuición un contenido cualquiera se presenta como un todo acabado, sin que al principio seamos capaces de indicar O averiguar como ha llegado a constituirse. Sus contenidos tienen, como los de la sensación, el carácter de lo dado, Al revés de los contenidos del sentimiento y el pensamiento que tienen el carácter de algo ‘derivado’ O bien ‘producido’.[9]

Se precisan símbolos “mágicamente” efectivos, que contengan aquellos analogismos primitivos que hablan a lo inconsciente. Sólo Mediante el símbolo puede lo inconsciente ser alcanzado y expresado.[10]

Esa función del símbolo en el desarrollo de la intuición la define Howard Gardner como inteligencia intrapersonal, como la habilidad para plasmar los sentimientos en códigos simbólicos.[11]

Ciertos autores[12] entre ellos Gerd Gigerenzer argumentan que habitualmente se desarrollan muchos procesos mentales en el cerebro que perciben y elaboran deducciones inconscientes O en un sentido más biológico ponderaciones condicionadas por los prejuicios cognitivos donde solo el resultado pasa a ser consciente. Al conocer el resultado de forma consciente y no el como se ha llegado a este la persona interpreta ese resultado como una intuición O bien Además de esto debido a factores evolutivos como un resultado acertado. Este proceso natural es una herencia evolutiva que deja una rápida conclusión que no entre en conflicto con la voluntad O consciencia del individuo.[13] Otros autores asocian este factor evolutivo a la selección En tanto que aquellos cuyo resultado inicial más veloz les semeja correcto reaccionan Asimismo con mayor velocidad y en condiciones de competencia esto puede ser una ventaja, independientemente de la veracidad de la información O de como se ha llegado a este. La intuición Por consiguiente no deja ser una forma de prejuicio cognitivo. Frecuentemente es preciso saber solo el resultado, Ya que De este modo se evita el gasto energético de deducirlo conscientemente. Sin embargo, este modo de razonamiento Aunque eficiente evolutivamente no lo es cuando la contestación inmediata no es necesaria. La consciencia es la forma que tenemos los humanos de manejar Mediante la lógica (reglas demostradas correctas sobre y con la experiencia) y la experiencia (datos de entrada del Planeta definido por nuestros sentidos) eficientemente a nuestro entorno. Las reglas de la lógica no son las únicas reglas que han sido usadas Puesto que Durante la historia se han usado diferentes reglas O bien normas ideadas por diferentes estamentos sociales para esclarecer lo que Es verdad y lo que no Es cierto a partir de nuestros sentidos. Véase epistemología y procedimiento científico.

Por otro lado la intuición analizada desde la perspectiva de la lógica no conduce a un resultado necesariamente falso O bien falaz Si bien el modo de razonamiento con el que se ha llegado a este Es posible que si lo sea. El no conocer el modo de razonamiento nos hace entrar en la falacia ad ignorantiam (prejuicio cognitivo) impidiendo saber si el procedimiento que Efectúa nuestro cerebro inconscientemente es adecuado O bien no. Esto es De este modo En tanto que el saber O conocer Cómo se ha llegado al resultado permite la sistematización automatización y verificación del patrón de razonamiento. Una vez conocido este patrón se puede probar y verificar si es cierto para todos los casos. La verificación es muy esencial En tanto que deja evitar el auto-engaño[14] y aproximarse a la verdad. Por lo tanto, se hace necesario desde una perspectiva sosegada analizar e procurar descubrir como el cerebro ha llegado a dicha conclusión con los datos que tiene. De esta forma se pasa de la intuición a la deducción. De este modo el modo de razonamiento puede salir a la luz para mejorarse y/O modificarse.

La intuición en la tipología psicológica[editar]

Carl Jung en su libro Tipos psicológicos propuso la existencia de 4 funciones principales en la consciencia entre las que se halla la función intuición. Las tres funciones restantes son la sensación, el pensamiento y el sentimiento. Estas cuatro funciones son modificadas por 2 actitudes principales: introversión y extraversión. A partir de esta teoría se desarrolla Más tarde el Indicador Myers-Briggs que cuenta con 16 combinaciones tipológicas (8 tipos más que en la tipología junguiana clásica) de las que 4 son del tipo intuitivo;

INTJ; Introvertido, Intuitivo, Pensamiento (Thinking), Calificador (O Judging).
INFJ; Introvertido, Intuitivo, Sentimiento (Feeling), Calificador (O Judging).
ENTP; Extravertido, Intuitivo, Pensamiento (Thinking), Perceptivo.
ENFP; Extravertido, Intuitivo, Sentimiento (Feeling), Perceptivo.

Los Dos primeros pertenecen a la intuición introvertida con orientación pensamiento y sentimiento respectivamente; y los 2 últimos a la intuición extravertida con orientación pensamiento y sentimiento, Asimismo respectivamente.

Aspectos cognitivos[editar]

Desde una perspectiva cognitiva,[15] se cree que el cerebro trabaja con una mente de 2 vías, las cuales interactúan. Conforme Daniel Kahneman, hay:

– una mente oculta e intuitiva que es veloz, automática, que no requiere esfuerzo y que es asociativa Y también implícita, y a la que no es posible acceder por introspección. Sobre ella, influirían Dos elementos: 1) una serie de atajos mentales, heurísticos, desarrollados A lo largo de la evolución, que son los que capacitan a los seres humanos para los juicios rápidos y frugales (y que, En ocasiones, generan indicios perceptivos que pueden generar ilusiones O falsas percepciones); 2) las asociaciones aprendidas Durante una historia vital, que se constituyen en sentimientos que guían nuestros juicios.
– por otro, está la psique consciente O explícita, discursiva, secuencial, racional, y que requiere un esmero A fin de que funcione.

Esoterismo[editar]

Las mayoría de doctrinas esotéricas dan una gran estima a la intuición, entendiéndola como una facultad complementaria O bien alternativa a la razón.

↑ Howard Gardner. Estructuras de la mente.

↑ Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2014). «intuición». Diccionario de la lengua De España (23.ª edición). Madrid: Espasa. ISBN 978-84-670-4189-7. Consultado el veintiseis de mayo de 2017.
↑ Ferrater Mora op. cit. entrada “intuición”
↑ Sobre todo la tradición platónico-aristotélica y su incorporación a la filosofía cristiana.
↑ El Pais.com. Jenny Moix (14-11-2010): “¿Podemos fiarnos de la intuición?”. Consultado: 14-05-2-011
↑ drae: intuición
↑ http://www.Y también-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiamedievalymoderna/Descartes/Descartes-Intuicion.htm Intuición en Descartes.
↑ http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiamedievalymoderna/Kant/Kant-Intuicion.htm Intuición en Kant
↑ Alice Bailey. Espejismo, un inconveniente mundial. Argentina. Fundación Lucis, 1950
↑ Carl Gustav Jung, Tipos psicológicos, Ed. Sudamericana, pág. 539.
↑ C. G. Jung- R. Wilhelm. El secreto de la Flor de Oro. Buenos Aires:editorial paidós, 1961
↑ Howard Gardner. Estructuras de la mente. Santafé de Bogotá: Fondo de Cultura económica, 1993
↑ «El cerebro de Darwin: Intuiciones y toma de decisiones». Consultado el 2009.
↑ «Cerebro: La Intuición En La Toma De Resoluciones – Ciencia Y Sociedad Xii. Por qué razón Somos Como Somos». Archivado desde el original el 27 de noviembre de 2012. Consultado el 2009.
↑ Bach, Kent (1981), “An Analysis of Self-Deception”, Philosophy and Phenomenological Research, vol. 41, nº.3, pp. 351-370.
↑ Cf. David G. Myers, «El poder y los riesgos de la intuición», Mente y Cerebro, 33, 2008, págs. 22-29.
Bibliografía[editar]

– Fradet, Pierre-Alexandre, Derrida-Bergson. Sur l’immédiateté, Hermann, Paris, coll. “Hermann Philosophie”, 2014. ISBN 9782705688318
Ferrater Mora, J. (1984). Diccionario de Filosofía (4 tomos). Barcelona. Alianza Diccionarios. ISBN 84-206-5299-7.

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